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La Obsesión Del CEO

La Obsesión Del CEO

Status: Terminada
Genre:Amor tras matrimonio / Venderse para pagar una deuda / Amor-odio / Mujer despreciada / Matrimonio contratado / Aventura de una noche / Completas
Popularitas:666.3k
Nilai: 4.9
nombre de autor: Crisbella

A mis veinticinco años, mi mundo se reduce a una sola persona: mi hija, Ana Sofía. Como madre soltera, he aprendido a defenderme de hombres que confunden mi situación con vulnerabilidad; piensan que soy una mujer fácil, pero ese es su grave error.
He luchado sola para darnos un futuro, jurando que solo dejaría entrar a mi vida a alguien que realmente valiera la pena. O eso creía. Un hecho inesperado destrozó mis planes y me acorraló, obligándome a tomar una decisión que me avergüenza, pero que fue la única salida para salvar lo que más amo.

NovelToon tiene autorización de Crisbella para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Desconfianza

​En la soledad del piso más alto de la torre Alcázar, rodeado por el lujo frío de su despacho, un Diego furioso tomó entre sus manos el informe preliminar que había solicitado sobre Giselle. Su objetivo era claro: quería demostrar a toda costa que ella no era la mujer íntegra que su abuelo tanto elogiaba. Necesitaba encontrar una grieta en su armadura para justificar el desprecio que intentaba sentir por ella.

​Encendió la lámpara de su escritorio y empezó a leer el documento, sintiendo que cada palabra era un golpe a su orgullo.

​"Giselle Sandoval, veinticinco años. Hija menor de la familia Sandoval. Salió del país hace cinco años para cursar estudios de medicina en Nueva York bajo el patrocinio de la Fundación Alcázar, gracias a su estrecha relación con Alicia Alcázar, quien se mantiene en el anonimato comercial..."

​Diego apretó los dientes. Sus sospechas sobre el "aprovechamiento" parecían confirmarse, pero a medida que pasaba las páginas, los detalles de su vida en el extranjero empezaban a pintar un cuadro diferente. No había rastros de una vida de lujos; solo registros de turnos dobles en hospitales y notas académicas sobresalientes que rozaban la perfección.

​Sin embargo, fue al llegar a la última página cuando el aire se le escapó de los pulmones. Sus ojos se clavaron en un apartado que no esperaba encontrar: "Dependientes registrados".

​”No hay registros por el momento de que viva con alguien más, solo dos amigas la visitan: Alicia Alcázar e Irene López."

La vida de Giselle rayaba en lo aburrido, ella solo vivía del hospital a su apartamento y del apartamento a al hospital. Entonces ¿a quién llamo cariño?, seguramente tiene un amante escondido que no quiere que mi tonta hermana lo descubra, pensó Diego mientras venía de su vaso.

Dejo el sobre bajo llave en su oficina para volver a su apartamento lleno de dudas y con más ganas de conocer quién era en realidad su jefa de cirugía, además que le parecía un absurdo que ella con apenas dos años de graduada ya hubiera ascendido tan rápido.

Diego dejó el vaso de cristal sobre la mesa con un golpe seco. La lectura del informe no le había dado la satisfacción que buscaba; al contrario, le había dejado un sabor metálico en la boca. ¿Cómo era posible que una mujer de veinticinco años tuviera un historial tan inmaculado? En su mundo, la perfección siempre era una fachada, un muro construido para esconder secretos inconfesables.

—"Cariño"... —repitió en voz baja, saboreando la palabra con desprecio.

Recordó la llamada en la clínica. La calidez en la voz de Giselle no cuadraba con la frialdad con la que ella lo trataba a él. Si no vivía con nadie y solo recibía visitas de Alicia e Irene, ¿dónde encajaba ese hombre? Porque Diego estaba convencido de que se trataba de un hombre. Quizás un amante casado, un colega o alguien que la ayudó a escalar posiciones en Nueva York. Eso explicaría su meteórico ascenso.

—Nadie llega a la jefatura de cirugía con dos años de experiencia solo por "talento" —susurró Diego, levantándose para mirar el horizonte de la ciudad—. Me estás mintiendo, Giselle Sandoval. Y voy a descubrir qué es lo que tanto cuidas.

Al día siguiente, el ambiente en el hospital era eléctrico. Diego no se quedó en su torre de cristal; bajó al área de cirugía con la excusa de revisar los suministros. Se instaló en la estación de enfermeras, observando a Giselle a través del cristal del quirófano mientras ella terminaba una intervención.

Cuando ella salió, quitándose el gorro quirúrgico y dejando caer su cabello castaño, se encontró de frente con la mirada penetrante de Diego.

—Señor Alcázar, ¿ahora también supervisa los pasillos? —preguntó ella con ironía, aunque el cansancio era evidente en sus ojos.

—Superviso mi inversión, doctora. Y me preguntaba si alguien con una agenda tan apretada tiene tiempo para... una vida personal.

Giselle se detuvo en seco. Sintió una punzada de incomodidad bajo el escrutinio de Diego.

—Mi vida personal no es de su incumbencia, siempre y cuando cumpla con mis horas y mis pacientes.

—Curiosidad profesional —respondió él, acortando la distancia—. Me intriga saber quién es la persona que le roba el sueño, esa a la que llama con tanta urgencia en sus descansos. Debe ser alguien muy especial para que una mujer tan fría como usted pierda la compostura al teléfono.

Giselle apretó la mandíbula. Por un segundo, Diego creyó ver una grieta en su control, un destello de temor que confirmó sus sospechas.

—Si busca chismes, se equivoca de lugar —sentenció ella, dándole la espalda—. Aquí salvamos vidas, no alimentamos egos masculinos heridos.

Diego la vio alejarse, notando cómo sus manos temblaban ligeramente al ajustar su bata. Ya no tenía dudas: Giselle Sandoval escondía algo, y él estaba decidido a forzar su mano. Si ella no quería hablar, él encontraría la forma de entrar en su santuario.

Giselle entró en su oficina y se dejó caer contra la puerta, cerrando los ojos. Sentía el peso del cansancio, pero sobre todo sentía la mirada de Diego Alcázar grabada en su espalda. No entendía por qué ese hombre parecía tan decidido a desmantelar su vida.

De pronto, el sonido estridente de su teléfono rompió el silencio. Era Irene.

—Señora, tiene que venir rápido al apartamento —dijo la joven niñera, con la voz quebrada por la desesperación.

—¿Qué sucede, Irene? ¿Le pasó algo a Ana? Por favor, no te andes con rodeos —respondió Giselle, y el corazón le dio un vuelco violento.

Hubo un silencio aterrador del otro lado de la línea.

—¡Habla de una vez, por un demonio! ¿Qué está pasando? —gritó Giselle, perdiendo por completo los estribos. Sus gritos resonaron a través de la puerta, llamando la atención de los enfermeros que pasaban por el pasillo.

—En este momento Ana se encuentra bien... pero cuando la estaba bañando, empezó a ponerse morada —explicó Irene con voz temblorosa—. Pensé que era por el frío, así que la saqué del agua de inmediato, pero el color tardó demasiado en desaparecer. Sigue muy pálida.

—Iré para allá ahora mismo. Eso no es normal, Irene. Prepárate —ordenó Giselle, colgando con manos temblorosas.

Como cirujana, sabía que él cambio de color repentino era una señal de alarma crítica; su instinto médico le gritaba que algo andaba muy mal con el corazón o los pulmones de su hija. Se despojó de la bata y tomó su bolso, desesperada por salir, pero la suerte no estaba de su lado.

Afuera, la jefa de enfermeras, intrigada por la conducta errática y los gritos de la "perfecta" doctora Sandoval, no había tardado en buscar a Diego para informarle que su cirujana estrella parecía estar sufriendo una crisis nerviosa.

Giselle abrió la puerta con brusquedad, dispuesta a correr, pero se detuvo en seco. Diego Alcázar estaba allí, bloqueando la salida con su imponente figura y una expresión de sospecha absoluta que helaba la sangre. La cacería de Diego acababa de cruzarse con la emergencia más grande de Giselle.

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Reina Martínez
ESE DETECTIVE FUE BIEN CHINBO ..PRÁCTICAMENTE NO LE INFORME NADA DE LA VIDA DE ELLA
Elia María Ramírez Rodríguez
Wow ❤️ al fin firmaron la pareja que desearon llenos de amor deseo y pasión dentro de su relación en pareja, y responsabilidad amor respeto compresión todo lo que conlleva se PADRES de Ana Sofía.
Elia María Ramírez Rodríguez
Don Valero es una GRAN fichita lo que hace la gente por dinero o propiedades ojalá que con esto que está pasando no se terminen separando Darío y Giselle.
Elia María Ramírez Rodríguez
Ohhh que culpa tiene Gisselle aunque los hijos pagan por la culpa de los padres pero en el caso de Darío y Alicia el culpable parece ser el abuelo. autora nunca nombró que pasó con los padres de ellos nunca fueron nombrados.
Elia María Ramírez Rodríguez
El sabotaje del doctor Martinez fue pagado por Javier pero que poca profesión tiene el doctor Martinez ni con todo el dinero que le dieron puede limpiar la la imagen que se formó por provocar ese gran error para ayudar a Javier 😈😫😠
Elia María Ramírez Rodríguez
Autora este capitulo está muy bonito pero ya que termine el problema con Javier.
Elia María Ramírez Rodríguez
Lo más importante es que se dieron una oportunidad entre ellos Diego ya no le mientas, de tanto amor que se dieron ojalá no les llegue otro integrante a la familia 🍼
Elia María Ramírez Rodríguez
Lo bueno de todo esto es que Gisselle ya no le tiene tanto coraje a Diego poco a poco va a ir teniendo una mejor relación a lo mejor se enamoran.🌷❣️
Elia María Ramírez Rodríguez
Lo bueno es que Diego y Gisselle se dieron cuenta de el acuerdo que hicieron con Javier 😠se van a llevar una gran sorpresa y esto que está pasando van a unir un poco a Diego y a Gisselle 🌷
Elia María Ramírez Rodríguez
Don Valerio y Alicia está que se queman del coraje y con justa razón el que te dañen a un familiar tan querido como es Diego para su hermano y un nieto cálmensen ahorita para que estén tranquilos Gisselle y Diego al rato se la cobran hagan que Javier se las pague.
Elia María Ramírez Rodríguez
Hay no pobrecito Diego recibió un disparo por defender a Gisselle pero ella no tiene enemigos solo a Javier 😈👿 el es un mostró que es lo que quiere de Gisselle si el que la engaño fue el el destruyó su beca en la universidad de medicina.
Elia María Ramírez Rodríguez
😫 De verdad está equivocada al actuar así Gisselle, Diego cometió errores pero ella también lo hizo ella OCULTÓ qie tenía una hija.
Elia María Ramírez Rodríguez
Me gusto este capitulo pero en 1o. lugar Diego no la obligo a casarse ella lo decidió porque necesitaba el dinero, 2o. Diego no la corrió del trabajo no le dió tiempo de dar la orden porque se fue detrás de ella 3.- El no actuó con la cabeza fría para desir como actuar estaba lleno de celos imagínando muchas cosas que su amante era Felipe y que le quitaba dinero y a él no le hacía caso.😫😠
Elia María Ramírez Rodríguez
El error que cometisté Diego es averle ocultado las cosas como pasaron y el error más grande fueron esos celos son fundamento pensabas que con tu actuar tan horrible imponiendo tu riqueza ibas a conseguir lo que deseabas.Que equivocado estás ahora a luchar de todas las maneras que se te ocurran se pasiente, amoroso, ojalá tengas éxito y te perdone.
Elia María Ramírez Rodríguez
Ese abuelo tan metiche debería a esperar que Diego tome la decisión de hacerle la prueba por deseó de el ahora que tenga los resultados ojalá no le valla a querer quitar a la niña a Gisselle, no valla hacer problema entre Diego y Gisselle.
Jos Qui
hasta que por fin le regreso la inteligencia al hombre 😂🤭
Elia María Ramírez Rodríguez
Que bonito a de ver sentido Gisselle que la defendieran de esa manera, ella mejor que nadien sabe de lo ruin y cobarde que es Javier
Elia María Ramírez Rodríguez
Poco a poco Gisselle va a ir viendo a Diego de diferente manera, ojalá que sea pronto para que tengan un poco de tranquilidad.
Elia María Ramírez Rodríguez
Gisselle dale la oportunidad de que te consiste y veas o descubras que fue el hombre de la noche del hotel ❣️🌷
Elia María Ramírez Rodríguez
Diego poco a poco vas acercandote a Gisselle y Ana Sofía 🌷no te desesperes.
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