Lucía Belén Carpenter planeó su boda de ensueño con los gustos de su prometido, un futbolista reconocido, Mateo Ferreti.
Siete días antes de la boda, ella descubre de la peor manera la traición que no solamente la destruiría sentimentalmente, sino que afectaría su reputación.
En un acto cometido por la rabia y el dolor, ella cometió un grave error... destrozar algo que no le pertenecía a su prometido, sino a un futbolista inocente y desconocido para ella.
El odio y el deseo de venganza la unirá a un ese hombre.
¿Qué pasará cuando ellos deban atravesar una gran exposición como una pareja consolidada? ¿Su mutuo deseo de venganza podrá convertir su matrimonio en algo más que un acuerdo o la venganza los consumirá?
NovelToon tiene autorización de SilvinaTracy para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
DESTINO DESCONCERTANTE
LUCÍA BELÉN CARPENTER
Cameron me entregó mi teléfono celular. Luego de todo lo que había pasado había olvidado que él lo tenía.
Él fue a la habitación que compartiríamos con nuestras maletas. Vi que comenzó a desempacar e hice lo mismo.
--¿Me prestas tu cargador? El mío decidió dejar de funcionar-- Él lo examinó y soltó una pequeña carcajada
--Lo asesinaste en la maleta, ¿Empacaste cuchillos acaso?-- Vi que tenía algunos pequeños cortes y al jalarlo con fuerza acabé por romperlo
--No te burles. No es mi culpa que se haya atorado ahí
--Eres fuerte para ser tan pequeña. Toma-- Me entregó el suyo
--Lo dice quien apenas pasa por una puerta. No tienes una altura promedio, eso no me convierte en pequeña-- Me quejé totalmente erguida a su lado
--En mi familia son altos, hubiese sido más extraño que yo no lo fuera, ¿No lo crees?
--Nuestro matrimonio acabará destruyendo mis pies y te odiaré si debo usar tacones con frecuencia
En mi mente me veía cruzando los dedos para no tener que ir a muchas fiestas usando tacones altos y sonriendo hasta que me dolieran las mejillas.
--Recién nos casamos, Belén. Es muy pronto para que opines sobre como será nuestra vida aquí. Cuando tengamos que asistir a algún evento o reunión te lo tiré con antelación y me ocuparé de comprar tu vestuario. Los dos comprobamos que escojo muy bien
De no haberlo dicho mientras quitaba cosas de su maleta... hubiese pensado que su último comentario estaba cargado de doble intención. ¿Sería posible que lo dijera por la abertura del vestido? ¿Escogería prendas similares más adelante?
Mi teléfono al estar cargándose apagado sin batería siempre se enciende solo cuando tiene el 10% de carga.
Vi que la pantalla se iluminaba y permanecía de esa manera. Eso no era bueno. Nada bueno. Normalmente recibo algún mensaje de Emanuel cada semana y algunos textos aislados de mis "amigas". Aclaro que desde la semana de la boda ninguna de ellas me escribió. Nadie me preguntó si me sentía bien al día siguiente de la despedida de soltera.
Si tengo que analizar el origen de las notificaciones sin mirarlas... apostaría que varios mensajes provienen de mis padres, de algún conocido para saber que hacía con Cameron y si en verdad estamos casados y de Emanuel. Si las harpías me escribieran sería con ironía.
Decidí mirar las notificaciones y aún tenía mensajes sin leer de mis padres para que asistiera a la boda, acompañados de varios más. Los últimos oscilaban entre el desconcierto ante mi matrimonio que imaginaban que es falso y que fue una treta para opacar a mi hermana.
--Cameron, ¿Dijiste que podía pedirte algo que necesito, verdad?-- Bloqueé la pantalla sin leer todo
--Si, imaginé que lo harías, ¿Qué quieres?
--Una tarjeta SIM. No sé dónde comprar una aquí
--¿Es todo lo que pedirás?-- Hice un gesto afirmativo y volví a concentrarme en la maleta
Por algunos minutos más seguidos en nuestra tarea hasta que él me detuvo.
--Acuérdate que tenemos que viajar ahora para disfrutar de unas pequeñas vacaciones. ¿Sabes dónde te gustaría ir?-- Me dejé caer hacia atrás en la cama y suspiré. Viajar por varias horas es más agotador que un día de ejercicio, al menos para mí
--Quiero un viaje corto y a algún lugar donde no haya mucha gente. Después no volveré a conocer la privacidad cuando me vean en tus partidos
--¿Estás segura de que eso es lo que quieres? Podríamos ir a cualquier lugar...
--Completamente. Si no quieres podemos quedarnos aquí-- Sugerí
--Está bien. Buscaré algo apropiado para descansar, ya que eso es lo que buscas
En la maleta que me llevaría solamente puse ropa deportiva y también interior, además de los productos de higiene.
--¿No olvidas nada?-- Todavía no cerraba la maleta y tenía la sensación de que lo hacía aunque no sabía qué
Miré mis pies y ahí tenía la respuesta. Zapatillas de deporte. Me iría con unas puestas y también tendría un par de repuesto.
Cameron no hizo comentarios. En lugar de eso terminó de empacar y salimos del apartamento en dirección al aeropuerto.
Al llegar, él pidió dos boletos a algún destino que se ajustara a mis deseos. Escuchó algunas opciones y escogió Asturias. Se que lo hizo sin saber adónde iríamos.
Al aterrizar estábamos perdidos. Nuevamente él mostró una sonrisa encantadora y comenzó a pedir recomendaciones. Así fue como terminó rentando un automóvil para ir por carretera a algún sitio que desconozco.
--Belén, busca sitios de hospedaje, hotel, cabañas, lo que sea en el pueblo al que casi llegamos. Seguramente tenemos cobertura aquí-- Me dio su teléfono-- 4692 es la clave
Comencé a investigar y vi las opciones con fotografías. Una me fascinó.
--¿Harás la llamada?-- Le pregunté
Cameron detuvo el automóvil y llamó. Crucé mis dedos para que estuviera disponible mi selección.
Él agregó una dirección al GPS y empezó a conducir.
--¿Debería preocuparme? Solamente ví una vaca a medio kilómetro-- Solté una carcajada
--Casi llegamos. La próxima vez no me pedirás que sea yo quien elija nuestro destino si odias esto
--Conclusiones muy apresuradas las tuyas y además erróneas-- Miró el GPS de nuevo
Al aparcar me enamoré del paisaje. Podía salir a correr aquí y relajarme llenando mis pulmones de aire fresco.
--¿Puedo vivir aquí mientras dure nuestro matrimonio?-- Bromeé. Era imposible, pero si me lo concediera que feliz sería
--Tal vez debería de cargarte y llevarte al automóvil
--No hace falta. Solamente estaba bromeando
La casa era preciosa, de piedra. No había nadie alrededor y había naturaleza suficiente para relajarse.
El casero nos estaba esperando para cobrar por la estadía y darnos la llave.
Quise quedarme al aire libre por varios minutos, mientras Cameron buscaba nuestras maletas. Podría haberme quedado aquí y acampar si era preciso. Esto no podía experimentarlo viviendo en una ciudad.
--De verdad no quisiste ir a un shopping con una tarjeta ilimitada-- Opinó Cameron a mi lado con sus maletas ocupadas en las maletas
--¿Y usar tacones que representen una tortura? No. Prefiero mi atuendo deportivo y salir a correr-- Aquello llamó la atención de mi nuevo esposo. Creí que diría algo interesante al respecto
--Si eso es lo que quieres, probaré tu resistencia. Me servirá de entrenamiento
Lucía Carolina se va a arrepentir