NovelToon NovelToon
El Amor Dulce Y Posesivo Del Héroe Y Del Villano

El Amor Dulce Y Posesivo Del Héroe Y Del Villano

Status: Terminada
Genre:Reencarnación / Edad media / Regreso a la infancia / Completas
Popularitas:43.2k
Nilai: 5
nombre de autor: Melany. v

¡Advertencia! Está novela es poli amor. Si no desea leer este contenido detengase y no insulte por favor. Ya está advertido.

El héroe y el villano comparten un único amor dulce y posesivo hacia la extra de una historia.

NovelToon tiene autorización de Melany. v para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 1

María terminó de limpiar la última mesa con movimientos lentos, arrastrando el paño húmedo por la madera hasta que no quedó ni una mancha de café seco ni migas de pan, luego miró el reloj colgado sobre la barra y soltó el aire por la nariz con cansancio, no había sido un turno difícil pero sí largo, de esos que parecen repetirse uno detrás del otro sin que nada cambie, con clientes apurados pidiendo lo mismo de siempre y con el ruido constante de la máquina de espresso vibrándole todavía en los oídos.

Antes de quitarse el delantal sacó el celular del bolsillo y volvió a abrir la pestaña que había dejado a medias, la novela que estaba leyendo en internet, porque durante todo el día se había quedado con la sensación de que el capítulo iba a mejorar y quería comprobar si al menos el final la sorprendía, aunque en el fondo sabía que no iba a pasar.

La historia hablaba de Bastian, el héroe, y Calister, el villano, gemelos idénticos separados por una decisión que nadie explicaba del todo, uno criado como protector del reino y el otro acusado desde niño de traer desgracias, los dos entrenados para pelear, los dos con el mismo rostro, y en medio de ellos Elinor, la protagonista, la chica amable que curaba a los heridos y que, por alguna razón, era el centro del mundo para ambos.

María frunció el ceño mientras leía, ñ

murmuró por lo bajo.

—Otra vez lo mismo…

Siguió leyendo.

Resultaba que los gemelos habían estado enamorados de Elinor desde niños, que competían por su atención incluso cuando eran pequeños, que Bastian siempre la defendía y Calister siempre la provocaba para que lo mirara, y que el destino los había puesto en bandos opuestos, pero en ningún momento explicaban por qué Calister se volvió villano, solo decían que un día desapareció y regresó con odio.

María deslizó el dedo más rápido.

El clímax llegó tal como ella esperaba: duelo bajo la lluvia, Bastian herido pero firme, Calister riéndose, Elinor gritando sus nombres. Después, la revelación tardía de que Calister en realidad quería destruir al rey porque el rey había ordenado su exilio cuando eran niños, pero esa información aparecía en dos líneas, como si fuera un detalle sin importancia.

—Eso era lo interesante —susurró María— y lo cuentan al final como si nada.

En el último párrafo, Bastian atravesaba a su hermano con la espada, Calister caía al suelo, decía que siempre había querido proteger a Elinor a su manera, cerraba los ojos, y moría. Elinor se lanzaba a los brazos del héroe. Fin del capítulo.

María bloqueó la pantalla con más fuerza de la necesaria.

—Qué predecible —dijo sola, apoyando el celular en la barra—. Siempre gana el héroe, siempre muere el que llaman villano, y la chica se queda llorando como si no pudiera hacer nada.

Se quitó el delantal, lo dobló con cuidado y lo dejó en su casillero. No era que odiara las historias románticas o de fantasía, al contrario, le gustaban mucho, pero le molestaba cuando los personajes parecían muñecos que solo repetían frases y cumplían un destino que ya estaba escrito. Sentía que nadie respiraba ahí dentro, que nadie dudaba de verdad.

Mientras guardaba sus cosas pensó en Calister.

—Ni siquiera le dieron una oportunidad —murmuró—. Si lo exiliaron de niño, cualquiera se volvería amargado.

La puerta de la cafetería se abrió y entró el ruido de la calle. Afuera ya estaba oscureciendo y el aire traía olor a humo de carros y comida frita del puesto de la esquina. Su compañera Laura salió de la cocina con la coleta deshecha y una bolsa de pan dulce en la mano.

—¿Te vas ya, María? —preguntó, bostezando.

—Sí, ya terminé todo. ¿Cerraste la caja?

—Hace rato. Hoy estuvo muerto esto, casi nadie vino.

—Mejor, así no acabamos destrozadas.

Laura se rió.

—Habla por ti, yo estoy muerta igual. Oye, ¿qué leías hace rato? Te vi con cara de enfado.

María levantó el celular.

—Una novela online. Dos hermanos gemelos, uno héroe y otro villano, peleando por la misma chica. Adivina qué pasa.

Laura puso cara de exageración.

—Déjame pensar… el héroe gana y se queda con ella.

—Exacto. Y el otro muere pidiendo perdón.

—Clásico.

—Pero ni siquiera se esfuerzan. Todo pasa porque sí. Nadie toma decisiones reales, solo siguen el guion.

Laura se encogió de hombros.

—A la gente le gusta lo fácil. Si les cambias el final, se enojan.

—A mí no. Yo quería que al menos hablaran, que uno de los dos dudara, que la chica hiciera algo más que llorar. Algo que se sintiera fuera del cliché.

—Tú siempre tan crítica —dijo Laura sonriendo—. Deberías escribir tú una historia mejor.

—Tal vez —respondió María, aunque lo dijo en voz baja.

Salieron juntas y bajaron la reja metálica. El sonido del metal arrastrándose por el suelo resonó en la calle casi vacía. Se despidieron con un gesto rápido y cada una tomó su camino.

María caminó con las manos en los bolsillos de la chaqueta. Sus zapatos hacían un ruido seco contra la acera. Pensaba todavía en la historia, en lo mucho que le molestaba que Calister hubiera muerto sin que nadie lo escuchara de verdad.

—Si yo fuera Elinor —murmuró— les habría gritado que dejaran de comportarse como idiotas.

Se imaginó la escena de otra manera, con los gemelos discutiendo, reclamándose cosas del pasado, diciéndose lo que sentían en lugar de sacar la espada de inmediato. L

Sacó el celular otra vez y abrió los comentarios del capítulo. Casi todos decían lo mismo: “Qué triste la muerte del villano”, “Amo a Bastian”, “Qué romántico el final”. Nadie parecía molesto.

Eso la hizo sentir rara, como si fuera la única que esperaba algo más.

Guardó el teléfono y suspiró.

—Tal vez soy yo la que pide demasiado.

Llegó a la esquina donde estaba el semáforo.

María apoyó la espalda en el poste y dejó caer la cabeza hacia atrás un momento. Sentía el cansancio acumulado en los hombros, el olor a café todavía pegado a su ropa, y esa pequeña frustración que le había dejado la lectura.

Pensó en su propia vida, tan simple, tan normal, turnos largos, cuentas por pagar, el mismo camino todos los días, y aun así sentía que había más emoción en lo que vivía que en esa novela llena de espadas y reyes.

Recordó a Laura quejándose de los clientes, al niño que había derramado chocolate caliente y casi lloraba del susto, al anciano que le había contado que iba a visitar a su hija después de años. Esas conversaciones pequeñas le parecían más vivas que cualquier duelo heroico.

Miró la luz roja del semáforo.

Todavía faltaban varios segundos.

Se abrazó a sí misma para protegerse del viento leve de la noche y volvió a pensar en Bastian, en Calister, en Elinor, preguntándose por qué nadie escribía historias donde los personajes se equivocaran de verdad, donde hablaran como personas, donde el amor no fuera solo una excusa para pelear.

El semáforo peatonal seguía en rojo.

A su lado, un hombre mascaba chicle con impaciencia.

—Siempre tarda una eternidad —dijo sin mirarla.

—Sí —respondió ella, sin ganas de conversación.

El hombre cruzó en cuanto vio un espacio entre los autos. María dudó. Miró a la izquierda. A la derecha. Calculó.

“Puedo pasar"

Pensó.

Avanzó con paso rápido. El corazón le latía fuerte por la costumbre de cruzar antes de tiempo. A mitad de la calle escuchó un motor pesado acercándose.

Un camión.

Giró la cabeza. Venía más rápido de lo que esperaba.

—Maldición —susurró.

Aceleró el paso. Casi corrió. El camión pasó detrás de ella con un ruido fuerte y un viento que le movió el cabello. Sintió el impulso de reírse por el susto.

—Idiota, María. Mira mejor —se regañó.

Subió a la acera del otro lado y soltó el aire.

Pero no tuvo tiempo de seguir caminando.

—¡Cuidado!

La voz llegó tarde.

Algo chocó contra su costado con violencia. Sintió el golpe seco de metal y manubrio. Una bicicleta. Perdió el equilibrio al instante.

Todo ocurrió demasiado rápido.

Sus pies se enredaron. El bolso se soltó de su hombro. Vio el cielo girar. Intentó apoyarse con las manos, pero el cuerpo no respondió.

Su cabeza golpeó contra la acera con un sonido duro.

El mundo se volvió blanco por un segundo.

Luego negro.

Escuchó voces lejanas, como si estuvieran bajo el agua.

—¡Señorita! ¡Oiga!

—Llamen a una ambulancia.

—No se mueve.

Intentó abrir los ojos, pero le pesaban. Sentía algo caliente corriendo por su sien. Quiso hablar. No pudo.

Sintió una punzada extraña en el pecho, no de dolor, sino de una incomodidad.

“No voy a llegar a casa"

La idea fue simple. Quiso moverse. No respondió nada.

Las voces se hicieron más lejanas. Su respiración se detuvo sin que ella lo notara.

La calle siguió igual. Los autos siguieron pasando. El semáforo cambió de color como siempre.

El teléfono quedó prendido sobre el suelo, mostrando la última página que había leído la historia.

...----------------...

Muchas gracias por leer no olviden dejar su me gusta y su comentario ❤️.

1
Anonymus
Buena 👍🏼 buena 👍🏼, muy recomendada
Nacho Cardozo
así se hace que sepa quien manda dale más zapes aver si se le acomodan las ideas 🤣🤣🤣😈😈
Nacho Cardozo
yo creí que era viudo 🤣🤣que bien la reyna enpoderada😈😈🤣
Cindy Conde Lopez
si no lo golpean no funciona vamos reina dale más duro o si no dile a calister que lo convierta en renacuajo 🤣jajaja
Cindy Conde Lopez
dale otros golpes más que todavía no entendio jajajaja ..........
Es que debieron de buscarla mucho ante de que todo se volviera una locura 🤭🤭🤭🤭😭😭
Rusi Jmz
jajajaja
Gabriela Mero Cedeño
El amor es una cosa. La paciencia es otra. 🤣🤣🤣
Siempre de los digo a mis hijos 🤣🤣🤣
Carolina Carcamo Hargous
me gustó... a mí personalmente me falta un poco más de picardía pero tú estilo lo recompensa. tus caracteres son bastante simpáticos y chistosos. espero con ansias más de tus obras
Nacho Cardozo
insisto que se case con ella si tanto le gusta aver si como roca duerme 🤣🤣🤣
Nacho Cardozo
si es así que se case el con ella total ya la admira de una vez para que arma tanto alboroto 🤣🤣
Nacho Cardozo
el rey ya obtuvo su tajada seguro varios terrenos y su vale de despensa segura🤣🤣🤣😈😈
Nacho Cardozo
tiene pensado algo tal vez, o los regañara por no incluirlo en la repartición de terrenos 🤣🤣🤣😈😈😈
Nacho Cardozo
todos queremos recompensa de algo más que besitos húmedos 🤣🤣🤣😈😈😈😍
Mónica Aulet
Ahora nada de besar sapos esperando se convierta en príncipe jajajaj
Mónica Aulet
Ya sabemos quién lleva los pantalones 🤭
Mónica Aulet
Rey traidor, a qué juega
Limaesfra🍾🥂🌟
🤣🤣🤣🤣 pobres sapos ahora se creera la reina 🐸
Limaesfra🍾🥂🌟
me encabta el papá de Bonnie
Limaesfra🍾🥂🌟
eita la reina si que es dura de roer🤣🤣🤣y el reyxito calmadito calmadito🤣🤣🤣🤣
Nata Mazó
🤣🤣🤣🤣🤣🤣😂😂😂😂😂😂 muero de la risa
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play