NovelToon NovelToon
Villana Por Destino, Reina Por Elección.

Villana Por Destino, Reina Por Elección.

Status: Terminada
Genre:Romance / Mundo mágico / El Ascenso de la Reina / Completas
Popularitas:11.8k
Nilai: 5
nombre de autor: Leydis Ochoa

El destino teje hilos oscuros, pero el poder verdadero reside en decidir qué nudos desatar y cuáles cortar con tu propia voluntad

NovelToon tiene autorización de Leydis Ochoa para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 20

Alessia caminaba por la calle principal, indiferente a las flechas que se desviaban antes de tocarla. A su paso, las flores de los balcones se marchitaban y el agua de las fuentes se convertía en sangre.

Se detuvo frente a la estatua de su padre, el Duque Ashworth, que se erigía en la plaza central del mercado. Con un movimiento descuidado de su mano, la estatua estalló en mil pedazos.

—¿Buscas a tu padre, Alessia? —la voz de Valerius llegó desde detrás de ella. Estaba cubierto de la sangre de sus enemigos, pero sus ojos estaban llenos de una extraña ternura mientras la miraba.

—Busco el final de esta historia, Valerius —respondió ella, sin mirarlo—. Siento su miedo. Está en el palacio, escondido en el sótano como la rata que es. Y Caleb... Caleb está en la sala del trono, intentando convencerse de que todavía es un rey.

—Mis hombres han tomado el ala este —dijo Valerius, acercándose y tomando su mano. La piel de Alessia estaba ardiendo—. La resistencia es mínima. Los soldados están desertando en masa. Han visto lo que le pasó a la magia de la ciudad. Saben que el cielo se ha puesto de tu parte.

Alessia apretó la mano de Valerius. Por un segundo, el calor de él calmó la tormenta de frío que amenazaba con consumirla.

—Valerius, si entro en ese palacio... puede que la mujer que conoces no regrese. El Abismo está pidiendo el pago total. Quiere mi humanidad a cambio de la destrucción de mis enemigos.

Valerius la tomó de la barbilla, obligándola a mirarlo.

—Entonces yo entraré contigo. Y si te pierdes en la oscuridad, yo seré el rastro de sangre que te traiga de vuelta. No te dejaré ir, Alessia. Ni siquiera si te conviertes en una diosa.

Ella le dedicó una sonrisa triste, cargada de una honestidad brutal.

—Entonces vamos. Vamos a ver cómo arde el oro.

°°°

El Encuentro con el Duque

Entraron en el palacio a través de las puertas destrozadas. El Gran Salón, donde una vez Alessia había bailado en el banquete de su traición, estaba en silencio, interrumpido solo por los gritos distantes de la batalla en el exterior. Las cortinas de seda ardían, proyectando sombras danzantes sobre los cadáveres de los nobles que no habían sido lo suficientemente rápidos para huir.

Encontraron al Duque Ashworth en la capilla privada, arrodillado frente a un altar de un dios que ya no podía escucharlo. Al oír los pasos de Alessia, el hombre se giró. Estaba pálido, sus ojos hundidos y su ropa de gala rota.

—Alessia... hija mía —susurró, con una voz rota por el terror.

—No me llames así —respondió ella, y el aire en la capilla se volvió tan pesado que el Duque tuvo que apoyarse en el altar para no caer—. Ese nombre murió en el Abismo. El hombre que lo pronunciaba murió cuando soltó mi mano para salvar sus tierras.

—¡Lo hice por el reino! —gritó el Duque, intentando recuperar un poco de su antigua dignidad—. ¡Vyrwel iba a caer! ¡Tú eras la única moneda que teníamos! ¡Cualquier padre habría hecho lo mismo para salvar a miles de familias!

Alessia se acercó a él, paso a paso, su armadura siseando con cada movimiento.

—Mentira —dijo ella, y con cada palabra, una marca de quemadura aparecía en el suelo—. No lo hiciste por las familias. Lo hiciste porque tenías miedo de perder tu título. Lo hiciste porque Caleb te prometió que seguirías siendo poderoso. Me vendiste por un puñado de tierra y una corona de papel.

El Duque cayó de rodillas, sollozando.

—Perdóname... te lo ruego... ten piedad. Soy tu padre.

Alessia se detuvo frente a él. Durante un segundo, el recuerdo de cuando era niña y él la sentaba en sus rodillas para contarle cuentos cruzó su mente. Sintió un dolor agudo en el pecho, una última brizna de la Alessia humana que se negaba a morir. Pero luego recordó el frío del exilio. Recordó el sonido de la risa de Caleb mientras ella era arrastrada.

—La piedad es un lujo que los traidores no pueden permitirse —dijo Alessia.

No usó su lanza. Simplemente puso una mano sobre la cabeza de su padre. Las sombras fluyeron desde sus dedos, entrando por los ojos y la boca del Duque. No hubo sangre, solo un grito sordo que se extinguió rápidamente. Cuando Alessia retiró la mano, el Duque Ashworth no era más que un cascarón vacío, un hombre cuya alma había sido reclamada por la deuda que él mismo había firmado.

Valerius observó la escena en silencio. Sabía que este era un paso necesario, pero ver la frialdad en los ojos de Alessia le encogía el corazón.

—¿Estás bien? —preguntó suavemente.

—Estoy... cobrada —respondió ella, su voz carente de toda emoción.

°°°

El Ascenso a la Sala del Trono

Dejaron el cuerpo del Duque atrás y subieron la gran escalera de mármol que conducía al Trono del Sol. El palacio estaba empezando a desmoronarse. El fuego que Alessia había invocado estaba devorando las vigas de madera y el humo llenaba los pasillos.

1
Seok
Excelente
Sara Rojas Retamal
y no tuvieron hijos?🤭
MARIA FERNANDA OSPINO PAHUANA
excelente
Barbara Cecilia Barraza Vega
buenísima me encantó mucho !!!! 🤩🤩🤩
Maria Elena Gomez
Bueno
Roxana C Añez
Muyyyy buena novela, devoré sus páginas, adoro cuando son cortas y sin tantas vueltas y personajes de relleno. Me gusta tu forma de escribir, gracias por compartir tu hermoso don, un abrazo.
Olga Lidia Leal
maravillosa, gracias
Lorena Itriago
Excelente Novela, Felicidades
Para trabajo Y negocios
Me encantó 🙏🏻🥰
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play