Entre el cielo y el infierno, Giovanna Costello reina junto a sus hermanos. Hija menor del clan Costello, nació y se crió entre las leyes y reglas de la mafia, destinada a mandar y no a ser mandada.
Giovanna llevaba una vida libre de la presión de la mafia y del consejo, hasta que sus hermanos deciden entregarla en matrimonio a Lorenzo Romano.
Lorenzo Romano es conocido por su crueldad en el mundo mafioso: un hombre frío y calculador que mató a su propia esposa a sangre fría al descubrir que le era infiel. Ahora, con 39 años, se encuentra entre la espada y la pared cuando el consejo lo obliga a casarse de nuevo para asegurar un heredero.
Lorenzo es el tipo de hombre que se hace justicia por su propia cuenta. Llega a un acuerdo con la familia Costello… y de ese acuerdo surge un matrimonio inesperado.
Giovanna, una mujer que no cede fácilmente.
Lorenzo, un hombre que siempre lo ha controlado todo.
¿Qué les depara el destino?
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Capítulo 6
(Hace algunos años)
Silencio, era todo lo que se oía en mi casa en ese momento, yo estaba sentado en mi oficina fumando un cigarrillo mientras bebía una botella de whisky a morro, las manos y la ropa sucias de sangre, la sangre de aquella que juró ante Dios amarme en la alegría y en la tristeza, en la salud y en la enfermedad, hasta que la muerte nos separara, pura ironía pues fue justamente la muerte la que nos separó, viro la botella en la boca sintiendo el líquido descender rasgando por mi garganta.
Hombre- Señor, ¿qué hacemos con lo que sobró?
Jordan mi soldado más leal pregunta parado en la puerta de mi oficina, miro para él aún en silencio.
"Colóquelo para los perros."
Fue todo lo que hablé, él apenas asintió con un leve movimiento de cabeza y salió dejándome solo.
Mi nombre Lorenzo Romano.
Don de la mafia de Madrid, dueño de un imperio conocido por muchos, y temido por todos. Cargo conmigo la responsabilidad de llevar adelante el legado de mi padre Leonardo Romano que fue un gran líder, mi mayor ejemplo, mi padre falleció luego de que yo cumpliera la mayoría de edad muerto por un traidor desgraciado que yo hice cuestión de matar con mis propias manos, a mi madre yo no la conocí, ella falleció por complicaciones de mi parto, mas mi padre siempre me dijo que ella era la mujer más adorable del mundo, crecí oyendo a mi padre contar cuánto ella me deseó y pidió a Dios por mí, mas infelizmente el mundo me mostró que es cruel desde muy temprano.
Asumí el trono de mi familia no solo en la mafia mas también en la empresa, exportación de drogas, armamento pesado, contratos millonarios para lavado de dinero, acuerdos políticos, sí ese es mi mundo. Soy formado en ingeniería y actúo en esa área en los negocios lícitos. A los 25 años casé con Yara Miller, hija de uno de mis consejeros más antiguos, el acuerdo fue hecho entre ellos para que yo pudiera tener herederos y fortalecer mi casa, no me casé por amor y eso era claro para todos principalmente para ella, mas en la mafia un casamiento es para toda la vida, y yo ya había aceptado mi destino. Antes del casamiento fui un hombre libre, tuve varios casos no niego, mas después del casamiento yo sabía que Yara sería la única mujer a acostarse en mi cama.
El primer año de casados fue tranquilo, ella hacía de todo para agradarme, mas el amor nunca surgió, después de un año no tuvimos éxito en tener un embarazo, el consejo estaba de ojo, conversé con Yara y resolvimos hacer algunos exámenes, los míos dieron todos normales no había ningún problema, pero Yara escondió de mí los resultados de los suyos, diciendo ella que estaba todo bien, yo era un hombre ocupado no tenía tiempo para quebrar cabeza con eso, continuamos intentando mas nada, cinco años después mi rutina con Yara era extremadamente insoportable, ella estaba más nerviosa, las peleas eran constantes, yo evitaba estar en casa por causa de ella.
Pasaba noches y noches durmiendo en el sofá de la empresa, el cobro del consejo golpeó fuerte, el heredero que no venía, el casamiento que no prosperaba, yo estaba un caos humano, hasta que un bello día descubrí algo que hizo mi cuerpo temblar de odio, Yara me estaba traicionando con uno de mis soldados, y aún esparció boatos por el consejo que yo era infértil. El consejo pegó pesado en mi pie, como una mafia podría ser comandada un líder que no podría tener hijos, los sus herederos.
Aún teniendo total certeza de que no precisaría probar nada a nadie restregué en la cara de todos que no tenía ningún problema, descubrí que Yara tenía el útero atrofiado y nunca podría tener hijos, la desgraciada huyó en medio de la madrugada con el amante mientras yo estaba esclareciendo todas las mentiras en una reunión con el consejo, y cuando yo llegué en casa descubrí todo, el odio me consumió, yo no podría dejar eso pasar, y no dejaría, Yara moriría por mis manos, para pagar con la sangre todo que me hizo.
La cacería fue rápida, el padre de ella sabía de todo y me dejó pasar por un infierno hasta descubrir la verdad, en mi sala de tortura estaban los tres, Yara, el amante y su padre, y allí yo maté uno por uno, un buen hijo de la mafia sabe que traición solo se paga con sangre, la cabeza del padre de ella fue entregada en una bandeja de oro en la mesa de los consejeros para que quedase de ejemplo para quien osase traicionarme, el amante murió quemado, agonizando de dolor, y Yara tuvo su fin de la peor forma posible, dejé que muriese poco a poco sintiendo su útero siendo arrancado de dentro de ella.
Y ahora estoy aquí fumando mi cigarrillo y bebiendo mi whisky bañado con la sangre de mi esposa, yo no me arrepiento en ningún momento, para mí fue una gran liberación, cierro los ojos y respiro hondo.
Nada en mi vida fue fácil, todo fue construido encima de mucha sangre y sudor, el nombre que cargo viene con una gran carga y yo nunca en hipótesis alguna puedo dejar que me alcancen de esa forma, soy justo y directo, nada pasa desapercibido por mí, y pobre de aquel que cree que me engaña. Me levanto y subo directo para mi cuarto, quito mis ropas y voy para la ducha dejo el agua fría lavar mi cuerpo quitando toda la tensión que se formó encima de mí, así que termino me visto y desciendo, Jordan entra en la sala y me mira.
Jordan- Está hecho señor.
Jordan Richard
Lorenzo - Ótimo, a partir de hoy nadie va a osar meterse en mi vida. Deje avisado para aquellos viejos del consejo que yo tomo las riendas de mi vida a partir de ahora.
Jordan- Sí señor, ¿desea algo más?
Miro para Jordan parado allí en mi frente.
Lorenzo - Por ahora es solo eso.
Él asiente y sale dejándome solo, y allí con mi silencio yo me recogí, nunca más yo permitiría que alguien me traicionase de esa forma, no estoy triste porque no amaba a Yara, yo ni alimentaba sentimientos por ella, mas la cosa que más odio en el mundo es mentira y traición y eso yo no permito acontecer, nunca más.