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Existencia Y Perseo.

Existencia Y Perseo.

Status: En proceso
Genre:Mundo mágico / Acción / Multi-reencarnación
Popularitas:12.9k
Nilai: 5
nombre de autor: XintaRo

Relatos cortos del héroe multiversal Perseo, contado desde la mente de Exístencia, el creador de la realidad y del ser. Ven y ve el abismo y la luz como nunca antes creíste poder verles, adéntrate en esta historia de tragedias, triunfo que saben a derrotar y a la valentia que tiene un alma eterna que viaja libre sin las cadenas de la existencia escrita sobre su ser.

NovelToon tiene autorización de XintaRo para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Parte: 3.

3. El prisionero de los lamentos y El cánticos contra el abismo.

La ciudad de huesos estaba rodeada por un foso de lodo negro que burbujeaba con gases tóxicos. Perseo encontró un puente hecho de vértebras gigantescas y cruzó con cautela. A medida que se adentraba en las calles, vio que las torres no estaban vacías. Miles de seres estaban incrustados en las paredes, sus cuerpos fusionados con el hueso y la carne de los edificios. Sus rostros reflejaban una agonía eterna, y sus lamentos formaban un coro de fondo que hacía vibrar el aire.

En una plaza circular, vio una jaula de costillas que flotaba a unos metros del suelo, suspendida por cadenas de hierro oxidado que bajaban desde lo alto de una torre. Dentro de la jaula había un hombre. No era un monstruo, sino alguien que alguna vez fue humano, aunque ahora estaba demacrado y cubierto de cicatrices rúnicas. Sus ojos, hundidos y brillantes de fiebre, se fijaron en Perseo con una intensidad aterradora.

—¿Un buscador…? —la voz del hombre era un susurro rasposo que parecía venir de muy lejos—. Hace siglos que no veo a alguien que aún conserve su forma original.

Perseo se acercó a la jaula con el paso medido, lleno de desconfianza.

—¿Quién eres? ¿Cómo has llegado aquí?

—Me llamo Ekoma-Vinda —respondió el prisionero—. Fui un sacerdote de la Orden, como tú quizás lo fuiste. Busqué la verdad más allá de los dogmas de Santini y terminé aquí, pagando el precio de mi curiosidad. Este lugar es el nexo de los mundos olvidados, el vertedero de Amine.

Perseo sintió un escalofrío animal, un instinto de resistir o huir se clavó en su cordura.

—He visto a Amine en los libros, pero aquí... todo es tan real. ¿Hay alguna forma de volver?

Ekoma soltó una carcajada amarga que terminó en una tos violenta.

—¿Volver…? —soltó tosiendo—. No hay un “volver”. Solo hay un “avanzar”. Amine no es solo una deidad; es el final del camino para toda la materia. Santini, la que adoras, no es mejor. Ella crea la vida solo para que Amine tenga algo que devorar. Son socios en un ciclo de creación y destrucción que no nos tiene en cuenta.

La revelación golpeó a Perseo como un mazo. Toda la estructura moral de su mundo, la lucha entre la luz y la oscuridad, era una farsa. Era una granja, y ellos eran el ganado. Miró el manuscrito en sus manos.

—¿Entonces esto es parte del juego? —dijo Perseo con una amargura palpable.

—Ese libro es una llave y un mapa —dijo Ekoma, señalando el volumen—. Pero también es un parásito. Cuanto más lo uses, más te convertirás en parte de este lugar. Mira mis manos.

Ekoma extendió sus dedos, que se estaban convirtiendo gradualmente en garras de hueso.

—La transformación es inevitable si te quedas.

De repente, el cielo sobre la ciudad se llenó de sombras. Una horda de demonios alados, con alas de cuero desgarrado y colas terminadas en aguijones venenosos, comenzó a descender hacia la seudo plaza. Eran los guardianes de la ciudad, atraídos por la conversación de los dos humanos.

—¡Sácame de aquí! —suplicó Ekoma—. Si me liberas, te mostraré el camino al siguiente portal. Hay un nexo que lleva a mundos que aún no han sido tocados por la podredumbre total.

Perseo no dudó. Abrió el manuscrito y buscó un conjuro para romper las cadenas. Sus dedos volaron sobre las páginas mientras los demonios se acercaban. Sentía la presión del aire por el batir de sus alas. La magia oscura comenzó a hervir en su interior una vez más.

Los demonios alados se lanzaron en picada, sus gritos agudos perforando el aire como cuchillos de vidrio. Perseo, con el manuscrito abierto, pronunció una cadena de palabras en Aklo que hicieron que el suelo de carne bajo sus pies se convulsionara.

—¡Fractura mundi! —rugió.

Una onda expansiva de energía violeta surgió del pedestal de la jaula, golpeando las cadenas de hierro y haciéndolas estallar en mil pedazos.

La jaula de Ekoma cayó al suelo con un estruendo. El prisionero salió rodando, su cuerpo débil pero impulsado por la adrenalina del escape. Mientras tanto, el primer demonio llegó a Perseo, lanzando un zarpazo que le desgarró el hombro. El dolor fue como fuego líquido, pero Perseo no se detuvo. Empezó a recitar los cánticos de Santini, no por devoción, sino como un escudo de frecuencia lumínica cargado de fe.

—Lux quae numquam extinguitur, circulus qui numquam fragitur. —las palabras sagradas crearon un aura de luz blanca alrededor de él y de Ekoma.

Los demonios, criaturas de la sombra pura de Amine, retrocedieron ante el resplandor, siseando de dolor. Sus alas se quemaban al contacto con la luz de Santini, pero eran demasiados. La horda seguía presionando, buscando cualquier grieta en la defensa.

—¡Usa el libro para abrir el camino! —gritó Ekoma, apoyándose en Perseo. —La luz solo los retendrá por un momento. ¡Necesitamos un salto dimensional!

Perseo sentía que su energía se agotaba rápidamente. Mantener el escudo de luz mientras canalizaba el Aklo para un hechizo de transporte era como intentar sostener dos soles con las manos desnudas. Sus venas negras se extendieron hasta su cuello, y empezó a toser sangre que tenía el mismo color que la lluvia de la llanura.

Buscó desesperadamente en el manuscrito hasta encontrar el glifo del “Viajero del Vacío”. Era un símbolo complejo que requería una voluntad de hierro para ser activado. Cerró los ojos, visualizando un lugar diferente, cualquier lugar que no fuera esta ciudad de agonía. Con un último esfuerzo, golpeó el suelo con la mano abierta, liberando toda la energía acumulada.

—¡In vacuo iter facio et omnia occupo! —gritó sin temor alguno.

Un portal de luz blanca y negra se abrió en el centro de la plaza, devorando a los demonios más cercanos y creando un vórtice que comenzó a succionar todo lo que le rodeaba. Perseo agarró a Ekoma por su túnica desgarrada y saltaron juntos al abismo. El calor de la magia era insoportable, una sensación de ser desollado vivo y luego vuelto a armar en un orden diferente.

Cruzaron el umbral justo cuando el portal colapsaba, cortando las extremidades de varios demonios que intentaban seguirlos. Por un instante, Perseo estuvo en la nada absoluta, un espacio gris donde el tiempo no existía. Luego, la sensación de gravedad regresó con una fuerza brutal.

Cayeron sobre una superficie dura y fría. El aire era diferente aquí; no olía a sangre, sino a algo seco y mineral. Perseo abrió los ojos y vio que estaban en un bosque de cristales gigantescos que emitían una suave luz azul. El cielo era de un violeta profundo, salpicado de estrellas que parecían demasiado grandes y demasiado brillantes.

Ekoma-Vinda estaba a su lado, respirando con dificultad. Sus heridas parecían estar sanando de forma antinatural en este nuevo entorno, pero su piel seguía teniendo ese tinte grisáceo de la corrupción. Perseo miró sus propias manos; las venas negras se habían estabilizado, pero ahora formaban patrones permanentes en su piel, como tatuajes de una guerra olvidada.

—¿Dónde mierda estamos? —preguntó Perseo, su voz apenas un susurro.

—En el Jardín de los Ojos Ciegos —respondió Ekoma, mirando alrededor con temor—. Es un mundo de paso. Hermoso, pero mortal de una manera diferente. Aquí, la realidad no te come la carne, te come la mente.

Aklo para mortales:

Perseo: “Fractura mundo.” — “La fractura del mundo.”

Perseo: “Lux quae numquam extinguitur, circulus qui numquam fragitur.” — “Una luz que nunca se apaga, un círculo que nunca se rompe.”

Perseo: “In vacuo iter facio et omnia occupo.” — “Viajo en el vacío y lo ocupo todo.”

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meganikita
me encanta🥰un perseo sacerdote☺️
Anon
Genial un Perseo sacerdote 😮
Anonymous
😘😘😘
jotape
Me encantan las portadas🤟 la de los 4800 años la pude de pantalla de inicio en el celu
jotape
🤟🤟🤟🤟🤟🤟🤟🤟🤟🤟🤟🤟🤟
jotape
Noooo perseoooo
jotape
🙀
jotape
Me encantaaaaaaaaaaaaa🤟🤟🤟🤟
latifa
algo me dice que el detective de la luz rojo carmesi es un Perseo 🤭😂
jotape: Yo creo lo mismooooo🙀
total 1 replies
jotape
Sige asi Xin
entomomoyan
Me encantaaa 🙀
entomomoyan
Noooo😭
Anon
se quedo sin Helena😭
Anon
me encanta el idioma de estos mundos👏🥰
entomomoyan
Muy buenooo
entomomoyan
Las portadas de los capítulos estan muy buenas
entomomoyan
Que buenas las historias 👍
entomomoyan
Correee Perseo
entomomoyan
😭Pobresito
entomomoyan
Me encanta👍
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