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La Reina De La Mafia

La Reina De La Mafia

Status: Terminada
Genre:Matrimonio arreglado / Mujer poderosa / Mafia / Completas
Popularitas:3k
Nilai: 5
nombre de autor: Rocío Duque

Sinopsis: Él pensó que se casaba con un monstruo. Ella pensó que compraba un peón. Ninguno imaginó que el verdadero peligro no vendría de sus enemigos en las calles de Sicilia, sino de la irresistible tensión de compartir la misma cama. Una viuda poderosa, un esposo indomable y una mano derecha celosa dispuesta a todo por destruirlos.
¿Estás lista para conocer a La Reina de la Mafia? Una nueva y adictiva historia de la escritora Rocío Duque.

NovelToon tiene autorización de Rocío Duque para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Todo o nada

​La luz de la mañana siciliana entró con timidez por los ventanales de la suite, iluminando un escenario que distaba mucho de la rigidez de los meses anteriores. Ya no había distancias calculadas ni tensiones frías. Victoria se despertó lentamente, envuelta en la calidez de las sábanas de seda y, por primera vez, atrapada por el abrazo posesivo y protector de Alexander. Él ya estaba despierto, contemplándola en silencio con una suavidad en sus ojos claros que solo ella tenía el privilegio de conocer.

​—Buenos días, mi Reina —susurró él con una voz ronca por el sueño, depositando un beso tierno en su hombro desnudo.

​Victoria sonrió, dándose la vuelta para quedar frente a él, disfrutando de esa nueva y maravillosa dinámica donde no hacían falta las armaduras. Se permitieron un rato de paz, compartiendo caricias perezosas y promesas silenciosas, saboreando el triunfo de haberse entregado el uno al otro sin contratos de por medio.

​Sin embargo, en el mundo de la Cosa Nostra, la paz es un lujo efímero.

​Mientras compartían un café en la terraza de la alcoba, el teléfono de alta seguridad volvió a sonar, rompiendo la burbuja. Era una llamada urgente del consejo de Palermo. Las repercusiones por la muerte de Matías no se habían hecho esperar. Aunque los capitanes locales habían agachado la cabeza ante el tiro de gracia de Alexander, la eliminación de la mano derecha del antiguo Don había dejado un vacío de poder que ya estaba atrayendo a buitres internacionales. Los aliados de Matías en el extranjero exigían explicaciones y las rutas comerciales del norte de la isla necesitaban una reestructuración inmediata bajo el mando directo de la Donna.

​Victoria dejó la taza sobre la mesa, y en un parpadeo, la calidez de la esposa dio paso a la mirada gélida de la líder. Miró a Alexander, quien ya se había puesto en pie, transformándose de nuevo en su escudo impenetrable.

​—La paz duró poco —dijo Victoria, ajustándose la bata de seda con determinación—. Hay que asegurar las fronteras de Sicilia antes de que crean que el imperio está débil.

​—Donde usted mande, Donna Victoria —respondió Alex con una sonrisa ladina, cargada de una complicidad absoluta—. El consejo nos espera, y esta vez, saben perfectamente a quién le deben lealtad.

El todoterreno blindado avanzaba a gran velocidad por la carretera serpenteante que conectaba la mansión con Palermo. Alexander conducía con la vista fija en el asfalto, mientras Victoria repasaba en una tableta los informes de los capitanes disidentes. La complicidad entre ambos se sentía en el aire; ya no era la tensión de dos extraños forzados a entenderse, sino la sincronía perfecta de dos depredadores que compartían el mismo territorio.

De repente, el instinto de Alexander se activó. Un camión de carga pesado apareció de la nada en un cruce, cruzándose de forma transversal en la vía para bloquearles el paso.

—¡Victoria, abajo! —rugió Alex, hundiendo el pie en el freno.

Antes de que el vehículo se detuviera por completo, un sedán negro surgió detrás de ellos, encerrándolos. Las puertas del camión se abrieron y tres hombres armados con fusiles de asalto descendieron abriendo fuego. Las balas impactaron contra el parabrisas blindado, creando una red de grietas blanquecinas. Eran los hombres de confianza que le quedaban a Matías, buscando venganza.

En otros tiempos, Victoria habría dependido enteramente de su escolta, pero la Reina en acción ya no se escondía. En un movimiento perfectamente coordinado, Alex cruzó el todoterreno para usar el blindaje lateral como escudo, extrajo su arma y abrió la puerta del conductor lo justo para devolver el fuego.

—¡Cúbreme la derecha! —exclamó Alex.

Victoria no dudó. Deslizó la pistola que llevaba oculta en su muslo, abrió la guantera para sacar un cargador extra y, agachándose bajo la línea de la ventana trasera, asomó el cañón. Con una frialdad matemática, esperó a que uno de los tiradores del sedán se asomara para recargar. ¡Pum! El disparo de Victoria dio en el blanco, derribando al hombre al instante.

—Buen tiro, mi Reina —dijo Alex con una sonrisa letal mientras él, con una precisión quirúrgica, le plantaba dos balas en el pecho al tirador principal del camión.

La emboscada se convirtió en una exhibición de sincronía destructiva. Mientras Alex avanzaba con la fuerza de un tanque, ganando terreno y obligando a los atacantes a retroceder, Victoria mantenía fuego de supresión desde el vehículo, impidiendo que los flanquearan. En menos de tres minutos, el asfalto quedó cubierto de casquillos y los cuerpos de los aliados de Matías yacían inertes sobre la carretera.

Alexander regresó al todoterreno, con la respiración apenas alterada, y miró a Victoria. Ella se estaba limpiando una mancha de pólvora de la mejilla, intacta, con los ojos brillando de pura adrenalina.

—¿Estás bien? —preguntó él, con una genuina preocupación que solo reservaba para ella.

—Nunca he estado mejor —respondió la Reina, guardando su arma—. Vámonos. Tenemos una reunión que atender.

Treinta minutos más tarde, las pesadas puertas de la sala del consejo en Palermo se abrieron de par en par.

La entrada de la pareja fue imponente. No se habían cambiado de ropa; el traje sastre de Victoria y la chaqueta de cuero de Alexander llevaban el olor inconfundible de la pólvora y la batalla reciente. Los capitanes y los emisarios extranjeros, que ya murmuraban sobre la supuesta debilidad del imperio Lombardi tras la muerte de Matías, enmudecieron al verlos llegar.

Victoria caminó con pasos firmes hasta la cabecera de la mesa, mientras Alexander se colocaba a su derecha, con los brazos cruzados y la mirada fija en un emisario internacional que había estado avivando las quejas.

—Lamento la demora, señores —dijo Victoria, apoyando las manos sobre la mesa y mirando a cada uno de los presentes con una frialdad que congelaba la sangre—. Algunos remanentes de Matías intentaron jugar a los soldados en la carretera. Ya me encargué de limpiar la basura.

El silencio en la sala era sepulcral. Los capitanes se miraron entre sí, asimilando el mensaje: la Donna no solo ordenaba ejecuciones, sino que las firmaba ella misma en el terreno.

—He escuchado que hay inquietudes en el extranjero sobre las rutas del norte y sobre quién lleva el control en Sicilia —continuó Victoria, alzando la barbilla con una autoridad monárquica indiscutible—. Así que seré muy clara para que lo transmitan a sus jefes. Las reglas de mi difunto esposo murieron con él. A partir de hoy, las tarifas de tránsito aumentan un diez por ciento y cada cargamento que cruce Palermo será revisado por los hombres de mi confianza. Quien no esté de acuerdo, puede intentar armar otra emboscada. Pero les aseguro que no tendrán la misma suerte que los idiotas que quedaron tirados en la autopista.

El emisario extranjero tragó saliva, incapaz de sostenerle la mirada a la Reina, y mucho menos a Alexander, quien dio un paso al frente mostrando sutilmente el arma en su cintura. Uno a uno, los jefes de las facciones locales comenzaron a inclinar la cabeza en señal de sumisión.

Sicilia ya no estaba en disputa. Victoria Lombardi la gobernaba con mano de hierro, y a su lado, su escudo y esposo aseguraba que su trono fuera inquebrantable.

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Rocío Duque
Si, Alexander es en verdad Lucas Galiano
yuyis
Alex es lucas Galiano?
yuyis
ella terminará enamorada del peón
Rocío Duque: "¡Me encanta que analices así a los personajes! 😉 Digamos que Victoria es una mujer difícil de leer, pero cuando dos personas tan fuertes chocan... cualquier cosa puede pasar. ¡Gracias por estar tan conectada con la historia! ✨"
total 1 replies
yuyis
esperemos como sigue está novela
Rocío Duque: "¡Muchas gracias por leer! Qué alegría contar contigo desde el primer capítulo. ¡Espero que disfrutes mucho lo que viene!"
total 1 replies
Rocío Duque
Nota de la autora: ✨
¡Llegamos a uno de mis capítulos favoritos! Quería que sintieran esa mezcla de peligro, deseo y desconfianza absoluta que rodea a Victoria y Alexander. Llegar hasta aquí con ustedes, ver cómo reaccionan y cómo se sumergen en este romance oscuro está siendo un viaje increíble. Gracias por leer, por apoyar mis letras y por ser cómplices de este imperio. ¿Qué les pareció este encuentro? 🖤
Rocío Duque
​👑 ¡Buen día a todos los cómplices de esta historia!
​Detrás de cada imperio hay secretos oscuros, y detrás de cada capítulo de La reina de la mafia, hay horas de entrega, pasión y un trozo de mi alma. Ya hemos dejado atrás 9 capítulos; hemos visto la frialdad, el poder, los conflictos internos y la tensión que rodea a nuestra reina y su entorno.
​Solo quiero decirles: GRACIAS. Gracias por no dejarla sola en este camino tan peligroso, por morderse las uñas conmigo y por apasionarse con este universo tanto como yo. Su apoyo es el motor que me empuja a seguir escribiendo el destino de los Lombardi.
​Prepárense, porque lo que viene va a sacudir los cimientos de todo lo que creen saber... Que tengan un día increíble. ☕🌹
Rocío Duque: "¡Eso es! 👏 Ya me dirás qué opinas de este cierre, ¡prepárate para los giros! 😉"
total 2 replies
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