Esta novela es una compilación de toda la investigación de Mayday Brown, sobre unos raros acontecimientos ocurridos a lo largo de las ciudades del país.
Se cree que esta investigación esta altamente relacionada al terremoto que destruyo ciudades enteras.
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Capitulo #11
...-testimonio de Richar Hell-...
Las vacaciones de invierno aún no habían terminado, a decir verdad desde que comenzaron, no había dejado de llover. Mi abuela solía decir que la lluvia era un mal augurio, y desde pequeño me enseñó que nunca en días lluviosos debíamos olvidar darle su ofrenda a la diosa del amor.
Según las leyendas más antiguas de mi familia, mis ancestros nacían con un trastorno muy peculiar, que les impedía sentir sentimientos. No podían sentir amor, no podían sentir felicidad, ni siquiera tristeza, eran humanos huecos hasta que apareció una chica con la apariencia de un demonio.
Mis ancestros la cuidaron por un tiempo de forma desinteresada, lo que conmovió a la chica y para agradecerles su hospitalidad, les bendijo para que tuvieran sentimientos.
Aunque no obviamente esa bendición tenía un precio, ese precio era que cada año le hiciéramos una ofrenda. Desde ese día, mi familia lo había hecho sin faltas, y realmente no conocíamos lo que pasaba si no cumplíamos con la ofrenda.
Pero la mayoría de mi familia suponíamos que tan solo eran historias tontas de mis abuelos, y no le dábamos mucha importancia. Aún así, mi hermana menor, quien era la más apegada a mi abuelo, seguía haciendo la ofrenda sin faltar aun cuando todos le decíamos que no gastará comida en esa tontería.
Gracias a la lluvia que había envuelto la ciudad no pudimos salir y disfrutar el invierno, pero eso no impidió que hablara por teléfono con mi novia, Linzaki.
—Luz, amor mío, que suerte que te…
—¿Ah? ¿Por qué me llamas? Te dije que no me molestes cuando estoy en casa de Mayday
—Lo siento, es solo que estoy muy aburrido
—Mira, no entiendo de que chingados vas pero no soy tu entretenimiento, soy tu novia, Richie, no tu circo para divertirte cuando quieras
—Agh, lo siento, amor
—No me sirven tus disculpas, pero ya que
—¿Crees que puedas venir a mi casa?, te tengo una sorpresa, por llevar 3 meses juntos, es un pastel que te encantará jaja
—No —respondió al instante—. Te dije que estoy ocupada con… —se le escapó un pequeño jadeo—. Ma… Mayday —añadió entre jadeos—.
—Linzaki, ¿estás bien?
—Ya cuelga esa llamada… —susurró una voz desde lo lejos—.
—¿Qué? ¿Quién es ese? ¡Linzaki!
—Es… Es solo Mayday, es que estamos jugando —jadeó—. Y no te preocupes, estaré en tu casa en una hora, ¿sí?
—De acuerdo, adiós Amor
—Te amo… —susurró entre jadeos antes de colgar—.
Con un poco más de ánimo, y un poco frustrado por no poder hablar más con Linzaki, decidí llamar a una buena amiga, se llamaba Hanna. Sin embargo, era extraño, por más que tratara de contactarme con ella, no respondía y ella siempre lo hacía. Creía que estaba enojada conmigo por aquella discusión que tuvimos en clases, cuando su padre me contestó la llamada.
—Ahm, Señora, se encuentra…
—Lo siento —comenzó con la voz temblorosa—. Pero ella ya no está
—¿Qué? ¿Qué le pasó?
—Ella murió hace unos días, lo siento, lo siento mucho —se disculpó entre sollozos antes de colgar—.
Me quedé quieto en mi cama intentando asimilarlo, creía que era una especie de broma o que era simplemente un error, no fue hasta que vi la noticia de su muerte en la página de Honey city. Al parecer fue asesinada en la biblioteca y solo se pudo encontrar la mitad de su cuerpo. Su hermana menor Raquel debido al shock fue internada en un hospital para ser atendida por varios psicólogos.
No conocía a su hermana muy bien, pero no imaginó lo que es ver la muerte de tu hermana en vivo y en persona. A causa de la noticia me sentía cansado por lo que me levanté para ir a la cocina para hacerme un café, solo que en el camino a la cocina, me encontré con una nota de mi hermana menor.
“Richy, saldré con unas amigas, deje las velas y un pan de dulce en la mesa, por favor, haz la ofrenda por mí. Es más importante de lo que piensas, por solo hazlo y no te retrases, ya que debe hacerse antes de las 6 de la tarde”
No le di tanta importancia a la nota, y simplemente agarré el pan para comérmelo junto al café. Quería olvidar, no pensar en Hanna, me sentía enfermo con solo pensar en como alguien que convivía conmigo había simplemente muerto de un día para otro, dolía y no debía llorar, no ahora que tendría a mi novia en mi casa.
Temblando comencé a beber mi café mientras me distraía con la televisión de mi habitación, con cada segundo que pasaba, no dejaba de pensar en lo que le había ocurrido a Hanna.
Cómo pudo haber muerto, ¿Quién fue el responsable? ¿Y por qué?. Esas preguntas no me dejaban rodar en mi cabeza, por más que intentara no pensar en eso, terminé por ceder y buscar todo lo relacionado a su muerte.
Todo lo que encontraba era lo mismo que todos sabían, solo fue encontrado la mitad de su cuerpo y su hermana terminó en un hospital por el shock. Debía encontrar más, debía haber más sobre lo que pasó.
Entre más buscaba, más me dolía la cabeza, hasta que llegó un punto en el que me palpitaba con demasiada intensidad, sentía como si me fuera a explotar.
A su vez, mientras más investigaba, sentía como unos brazos me rodeaban, no se que era o quién era, pero no podía detenerme, debía descubrir más y más.
Debido a la intensidad de mi búsqueda deje de parpadear y respirar por unos pocos minutos, de pronto cuando mi rostro estaba rojo casi azul, vi a la persona que me abrazaba. Era una chica de mi edad con el cabello rosado y con la apariencia de un demonio.
Me quedé inmóvil con el celular en mi mano, desde el reflejo pude ver como la chica me agarró de la barbilla y con una aguja comenzó a coser mi boca. Era un dolor insoportable, quería apartarla de mí, gritar pero no pude hacer nada. Mientras lo hacía, mi celular comenzó a mostrar la imagen del altar, como si me estuviera diciendo que aún tenía tiempo para hacer la ofrenda.
Cuando terminó de coser mi boca, ella acercó sus labios a mi oído con una sonrisa para susurrarme:
“Te queda poco tiempo para que finalice el día, y yo aún tengo hambre”
De mi celular salió una lengua tan larga que era irreal y me lamió la mejilla, su saliva era como ácido y me quemó la piel, logrando hacerme una herida en la mitad de mi rostro.
Tras eso, las luces parpadearon y ella se desvaneció dejando tan solo un intenso dolor en mi mejilla. Aterrado me levanté para ir a la cocina en busca de otro pan dulce de mi hermana, aunque antes de ir note que en la televisión había un contador. Tenía tan solo 7 minutos para hacer la ofrenda.
Para mí mala suerte no había otro pan en la cocina, por lo que salí corriendo a la tienda para comprar un pan dulce. No obstante, al tratar de salir, un cabello rosado salió del suelo y me regresó al interior de la casa.
Traté de pedir ayuda mientras era arrastrado, pero me era imposible abrir la boca, intenté quitarme los hilos que me cosió pero no tenía ningún hilo en mi boca.
Desesperado e impotente busque algo más en el refrigerador para darle, encontrando unos chocolates que tenía pensado darle a Linzaki, no tenía de otra así que le termine dando eso como ofrenda.
A pesar de hacer la ofrenda a tiempo, ya no pude volver a hablar, ya podía abrir la boca pero las palabras ya no salían. Suponía que esa era una advertencia de lo que podría pasar si no hacíamos la ofrenda.
...-avistamiento de Darky Marriott-...
......-Nota: ¿Estás cosas son adoradas como diosas?-......