Valeria Ríos, una abogada brillante y acostumbrada a tenerlo todo bajo control, nunca imaginó que una noche confusa cambiaría su vida para siempre.
Gael Mendoza es más joven que ella, arrogante, intenso y demasiado peligroso para alguien que debería mantenerse lejos de los escándalos. Al principio, Valeria solo quiere poner distancia entre los dos. Pero Gael no sabe rendirse: la busca, la provoca, la cuida y la obliga a ver que detrás de esa sonrisa desafiante hay una obsesión dulce, feroz y absolutamente sincera.
Entre casos judiciales, secretos familiares, enemigos que no se detienen y una atracción cada vez más difícil de negar, Valeria descubre que el amor no siempre llega con calma. A veces llega con celos, besos robados, promesas temerarias y un hombre más joven decidido a convertirse en su única excepción.
Una historia de romance adulto, tensión prohibida, deseo, protección y una mujer que aprende que perder el control también puede ser la forma más peligrosa de ser feliz.
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Capítulo 20
Capitulo 20
Aunque Valeria no dijo en voz alta lo que pensaba, Gael ya habia adivinado casi todo al ver su expresion dudosa.
La vez anterior perdio contra Diego porque queria hacerse el triste frente a ella y ganar compasion.
En el ultimo juego, el y su equipo bajaron el ritmo a proposito.
Pero esta vez tenia que ganar.
No solo para suavizar la relacion con Diego, sino tambien para recuperar ante Valeria su imagen de hombre que no era peor que su hermano jugando basquetbol.
Valeria no conocia esos calculos.
Al ver la seriedad escrita en el rostro guapo de Gael, tan cerca del suyo, no tuvo corazon para apagarle el entusiasmo.
—Te creo.
Sonrio y asintio.
Con la mano limpia, le acaricio el cabello.
Si al final perdia, ella lo consolaria bien.
Saber que Valeria iria a verlo jugar hizo feliz a Gael.
Solto una risa baja, le dio un beso con total naturalidad y luego siguio hablando de otras cosas.
Cocinaron mientras conversaban.
De vez en cuando, a mitad de una frase, se quedaban mirando y sonreian sin razon.
Claro que quien sonreia como tonto mas veces era Gael.
Media hora despues, la cena por fin estuvo lista.
Tres platillos y una sopa. Todo olia bien y se veia apetitoso.
Aunque tecnicamente habian cocinado juntos, Valeria solo preparo un guiso de res con chile.
Lo demas lo hizo Gael.
No habia remedio.
Seguía sin querer que ella se cansara, asi que se movio mas rapido y cocino mas cosas.
—Licenciada, despues de cenar vemos una pelicula?
Gael le sirvio comida y la miro con expectativa, recordando su pequeño plan.
—El proyector no sera igual que el cine, pero el ambiente puede quedar bonito.
—Si.
Valeria acepto sin pensarlo demasiado.
En ese momento no habia caido en que para ver una pelicula con proyector habia que apagar las luces.
Y cuando se apagan las luces, un hombre y una mujer adultos, solos en un departamento, pueden terminar en una situacion poco apta para inocentes.
Gael si lo sabia.
Pero respetaba a Valeria.
Si ella todavia no queria que la relacion avanzara mas, el no haria nada contra su voluntad.
La invitacion de esa noche era simplemente para pasar mas tiempo con ella.
Despues de cenar, Gael recogio la mesa por iniciativa propia y le pidio a Valeria que eligiera la pelicula.
Ella se sento en el sofa y penso un buen rato.
No sabia que ver, asi que eligio una al azar.
Cuando Gael termino, apago la luz principal de la sala.
Solo dejo una lampara pequeña de luz calida junto al sofa.
Luego trajo bebidas y botanas, y se sento pegado a ella.
La pelicula empezo.
Era extranjera, de suspenso psicologico, y la trama parecia bastante buena.
Sin embargo, Gael no tenia la cabeza en la pelicula.
Apenas se sento, extendio el brazo, rodeo a Valeria y la atrajo contra el.
Valeria no tenia experiencia en relaciones.
Pero, al menos, era tres o cuatro años mayor que Gael.
Esos años no los habia vivido en vano. Podia adivinar mas o menos que pasaba por su cabeza.
Solo que ellos no eran como una pareja comun.
Otros iban de declararse, tomarse la mano, abrazarse, besarse y despues llegar a la cama.
Ellos, desde el primer encuentro, habian llegado al ultimo paso.
Y luego empezaron a recorrer lo demas en orden.
Valeria sabia que ya habian tenido la cercania mas intima.
Tambien sabia que ambos sentian deseo.
Pero aun asi, sentia que todo seguia siendo demasiado rapido.
Por eso no aparto a Gael.
Pero tampoco le respondio de inmediato.
Gael estaba agitado por dentro, claro.
Aun asi se contuvo.
Fuera de abrazarla, no hizo nada mas.
Hasta que la pelicula paso de una escena luminosa a otra oscura.
En pantalla, los protagonistas empezaron abrazandose y besandose, y terminaron cayendo sobre una cama.
Valeria se quedo en silencio.
Gael tambien.
No era una pelicula de suspenso?
Por que de pronto tenia una escena tan intensa?
Habia que admitir que el proyector y las bocinas que Gael habia comprado eran excelentes.
Incluso las respiraciones de los personajes se escuchaban con demasiada claridad.
Mientras miraba, a Gael le volvieron a la mente las imagenes de la noche en que se reencontro con Valeria.
Desde aquella vez, casi todas las noches habia soñado con eso.
Y ahora la mujer que amaba estaba en sus brazos.
Bajo ese estimulo, como podia un hombre adulto y sano quedarse indiferente?
La mano que sostenia el hombro de Valeria empezo a acariciarla con suavidad.
A traves de la tela, ella podia sentir el calor de su palma.
El ambiente se fue volviendo ambiguo.
Valeria no pudo evitar levantar la vista hacia el.
Bajo la luz amarilla, los rasgos de Gael se veian un poco difusos.
Pero sus ojos estaban especialmente brillantes.
La ternura y el amor que habia en ellos parecian desbordarse.
—Gael.
Valeria levanto la mano y le acaricio la cara.
Lo llamo con una voz suave, casi enredada.
Ese gesto y esa forma de decir su nombre fueron como una chispa.
Encendieron a Gael al instante.
El deseo que llevaba conteniendo estallo.
La mano que rodeaba sus hombros bajo hasta su cintura delgada.
La otra sostuvo su nuca y la acerco hacia el.
El beso empezo profundo.
Y se volvio mas profundo.
Besandola, Gael fue acomodandola poco a poco.
Valeria paso de estar sentada a quedar recostada sobre el sofa.
El se inclino sobre ella. Su cuerpo alto la cubria casi por completo, pero cuidaba el peso para no incomodarla.
—Licenciada...
Gael respiraba con dificultad.
Hundio el rostro en el hueco de su cuello.
Su voz llevo una frustracion clara.
—No tengo proteccion aqui.
No habia pensado que esa noche llegarian tan lejos.
Si lo hubiera sabido, cuando fue al super habria comprado una caja entera para tener preparada.
Sabia que Valeria no pensaba casarse ni tener hijos ahora.
Y el tampoco queria que ella cargara con el miedo o las consecuencias de un embarazo no planeado.
Las medidas eran necesarias.
Ademas, aunque el quisiera casarse con ella algun dia, todavia era demasiado pronto. Seguía estudiando, apenas empezaban, y no queria empujarla hacia una vida que ella no hubiera elegido con calma.
Pensarlo lo hizo sentirse aun mas frustrado.
Valeria tambien respiraba rapido.
Tardo un momento en recuperar un poco de aire.
Sus dedos blancos y finos se hundieron entre el cabello plateado de Gael y lo acariciaron dos veces, como si calmara a un perro grande demasiado inquieto.
Su voz bonita tenia una ronquera leve y una sonrisa escondida.
—Entonces tendra que ser la proxima.
—Mhm.
Gael respondio con un sonido apagado y volvio a besarla.
Ese beso fue mas feroz que el anterior.
Como si quisiera desarmarla entera y guardarla dentro de si.
Mientras se besaban, el celular de Valeria, que estaba a un lado, empezo a sonar.
El timbre rompio el calor del ambiente.
—Pasame el celular.
Valeria estaba tan blanda por los besos que ni siquiera tenia fuerza para incorporarse. Solo pudo pedirselo a el.
Gael odiaba en ese momento a quien llamara.
Pero si su novia lo pedia, obedecia.
Tomo el celular.
Al ver el nombre en la pantalla, casi rechino los dientes.
—Otra vez Diego.
Ese tipo como podia aparecer siempre como interruptor?
—Diego?
Valeria se sorprendio.
Antes de salir le habia escrito para decirle que no cenaria en casa. No deberia llamarla por eso.
Recibio el celular y contesto.
Del otro lado, Diego pregunto:
—Val, cuando vuelves?
—Tal vez en un rato.
Valeria intento sonar normal, pero la voz le salio un poco ronca.
Por suerte Diego era despistado en esos temas y no noto nada.
—Tengo algo importante que decirte. Vuelve temprano.
—Esta bien.
Apenas respondio, Gael, que seguia abrazandola, bajo los labios a su lobulo y lo mordio con suavidad.
Una corriente electrica le recorrio el cuerpo.
Valeria se debilito de golpe y casi se le cae el celular.
Colgo rapido.
Al mirar a Gael, lo encontro observandola con esa expresion lastimera que sabia usar demasiado bien.
—Te vas?
Sus brazos se cerraron un poco mas alrededor de ella.
Su voz sonaba llena de agravio.
—Si.
Valeria sabia que irse en ese momento era un poco cruel.
Pero si Diego decia que tenia algo importante, tenia que volver.
Se acerco y le dio un beso en los labios.
Su tono fue suave, consolador.
—Mañana nos vemos otra vez.
—Entonces mañana vamos juntos a la universidad?
Mientras hablaba, Gael empezo a acomodarle con dedos largos la falda y el cabello, que habian quedado desordenados.
—No hace falta. Yo manejo.
Valeria nego con la cabeza.
—Ademas en la tarde tengo entrevistas, asi me muevo mas facil.
—Mañana en la tarde no tengo clase. Llevarte a tus entrevistas tambien es facil.
Como ya lo habia dicho asi, Valeria no quiso rechazarlo.
Sonrio y le acaricio la cabeza.
—Esta bien. Tu me llevas.
Luego penso en algo.
—Pero primero voy a preguntarle a Ximena si ira mañana. Si ella va, puedo ir con ella a la universidad.
Hizo una pausa.
—Como todavia no hemos hecho publica nuestra relacion, si Diego nos descubre, me preocupa que...
No termino la frase.
Gael ya entendia.
—Esta bien. Mañana voy a ganar.
Lo prometio con mucha seriedad.
Tenia que arreglar pronto las cosas con Diego.
De lo contrario, sus citas con Valeria tendrian que seguir siendo a escondidas.
Gael termino de acomodarle la falda y el cabello.
Luego la abrazo y la beso dos veces mas antes de acompañarla, con toda la renuencia del mundo, hasta el elevador.
Valeria iba dentro pensando en que asunto importante queria contarle Diego.
Cuando las puertas se abrieron, el estaba parado afuera.
—Val, por que vienes de arriba?
Diego parpadeo, completamente sorprendido.
Valeria no esperaba una coincidencia tan exacta.
Solo pudo salir y mentir con toda la calma que le quedaba.
—Fui a ver a una vecina de arriba por un asunto. Tu vas a bajar?
—Si, a tirar la basura.
—Ve. Yo te espero en casa.
—Va.
Diego entro al elevador.
Al ver las puertas cerrarse, Valeria suspiro.
Desde que estaba con Gael, las mentiras de esos dias ya superaban las que habia dicho en todos sus veintitres años de vida.
Pero en esa situacion, todavia no podia decir la verdad.
Solo podia seguir ocultandolo.
Valeria volvio al departamento y se sento un rato.
Diego regreso pronto y se acomodo a su lado.
—Que querias decirme?
Valeria pregunto primero, mirandolo con curiosidad.
Al mencionar el asunto, las mejillas de Diego se calentaron.
Tosio con incomodidad.
—Val, yo... tengo novia.
La ultima vez, durante el partido contra Gael, Valeria ya habia visto que Diego y Ana tenian una cercania distinta.
Sospechaba que ese dia llegaria tarde o temprano.
Por eso, al escuchar la noticia, reacciono con bastante calma.
Pero esa calma no duro mucho.
—Val, mañana tengo un partido de basquet. Puedes ir a verme?
Diego la miro con expectativa.
—Despues comemos juntos y te presento a Ana.
—Comer con ella?
Valeria se quedo un poco aturdida.
Sus padres se habian ido temprano. Durante años tampoco tuvieron trato con otros parientes.
Solo se tuvieron el uno al otro.
Por eso, para Diego, Valeria no era solo su hermana. Tambien era casi una figura de padre y madre.
Aunque llevaba pocos dias con Ana, queria compartir la noticia con Valeria y esperaba que ellas se llevaran bien.
Pero Valeria, al pensar que conoceria tan pronto a la novia de su hermano, se puso nerviosa.
Luego penso en que Diego ya queria presentarle a su novia, mientras ella seguia escondiendo a su novio.
No era justo para Gael.
Valeria lo penso un momento y finalmente asintio.
—Puedo.
Hizo una pausa.
—Y justo ahi tambien voy a presentarte a alguien.
Si Diego podia ser valiente por su novia, ella tambien podia ser valiente por su novio.
Diego se puso feliz al recibir su respuesta.
Pero no paso por alto la ultima frase.
—A quien?
La curiosidad se le escribio en toda la cara.
Luego hizo una conjetura atrevida:
—No me digas que tu novio?
—Si.
Valeria asintio.
No alcanzo a decir nada mas antes de que Diego se levantara de golpe.
—Excelente!
Apreto el puño y celebro con una sonrisa.
—Entonces llevalo a ver mi partido.
Se emociono mas.
—No sabes. Desde la vez pasada que mis compañeros te vieron, todos los dias me piden tu contacto.
—Tengo que inventar excusas para rechazarlos. Si mañana llevas novio, por fin se van a rendir y dejaran de molestarme.
—Y lo mas importante...
Al mencionar eso, su expresion se puso peor.
—Hay gente diciendo que tu y Gael Mendoza se ven muy bien juntos. Me tienen harto.
Cada vez que mencionaba a Gael, la cara de Diego se oscurecia.
—Alguien tan increible como mi hermana, como podria quedarle a Gael?
Resoplo con orgullo.
Al escucharlo, Valeria no pudo evitar defender un poco a su novio.
—Creo que tienes prejuicios contra el. Gael no es mala persona.
—No es mala persona. Es peor.
Diego volvio a bufar.
—Val, si supieras lo que hizo antes, no hablarias por el.
La miro con seriedad.
—En resumen, mantente lejos. No es buen tipo.
—Entonces dime que hizo exactamente para que el conflicto entre ustedes sea tan profundo.
Si querian resolver el malentendido, primero necesitaba saber de donde venia.
Ya que habian llegado a ese punto, Valeria no iba a soltar la oportunidad.
Incluso su voz se volvio un poco urgente.
—Si me lo cuentas, podre decidir si de verdad debo mantener distancia.
A Diego no le gustaba hablar mal de otros a sus espaldas.
Gael era el primero y unico caso.
Pero penso que, si le contaba todo a Valeria, tal vez ella se alejaria de ese hombre y no caeria en sus trampas.
Asi que dejo de ocultarlo.
—Val, es una historia larga.
Respiro hondo.
—Empieza desde que entre a primer semestre.
aún que si Admito, la historia, esta bonita y tienes buena ortografía y narración, ni se diga 10/10, Pero esa historia no es para mí.
bendiciones Escritora.