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Esta Vez, Protegeré Nuestro Legado

Esta Vez, Protegeré Nuestro Legado

Status: Terminada
Genre:Reencarnación / Romance / Salvar al hijo enfermo / Completas
Popularitas:341.4k
Nilai: 5
nombre de autor: Melany. v

Loretta, condesa Russell. Tiene otra oportunidad para arreglar su matrimonio y salvar a su hijo que lleva en su vientre

NovelToon tiene autorización de Melany. v para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 20: La fiebre que regresó del pasado

La trampa preparada para el Duque Vane nunca llegó a activarse.

Pasó una semana.

Luego otra.

Y después una tercera.

Los cargamentos continuaron moviéndose por las rutas protegidas por los Russell sin sufrir ataques.

Nadie apareció.

Nadie intentó interceptarlos.

Nadie mordió el anzuelo.

Aquello no tranquilizó a Carter.

Tampoco a Loretta.

Los dos comprendían demasiado bien a los enemigos inteligentes.

Cuando un hombre ambicioso renunciaba a un plan, normalmente significaba que ya estaba ejecutando otro.

Y Vane no era alguien que aceptara derrotas con facilidad.

Aquella mañana, Loretta recorría el pueblo principal junto a varios administradores locales. El invierno había quedado atrás y las calles estaban llenas de actividad. Los mercados funcionaban con normalidad, los almacenes distribuían grano diariamente y las pequeñas clínicas financiadas por la familia Russell atendían pacientes desde el amanecer.

Todo parecía estable.

Hasta que escuchó los gritos.

Un hombre corría desde la plaza.

Detrás de él venían dos mujeres cargando a un niño.

El pequeño apenas podía respirar.

Loretta se detuvo inmediatamente.

—¿Qué ocurrió?

—¡Fiebre! —gritó una de las mujeres—. ¡Comenzó esta madrugada!

El niño tosió violentamente.

La sangre desapareció del rostro de Loretta.

Porque conocía esos síntomas.

Demasiado bien.

Elias apareció pocos minutos después.

Revisó al niño.

Luego observó a los demás habitantes que comenzaban a reunirse alrededor.

Su expresión se volvió seria.

Muy seria.

—Necesito examinar el agua del pueblo.

Loretta sintió un mal presentimiento.

—¿Por qué?

—Porque esto apareció demasiado rápido.

---

Las sospechas se confirmaron antes del anochecer.

Elias llegó al despacho acompañado por tres ayudantes.

Traía muestras.

Documentos.

Y malas noticias.

—El pozo central está contaminado.

La habitación quedó en silencio.

Carter se puso de pie.

—¿Accidentalmente?

—No.

La respuesta fue inmediata.

—¿Estás seguro?

—Completamente.

Elias colocó varios informes sobre la mesa.

—Alguien introdujo material infectado deliberadamente. Esa agua era pura.

Loretta sintió que el estómago se cerraba.

Carter apretó los puños.

Nadie discutió.

Porque la conclusión era evidente.

El duque había cambiado de estrategia.

Si no podía detener las medicinas.

Provocaría más enfermos.

Si no podía controlar la desesperación.

La fabricaría.

—Maldito bastardo —murmuró Carter.

Loretta observó los informes.

Las cifras.

Los síntomas.

Las fechas.

Y una sensación horrible comenzó a crecer en su interior.

Aquello era demasiado parecido.

Demasiado parecido a la enfermedad que había arrebatado la vida de su hijo.

—¿Cuántos casos? —preguntó.

—Veintisiete confirmados.

—¿Y los demás?

—Probablemente más de cincuenta.

Carter giró hacia la puerta.

—Movilizaré guardias.

—Hazlo —dijo Loretta.

—Nadie entra ni sale del pueblo sin autorización.

Elias asintió.

—Necesitamos contenerlo.

Todo comenzó a moverse rápidamente.

Guardias.

Médicos.

Mensajeros.

Administradores.

La maquinaria del territorio Russell se puso en marcha.

Pero el verdadero golpe llegó al amanecer.

---

Loretta despertó sobresaltada.

Escuchó pasos apresurados.

Voces.

Puertas abriéndose.

Y luego alguien golpeó con urgencia.

—¡Mi señora!

Su corazón comenzó a latir con fuerza.

—¿Qué sucede?

La criada abrió la puerta.

Tenía el rostro completamente pálido.

—El joven heredero...

Loretta ya estaba levantándose.

—¿Qué ocurre con él?

—Tiene fiebre.

El mundo pareció detenerse.

Solo por un instante.

Luego salió corriendo.

No recordó cómo atravesó los pasillos.

No recordó cuántas personas dejó atrás.

Solo recordó una cosa.

La habitación.

Cuando abrió la puerta, encontró a Carter junto a la cuna.

Y encontró a su hijo.

Ardiendo.

El pequeño Carter respiraba con dificultad.

Su rostro estaba rojo.

Su cuerpo temblaba.

Y el terror que Loretta había intentado mantener enterrado durante años regresó de golpe.

No vio la habitación.

No vio a los sirvientes.

No vio a nadie.

Solo vio otro niño.

Sus piernas comenzaron a fallar.

—No...

La palabra salió rota.

—No...

Carter levantó la mirada.

—Loretta.

Ella no parecía escucharlo.

Las lágrimas aparecieron inmediatamente.

—No... no otra vez...

Su respiración se volvió irregular.

Sus manos temblaban.

Todo estaba ocurriendo otra vez.

La fiebre.

La impotencia.

La desesperación.

El miedo.

—Loretta.

Esta vez Carter llegó hasta ella.

Pero seguía sin reaccionar.

—No... por favor...

La imagen de aquella primera vida se superpuso frente a sus ojos. Era imposible quitársela.

El frío.

La pobreza.

Su hijo muriendo lentamente.

Los ruegos inútiles.

El silencio final.

Y entonces Carter la sujetó con fuerza.

No con brusquedad.

No con violencia.

Con firmeza.

Obligándola a mirarlo.

—Loretta.

Ella rompió a llorar.

Carter sostuvo su rostro entre ambas manos.

—Escúchame.

Ella apenas podía respirar.

—Escúchame.

Sus ojos azules no se apartaron de los de ella.

—Nuestro hijo no está solo.

Loretta tembló.

—El boticario está aquí.

La obligó a sostener su mirada.

—Yo estoy aquí.

Una lágrima descendió por la mejilla de él.

—Y tú también estás aquí.

Loretta dejó de hablar.

—Vamos a salvar a nuestro hijo.

Aquellas cuatro palabras atravesaron el caos de su mente.

—Vamos a salvarlo.

No era una promesa vacía.

No era consuelo.

Era una decisión.

Y Carter nunca retrocedía cuando tomaba una decisión. Loretta limpió sus lágrimas. Le dió la razón. Se sintió un poco tonta al desesperarse en ese momento.

El trauma aún estaban ahí. Pero Carter era bueno ahuyentando ese dolor.

---

Elias trabajó durante horas.

Sin descanso.

Sin abandonar la habitación.

Analizó muestras del agua.

Analizó la evolución de la enfermedad.

Comparó síntomas.

Revisó notas acumuladas durante años.

Y finalmente comenzó a preparar una nueva formulación.

Loretta permaneció junto a la cama.

Carter junto a ella.

Ninguno se movió.

Ninguno quiso hacerlo.

El pequeño Carter continuó luchando.

Las horas parecían eternas.

Cada respiración era una batalla.

Cada movimiento aumentaba la tensión.

Hasta que finalmente Elias apareció con un nuevo preparado.

Sus ojos estaban agotados.

Pero había algo más.

Esperanza.

—Lo encontré.

Loretta se levantó de inmediato.

—¿Qué?

—La diferencia.

—¿Funcionará?

Elias respiró profundamente.

—Sí.

—¿Estás seguro?

—Lo estoy.

Carter dio un paso adelante.

—Hazlo.

---

La espera posterior fue peor.

Porque ya no podían actuar.

Solo observar.

Solo esperar.

Solo confiar.

Pasó una hora.

Luego otra.

Después una tercera.

Y finalmente...

La fiebre comenzó a bajar.

Muy lentamente.

Pero bajó.

Loretta tardó varios segundos en comprenderlo.

—Elias...

El médico sonrió por primera vez en días.

—Funciona.

Las lágrimas aparecieron inmediatamente.

—Funciona...

Carter cerró los ojos.

Como si acabara de soltar un peso.

Luego observó a su hijo.

El pequeño seguía dormido.

Pero respiraba mejor.

Su temperatura descendía.

Y el peligro comenzaba a retroceder.

Loretta se cubrió la boca.

Llorando.

Esta vez de alivio.

El pequeño abrió los ojos horas después.

Confuso.

Débil.

Pero vivo.

Muy vivo.

Y cuando una pequeña mano se cerró alrededor del dedo de Loretta, ella ya no pudo contenerse.

Apoyó la frente junto a la de su hijo.

Llorando silenciosamente.

Carter rodeó los hombros de ambos con un brazo.

Sin decir nada.

Porque no hacía falta.

Elias observó la escena desde la puerta.

Agotado.

Pero satisfecho.

La cura existía.

Había funcionado.

Y eso cambiaba todo.

Porque si podían salvar al heredero de los Russell.

Podían salvar a miles más.

Mientras tanto, muy lejos de allí, en la capital, el Duque Vane todavía sonreía convencido de que había logrado quebrar a sus enemigos.

Aún no sabía que acababa de cometer el peor error de su vida.

Había atacado directamente aquello que Carter y Loretta amaban más que a sí mismos.

Y ninguno de los dos estaba dispuesto a perdonarlo.

1
Maria Elcira Ballestero
Autora.
Felicitaciones, por la oportunidad de leer esta bonita historia. .
Mil bendiciones a esa creatividad tan hermosa. Buena historia, excelente trama, y un desenlace espectacular. 👏
Pany Rojas
Qué Dios les cuide y proteja de la furia de la naturaleza a tí Escritora, a toda tu familia y a toda Venezuela.
Nina Galpet
Excelente, te deseo éxitos en tu carrera como escritora. Tienes mucha sensibilidad cuando escribes, bella narrativa. Felicitaciones.
Bar_Rok
muy buena historia. felicitaciones autora
Zulema Balverdi
Preciosa, fantástica historia, me fascinó, me atrapó, la trama buenísima, no hay nada qué criticar, todo es fabuloso, el Amor de Loretta por Cárter, qué al principio, como qué, no le tomaba atención hacia él, pero cuando le dicen qué murió en la guerra, ahí se da cuenta ella qué lo amaba, a pesar qué él jamás le dijera nada, y empezó su sufrimiento, ya qué Julián un primo de Cárter la echo a la calle y ella anduvo por todos lados pidiendo ayuda y más qué estaba embarazada y después qué nació su bebé llegó una epidemia y su hijo muriera sin atención médica y Carter había muerto ni supo que tenía un hijo, y bueno DIOS le dió otra oportunidad de una segunda vida y está vida la aprovechó junto a Carter y después ella le contó esa segunda oportunidad y ahí él se enteró que en es otra vida había muerto por una emboscada, una traición de su primo Julián, Autora la verdad es sensacional está maravillosa historia, muy bien escrita y pensada, nada qué quitar y qué agregar, desde el principio hasta el hermoso final, te mil mil mil felicito, por ésta grandiosa historia de Amor y Éxitos desde principio a fin🙏🌹❤️👍⭐
Zulema Balverdi
Autora agradecerte y felicitarte, por tan GRANDIOSA historia, es decir poco o casi nada. Te mil mil millones de veces te felicito. Una trama espectacular, los protagonistas, bellísimas personas, no puedo creer que he leído una historia casi real y perfecta, maravillosa, como dije antes, no hay palabras, para decir lo buenísima de esta historia, me encantó todo, desde el principio al fin, no le quitó nada, xq no hay nada qué quitar. Te repito desde el principio a fin, excelente. Es la primera vez qué leo una historia tuya y he quedado encantada. Sos excelente escritora, qué DIOS te siga iluminando para qué sigas escribiendo historias tan preciosas, cómo ésta qué terminó de leer 🙏🌹❤️👍⭐
Zulema Balverdi
No se cómo descifrar, éste capítulo, me encantó y me hizo llorar de nuevo y Cárter el Amor a su esposa e hijo, es dimensional, le ha dolido tanto, qué si por el fuera la hubiera torturado más, xq esa mujer quiso apuñalar a su hijo y lastimó a su esposa, eso no lo perdona, jamás a nadie 🙏❤️⭐👍
Zulema Balverdi
Me gusta ése pensamiento básico, primero la tortura y después lentamente la muerte, es mejor así lento 👍
Zulema Balverdi
Loretta, no debe perder la intuición, de qué persona es buena o mala, como ahora qué siente ése instinto de protegerse a ella misma y a su hijo, debe andar con las antenas bien alertas👍❤️⭐
Zulema Balverdi
Qué cabrón, todavía sigue rompiendo las pelotas, claro sacó al esposo qué fue a la guerra, para que Loretta quedara sola y así tratar de destruirla, y éste desgraciado provocó la guerra, maldita escoria, cuando regrese Cárter lo va a matar si le hace algo a Loretta o a su hijo
Zulema Balverdi
Tienen qué destruirlo, por la escoria qué es, como puede el muy maldito contaminar el agua, lo más preciado para el ser humano, eso es no tener una gota de sentimiento, hacia el prójimo y menos hacía los niños y ancianos
Zulema Balverdi
Loretta debe tener cuidado hasta con los sirvientes, ella debe recordar, qué algunos también la traicionaron y debe estar prevenida de qué alguno quiera contagiar al bebé o a ella misma, a parte ése Vane, tiene mucho poder y más con la medicina
Zulema Balverdi
Siempre la política presente, y los avariciosos especulando con el dolor, sufrimiento y la pobreza ajena, pasando sobre esas personas qué no sabiendo de política y qué por eso los están dejando morir sin una pizca de remordimiento
Zulema Balverdi
Muy Bello capítulo, emocionante, y qué bueno qué los traidores, fueron capturados en el momento justo. Y él regreso de Cárter fue con mucha emoción y nervios, con desesperación, de saber qué ya estaba llegando su hombre👍❤️⭐
Zulema Balverdi
Este capítulo me ha echo llorar, y pensar qué Carter le cree, xq él la ama y eso qué no le ha contado lo del bebé, qué murió sin que ella pudiera hacer algo
juana maria meneses bautista
buen final gracias por compartir tu talento autora 🌹🌹🌹🌹
juana maria meneses bautista
así es le debes de decir la verdad para que vea él que le tienes confianza y te deje protegida y te ayude encontrá de esos malvados que te botaron de tu casa cuando él murió 🙃
🌹𝐿𝒾 𝒵𝒽𝑒𝓉🌹
Gracias autora por darme este capítulo, mi corazón lo necesitaba 🥰, muy buena la historia
🌹𝐿𝒾 𝒵𝒽𝑒𝓉🌹
recomendada, muy buena historia
juana maria meneses bautista
que fuerte inicio mucho dolor y sufrimiento 😞😞😞😞
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