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Mori Olvidada, Renací Intocable

Mori Olvidada, Renací Intocable

Status: Terminada
Genre:Traiciones y engaños / Reencarnación / Venganza / Completas
Popularitas:1.2M
Nilai: 4.9
nombre de autor: Daemin

En su primera vida, ella fue invisible.

Hija mayor de una familia rica, creció viendo cómo el amor, la protección y las oportunidades se volcaban exclusivamente sobre su hermana menor. Sus padres la culparon por errores ajenos. Sus hermanos la ignoraron. Cuando el peligro llegó a casa, no dudaron en ofrecerla como sustituta, como cebo, como sacrificio.

Murió a manos de un asesino que nunca pagó por su crimen.

Y su familia… nunca buscó justicia.

Pero la muerte no fue el final.

Despierta en un nuevo cuerpo, en una familia poderosa donde es amada, protegida e intocable. Cuatro hermanos dispuestos a mancharse las manos por ella. Un hombre peligroso, heredero de un imperio, que la ama sin condiciones y la convierte en su esposa sin pedir explicaciones.

Con una nueva identidad y un poder que antes le fue negado, regresa para enfrentar a quienes la destruyeron. No busca perdón. No quiere respuestas.

Renació para verlos caer.

NovelToon tiene autorización de Daemin para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

3. Nadie Llora Por Los Muertos

Mientras tanto, en otra parte de la ciudad, la mansión Montoya se mantenía en una calma artificial, de esas que solo existen cuando nadie quiere mirar demasiado profundo. Camila Montoya bajó las escaleras con pasos rápidos y el rostro pálido, directo hacia la sala donde su madre se encontraba sentada, revisando su celular con expresión distraída.

—Mamá… tengo miedo —dijo Camila, aferrándose a su brazo—. Aún no atrapan al asesino. ¿Y si viene por mí?

La mujer levantó la vista con tranquilidad. Le acarició la mano con suavidad, como si nada verdaderamente grave pudiera ocurrirle a su hija favorita.

—No digas tonterías —respondió—. Estás a salvo aquí. Nadie va a tocarte.

En ese momento, los tres hermanos entraron a la sala. Bastó escuchar las palabras de Camila para que reaccionaran de inmediato. Sebastián, Lucas y Adrián se acercaron sin dudar, rodeándola con gestos protectores, asegurándole que no permitirían que nadie le hiciera daño. Su atención estaba completamente centrada en ella, como siempre.

De pronto, Camila bajó un poco la voz.

—¿Y… Valeria? —preguntó, fingiendo preocupación—. No ha vuelto a casa.

La expresión de su madre cambió al instante. Fastidio puro.

—Esa chiquilla —bufó—. Seguro está haciendo un berrinche. Siempre fue dramática.

Camila apretó la mano de su madre con aparente ternura.

—Mamá, tranquilízate —dijo con una sonrisa suave—. Quizás se fue a un hotel o algo así. Además, el asesino aún no ha sido atrapado, no creo que sea buena idea que vuelva ahora.

Los hermanos asintieron, dándole la razón sin cuestionar nada. Para ellos, Camila siempre decía lo correcto. La mujer sonrió satisfecha. Su hija menor era todo lo que una hija debía ser. Dulce. Sensible. Correcta.

En ese instante, una empleada se acercó con cautela.

—Señora… la madre de su esposo ha llegado —informó—. Está en la entrada.

La mujer frunció ligeramente el ceño, pero enseguida respondió con frialdad.

—Déjala pasar.

Segundos después, la anciana cruzó el umbral de la casa. Su espalda estaba un poco encorvada y su rostro mostraba una tristeza que no intentaba ocultar. En sus manos sostenía una fotografía enmarcada.

La foto de Valeria Montoya Ferrer.

La sala quedó en silencio.

 

La mujer sonrió con incredulidad, observando la fotografía que sostenía su suegra como si fuera una mala broma.

—¿Esto qué es? —dijo con una risa corta—. ¿Una dramatización más? ¿Valeria le ayudó con esto, verdad? Siempre fue buena para llamar la atención.

La anciana alzó la mirada lentamente. Sus ojos, cansados pero firmes, se clavaron en el rostro de su nuera con una dureza que hizo que el ambiente se volviera pesado.

—¿Acaso no ves que tu propia hija ha muerto? —respondió con voz temblorosa de rabia.

Sin añadir nada más, le entregó los papeles. El certificado de defunción. Fechas. Firmas. Pruebas imposibles de ignorar.

El silencio duró apenas unos segundos.

Uno de los nietos se acercó con el ceño fruncido, mirando los documentos por encima del hombro de su madre.

—Abuela, no empieces con exageraciones —dijo—. Valeria siempre fue problemática. Seguro esto es otra de sus escenas.

El sonido de la bofetada resonó en toda la sala.

La anciana lo había abofeteado sin dudar, con la mano temblando, pero el gesto lleno de dignidad herida. Su respiración estaba agitada, los ojos brillosos de dolor y furia contenida.

—Esa niña era mi nieta —espetó—. Y tú no tienes derecho a hablar así de alguien que ya no puede defenderse.

La madre reaccionó de inmediato, acercándose y colocando una mano sobre el hombro de su hijo, como si fuera él la víctima.

—Suegra, basta —dijo con frialdad—. Está exagerando. Si Valeria murió, lo hizo por salvar a su hermanita. Después de todo, ese era su deber como hermana mayor. Y si no era capaz de cumplirlo… entonces, ¿para qué seguiría viviendo en esta casa?

Las palabras cayeron como veneno.

La anciana la miró como si, por primera vez, realmente la viera. No podía creer lo que estaba escuchando. No quiso creerlo. Pero ahí estaba. La crueldad desnuda, dicha con total naturalidad.

—Ustedes no son una familia —respondió, con la voz quebrada pero firme—. Son un nido de serpientes.

Se dio la vuelta sin esperar respuesta.

—El karma no se equivoca —añadió antes de salir—. Y cuando llegue… no tendrá piedad.

La puerta se cerró tras ella.

Ya afuera, subió al auto con movimientos lentos. El chófer arrancó sin decir una sola palabra. La anciana sostuvo el retrato de su nieta entre las manos y lo observó con los ojos llenos de lágrimas silenciosas.

No podía creer que Valeria hubiera vivido en una casa así. Rodeada de personas que nunca la merecieron. De serpientes que algún día pagarían cada palabra, cada desprecio y cada traición.

...----------------...

Esa misma tarde, Héctor Montoya llegó a la casa de su madre. El trayecto le había pesado más de lo que esperaba, y por primera vez desde que todo ocurrió, algo parecido a la inquietud comenzaba a abrirse paso en su pecho. La empleada le permitió el paso sin decir nada. En la sala, la anciana estaba sentada en silencio mientras otra mujer colocaba con cuidado una fotografía sobre la mesa.

Era una foto de ella con Valeria.

Héctor se detuvo en seco. Miró la imagen durante varios segundos, sintiendo cómo la negación que había sostenido todo el día se desmoronaba. Entonces era verdad. Su hija había muerto.

La anciana levantó la vista con indiferencia, como si él no fuera más que una visita incómoda.

—¿Qué haces aquí? —preguntó con frialdad.

Héctor suspiró y se acercó despacio.

—Vine porque llegaste a mi casa —respondió—. Y dijiste cosas muy hirientes delante de mi familia.

La anciana soltó una risa breve, sin humor.

—¿Familia? —repitió—. ¿A eso le llamas familia?

Se puso de pie con dificultad, apoyándose en el respaldo del sillón. Su voz comenzó a elevarse, cargada de años de rabia contenida.

—¿Una familia que es capaz de entregar a su propia hija como carnada? ¿Crees que eso es humano?

El hombre bajó la mirada, permaneciendo en silencio. No negó nada. No discutió.

—Ese era su deber como hermana mayor —dijo finalmente—. Además, estábamos a punto de salvarla.

La anciana lo miró como si acabara de pronunciar algo imperdonable.

—¿Salvarla? —gritó—. Tú sabes por qué dejé que Valeria fuera a vivir con ustedes.

Héctor levantó la cabeza.

—Si no fuera porque tu mujer insistió en que quería que su hija viviera con ustedes —continuó la anciana—, jamás habría dejado que Valeria pisara esa casa. Jamás.

Su voz tembló, pero no se quebró.

—Si hubiera sabido que iba a morir de esa manera tan horrible… —respiró hondo— jamás habría permitido que la reconocieras como hija.

El silencio cayó como una sentencia.

Héctor no encontró palabras. No hubo defensa, ni excusas, ni orgullo que lo sostuviera. Solo la certeza tardía de que algo se había roto para siempre.

La anciana volvió a sentarse lentamente y desvió la mirada hacia la fotografía.

—Vete —dijo con voz cansada—. Ya llegaste demasiado tarde.

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Luz Mery Suarez
por Dios que mujer tan mala la envidia la consume segundo a segundo y ni por eso se arrepiente por eso es mejor que muera y deje en paz a isa
Luz Mery Suarez
Dios santo Valeria era su propia hija y el pensaba que era de su hermano por eso permito que la ultrajaran ? o entendí mal🤭
Fan del maestro fu Jinchen
¿esta en coma?¡pero si debía morir!(las locuras del emperador frase de la mala solo cambiada un poco)😂
Zunilda Ortmann
Hermosa historia👏gracias por compartir tu imaginación con nosotros tus lectores 🥰
Esther Grace: muchas gracias bella dama por tomarse el tiempo de leer 🥰🌷🌷🌷
total 1 replies
Fan del maestro fu Jinchen
que estupidez conseguir pruebas es solo ponerte en peligro tienen que denunciarlo y con camila secuestrada y herida ya tienen pruebas suficientes
Yulienb🌹
qué bueno que todo se aclaró Y ahora qué pasó el drama solo falta que ella quede embarazada para que sea el final más feliz 😍
Yulienb🌹
yo me imaginaba algo así porque normalmente lo ideal sería que los presos acusados o ya sentenciados sean llevados por otra vía que no tenga contacto con el público en Venezuela es así y he visto en algunas películas de Estados Unidos que también es así es el deber ser para que no ocurran cosas como estas porque no es para proteger al preso al acusado sino para evitar que las personas manchen su vida tomando la justicia por su mano porque ahora esta persona también va presa para evitar eso es que deben llevar a los presos por otra vía que no es frente al público
Fan del maestro fu Jinchen
¡estúpida llama a la policía denuncialo!no huyas porque si ve algo raro te mata
Luz Mery Suarez
hay juepucha lo envenenó para hacerle daño a isa❓ o no quiere que gane la pelea
Luz Mery Suarez
pienso que este hombre es el asesino el ve. Valeria en ella por eso la obsesión
Francy Eliana Castillo Gallon
pobre Lucien está sufriendo los malestares del embarazo y está q muere jajajajaja
Yulienb🌹
sape con este psicópata y tiene obsesión con Isabella que mal
Francy Eliana Castillo Gallon
por fin Isabela pudo contarle a su abuela toda la historia y como dios le dió otra oportunidad para ser feliz como ella lo merece
Francy Eliana Castillo Gallon
Adrian acabo con Julien y con su propia vida por q ahora también va a carcel igual ya no tenían nada ni vida
Francy Eliana Castillo Gallon
con Camila todos se desmoronaron y calleron en un dolor inmenso y con Valeria no pasó nada q hipócritas y aún así la buscan para q arregle todo culpa sola de su propia desgracia
Francy Eliana Castillo Gallon
ese hombre está tan mal de la cabeza lo único bueno q hizo fue sacar con Camila quien era la culpable del maltrato y la muerte de valeria
Elena Franco
Me gusto mucho la trama,muy emocionante lo unico que me falto saber que le sucedio a Isabella que estaba en coma. Saludos a la autora por esta magnifica obra, que nos mantuvo con los nervio de punta sin poder respirar.Buenisima obra y espero que nos siga deleitandonos con mas historias emocionantes como esta,Bendiciones/Drool/
Esther Grace: muchas gracias bella dama 🥰🌷🥰
total 1 replies
Miriam Miranda
yo me imagino ahy
Francy Eliana Castillo Gallon
por andar maldiciendo a su hermana perdió la oportunidad de escapar de su opresor
Francy Eliana Castillo Gallon
q miedo estar cerca de ese hombre q apartemente es un profesional muy inteligente y agradable pero q realmente es un monstruo
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