NovelToon NovelToon
Estoy Aquí

Estoy Aquí

Status: Terminada
Genre:Romance / Mujer poderosa / Mafia / Niñero / Padre soltero / Reencuentro / Completas
Popularitas:101
Nilai: 5
nombre de autor: Sra.SFerreira

Eleonor Ribas, una joven de 25 años, pasó la vida luchando por sobrevivir, marcada por un pasado de abandono y dolor. Cuando lo pierde todo de una sola vez, trabajo, hogar y estabilidad, el destino la conduce hasta Dante Bianchi, un mafioso temido, frío e implacable, diez años mayor que ella. Pero es en los hijos de él donde encuentra un nuevo propósito, especialmente en Matteo, un niño autista que solo logra calmarse con su presencia.

Al aceptar trabajar como niñera de los niños, Eleonor se adentra en un mundo peligroso de secretos, traiciones y conspiraciones. Mientras se gana el cariño de los pequeños y resquebraja las murallas de Dante, fuerzas ocultas conspiran desde las sombras. Cuando la verdad sobre su pasado salga a la luz, ¿podrá confiar en el hombre que juró no volver a apegarse? ¿O ya será demasiado tarde?

NovelToon tiene autorización de Sra.SFerreira para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 3

Las horas pasan rápidamente y pronto es hora del almuerzo.

Tomo mi fiambrera congelada, el empaque un poco abollado de tanto que la cargo, y camino hasta el área de los empleados para calentarla. El ambiente está tranquilo, casi vacío, como de costumbre a esta hora, y el olor a café aún flota en el aire.

—¿Se acabó el té? —Pregunto, sin esperar mucho, pero queriendo solo un poco de conversación.

—No tenemos té... ¿Quieres café? —La asistente responde con una sonrisa simpática.

—Ah, no, gracias —Respondo rápidamente, con una sonrisa forzada. Lo último que necesito ahora es café. Lo que realmente quería era algo más caliente para calmar la ansiedad que empieza a consumirme.

Mientras el microondas comienza a calentar mi comida, siento una presencia familiar acercándose. Cuando miro, veo a Ethan viniendo hacia mí, con su semblante serio, pero al mismo tiempo, un poco más suave de lo normal. Eso me desconcierta por un instante.

—¿Todo bien? —Pregunta, su voz baja.

Respiro hondo, intentando disimular la tensión que siento en cada músculo de mi cuerpo.

—Ah... Sí, señor —Respondo de forma automática, más por educación que por real convicción. Algo en su presencia aún me deja incómoda.

Él mira hacia el microondas, aparentemente pensando por un momento, y entonces dice:

—Voy a preparar un poco de té...

—También quería, pero... No tenemos té —Digo, forzando una sonrisa. Siento que él está intentando ser gentil, pero no sé qué hacer con eso.

El microondas pita y tomo mi comida, aliviada por finalmente poder alejarme un poco de esa tensión.

—Con permiso, señor... —Digo rápidamente, alejándome para sentarme en una mesa en la esquina. Intento no pensar mucho en la situación, tomo mi comida en las manos, me coloco mis auriculares y miro por la ventana. Allá afuera, el cielo está gris, pero la visión de la ciudad me hace sentir un poco de calma, una sensación que casi olvidé cómo era.

Cierro los ojos por un momento, y la música comienza a sonar suavemente en mis auriculares. La melodía es familiar, casi como un abrazo que me envuelve. Una canción que siempre me calmaba desde que me conozco. Me dejo llevar por las notas y, por algunos instantes, el ruido del mundo allá afuera desaparece, quedando solo yo y la música, trayéndome de vuelta a una sensación de paz que yo raramente encuentro.

Sarah Homer

Al volver a la mesa siento una tensión creciente. Como siempre, el ritmo de trabajo continúa, pero algo parece estar en el aire. Camily, que está sentada a mi lado, me observa con una mirada que mezcla curiosidad y una cierta sonrisa traviesa.

—Él va a divertirse un poco... —Ella dice bajito, lo que me hace voltear los ojos.

Yo no sé bien lo que ella quiere decir, pero la sensación en el aire no es de las mejores. La oficina de Ethan tiene aquel vidrio esmerilado que permite ver solo las sombras de las personas allá dentro, sin detalles. Aun así, la presencia de Sara es un tanto… sospechosa.

—Él no haría eso aquí, ¿verdad? —Pregunto, sintiendo un desconfort creciente. No quiero ni imaginar lo que podría suceder entre ellos, pero no consigo evitarlo. luego en el local de trabajo me da un nudo en la garganta.

Camily suelta un suspiro, encogiéndose de hombros.

—Dulce Elle, él siempre lo hace... Con prácticamente todas las funcionarias —Ella ríe con un tono que parece saber demasiado, como si ya hubiese visto eso antes.

Eso me deja incómoda. No es el tipo de situación que yo quería imaginar. Solo de pensar en eso ya siento asco.

—Qué horror... —Respondo, mi voz un tanto baja y distante. Lo que está sucediendo allí es algo que yo no consigo controlar, y ese pensamiento es un poco demasiado para mí.

—¿Ya almorzaste? —Camily cambia de asunto, intentando aliviar el ambiente, pero yo aún me quedo perdida en mis propios pensamientos.

—Sí... —Respondo distraída, pero mi mirada se pierde un poco. ¿Cómo Ethan puede ser tan difícil de entender? Tal vez yo esté solo siendo paranoica.

Camily, percibiendo que yo no estoy totalmente allí, da una sonrisa pícara y ofrece algo que normalmente me hace sonreír.

—Tengo caramelos ácidos, ¿vamos a dividir? —Ella sostiene el paquete en frente de mí, y no resisto.

—¡Claro! —Respondo, con una sonrisa leve, finalmente sacando la mente de los asuntos complicados. Caramelos ácidos son una de esas pequeñas alegrías de la vida que consiguen sacarme del estado de espíritu malo.

Después de algunos minutos, mientras masticábamos y reíamos de las bromas bobas, Ethan aparece en nuestra área de funcionarios. Su mirada está seria, y su postura es tensa. Él claramente tiene algo importante que decir, y todos en la sala saben que, cuando él se presenta así, no es para algo trivial.

—Necesito informar a todos... —Él comienza, pausando antes de mirar hacia nosotros. La voz de él suena pesada, como si tuviera un peso sobre los hombros. —Sara fue nombrada para ser la responsable de nuestro sector de aquí en adelante.

La noticia me toma por sorpresa. Yo sabía que había algo extraño en el aire, pero no esperaba eso.

—¿Ella va a ser nuestra jefa? —Pregunto, incapaz de esconder la confusión.

Ethan hace una pausa y mira directamente hacia mí, su mirada firme, pero distante. Él no parece querer discutir la decisión, pero yo no consigo entender.

—No, no exactamente. Yo aún estoy coordinando el trabajo, pero Sara fue nombrada para ser una de las responsables por los procesos. Ella va a ayudar en lo que sea necesario —Él explica, sin demostrar mucho entusiasmo, como si estuviera solo transmitiendo la información.

Respiro hondo, pero la frustración comienza a crecer.

—La decisión fue tomada por la directiva. Vamos a necesitar trabajar con eso —Él dice, con un tono que no deja espacio para cuestionamientos.

Me quedo quieta, procesando la información. ¿Cómo eso va a afectar nuestro trabajo? No puedo evitar la sensación de que estamos siendo arrojados en una situación que va a perjudicarnos.

Camily, percibiendo mi desconfort, suelta una risa nerviosa.

—Parece que tendremos una nueva jefa... mismo sin saber nada de lo que hacemos —Ella dice, con un toque de ironía.

Yo la miro y, por un segundo, nuestras miradas se encuentran. Sabemos que, por más que intentemos, no podemos cambiar lo que ha sucedido. Solo nos resta esperar y ver cómo todo va a desarrollarse.

Ethan se aleja, pero yo aún me quedo allí, reflexionando sobre lo que eso significa para nuestro sector y para el trabajo que hacemos. Algo me dice que tendremos que adaptarnos a más cambios, odio los cambios.

1
Maria del Carmen Herrera
Me ha surgido una gran curiosidad... nadie leyó o está leyendo está historia ¿???. Al menos, hasta ahora, va bien encaminada...no entiendo porque no ha tenido aceptación, comentarios buenos o malos. Nada de nada...¿? No recuerdo haberlo visto antes. Ni en las peores historias
Maria del Carmen Herrera
Es un comienzo interesante
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play