Lucas siempre ha hecho lo correcto.
Una carrera impecable. Una vida estable. Una boda en camino.
Hasta que Ethan regresa.
Doce años después, su antiguo mejor amigo vuelve convertido en su mayor rival… y en alguien completamente distinto. Más frío. Más seguro. Más peligroso.
Ethan no ha vuelto por negocios.
Ha vuelto por él.
Lo que comienza como una competencia entre empresas pronto se transforma en algo mucho más personal. Más intenso. Más difícil de ignorar.
Porque Ethan no juega limpio.
Y Lucas ya no puede seguir fingiendo que nada le afecta.
Entre decisiones correctas y deseos que no debería tener…
Lucas tendrá que elegir:
¿La vida que construyó…
o a quien nunca logró olvidar?
NovelToon tiene autorización de Lyn SD para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo 20
Ethan
Lo veo irse y tengo que obligarme a no seguirlo con cada gramo de voluntad que poseo.
Una vez que lo pierdo de vista, subo al auto y apoyo mis manos y cabeza en el volante.
Mis manos tiemblan.
Estuve a nada de devolver su beso. Si Lucas no se hubiera apartado cuando lo hizo, mi control habría salido volando y lo habría besado con todo lo que he contenido por tanto tiempo.
Pero… pero lo hubiera asustado.
Él aún no está enamorado. Si le hubiera dejado saber todo lo que lo deseo, no habría hecho más que correr a lo que conoce, a lo que lo hace sentir cómodo. Hacia su prometida.
Golpeo el volante, frustrado. Odio tener que recurrir a esto para conseguirlo…
Pero no veo otra forma.
Si quisiera a mi amigo de vuelta, lo único que tendría que hacer es disculparme e insistirle hasta que me aceptara de vuelta… pero no sólo quiero a un amigo. Lo quiero todo.
Me inclino hacia atrás en el asiento, aún con los ojos cerrados y recuerdo su beso. Tan crudo y tan lleno de emociones.
Y aunque fue solo por un momento, pude probar su sabor. Algo que sólo pude imaginar.
Ahora quiero más.
Pero debo ser paciente. Las cosas apenas se están volteando a mi favor. Y ese beso es la prueba.
De hecho, nunca pensé que esta treta me daría tal resultado. Simplemente quería empujarlo un poco más.
Abro los ojos y llamo a la misma persona que provocó todo esto.
-Llamaste más pronto de lo que esperaba- dice al responder.
-Puedes hablar libremente, estoy solo- le informo, mientras pongo el auto en marcha.
-Entonces… ¿qué tal fue?
-Mucho mejor de lo que esperé. Gracias.
-Oye, cuando quieras. Después de todo gracias a ti estoy con mi amado, es lo justo que te devuelva el favor.
Salimos un tiempo. Nada serio. Siempre estuvo enamorado de otro… así que los empujé a juntarse.
Ellos están juntos desde entonces y ambos son buenos amigos míos.
Hablamos un poco más y corto.
Llego a mi empresa y subo a mi oficina, allí pienso en lo que podría estar sintiendo y pensando Lucas.
Le envío un mensaje, algo que no se espera porque es algo que probablemente quiera enviar él.
Hagamos de cuenta que eso no sucedió.
Sonrío al imaginar lo enojado… mi sonrisa se borra cuando pienso en que además se sentirá herido.
Pero además de todo lo que puede estar sintiendo y pensando, quiero que decida que no me dejará olvidarlo como si no fuera nada.
Lo conozco y su orgullo es una de sus mayores debilidades y eso no ha cambiado con los años.
El resto del día me dedico a trabajar, para distraerme de lo que sucedió y no salir a buscarlo. Porque lo que más quiero es ir, tomarlo y darle un beso tan profundo e intenso, que lo deje indefenso y tembloroso, justo como yo me sentí más temprano.
Cuando termina el día, bajo hasta el estacionamiento y me detengo, luego suelto una carcajada.
Esto en serio no me lo esperaba.
Cómo puede ser tan él.
Miro mi auto. Todos los neumáticos están desinflados y está completamente inutilizable.
Sonrío y me doy la vuelta para ir a buscar un taxi.
Y aun cuando lo tomo, mi sonrisa no se borra.
-Parece que le sucedió algo bueno- comenta el taxista.
-Sí. Alguien acaba de vengarse de mí, dejándome sin auto- sonrío más ampliamente.
-¿Cómo podría ser eso algo bueno?
-Qué puedo hacer. La persona que lo hizo tiene mi corazón.
El taxista me mira por el espejo retrovisor, sonriendo a sabiendas.
Miro hacia el exterior y no puedo esperar para volver a verlo.