Una buena acción hacia un demonio me llevo al infierno y ahora me enamore del mismísimo diablo.
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Capitulo 20
Lola
Después de que Christopher se fué, esperé un rato para ir a la bodega, pues quería averiguar qué ocurría, algo me decía que había algo importante allí. Tenía una leve sospecha, pues oí parte de una conversación telefónica de mi amo con un tal Matiz y, además, noté que cada vez que hacía de comer se llevaban un plato extra. Pregunté a Ivana, pero ella no tenía idea, pues Héctor tampoco se lo quiso decir, ya que su hermano se lo prohibió y no indagué más por ese lado.
Salí de la casa y caminé por el jardín hasta llegar a pocos pasos del lugar, un guardia que estaba cuidando la entrada me intentó prohibir el paso.
-Lo siento señorita pero el jefe ordenó que no dejará pasar a nadie
-Pero yo no soy nadie, soy la mujer de tu jefe y si no me dejas pasar puedo matarte, a mí no me pasará nada o puedo decirle al señor Morelli que se encargue de ti y sin dudar él lo hará- lo miré fijo a los ojos
-Está bien señora- respondió el hombre y se hizo a un lado
Entré al lugar y la ví sentada en una silla atada y amordazada, me acerqué lentamente y entonces la ví mejor, no podía creerlo, es ella de verdad?.
-Dios mío Loreley!
Desaté sus pies y luego sus manos, cuando estuvo libre de sus ataduras, se quitó la mordaza de la boca y por último la venda de los ojos, se me quedó viendo como si estuviera viendo un fantasma.
-Lo... Lola?
Ella me observó por un segundo y yo a ella, nuestros ojos se cristalizaron, no podía creer esto, la abracé fuerte mientras lloraba, al principio se quedó estática pero luego de un rato rodeó mi cuerpo con sus brazos mientras sus lágrimas caían, estuvimos así unos segundos hasta que me separé de ella.
-Lore te extrañé tanto, hay mucho de qué hablar pero no aquí, vamos
Caminé por delante de ella hacia la casa, sin decir ni una palabra, estaba descalza, su ropa mugrosa y se veía fatal, se notaba que no había dormido en días. Cuando llegamos a la casa, la llevé al que antes era mi cuarto, se metió al baño y le di ropa para que se cambiara, la esperé en la cocina mientras ella se duchaba.
-Supongo que tengo que darte una explicación- dije mirándola mientras se sentaba en una de las butacas de la cocina y ponía un plato de comida enfrente de ella
-Tu crees?
Ella estaba molesta y lo entendía, esto no era fácil de digerir, había sido secuestrada, atada y ahora su amigo que creyó muerta resulta que no lo está, ella se puso a comer con ganas mientras yo hablaba.
-Verás Lore, recuerdas lo del atentado, no?- asintió- pues lo que sucedió fue que....
Le conté todo la historia del hotel, Petrov y cómo llegué aquí y obviamente sobre mi amo.
-Oh por Dios Lola
-No te preocupes amiga, eso ya pasó, ahora mírame estoy aquí bien, soy la mujer del jefe
-Bueno, al fin te conseguiste al mafioso de las novelas que tanto querías
-Sí jaja
Ambas reímos alegremente.
-Cómo están ellos Lore?- pregunté un poco angustiada
-Pues tu padre al principio fue muy difícil para él, te buscó durante días hasta que al fin se dió por vencido. Christopher le dió empleo en una de sus empresas y gracias a eso no bebió, en cuanto a Ana ella bueno, también le cayó muy mal, trate de ayudarla, por suerte aprobó todas sus materias y se encuentra mejor, cuando hablo con ella me dice que tú no querrías verla mal ni que dejara la escuela. La última vez que hablé con ellos estaban muy bien.
-Oh me alegro tanto- mis lágrimas caían- espera, dijiste Christopher?
-Si él es... bueno, era mi novio y es supongo el motivo por el que estoy aquí
-Es curioso, mi novio también se llama Christopher
-Lo dices en serio? ¿Él fue quien me secuestró?
-Sí, al parecer tu novio no quería involucrarse en unos negocios que mi Chris le ofreció
-Pero por qué? Él terminó conmigo hace tres días, ni siquiera estoy segura de que le interese
-Pues según lo que Héctor, el mano derecha me contó, el hombre se oía desesperado cuando lo llamaron, lo tienen amenazado hace días, si me preguntas yo creo que terminó contigo para protegerte- le conté pues eso es lo que se me ocurrió
-Protegerme?
-Sí, tal vez él creyó que si se alejaba de ti y hacía creer que ya no tenían nada no te molestarían, pero no funcionó
-¿De verdad piensas eso?
-Tú me conoces, sabes que soy lo suficientemente lista para deducir ciertas cosas, así fué como me enteré que estabas ahí- refiriéndome al galpón
-Sí claro
-Pero antes quiero saber todo de tí, qué ha pasado estos meses? ¿Cómo está tu madre?
-Ella murió
-Qué? Oh por Dios- rodeé la mesa y la abracé- cuéntame todo Lore, desde el principio
-Bien, recuerdas esa vez en el boliche? Ese chico guapo con el que me fuí?
-Sí claro, lo recuerdo
-Bueno, resultó ser Christopher Matiz, el famoso empresario, pues una semana después de esa noche que pasamos juntos, él se apareció en mi casa y.....
La observé atentamente mientras la oía hablar, estaba muy sorprendida, no la interrumpí en ningún momento hasta que dejó de hablar.
-Eso parece como sacado de una de las novelas a las que te refieres
-Sí, así es
Fuimos interrumpidas cuando la puerta se abrió, Christopher y Héctor entraron y se la quedaron viendo por unos segundos hasta que la mirada de mi amo se desvió hacia mí con un gesto de confusión.
Christopher
Salí del hospital para dirigirme directo a casa, ya no aguantaba las ganas de ver a mi mujer y ser uno solo con ella, en cuanto bajé del auto y Héctor y yo entramos a la casa me quedé helado con lo que veía, mi diosa en la cocina con la otra mujer, este es mi fin.
Una sonrisa maliciosa se formó en su rostro, caminó hasta mí, me abrazó y besó los labios con pasión haciéndome estremecer.
-Amo hola, mire le quiero presentar a mi gran amiga de años Loreley Cáceres. Loreley él es tu anfitrión Christopher Morelli
Me quedé congelado y ella también, no movió un músculo, sino hasta que ella volvió a hablar.
-Amo no es así cómo se actúa ante las visitas- ella le sonrió
Me acerqué hacia la mujer y estiré mi mano para saludarla, podía sentir la mirada y sonrisa burlona de Héctor y la de Lola, esto que siento es.... miedo?.
-Se que probablemente ya se conocieron, pero quise hacerlo del modo adecuado
-Sí es un gusto señorita
-Uhm sí claro- claro que ella no diría que es un gusto
-Yo no sabía que se conocían mi diosa
-Pues ya ves, el mundo es un pañuelo, ella es una gran amiga de años, trabajamos juntas en el hotel
-Por qué ella está aquí?
-Querido, sabes que nunca me meto en tus negocios, pero no podía permitir que la tuvieras allí en ese estado, ella es mi amiga y creo que merece algo más- no me habló de usted esto cada vez pinta peor
-Pero mi diosa yo....
-Sabes? Deberíamos hablar de esto arriba
Comenzó a subir las escaleras mientras la observaba ir hacia arriba? Bueno tal vez podamos arreglar todo de la manera más rica posible.
-Quédate con ella, vigilala
-Ella no intentará escaparse amo, pero estoy de acuerdo en que Héctor se quede con ella, enséñale el lugar
-Bien- respondió él
-Mi diosa yo no sabía...- comencé a disculparme en cuanto entramos al cuarto
-Amo- dijo ella mientras se desprendía los botones de la blusa muy lento- déjela libre y olvídese de Matiz- tiró la camisa a un lado dejándola sólo con el brasier y los shorts, haciendo que mi amiguito reaccionara- o prefiere olvidarse de mí?- sonrió mientras deslizaba sus shorts hacia abajo
-Yo...
No puedo creer que esta mujer me esté extorsionando con su cuerpo, la falta de cariño está causando estragos, pero no puedo dejar que se salga con la suya, no puede tener el control sobre mí así tan fácil, soy el gran Christopher Morelli y no puedo dejar que nadie me domine, dónde está mi orgullo?.
-Lo está pensando mucho amo- ella volteó y meneó sus caderas
-Al carajo el orgullo, hago lo que tú quieras mi diosa
Me abalancé hacia ella y comencé a besarla, sus manos fueron directamente hasta los botones de mi camisa, los desprendió uno a uno, la tiró hacia un lado y luego bajó sus manos hasta los botones del pantalón, lo desprendió.
-Mmm alguien está muy contento- sonrió lamiendo sus labios
-Mmm no imaginas cuánto
El pantalón y los zapatos desaparecieron quedando en las misma condiciones que ella, la apreté hacia mi y la besé con pasión.
Besé cada parte de su cuerpo hasta llegar a su boca, de la cual tomé posesión de inmediato, fue una magnífica muestra de cariño.
-Bueno amo, me gustaría también que le pidiera disculpas- sonrió colocándose la última prenda
-Diosa estás abusando de tu poder, ya hasta me parece que ya dejé de ser el amo aquí
-No se preocupe amo, lo seguiré llamando así y para los demás seguirá siendo el jefe- rió
-Eres perversa- me acerqué a ella, la sujeté de la cintura y la besé locamente
-Nuestra invitada espera abajo- dijo apartándose de mí
-Hooo- puchero- está bien
Hola a todos espero estén disfrutando de la historia hasta ahora, por favor no olviden dejar sus comentarios para saber su opiniones me encanta leerlos 🤗🤗🤗
lo raro sería que fuera un caballero e intentará cortejarla siguiendo los protocolos normales 😅