Una humana en un mundo de cambiaformas.... Elara Corven se ve obligada a registrarse en la aplicación EIDOS para conseguir compañero de vida inesperadamente se ve emparejada con la persona más detestable Kaelon Draven su imponente y severo profesor de Psicología de comportamiento animal..
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capitulo 4 clase de arte
Camine por el pasillo rápidamente para dirigirme a mi clase favorita
El aula de arte
Es cierto siempre me gustó el arte y el teatro, los musicales me fascinaban
Pero no era solo por eso
Era por él... ese hombre el profesor Lior hacia la clase más cálida.
Más viva.
Más… segura.
Elara cruzó la puerta y, por primera vez en el día, su cuerpo se relajó.
No del todo.Pero lo suficiente.
El olor a pintura y papel llenaba el aire.
Las ventanas abiertas dejaban entrar la luz del medio dia.
Nada era rígido.
Nada era perfecto.
Y eso…
le gustaba.
—Llegaste.
La voz la tomó por sorpresa.
Elara levantó la vista.
Y ahí estaba él. su motivo de sonrrisas
el causante de que si corazón latiera desbocado cada vez que sonrreia
El profesor **Darien Lior**.
Hombre zorro
aproximadamente veintinueve años
Cabello rojizo, suavemente desordenado.
Anteojos finos.
Y esa sonrisa…
tranquila.
Cálida.
Real.
Nadie se imaginaria que
—S-sí… —respondi, acomodándome el bolso—. Me retrasé un poco.
Darien inclinó apenas la cabeza, observándola.
No de forma incómoda.
No invasiva.
Solo… presente.
—Lo noté.
Silencio breve.
—¿Todo bien?
La pregunta la desarmó un poco.
Porque no sonaba como obligación.
Sonaba… como preocupación genuina.
—Sí… —respondió rápido—. Solo fue una mañana larga.
Darien no insistió.
Solo asintió.
—Bueno… entonces vamos a hacerla más llevadera.
le dedico una ligera sonrrisa que la hizo responder de la misma manera.
Y Elara sintió algo en el pecho.
Ligero.
Nada que ver con la opresión de antes.
—Hoy vamos a trabajar con percepción —dijo él mientras caminaba por el aula—. No lo que ven… sino lo que creen ver.
Elara se sentó.
Sacó sus cosas.
—A veces —continuó Darien— lo que sentimos altera completamente la forma en que interpretamos algo.
Elara frunció levemente el ceño.
Esa frase…
le sonó familiar.
—Quiero que pinten una emoción —agregó—. No una escena. No una figura clara.
Se detuvo cerca de su mesa.
—Solo lo que sienten.
Elara bajó la mirada al lienzo.
El pincel en su mano.
Blanco.
Vacío.
—¿Qué siento…?
Silencio.
Y entonces…
vino.
Esa presión en el pecho.esa incomodidad.
Ese latido extraño.
Y algo más.
Esa sensación de ser una presa acorralada en la clase de Kaelon
Confusión.
El pincel se movió solo.
Colores oscuros.
Trazos irregulares.
Intensos.
—Interesante.—La voz de Darien la sacó de su concentración.
Se inclinó levemente para ver mejor su trabajo.
—No parece una emoción tranquila.—dijon Darien
Elara soltó una pequeña risa nerviosa.
—No lo es…
—Hay tensión —dijo finalmente—. Pero también…frustración
Elara se quedó quieta.
—si tal vez es eso… —respondió, evitando mirarlo.
Darien sonrió apenas.
—El arte suele decir cosas que uno no quiere admitir.
Silencio.
Elara lo miró.
Y por un segundo…
todo fue simple.
Su presencia no pesaba.
No invadía.No exigía,Solo estaba.
Y eso…era fácil.
—Gracias… —murmuró sin pensar.
Darien la miró, curioso.
—¿Por qué?
Elara dudó.
—Por… no hacer que todo se sienta tan complicado.
La sonrisa de Darien fue suave.
Casi imperceptible.
—No todo tiene que ser complicado.
Elara bajó la mirada.
Si tan solo eso fuera cierto…
La clase continuó en calma.
Colores.
Conversaciones suaves.
Luz entrando por las ventanas.
Pero en el fondo…
algo seguía ahí.
Esa sensación.
Ese latido.
Más leve.
Pero presente.
Como si algo dentro de ella…
no podía relajarse del todo.
Cuando terminó la clase, Elara guardó sus cosas con cuidado.
No tenía prisa por irme así que guarde lentamente mis cosas. Pero la voz del profesor me desconcentró
—Elara.—dijo en tono calmado
Me gire para mirarlo
Darien estaba reclinado sobre una mesa.
—estoy dando un taller los sábados y aún no tengo muchos alumnos—dijo con naturalidad
Luego de un pequeño silencio agrego
—me gustaría que asistas.
Su comentario fue simple.
Directo.
Elara sintió un pequeño nudo en el pecho.
Se alegro de pensar que la consideraba importante esa sensación de que no la aislaba por no ser como los demás era nueva
—Estaré ahí —dije sonriendo…
Salió del aula.
Pero al cruzar la puerta…
El aire cambió.
Cuando salí ya no había esa sensación de estar fuera de lugar ni el frío.
Elara se detuvo.
Su corazón se sentía cálido miro nuevamente por el ventanal al profesor Darien que estaba preparando sus materiales para la próxima clase..
Era tranquilo, distinto, cálido.
Y nuevamente entendio por qué le gustaba tanto Darien, mentiría si dijera que solo era admiración no era eso.
estaba demasiado pendiente.
fantaseaba demaciado
yo estaba realmente enamorada de Darien Dior..
Miles de veces pense en invitarle un café pero no quería sonar atrevida era su profesor después de todo.
¿Sería malo un día hacerme la distraída tropezar cerca de él y hacer que él me atrapé?
Pero....el hecho de que el si tuviera una marca y ella no...
habían tantas cosas en su contra que prefirió mantenerlo como un amor platónico
ojalá mí pareja sea como el profesor Darien Dior...
Tal vez debería rezarle a Dios o al universo está noche y pedirle que haga un error en la aplicación y me empareje con mí profesor...