NovelToon NovelToon
Renacer Entre Mentiras

Renacer Entre Mentiras

Status: Terminada
Genre:CEO / Romance / Malentendidos / Completas
Popularitas:471.4k
Nilai: 5
nombre de autor: Yajaira MG

Un amor roto por mentiras renace entre el deseo y el rencor. Aura regresa con un secreto que lo cambia todo: un hijo. Mauricio nunca dejó de amarla, pero el engaño los separó. Entre pasiones, verdades ocultas y una rival obsesiva, el destino los enfrentará nuevamente.

NovelToon tiene autorización de Yajaira MG para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 2: El hombre que quedó

El eco de la puerta al cerrarse aún vibraba en la oficina.

Sobre el escritorio, perfectamente ordenado, una taza de café permanecía intacta. Fría. Igual que su dueño.

Mauricio no levantó la mirada de los documentos que tenía frente a él, aunque claramente ya no estaba leyendo.

Sus dedos golpeaban suavemente la superficie, marcando un ritmo seco, impaciente.

......................

Unos segundos después, la puerta volvió a abrirse sin previo aviso.

—En serio… —la voz de Gabriel rompió el silencio con una mezcla de burla y fastidio—. ¿Otra asistente que sale llorando de esta oficina?

Mauricio ni siquiera parpadeó.

—Tienes trabajo en la hacienda —respondió con frialdad, pasando la página de un informe—. Deberías irte.

Gabriel soltó una risa corta, apoyándose contra la pared con total comodidad.

—Vine a la ciudad por negocios… no para estar presente en tu espectáculo diario.

Detrás de él, Ricardo cerró la puerta con calma, observando la escena con más atención que humor.

Sus ojos se posaron en Mauricio.

Lo estudió.

—Mauricio —dijo finalmente—, tendrás que trabajar sin asistente.

Silencio.

—Nadie quiere trabajar para ti.

Esta vez, Mauricio levantó la mirada.

Sus ojos negros, profundos y afilados, se clavaron en Ricardo como una advertencia.

—No necesito que quieran —respondió con voz baja—. Necesito que hagan su trabajo.

—Y aun así se van —replicó Ricardo sin alterarse—. ¿Te has preguntado por qué?

Gabriel cruzó los brazos, divertido.

—Oh, yo sí tengo teorías.

Mauricio ignoró el comentario.

—Si no pueden manejar la presión, no sirven para este lugar.

Ricardo negó suavemente con la cabeza.

—No es presión, Mauricio. Es que te volviste imposible.

Un músculo en la mandíbula de Mauricio se tensó.

—¿Terminaste?

—No.

El ambiente cambió.

Gabriel dejó de sonreír.

Ricardo dio un paso al frente, apoyando las manos sobre el escritorio.

—Esto no eres tú.

Mauricio soltó una risa seca.

—Claro que lo soy.

—No —intervino Gabriel esta vez, más serio—. Antes eras exigente… ahora eres un maldito témpano de hielo.

El silencio volvió a caer.

Por un instante, algo cruzó por los ojos de Mauricio.

Algo fugaz.

Dolor… quizá.

Pero desapareció tan rápido como vino.

—Si vinieron a cuestionar mi forma de trabajar, pueden irse —dijo finalmente, volviendo la vista a los documentos—. Tengo cosas más importantes que hacer.

Ricardo no se movió.

—Han pasado seis años.

Nada.

Ni un gesto.

Pero el aire cambió.

—¿Y? —respondió Mauricio, sin mirarlo.

—¿Hasta cuándo vas a seguir así?

Esta vez, sí levantó la mirada.

Y lo que había en sus ojos… ya no era solo frialdad.

Era algo más oscuro.

Algo que no se apagaba con los años… ni con el orgullo.

—Salgan de aquí, tengo trabajo que hacer.

La voz de Mauricio fue firme, cortante.

Ricardo y Gabriel intercambiaron una mirada breve, pero no dijeron nada más. Sabían cuándo insistir… y cuándo no.

Ambos se giraron y salieron de la oficina.

La puerta se cerró.

Silencio.

Mauricio permaneció inmóvil unos segundos, con la mirada fija en ningún punto en particular. Luego dejó escapar el aire lentamente, como si algo dentro de su pecho pesara más de lo que estaba dispuesto a admitir.

Su mano se cerró alrededor de un documento sobre el escritorio.

Lo apretó.

El papel crujió bajo la fuerza de sus dedos.

Y entonces…

El pasado lo alcanzó.

...****************...

Flashback...

Toc... Toc...

—Adelante.

La puerta se abrió con suavidad.

Y ahí estaba.

Mauricio levantó la mirada apenas por inercia… pero algo en él se detuvo.

Una mujer joven entró con paso seguro, sosteniendo una carpeta contra su pecho. Cabello rubio cayendo en suaves ondas, ojos azules que parecían mirar más allá de todo.

No titubeó.

No bajó la mirada.

No mostró nervios.

—Buenos días, señor Luzuriaga —saludó con voz firme—. Aura Valentín.

Mauricio entrecerró los ojos ligeramente, evaluándola.

Había entrevistado a decenas de aspirantes.

Todas iguales.

Predecibles.

Ansiosas por impresionar.

Pero ella…

No.

—Tome asiento —indicó, señalando la silla frente a su escritorio.

Aura obedeció, cruzando las piernas con elegancia natural. Colocó la carpeta sobre sus rodillas, sin apresurarse.

Sin miedo en su mirada.

Mauricio apoyó los codos sobre el escritorio, observándola con detenimiento.

—Asi que eres la mejor de tu clase.

—Sí... señor Luzuriaga.

—Sin experiencia real en el campo.

—Correcto.

Él arqueó una ceja.

—Entonces dime… ¿por qué debería considerarte para este puesto?

Cualquier otra habría titubeado.

Se habría vendido.

Habría intentado adornar la respuesta.

Pero ella no.

—Porque aprendo rápido —respondió sin dudar—. Porque no necesito que me repitan las cosas dos veces. Y porque no vine a perder el tiempo… ni a hacerle perder el suyo.

Silencio.

Mauricio la miró fijamente.

Algo en su pecho se tensó.

—¿Y qué te hace pensar que puedes con este ritmo de trabajo?

Aura sostuvo su mirada.

Sin miedo.

—No lo pienso —respondió con calma—. Lo sé.

Ahí fue.

Ese instante.

Esa seguridad.

Esa forma de responder sin buscar aprobación… sin temerle.

Algo dentro de él se encendió.

No fue inmediato.

No fue evidente.

Pero fue profundo.

Mauricio reclinó ligeramente la silla, sin apartar los ojos de ella.

—Eres directa.

—Eficiente —corrigió Aura con suavidad.

Una sombra de sonrisa amenazó con aparecer en los labios de Mauricio… pero no lo permitió.

—Empiezas mañana.

Aura asintió, como si ya lo supiera.

—No lo decepcionaré.

—Eso espero.

Ella se puso de pie.

Y antes de salir, se detuvo un segundo.

—Por cierto… —añadió, girándose levemente—. El informe que tiene a su derecha está mal estructurado.

Mauricio frunció el ceño.

—¿Perdón?

—Los datos son correctos, pero el análisis no coincide con la proyección final —explicó—. Si lo presenta así, le van a cuestionar la coherencia.

Silencio.

Ella lo sostuvo un segundo más.

Luego simplemente salió.

Dejándolo…

mirando ese informe.

Intrigado.

Y por primera vez en mucho tiempo…

interesado.

Fin del blackback.

...****************...

El sonido del papel devolvió a Mauricio a la realidad.

El documento quedó arrugado en su mano.

Su mandíbula se tensó.

Sus ojos se oscurecieron.

—Maldita sea… —murmuró entre dientes.

Lo lanzó sobre el escritorio con brusquedad.

Se pasó una mano por el rostro, exasperado.

Después de ella…

No había habido nadie.

Nadie que lo desafiara.

Nadie que lo hiciera sentir…

Lo que ella hizo.

Su mirada se endureció aún más.

—Fue un error… —escupió con amargura.

Se levantó de golpe, caminando hacia la ventana.

—Un maldito error haberme enamorado de ella…

Sus manos se cerraron en puños.

—…y casarme.

El reflejo en el vidrio le devolvió la imagen de un hombre que ya no era el mismo.

Más frío.

Más duro.

Más vacío.

Pero en el fondo…

Muy en el fondo…

Ese hombre seguía ahí.

El que una vez la miró como si fuera todo.

Y eso…

Era lo que más le dolía.

1
audelina barra guzman
no me gustó este capítulo auto ya de una vez que se digan todo que de aclare la verdad que Mauricio no sea un desgraciado 😈😈😈😈
audelina barra guzman
ojalá que se cuenten todos los secretos que Aura le diga todo lo que iso la zorrita 🤭🤭🤭
audelina barra guzman
que mujer tan tóxica y mala no se aprecia a si misma Mauricio la trata mal la rechaza son 7 años ya para Silvana eres muy zorrita 🤭🤭🤭
audelina barra guzman
me gustaría saber porque se separó del marido y porque se fue por tanto tiempo y un hijo ? gracias
Lorena Angulo
hermosa bb 😍
Maria Guadalupe Chavez Buenrostro
Me encanto, muchas felicidades.
Silvana Termesana
hermosa historia felicitaciones Escritora 💕
Silvana Termesana
Me encantó la novela felicitaciones Escritora fue muy emotiva realmente disfrute mucho leyéndola gracias 💕
Silvana Termesana
Como pudieron hacer eso ella merecía qué le dijeran la verdad y más si el medico dice qué hay riesgo de muerte x más q ella este embarazada eso no se hace entiendo el dilema pero no es correcto
Silvana Termesana
Escritora me defraudas no que muy orgulloso e implacable con Aura y que paso con la verdad y Silvana va a dejarlo así 🤔😡😡esperaba algo mejor en principio que la despida y luego qué la destruya x arruinar sus vidas pero aqui estamos todas esperando 🤷
Silvana Termesana
Que pedazo de idiota ese tipo haciéndole daño al niño con su actitud espero que Aura no lo perdone no se lo merece 😡😡
Silvana Termesana
Que estupidez dejar al marido x una aparecida qué le dice unas mentiras 🤔no fue capaz de aclarar nada y se fue como una cobarde y así fue lo mismo con el tonto de el la tal Silvana le llevó las fotos y listo qué fácil 🙈😡😡😡
Beatriz Juárez
la trama estuvo muy buena, felicidades escritora por la novela que nos has regalado.
Yajaira: Gracias. ☺️🫂
total 1 replies
valeska garay campos
hermosa historia
Yajaira: Gracias. 🫂☺️
total 1 replies
Lorena Angulo
es un imbecil me cae bien mal 😡😡😡
Lorena Angulo
ahora vuelve y la humilla 😡
Lorena Angulo
Mauricio es un imbecil 😡
Cliente anónimo
Un drama espectacular desde el primer capítulo en donde el amor se mostró sincero de parte de los dos pero tercos al fin encontrándose con personajes que siempre tienen una piedra para tirar porque ellos están inseguros y le falta mucho amor, pero Aura y Mauricio se mantuvieron separados por las mentiras pero nunca dejaron de amarse formando un verdadera familia, gracias mil gracias por sus novelas
Yajaira: Gracias a ti. ☺️🫂
total 1 replies
Cristina Alvarado
quierooooooo un mauricio igualito está chuparse los dedos 🥰
Mariana Muñoz
me encanta muy buena novela gracias escritora
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play