En una ciudad donde los crímenes no siempre son humanos, los detectives Lin Yue y Zhao Ren pertenecen a una división secreta de la policía encargada de casos que jamás aparecen en los informes oficiales. Apariciones que matan, cadáveres que regresan caminando y asesinos que no dejan huellas… porque no están vivos.
Mientras resuelven sucesos cada vez más atroces y paranormales, ambos descubren que los monstruos no solo se esconden en la oscuridad, sino también dentro del sistema que juraron proteger.
Y algunos casos… jamás debieron abrirse.
NovelToon tiene autorización de Dorothea" para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo 6 — Ecos que no desaparecen.
El edificio de la División Especial Este era completamente distinto al de Zhao Ren.
No había caos.
No había papeles acumulados ni luces parpadeantes.
Todo era limpio, silencioso y excesivamente ordenado.
Demasiado perfecto.
Zhao Ren caminaba detrás de Lin Yue observando cada detalle con curiosidad evidente, manos en los bolsillos y, como siempre, los ojos cerrados.
—Wow… aquí hasta el aire parece disciplinado —comentó.
Lin Yue no respondió.
—¿Siempre es así de… intimidante?
—Es eficiente —dijo ella sin girarse.
—Eso suena más aterrador que cualquier fantasma.
Un par de agentes los observaron pasar. Algunos murmuraron al reconocerla.
La reputación de Lin Yue viajaba más rápido que cualquier informe oficial.
La detective que trabajaba sola.
La que nunca pedía ayuda.
La que sobrevivía a casos que otros evitaban.
Y ahora… caminaba acompañada.
Eso llamó más atención que cualquier anomalía paranormal.
---
Llegaron frente a una sala de reuniones de cristal esmerilado.
Dentro esperaban tres superiores.
El Director Han, líder de la división; la Supervisora Mei, especialista en anomalías espirituales; y un analista desconocido para Zhao Ren.
Lin Yue entró primero.
Postura recta.
Expresión neutra.
Zhao Ren entró después, saludando con una pequeña inclinación informal.
—Buenos días, estimados seres humanos con mucho estrés acumulado.
Nadie respondió.
Zhao Ren sonrió más.
---
El Director Han habló primero.
—Informe.
Lin Yue colocó el expediente sobre la mesa.
—Entidad clase emocional vinculada a trauma humano prolongado. Liberación exitosa. Caso cerrado.
—¿Neutralización? —preguntó Mei.
—No fue necesaria.
El silencio se volvió pesado.
—¿Hubo bajas? —continuó Han.
—Ninguna.
—¿Heridos?
—Ninguno.
Los tres superiores intercambiaron miradas.
Eso era… inusual.
Las liberaciones rara vez terminaban sin daños.
El analista habló por primera vez:
—La División Central reporta ausencia total de energía residual. Como si nunca hubiera existido.
Zhao Ren levantó la mano.
—Eso significa que hicimos un excelente trabajo emocional.
Lin Yue cerró los ojos brevemente, acostumbrándose a su intervención constante.
Han observó a Zhao Ren por primera vez con atención.
—Detective Zhao… su expediente menciona métodos poco ortodoxos.
—Prefiero llamarlos creativamente empáticos.
Mei intervino:
—¿Quién tomó la decisión de liberar la entidad?
Lin Yue respondió sin dudar.
—Yo.
No miró a Zhao Ren.
No compartió la responsabilidad.
El Director Han apoyó las manos sobre la mesa.
—Asumes consecuencias importantes.
—Sí.
Un segundo de tensión.
Luego Han asintió lentamente.
—Caso aprobado como cerrado.
Zhao Ren sonrió ampliamente.
—¡Primera reunión exitosa! ¿Siempre son así de alegres?
Nadie respondió.
---
Cuando salieron de la sala, Zhao Ren soltó un suspiro exagerado.
—Tu división da miedo.
—Son eficientes.
—Voy a empezar a pensar que esa palabra significa “sin emociones”.
Lin Yue caminó hacia la zona de archivos sin responder.
Pero Zhao Ren notó algo.
El ambiente aquí la volvía más rígida.
Más distante.
Como si regresara a una versión antigua de sí misma.
---
Pasaron frente a un pequeño altar tradicional colocado discretamente en un pasillo lateral.
Incienso apagado.
Campanas rituales.
Talismánes antiguos.
Zhao Ren se detuvo.
—Interesante… no esperaba esto en una estación policial.
Lin Yue también se detuvo.
Un instante demasiado largo.
—Es decorativo —dijo finalmente.
Zhao Ren inclinó la cabeza.
—No. Está activo… o lo estuvo.
Ella no respondió.
Pero King asomó lentamente desde la mochila, observando el altar con inquietud.
Y entonces Zhao Ren entendió.
No preguntó.
Solo caminó nuevamente a su lado.
---
Flashback.
Años atrás.
Una casa tradicional iluminada por velas.
Una niña pequeña —Lin Yue— sentada frente a un círculo de papel talismán.
Voces adultas alrededor.
—Nuestra familia protege el equilibrio espiritual.
—Tienes el don.
—Serás chamana como tus ancestros.
La niña miraba sus manos temblorosas.
No quería escuchar voces invisibles.
No quería sentir emociones ajenas.
Quería silencio.
---
Presente.
Lin Yue abrió un archivo antiguo.
Zhao Ren permanecía cerca, respetando el silencio.
—Mi familia cree que abandonar el camino espiritual es una traición —dijo ella de repente.
Él no mostró sorpresa.
—Pero elegiste ser detective.
—Prefiero enfrentar monstruos que puedo arrestar.
Pausa.
—Aunque algunos no puedan.
Zhao Ren sonrió suavemente.
—Entonces King…
Ella bajó ligeramente la mirada hacia la mochila.
—Era parte de un ritual de vinculación.
Un recuerdo cruzó su mente.
Un pequeño hámster temblando en sus manos cuando era adolescente.
Un espíritu inestable siguiéndola constantemente.
Miedo constante.
Ruido constante.
Hasta que el animal fue usado como ancla espiritual.
El ruido desapareció.
El mundo se volvió silencioso por primera vez.
—King estabiliza mi percepción —explicó—. Sin él… escucharía demasiado.
Zhao Ren asintió lentamente.
—Así que no es solo tu mascota.
—Es mi compañero.
King chilló suavemente, como confirmándolo.
---
Una alarma suave interrumpió el momento.
Pantallas en el pasillo se encendieron.
NUEVO CASO — PRIORIDAD ALTA
El Director Han apareció detrás de ellos.
—Detectives. Nuevo incidente.
Les entregó un archivo digital.
Fotografías rápidas mostraban una estación de metro abandonada.
Personas desaparecidas.
Cámaras mostrando figuras caminando contra la dirección del tiempo.
Zhao Ren sonrió emocionado.
—Oh… este suena complicado.
Han miró directamente a Lin Yue.
—Trabajarán juntos oficialmente desde ahora.
Un segundo de silencio.
Ella asintió.
Sin objeciones.
Zhao Ren levantó ambos pulgares.
—¡Equipo permanente! Sabía que me ibas a extrañar.
Lin Yue comenzó a caminar hacia la salida.
—No te emociones.
Pero por primera vez…
No lo corrigió cuando caminó a su lado.
Mientras abandonaban la división, el incienso del pequeño altar se encendió solo por un instante.
Como si algo antiguo hubiera reconocido que Lin Yue había regresado… pero ya no pertenecía completamente a ese mundo.
Y el siguiente caso prometía algo distinto.
Algo que no solo caminaba entre sombras.
Sino entre el tiempo mismo.