NovelToon NovelToon
La Omega que Ellos Enterraron

La Omega que Ellos Enterraron

Status: En proceso
Genre:Venganza / Venganza de la protagonista / Familias enemistadas / Secretos de la alta sociedad
Popularitas:41.6k
Nilai: 5
nombre de autor: ReWorld

Valentina fue criada como hija de la casa Vargas, hasta que una copa rota, una mentira y el silencio de todos la condenaron a tres años de servidumbre en la manada Oscura.
Allí lavó ropa con las manos abiertas por el hielo, limpió establos, cargó leña, durmió sobre paja y aprendió que nadie iba a ir por ella. Cuando el plazo termina, Rodrigo Vargas, el Alfa que alguna vez significó hogar, aparece para llevarla de regreso.
Pero la Valentina que vuelve no busca abrazos, explicaciones ni perdón.
En la casa que la entregó, Isabela ocupa su lugar, Don Alejandro intenta arreglar su futuro como si fuera un problema familiar, Elena llora demasiado tarde y Rodrigo empieza a entender que la culpa no repara nada.
Solo Abuela Consuelo sigue llamándola "mi niña".
Cuando las cicatrices salen a la luz y las mentiras comienzan a romperse, Valentina decide algo simple: nunca más volverá a vivir como una Omega que otros pueden vender, esconder o nombrar a su antojo.
Y mientras la verdad de Isabela se pudre bajo perfumes falsos, un Beta llamado Diego aparece con una bondad tranquila que Valentina ya no creía posible.
Pero en un mundo de Alfas, manadas y destinos marcados por la luna, sobrevivir no será suficiente.
Valentina tendrá que elegir si quedarse entre las ruinas de la familia que la enterró... o caminar hacia una vida donde nadie vuelva a apagar su nombre.

NovelToon tiene autorización de ReWorld para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 19

Capítulo 19

Isabela eligió la sala de bordado.

Era un lugar perfecto para hacer daño pequeño. Había luz, testigos, telas caras y mujeres dispuestas a confundir crueldad con conversación. Elena estaba allí, junto a dos invitadas de la manada del Roble. Carmen bordaba flores torcidas en un pañuelo. Isabela ocupaba el asiento más cercano al fuego.

Valentina llegó porque una criada dijo que Elena la llamaba.

Al entrar, vio la cesta de telas en el suelo.

Entendió antes de que hablaran.

—Valentina —dijo Isabela—, qué bueno que viniste. Estamos preparando mantas para la abuela.

Elena levantó la vista, incómoda.

—Solo si quieres ayudar.

Carmen sonrió sin levantar los ojos de su bordado.

—Después de tres años remendando sacos, seguro lo hace rápido.

Una de las invitadas fingió no oír.

Valentina se acercó a la mesa.

Había lino fino, hilo de colores, agujas de plata. En la manada Oscura, las agujas eran de hueso o hierro malo. Si una se rompía, se descontaba de la comida. Allí, en cambio, había seis sobre un paño bordado.

Isabela tomó una pieza a medio trabajar.

—Yo empecé esta, pero se me enredó el hilo. ¿Podrías arreglarla? Tienes más práctica.

El tono era dulce.

La trampa, sencilla.

Si Valentina se negaba, parecería soberbia. Si aceptaba y sus dedos rígidos fallaban, las invitadas verían a una Omega torpe. Si lo hacía bien, Isabela quedaría como la hermana generosa que la incluía.

Valentina se sentó.

Tomó la tela.

Los dedos le dolían. La aguja era demasiado fina para sus manos hinchadas. La primera vez se le resbaló. Carmen no alcanzó a esconder la sonrisa.

Valentina apoyó la tela sobre la mesa, deshizo el nudo con la punta de la aguja y separó el hilo sin romperlo.

No bordó flores nuevas.

No adornó.

Solo corrigió el error.

—Aquí está.

Isabela tomó la pieza.

—Qué rápido.

—Los sacos se rompen más que las mantas.

La frase dejó la sala quieta.

Carmen levantó la cabeza.

—Al menos algo bueno salió de esos años.

Elena cerró los ojos.

Valentina dejó la aguja sobre el paño.

—No.

Carmen parpadeó.

—¿No?

—Saber coser no volvió buenos esos años. Solo significa que si una tela se rompe, puedo arreglarla.

Miró a Isabela.

—No todo lo roto funciona igual.

Isabela sostuvo la sonrisa. Le costó más que otras veces.

Una de las invitadas tocó la puntada corregida.

—Quedó mejor que antes.

Carmen se puso roja.

Elena habló con voz baja:

—Gracias, Valentina.

Valentina se puso de pie.

—Me llamaron para ayudar con la manta de la abuela. Ya lo hice.

—Podrías quedarte —dijo Isabela—. Nos vendría bien escuchar cómo era la costura allá.

Allá.

Como si la manada Oscura fuera una escuela.

Valentina recogió una hebra suelta de la mesa.

—Era igual. La aguja entra, la aguja sale. Si sangras, escondes la mancha.

Nadie volvió a pedirle que se quedara.

Salió con las manos dentro de las mangas.

En el corredor, Diego estaba apoyado junto a una ventana con documentos bajo el brazo. Parecía esperar a Don Alejandro, pero al verla se enderezó.

—¿Todo bien?

Valentina miró sus dedos.

Le dolían. Más por la plata fina que por la leña.

—Una tela menos rota.

Diego no entendió del todo. Se notó.

También se notó que decidió no exigir explicación.

—Bien —dijo.

Valentina siguió hacia la habitación de Consuelo.

Detrás de ella, Diego no preguntó más.

1
Liliana Filipuzzi
quiero hacer ese viaje... o tal vez lo estoy haciendo sin darme cuenta....
Erika Oviedo Macedo
excelente
celestina kramer
muy buena la historia autora
Liliana Filipuzzi
Al principio no se entiende mucho, de hecho el origen de la prota no se entiende, salvo entre líneas y aún así es bastante escueta.
Pero me fascina la narrativa... Dura, blanco o negro, no hay floritorios en los romances., que casi no hay o no se perciben... cómo ese que "día a día crece" y no descubris si es un romance normal o personas que coinciden en tiempo y espacio.
Es rara y está muy buena
Beatriz Hernàndez
es que pais se desarrolla ésta historia
Beatriz Hernàndez
es que pais se desarrolla ésta historia
Liliana Filipuzzi
está muy buena, pero es lenta
Beatriz Hernàndez
y lo extremo del.clima
Beatriz Hernàndez
excelente historia, dónde es? en Escocia?... lo digo por las características del terreno
Sidoneth Yepez
espectacular el capítulo!!!!! me encanta la novela... diferente a todas que he leído sobre hombres lobos🥰👏👏
Sidoneth Yepez
Me gusta la historia. Diferente y entretenida desde el principio
Maria Diosdado Velázquez
NO HACE FALTA RECORDAR, SI USTED NO QUIERE TERMINAR DE PUBLICAR, NO PUBLICA Y YA SOLO LE RESTA PUNTOS
Sidoneth Yepez
Me encanta 🥰🥰🥰🥰
irma lorena ruelas cueva
🥰🥰🥰🥰🥰
irma lorena ruelas cueva
🥰🥰🥰🥰🥰🥰😂
irma lorena ruelas cueva
🥰🥰🥰🥰🥰🥰
irma lorena ruelas cueva
🥰🥰🥰🥰🥰
irma lorena ruelas cueva
🥰🥰🥰🥰
irma lorena ruelas cueva
🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰
irma lorena ruelas cueva
🥰🥰🥰🥰🥰🥰
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play