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Mi Vecino Es Un Idiota

Mi Vecino Es Un Idiota

Status: Terminada
Genre:Amor-odio / Completas
Popularitas:2.2k
Nilai: 5
nombre de autor: maleramram

Victor Maxwell….. como describir a un ser irritante que hizo mi vida irritante en cada oportunidad que tuvo , el chico guapo, el deportista estrella y quien se creía intocable Pero suena a cliché no? Pues no , no dire que me gusta desde niños o que es guapo lo odio como el le odia a mi Y jamás , jamás besaría a un descerebrado como el! ¿Nazarena cumplirá esa promesa

NovelToon tiene autorización de maleramram para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Victor Maxwell

Odiaba las mañanas.

Odiaba levantarme temprano, odiaba el uniforme de Bunwellrt y odiaba todavía más escuchar a mi padre hablar durante el desayuno sobre “la importancia de mantener el apellido Maxwell por encima de los demás”.

Especialmente cuando esos “demás” siempre terminaban siendo los Esthelar.

—Los contratos importantes se cierran este mes —comentó mi padre leyendo el periódico—. Y tu querido vecino seguro intentará adelantarse otra vez.

Solté un bostezo tomando mi café.

—¿Puedo irme o todavía falta la parte donde dices que los Esthelar son el demonio?

Mi madre suspiró cansada.

—Victor…

Pero mi padre soltó una risa seca.

—Solo digo que esa familia sonríe demasiado para confiar en ellos.

Sí, definitivamente el odio entre ambas familias estaba enfermo.

Y honestamente… ya era costumbre.

Desde que tenía memoria escuchaba:

“los Esthelar hicieron esto”

“los Maxwell hicieron aquello”

“tu vecino es un problema”

“no te juntes demasiado con esa niña”

Como si Nazarena fuera una especie de amenaza nacional.

Aunque siendo sincero…

Era insoportable.

Todavía recordaba cuando me pintó la cara con marcador permanente en primer grado. Mi madre tardó dos días enteros en quitarlo por completo.

Y los bóxer rosados…

Dios.

Todavía había idiotas que lo recordaban.

Me pasé una mano por el cabello mirando el reloj.

—¿Piensas ir al entrenamiento hoy? —preguntó mi madre.

—Sí.

—Bien. El fútbol te mantiene enfocado.

Ocupado, querría decir.

Porque mis padres estaban convencidos de que si no hacía deporte probablemente terminaría incendiando algo.

No estaban tan equivocados.

El estacionamiento de Bunwellrt estaba lleno cuando llegué. Algunos chicos del equipo me saludaron apenas bajé del coche.

—¡Maxwell!

—¿Vendrás a la fiesta del viernes?

—Dicen que este año ganaremos el campeonato.

Asentí distraídamente mientras caminaba hacia la entrada.

La popularidad era sencilla.

Solo necesitabas actuar como si todo te perteneciera.

Y honestamente… casi lo hacía.

Mi padre siempre decía que los Maxwell estaban hechos para sobresalir.

Aunque Nazarena probablemente vomitaría escuchando eso.

Entré al edificio y ahí estaba otra vez.

Casillero 211.

Mi mala suerte tenía número propio.

Ella acomodaba unos cuadernos mientras hablaba con una chica rubia. Bianca, creo.

Me acerqué abriendo mi casillero 212 con fuerza solo para fastidiarla.

Funcionó.

Nazarena cerró los ojos un segundo claramente irritada.

—¿No puedes existir más lejos?

—Lamentablemente nacimos vecinos —respondí apoyándome en el casillero—. Créeme, yo también sufrí.

Su amiga soltó una risa incómoda antes de irse.

Cobarde.

Nazarena cruzó los brazos.

—¿Qué quieres ahora?

—Nada. Solo asegurarme de que no pongas algo horrible en la pared divisoria.

—Ni siquiera sabía que existía una pared divisoria.

—Ahora sí.

Ella soltó una sonrisa falsa.

—Fantástico. Así sabrás exactamente dónde golpearé cuando quiera molestarte.

La miré unos segundos.

Seguía igual que siempre.

Desafiante.

Molesta.

Competitiva.

Nunca entendí cómo alguien podía discutir tanto.

—¿Todavía juegas volley? —pregunté.

—¿Todavía repruebas matemáticas?

Sonreí con ironía.

—Eso es un sí.

—Y eso es un sí.

Apreté la mandíbula divertido.

Odiaba cuando lograba responderme rápido.

Ella tomó su mochila golpeando mi hombro al pasar.

—Muévete, Maxwell.

—Qué agresiva.

—Qué insoportable.

La vi alejarse por el pasillo sintiendo exactamente lo mismo de siempre.

Fastidio.

Porque Nazarena Esthelar era el tipo de persona que transformaba cualquier momento pacífico en una pelea.

Y peor aún…

Parecía disfrutarlo tanto como yo.

Las clases fueron aburridas.

Historia.

Literatura.

Química.

En todas alguien hablaba del inicio de temporada de fútbol o de las nuevas actividades escolares.

Cuando llegó el almuerzo me senté con algunos chicos del equipo mientras escuchaba conversaciones inútiles.

Hasta que uno de ellos habló.

—¿Todavía peleas con tu vecina?

Levanté la vista de inmediato.

—¿Nazarena?

—Sí. Los vi en los casilleros.

Solté una risa seca.

—Esa chica nació para arruinarme la paciencia.

—Entonces ¿por qué sigues molestándola?

Porque ella también me molestaba.

Porque llevábamos años haciéndolo.

Porque ya era costumbre.

Porque los Esthelar y los Maxwell parecían incapaces de convivir sin competir.

Pero simplemente me encogí de hombros.

—Porque es divertido verla enojarse.

Y porque si existía alguien capaz de discutir conmigo sin retroceder…

Era ella.

Aunque jamás le daría el gusto de saberlo.

1
Lau
será que está enfermo? 😭
Lau
si te gusta 🤣🤭
Lau
cuando se den cuenta de que hay mucho fuego va a ser mortal 🤣
Lau
comenzando me gusta 🤭
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