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Billonario Corazón De Piedra

Billonario Corazón De Piedra

Status: Terminada
Genre:CEO / Triángulo amoroso / Traiciones y engaños / Completas
Popularitas:3M
Nilai: 4.9
nombre de autor: Yingiola Macosay

Cristóbal Devereaux, un billonario arrogante. Qué está a punto de casarse.

Imagínatelo. De porte impecable, a sus 35 años, está acostumbrado a tener el control de cualquier situación. Rodeado de lujos en cada aspecto de su vida.

Pero los acontecimientos que está a punto de vivir, lo harán dar un giro de 180 grados en su vida. Volviéndose un hombre más arrogante, solitario de corazón frío. Olvidándose de su vida social, durante varios años.

Pero la vida le tiene preparado varios acontecimientos, donde tendrá que aprender a distinguir el verdadero amor. Y darse la oportunidad de amar libremente.

Acompañame en está nueva obra esperando sea de su agrado.

NovelToon tiene autorización de Yingiola Macosay para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Discusiones

Por un momento pensé que Cristóbal se había retirado del balcón, Después de varios minutos lo veo que viene caminando hacia mí, se acerca lo suficiente, para que pudiera yo sentir su presencia tan dominante.

-- Eres mi esposa. Y en este mundo, eso significa que todo lo que hagas, todo lo que digas, afecta mi reputación. Así que más vale que te acostumbres a esta vida. --

Lucía Lo miró con desafío.

-- Y si me niego.. --

Cristóbal inclinó la cabeza como si realmente considerara la pregunta.

-- Entonces las cosas se podrán mucho más difíciles, para ti. --

El silencio entre ellos era una batalla no verbal. Finalmente, Cristóbal le dio el último sorbo de su whisky y se alejó. Ella se quedó allí viendo cómo se marchaba sintiendo que estaba atrapada en un juego que aún no comprendía del todo, pero una cosa era segura. No iba a dejar que Cristóbal Devereaux la rompiera en pedazos.

En los próximos días la recuperación de Lucía, implicó terapias intensivas y el apoyo constante de su madre era primordial, para ella. Su despertar no solo fue un milagro médico, sino también un testimonio de la resiliencia humana y la importancia del amor y la perseverancia en momentos difíciles, que solo su madre la acompañaba en sus terapias y de vez en cuando Henry estaba ahí, para apoyarla.

Lucía sabía que el camino no era fácil había dolor y frustración momentos en que sentía que su cuerpo se rendía cada vez más, pero cada proceso era aún más difícil, que todo. Se trataba de un acto de resistencia y lo haría. Porque la mujer nueva que estaba naciendo entre el dolor y la voluntad, para volver a caminar. No eran solo una metafísica era la forma de recuperar su historia, su dignidad y su voz. Y no habría Cristóbal, ni cirugía ni apellido que pudiera arrebatársela otra vez.

Pasaron un par de meses, y la madre de Lucía decidió abandonar la residencia de Cristóbal. No quería seguir bajo las órdenes de aquel hombre que más bien le parecía un tirano. Llegaba de visita de vez en. Cuando. Cuando Henry se encargaba de ir a buscarla por orden de Lucía, y antes de que Cristóbal llegara María se había marchado.

En todo ese tiempo, Lucía se había esforzado mucho más en sus terapias. Se había enterado de que Cristóbal había sido el que la había atropellado. Así que se había propuesto que no se daría por vencida.

Ya podía dar sus primeros pasos ayudada por una andadera. El sonido de sus primeros pasos sobre el mármol del vestíbulo resonó como un pequeño eco. De Victoria en aquella mansión silenciosa. Eran sus piernas, sus pasos, su decisión había tardado meses. Con días en que el dolor la dejaba al borde del desmayo, y las noches en que deseaba que el coma la hubiese retenido, para siempre. Pero estaba allí. En la casa de quién la había atropellado, y casada con él.

Cristóbal Devereaux, frío como el hielo y tan elegante como un juez de La nobleza, la observaba desde lo alto de la escalera. Su mirada era intensa, analítica, como si cada movimiento de Lucía fuera un acertijo que necesitara descifrar. Pero ella no le temía ya. No. Después de tanto tiempo venciendo sus miedos más profundos.

-- Estás caminando. --

Dijo él, con voz neutra. Como así anunciara el clima.

-- Sí. --

Respondió Lucía sin detenerse.

-- Y también estoy hablando, en caso de que lo hayas olvidado, soy más que un cuerpo accidentado. --

Cristóbal bajó lentamente los escalones. Lucía, aunque no lo admitiera, sentía un pequeño estremecimiento en el pecho al verlo. No porque lo amará, sino porque era imposible no reaccionar ante alguien que había controlado tanto su vida como si destino.

-- No olvido nada. Solo pensaba si deberías de estar aquí. Esta casa no es una clínica. --

-- No necesito una clínica. Necesito vivir. --

Respondió Lucía con frialdad.

Los siguientes días fueron una guerra de silencios intensos, miradas que rozaban el filo de la ira, y las palabras arrojadas como cuchillos. Lucía quería recuperar su lugar en el mundo, pero Cristóbal parecía decidido a recordarle día con día que ese mundo estaba construido por él.

-- ¿Por qué sigues aquí? --

Le dijo Cristóbal una mañana mientras tomaban café en extremos opuestos de una larga mesa de roble, Lucía le respondió molesta.

-- Porque esta también es mi casa. ¿O solo puedo estar aquí si me arrastro en una silla de ruedas? --

-- Lo digo porque cuando yo bajé a tomar mi desayuno. No quiero que estés presente en la mesa. --

Lucía. Lo miró fijamente. Y en sus ojos por primera vez se reflejó el odio en ella.

-- Usted lo decidió así, el día que usted se casó conmigo sin pedir mi permiso. No lo olvidé. --

-- Era lo correcto que debía hacer. --

-- ¿Lo correcto, si día con día me recuerda que usted paga mi rehabilitación? ¿O cuándo hace que me escolten varios médicos que no pedí? --

-- Estoy haciendo lo que yo considero correcto. --

-- No Cristóbal. Estás haciendo lo que te hace sentir menos culpable. --

Las discusiones no cesaban. Cada día era una lucha. Sobre horarios, sobre independencia. Sobre qué podía o no podía hacer. Lucía quería cocinar sola; él exigía un chef. Lucía deseaba salir al parque; él insistía en que no tenía condiciones pues tenía que usar la andadera.

Una noche, después de una fuerte discusión por haber salido sin seguridad, Lucía lo enfrentó en la biblioteca.

-- Estoy harta de vivir como una prisionera con un mayordomo detrás de mí. ¡No soy tu responsabilidad, Cristóbal! --

-- Pero lo eres. --

Espetó él, cruzando los brazos.

-- Te casaste conmigo. Si no fuera por mí, tu madre te hubiera dejado morir en un hospital de quinta. ¿Por si no lo recuerdas? --

-- Te casaste conmigo mientras yo estaba en coma. No tuve elección. No me hiciste un favor, me quitaste el derecho a decidir. --

Cristóbal camino hacia ella con pasos lentos, como un depredador que se aproxima a una criatura herida.

-- ¿Crees que quería esto? ¿Casarme con una desconocida cargando con este peso? --

-- ¡Entonces anúlalo! --

Gritó Lucía.

-- Divorciarte, libérame, haz lo que quieres. --

-- No puedo. -- Dijo Cristóbal en voz baja. Lucía frunció. El ceño.

-- ¿Por qué no? --

-- Por qué mi madre jamás permitirá que nos divorciemos. --

-- Y tú qué es lo que quieres Cristóbal. --

Preguntó Lucía con lágrimas contenidas, pero él no respondió.

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Maritza Vega Villena
excelentr
Alejandra Sanchez
excelente autora gracias 🙂
Sanyira Montoya
Ya va salir con su domingo 7😂😂
Mary Chuy Tepox
fue una historia complicada pero al final lograron su cometido ser felices y entender lo que quería cada uno,en la vida nada es sencillo y menos compartir con otra persona,ya que todos pensamos de diferente manera pero al final todos llegamos a una conclusión buscar la felicidad total
Helena Potosme
muy bueno exelente felicidades escritora grAcias por compartir
Helena Potosme
q triste final es suspenso la verdad q si termina así no son mi tipo me gustan los di ales felices
Helena Potosme
ojalá se reconcilien por q en realidad los dos fueron víctimas de las circunstancias de una u otra forma si analizan creo q merecen una segunda oportunidad ya q. nunca se dieron una ninguno de los dos.
Helena Potosme
pero Lucia solo es pelear talvez lo q Cristóbal busca es a alguien q le dé cariño esea cariño calor humano q siente con Ana Patricia y l ucia no le da ni siquiera su madre le dió
Helena Potosme
entonces donde queda Lucia en la historia porque la q está conquistando es la modelo o sea con Lucia se le est rompiendo el corazón de piedra y Ka q lo está conquistando y el respondiendo es Ka modelo🤭
Helena Potosme
boom despertó 🤭
Helena Potosme
q será
Helena Potosme
clase de loquera eso sí es estupido q se case con ella 😂😂
Helena Potosme
q será q sera hija de algún mafioso escritora
Tinmey
😂🤣😂🤣😂🤣😂🤣
Helena Potosme
endemoniado ese
Helena Potosme
el dinero no lo puede comprar el amor
la ambición es una legión de demonios. ambicionan únicamente poder ese poder q es un demonio los vuelve sombi
Helena Potosme
híjole q sacrilegio
Tinmey
Ésa solo piensa en ella , el niño no es de ella ,le está pagando el tratamiento a la hermana de la niñera y están mintiendo las dos ,es hijo de la niñera , punto de acabó el trato ,a la calle los cómplices de Ana Patricia . Perdiste chulita a cazar moscas en africa , o vuelve con tu ruso..
Tinmey
en tanto tiempo no le han comprado ropa, zapatos ,lencería , están tarados.
Tinmey
Si tanto la quiere la madre de Cristóbal, pues que la lleve a un spa y la arregle y vista como debe de ser y la bana se le va a caer al tal Cristobal , al verla hermosa ,porque de chanclas. descalza y con ropa vieja y sin arreglar , pues como va a competir con la modelozorra,? o que le avisen al ruso y venga por ella y se la leve de los pelos. ufff estoy enojada, Leonora has algo ,te estás durmiendo y la Ana Patricia zorrita está ganando terreno , hagan algo ,,,, si no ,ya ni llorar es bueno.
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