NovelToon NovelToon
The Seven Rubies

The Seven Rubies

Status: En proceso
Genre:Bestia / Timetravel / Fantasía LGBT
Popularitas:3k
Nilai: 5
nombre de autor: Ruczca

Me llamo Ren, soy un chico de 17 años, y tras un accidente inexplicable desperté en un mundo completamente ajeno al mío. Un lugar regido por reglas que apenas logro comprender, donde lo más importante no es la fuerza ni la inteligencia… sino la reproducción.

NovelToon tiene autorización de Ruczca para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

CAPÍTULO 19

Solo aguanta un poco, Ren…

La voz de Zeon resonó en mi mente, firme, aunque extrañamente tranquila.

Quiero que veas esto que encontré…

Forcé la vista, pero todo era borroso. Apenas distinguía su silueta… ese tono azul rey que parecía brillar incluso bajo el agua.

Y entonces, poco a poco, comenzamos a ascender.

Cuando finalmente salimos a la superficie, el aire volvió a mis pulmones de golpe… pero lo que vi después me dejó sin palabras.

Ante mí se abría un cenote.

Un lugar oculto, casi irreal.

La cueva se alzaba alrededor como un santuario natural, y en su centro, el agua cristalina reflejaba la luz que se filtraba desde lo alto. Los rayos del sol atravesaban las aberturas en la roca, iluminando todo con un brillo azul celeste que parecía sacado de un sueño.

Era hermoso.

Nunca había visto algo así en mi mundo.

Una lágrima se deslizó sin que me diera cuenta.

Me encanta…

Pero entonces lo sentí.

La cercanía.

El calor.

Zeon seguía sosteniéndome.

Y en ese instante… fui consciente.

Completamente consciente.

Estoy… desnudo.

El calor subió de golpe a mi rostro.

—¡Zeon, no me veas! —dije, apartando la mirada, nervioso.

—¿Por qué no puedo ver a mi mujer? —respondió, observándome fijamente.

—¡Yo no soy tu mujer!

Las palabras salieron impulsivas.

Demasiado rápidas.

Demasiado directas.

El ambiente cambió.

Lo sentí de inmediato.

Su mirada se oscureció.

Y un escalofrío recorrió mi espalda.

Genial… Ren… ahora me matará…

Zeon no respondió con palabras.

Se acercó más.

Demasiado.

Su mano se afirmó con más fuerza en mi cintura, reduciendo cualquier distancia entre nosotros. La otra se alzó lentamente hacia mi rostro.

Mi respiración se volvió irregular.

Sus dedos rozaron mis labios.

Y entonces habló, con una voz baja… fría.

—Será mejor que obedezcas…

Mi cuerpo se tensó.

El miedo se mezcló con algo más difícil de entender.

Y en ese momento lo supe.

Este hombre…

Podía ser tan fascinante como peligroso.

Del susto abrí mi boca lentamente, dudando. Él metió sus dedos en mi boca y los movía de un lado a otro hasta cubrirlos con mi saliva… no sé por qué, pero empecé a sentirme extraño, una mezcla de calor y nervios que no podía explicar.

Nuestras miradas se entrelazaron. Él seguía embadurnando sus dedos con mi saliva y, de pronto, se acercó a mi oído. Su lengua, delgada y cálida, rozó mi oreja con lentitud.

De todos los lugares… ¿por qué ahí?

Ahí era donde yo era más sensible.

—¡Para!… ¡No lo hagas! —dije, estremeciéndome.

Zeon sonrió, claramente divertido.

—Mientras más te niegas… más quiero hacerlo.

Intenté empujarlo, pero fue inútil. Zeon era mucho más fuerte que yo. Aprovechó mi distracción y llevó su rostro hacia el mío, uniendo nuestros labios nuevamente, mientras sujetaba mis piernas, atrayéndome más hacia él.

Sentía que me estaba dejando arrastrar por el momento.

No quería admitirlo… pero me gustaba.

Además…

¿cómo se suponía que debía librarme de esa sensación extraña que recorría mi cuerpo?

—… —mi respiración se volvió irregular.

El beso se intensificó, lento pero firme, y mi mente comenzó a nublarse. Sabía que era solo un beso… pero mi cuerpo reaccionaba de una forma que no podía controlar.

Abrí los ojos con dificultad, intentando recuperar el sentido, y noté que Zeon me guiaba hacia la orilla del cenote. Allí había una gran roca, lisa, casi como una superficie preparada.

Lo confirmé cuando mi espalda tocó su superficie.

Zeon me recostó con cuidado, sin romper el contacto entre nosotros. Sus labios no se apartaban, y cada movimiento suyo parecía más seguro, más decidido.

No pensé que su personalidad fuera así…

En los pocos días que habíamos estado juntos, lo había visto como alguien frío… incluso tranquilo.

Pero ahora…

Me había equivocado.

Y había bajado la guardia.

Sus manos comenzaron a recorrer mi cuerpo con lentitud, explorando, deteniéndose en cada reacción mía, como si memorizara cada detalle.

Mi respiración se volvió más pesada.

De pronto, tomó mis muñecas y las llevó hacia atrás, inmovilizándolas con firmeza, mientras su otra mano continuaba su recorrido, provocando que mi cuerpo se tensara sin poder evitarlo.

Y en ese instante… supe que ya no tenía el control de la situación.

.

.

.

—DESPUES DE UN BUEN RATO—

Después de un rato, finalmente salimos a la superficie. El aire fresco golpeó mi rostro aún caliente, y fue entonces cuando fui plenamente consciente de mi estado. Sentía las mejillas arder, mi respiración aún irregular, y mi mente… atrapada en todo lo que acababa de suceder.

¿Debería empezar a verme como una mujer ahora?

Ese pensamiento me atravesó con fuerza.

Recordé cada sensación, cada roce, cada que me embestía... Sus dos amiguitos...

cada instante en el que mi cuerpo había reaccionado sin pedirme permiso. Una mezcla de vergüenza y confusión se arremolinó en mi pecho.

Sin necesidad de palabras, lo entendí.

De alguna forma… había cruzado una línea de la que ya no podía regresar.

Zeon no dijo nada. Simplemente me ayudó a salir del agua, sosteniéndome con firmeza, como si temiera que volviera a escapar en cualquier momento. Al tocar tierra, tomó una piel y comenzó a secarme con cuidado, con una atención que contrastaba con la intensidad de hacía unos momentos.

Luego, sin vacilar, me ayudó a vestirme.

El vestido… era hermoso.

La piel de serpiente azul reflejaba la luz con un brillo suave, casi hipnótico, adaptándose a mi cuerpo como si hubiera sido hecho exclusivamente para mí. No pude evitar quedarme en silencio por unos segundos, observándolo.

Había algo… inquietante en lo bien que encajaba.

Después de eso, comimos juntos. El ambiente era extraño, más tranquilo, pero cargado de algo que no sabía cómo nombrar. Zeon se mantenía cerca, atento, como si cada uno de mis movimientos le importara más de lo que estaba dispuesto a admitir.

Yo tampoco dije nada.

Pero no pude evitar pensarlo.

¿De dónde saca toda esta comida… en medio del bosque?

La duda se instaló en mi mente, creciendo poco a poco, mezclándose con todo lo demás que aún no lograba comprender de este mundo… y de él.

1
Mercedes Jimenez
ayayay 😋🫠
Mercedes Jimenez
ooo no pobre
Mercedes Jimenez
🤗pobre come come mucha fuerza
Ana🌸🤍
No lo entiendo 🥲 en la portada sale una mujer entonces por que es un chico el prota? 🍆😅
Ruczca🐈‍⬛🌸: Es fantasía LGBT.
total 2 replies
Mercedes Jimenez
🤬 toma eso perra
...
Nadie mis amigas cuando les cuento algo...😔
...
Perdon por la cinseridad...👄
...
Solo lei la descripción y ya ando emocionada...👄
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play