Ella renace decidida a cambiar su futuro, sin perder su sonrisa.
*Esta novela pertenece a un mundo mágico*
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Cita 1
La tarde avanzó… pero para Amber, el tiempo no fluyó con normalidad.
Saltaba.
Se detenía.
Se aceleraba.
Dependía de un solo pensamiento.
[…la cena]
Intentó mantenerse ocupada.
Revisó documentos.
Organizó horarios.
Corrigió detalles que ya estaban correctos.
—Esto va aquí.
—Esto… ya estaba bien.
[…concéntrate]
Pero cada cierto tiempo.. volvía.
[…esta noche]
Y su corazón respondía de inmediato.
Más rápido.
Más fuerte.
Amber apoyó la pluma un segundo.
[…no… no pienses en eso]
Se obligó a levantarse.
—Tengo cosas que hacer.
Y las hizo.
Porque si algo sabía hacer… era cumplir.
Pero ni siquiera su disciplina fue suficiente para apagar esa sensación.
Esa anticipación.
Ese pequeño nerviosismo que ya no podía negar.
[…voy a cenar con él… estaremos a solas… otra vez]
Se detuvo frente a un espejo por un momento.
Se miró.
[…tranquila.. esto no significa nada… es solo una cena]
Su expresión se volvió un poco más seria.
Más firme.
[…él no se queda… va de casa en casa sanando y ayudando… no pertenece a ningún lugar]
Respiró hondo.
[…y tú sí]
Sus ojos bajaron un poco.
[…tienes un trabajo …uno bueno… una jefa que confía en ti… una vida que construiste]
Levantó la mirada otra vez.
Más clara.
[…no puedes arriesgar eso]
Un pequeño silencio.
Y luego.. una sonrisa leve.
[…pero eso no significa que no pueda disfrutar esta noche]
Cuando finalmente decidió prepararse, lo hizo con cuidado.
No exagerado.
No llamativo.
Pero sí… pensado.
Un vestido sencillo, elegante.
El cabello acomodado con delicadeza.
Nada fuera de lugar.
Nada improvisado.
[…bien]
Se observó una vez más.
[…suficiente]
No buscaba impresionar.
Pero tampoco iba a fingir indiferencia.
Antes de salir… se detuvo.
Miró la puerta.
[…última oportunidad… puedo cancelar]
Silencio.
[…no quiero]
Exhaló suavemente.
Y tomó la capa.
La colocó sobre sus hombros, cubriéndose bien.
No por vergüenza.
Por precaución.
[…mejor evitar comentarios… no necesito rumores]
Se aseguró de que nada de su identidad fuera evidente.
Y abrió la puerta.
El pasillo estaba tranquilo.
La noche ya había caído.
Perfecto.
Se movió con cuidado, evitando las zonas más concurridas.
Cada paso… medido.
Discreto.
[…nadie me vio… bien]
Cuando salió finalmente al exterior, el aire fresco la envolvió.
Y por un momento.. todo se sintió más real.
[…esto está pasando]
Su corazón volvió a latir más rápido.
Pero esta vez… no lo frenó.
Ajustó ligeramente la capa.
Y avanzó.
Porque aunque intentara convencerse de mantener la distancia… aunque se repitiera una y otra vez que esto era temporal… sabía la verdad.
Esta noche… no iba a ser indiferente. Y tampoco quería que lo fuera.
La noche estaba tranquila cuando Amber llegó al punto acordado.
La capa cubría bien su figura.
Discreta.
Invisible, casi.
[…bien… todo bajo control]
Pero en cuanto lo vio.. todo ese control tambaleó un poco.
Baxter ya estaba ahí.
Esperando.
Y cuando la vio acercarse… alzó apenas una ceja.
—Lady Amber.
Su tono llevaba una ligera sorpresa.
—No esperaba… tanta precaución.
Amber se detuvo frente a él.
—No es precaución.
Pausa.
—Es discreción.
Baxter inclinó levemente la cabeza, observándola con más atención.
—¿Se arrepintió de salir conmigo?
La pregunta fue directa.
Sin rodeos.
Amber negó de inmediato.
—No.
[…ni un poco]
—Entonces…
Sus ojos recorrieron la capa.
—¿Por qué ocultarse?
Amber sostuvo su mirada.
—Porque no quiero que alguien diga algo que no corresponde.
Silencio.
Baxter no respondió de inmediato.
Solo la miró.
Más fijo.
Más profundo.
—¿Así que me tendrá en secreto?
Amber parpadeó.
—¿Qué?
Frunció ligeramente el ceño.
—No entiendo.
Pero él no explicó.
Solo sonrió levemente.
—Nada.
[…eso no fue nada… claramente no fue nada]
Amber no insistió.
—Vamos —dijo finalmente.
Subieron al carruaje.
Esta vez… el ambiente era distinto.
Más contenido.
Más medido.
Amber se sentó con la postura recta.
Las manos juntas sobre el regazo.
[…tranquila… formal… esto es una cena normal]
No lo miró demasiado.
Y cuando lo hizo… fue breve.
Controlado.
Baxter no dijo mucho durante el trayecto.
Pero la observaba.
Lo suficiente.
[…nota mis nervios… claro que lo nota]
Llegaron al salón de té.
Elegante.
Iluminado con luces cálidas.
Amber ya había reservado.
—Por aquí —indicó al personal.
Los guiaron a un pequeño salón privado.
Apartado.
Silencioso.
Sin miradas externas.
[…mejor así]
Se sentaron.
Uno frente al otro.
Y entonces.. la tensión apareció.
Amber lo sintió de inmediato.
En los hombros.
En la voz.
En cada pequeño movimiento.
—¿Desea té?
Formal.
Demasiado formal.
—Sí, gracias.
Baxter no apartaba la mirada.
Ella pidió.
Organizó.
Habló de cosas seguras.
Trabajo.
Clima.
Detalles sin peso.
[…¿por qué estoy así? …esta no soy yo]
Intentó relajarse.
Pero no lo lograba del todo.
Porque cada vez que lo miraba… recordaba.
El carruaje.
La cercanía.
El beso.
Y su voz cambiaba apenas.
[…esto es peor]
Baxter apoyó el codo suavemente sobre la mesa.
—Está distinta.
Amber levantó la vista.
—¿Distinta?
—Sí. Más contenida.
Silencio.
[…me descubrió otra vez]
—Estoy bien —respondió ella.
—No dije que no lo estuviera.
Su tono seguía siendo tranquilo.
Pero había algo más.
—Solo dije que es distinto.
Amber desvió la mirada un segundo.
—Es una cena.
—Lo sé.
—Y estamos fuera del ducado.
—También lo sé.
Silencio.
Baxter sonrió apenas.
—Pero prefiero cuando está más relajada.
Amber lo miró.
[…claro.. la versión que lo besó en un carruaje]
Una pequeña exhalación escapó de sus labios.
—Todo está bien.
Intentó sonreír.
Y lo logró.
Pero no completamente.
Baxter la sostuvo con la mirada un segundo más.
Y luego… cambió apenas el tono.
Más suave.
Más cercano.
—Gracias por la cena.
Amber parpadeó.
—¿Por qué me agradece?
—Porque aceptó venir.
Pausa.
—A pesar de todo esto.
Silencio.
[…todo esto]
Amber bajó la mirada un segundo.
Y luego volvió a alzarla.
—No tenía razones para no hacerlo.
[…aunque me esté complicando sola]
Baxter sonrió.
Y esta vez… no fue solo coqueto.
Fue… paciente.
Como si entendiera más de lo que ella decía.
Y esperara.
A que ella misma dejara de contenerse.