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Bajo El Ala Del Demonio

Bajo El Ala Del Demonio

Status: En proceso
Genre:Vampiro / Romance paranormal / Fantasía LGBT
Popularitas:657
Nilai: 5
nombre de autor: Giulian Hoks

El amor es un suspiro mortal; la obsesión es un hambre eterna.”

Francois es un joven florista cuya vida es un jardín de luz y serenidad. Su mundo gira en torno a Margaret, su prometida, una mujer cuya calidez es el único refugio que necesita. Pero la felicidad de los mortales siempre atrae a las sombras, y para Demon, un vampiro antiguo que ha olvidado lo que significa sentir, Francois no es solo una presa: es una obsesión.

Demon no busca simplemente la sangre de Francois; desea corromper su pureza, quebrar su voluntad y poseerlo como la joya más preciada de su colección macabra. Consumido por unos celos patológicos hacia Margaret, el vampiro inicia un asfixiante juego de manipulación psicológica. A través de visiones aterradoras, regalos envenenados y la seducción del poder prohibido, Demon comienza a aislar a Francois de la realidad, sembrando la desconfianza y la paranoia en la pareja.

NovelToon tiene autorización de Giulian Hoks para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 19: La Poda de Hierro

​El equilibrio en la Ciudad Esmeralda era tan frágil como el cristal de un invernadero en medio de un huracán. Durante semanas, la convivencia entre los ciudadanos de San Jude y la Manada de Fenris había alcanzado un punto de tolerancia tensa. Los lobos patrullaban los tejados y los callejones, manteniendo a raya a los restos de los Wraiths de Escarcha, mientras que los humanos se acostumbraban a ver enredaderas de fuego iluminando sus balcones en lugar de farolas eléctricas.

​Sin embargo, en las sombras de la antigua infraestructura industrial de la ciudad, un grupo de hombres que se negaban a aceptar este "Nuevo Orden" se reunía en secreto. Eran los restos de Aegis-Lux, científicos y exmilitares que veían en la simbiosis de Clara y los lobos una aberración que debía ser "desinfectada".

​El Retorno del Acero

​Clara y Varg se encontraban en el mercado central, supervisando el intercambio de suministros. Varg, en su forma humana, lucía una chaqueta de cuero desgastada, pero sus ojos verdes no dejaban de escanear la multitud. De repente, su nariz se arrugó con asco.

​—Huele a hospital —gruñó Varg—. Pero no a medicinas... huele a muerte química.

​Antes de que Clara pudiera preguntar, una serie de explosiones sordas resonaron en los conductos de ventilación del mercado. No hubo fuego, solo una densa nube de gas de color verde amarillento que comenzó a arrastrarse por el suelo.

​—¡Es un defoliante! —gritó Clara, cubriéndose la boca—. ¡Están atacando a las plantas!

​El gas no era letal para los humanos, pero era una sentencia de muerte para el jardín. Las enredaderas que adornaban las columnas del mercado comenzaron a ennegrecerse y retorcerse de agonía. El susurro de la ciudad, ese murmullo constante de la clorofila que Clara había aprendido a tolerar, se convirtió en un grito de estática en su mente.

​La Emboscada de la Pureza

​Desde las entradas del mercado, hombres con trajes NBQ (Nuclear, Bacteriológico, Químico) y máscaras de gas avanzaron con rifles modificados que disparaban proyectiles de herbicida concentrado. En sus pechos lucían un nuevo emblema: un sol de acero tachado por una espada. Se hacían llamar "Los Purificadores".

​—¡Fuego a discreción! —ordenó el líder a través de un megáfono—. ¡Limpiad la plaga!

​Varg no esperó. Con un rugido que hizo vibrar los cristales del mercado, se transformó. Sus huesos crujieron y sus ropas se rasgaron mientras la bestia emergía. Se lanzó contra el primer escuadrón, pero los Purificadores estaban preparados. Dispararon redes de grafeno electrificadas que inmovilizaron a Varg, enviando descargas de miles de voltios a través de su pelaje.

​—¡Varg! —Clara intentó correr hacia él, pero dos soldados le cerraron el paso, apuntándole con lanzallamas químicos.

​—Clara Miller —dijo una voz distorsionada por la máscara—. Has convertido nuestra ciudad en un nido de alimañas. Aegis-Lux ha muerto, pero el Proyecto Herbicida apenas comienza. Somos la respuesta de la humanidad al "jardín" de tu padre.

​La Reacción del Suelo

​Mientras Clara era rodeada, algo sucedió en el subsuelo. El ataque químico no solo estaba matando a las plantas superficiales; estaba agrediendo a la Raíz Primordial que Francois había dejado atrás. Y a diferencia de las flores delicadas de antes, esta nueva vegetación tenía un mecanismo de defensa violento.

​El suelo del mercado estalló. No fueron raíces lo que surgió, sino tentáculos de una fibra leñosa endurecida que terminaban en puntas afiladas como estiletes. Las plantas, sintiendo el veneno en sus hojas, respondieron con una furia biológica sin precedentes.

​Las raíces atravesaron las botas de los soldados y se enroscaron en sus tanques de gas. El herbicida, en lugar de matarlas, pareció ser "digerido" por las plantas, que mutaron instantáneamente, volviéndose inmunes y exudando un gas propio: una neurotoxina que provocaba alucinaciones inmediatas en los atacantes.

​—¡Retirada! ¡La biomasa está respondiendo! —gritaron los Purificadores, pero era tarde. El mercado se había convertido en una trampa mortal de madera y espinas.

​El Despertar de la Furia

​Clara sintió la conexión con la Raíz. A través de la quemadura de su mano, podía ver lo que las plantas veían. Sentía el odio de la tierra. Pero también sentía que las plantas estaban perdiendo la distinción entre amigos y enemigos.

​—¡Parad! —ordenó Clara, hundiendo su mano marcada en una columna que ahora estaba cubierta de espinas—. ¡Ellos son los culpables, no los civiles!

​Pero el jardín ya no escuchaba. Estaba en modo de supervivencia total. Una raíz se lanzó hacia una mujer que intentaba huir con su hijo. Clara interceptó la raíz con su propio brazo, dejando que las espinas la cortaran. Su sangre, cargada con la esencia de la Ciudad Esmeralda, actuó como un sedante para la planta.

​—Varg, ¡libérate! —gritó ella.

​Varg, usando su fuerza bruta, rompió la red de grafeno, aunque su piel estaba quemada por la electricidad. Se lanzó sobre los soldados restantes, no para matarlos, sino para arrastrarlos fuera del mercado antes de que las plantas los devoraran por completo.

​La Revelación de Margaret

​Mientras la batalla ocurría en el mercado, Margaret Miller se encontraba en la florería, protegiendo a un grupo de civiles que se habían refugiado allí. El edificio estaba rodeado por un escudo de enredaderas de fuego que los Purificadores no se atrevían a tocar.

​Sin embargo, dentro del sótano, el susurro se hizo más claro. Margaret se acercó a la rejilla de ventilación.

​—Margaret... ellos traen el hierro... nosotros traemos el hambre... —la voz era casi idéntica a la de Francois—. Dile a la Espina... que no nos detenga... la poda es necesaria para que el bosque crezca fuerte.

​Margaret se dio cuenta con horror de que las plantas no solo imitaban a Francois; estaban usando sus recuerdos para justificar su propia agresión. El jardín creía que estaba protegiendo a la familia Miller, pero lo estaba haciendo de una forma que convertiría a San Jude en un cementerio verde.

​—No eres él —sollozó Margaret—. Él nunca habría permitido este dolor.

​—Él era débil... nosotros somos su legado...

​El Dilema del Jardinero

​Clara y Varg lograron despejar el mercado. Los Purificadores que sobrevivieron huyeron hacia las alcantarillas, dejando atrás sus equipos y su orgullo. Pero la victoria sabía a cenizas. El mercado estaba ahora cubierto de una vegetación oscura, casi negra, que no dejaba pasar a nadie.

​—Esto ha cambiado, Clara —dijo Varg, volviendo a su forma humana, cubierto de heridas—. El jardín ya no solo nos protege. Está cazando. Tu padre creó algo que se está alimentando de la violencia de la ciudad.

​Clara miró su mano. La cicatriz de la raíz de fuego ya no era blanca; era de un rojo intenso, como si estuviera llena de sangre.

​—Los Purificadores volverán —dijo Clara—. Y la próxima vez no traerán gas; traerán bombas de napalm. Si el jardín sigue respondiendo con esta violencia, la ciudad entera arderá.

​—¿Qué vas a hacer? —preguntó Varg, poniendo una mano en su hombro.

​—Tengo que encontrar el Núcleo. Mi padre no solo dejó semillas; dejó un código. Si las plantas están usando sus recuerdos, tengo que entrar en esa red y darles una nueva orden.

​La Sombra en el Horizonte

​Al caer la noche, San Jude se veía más hermosa y aterradora que nunca. Desde el Pico del Colmillo, Fenris observaba el resplandor verde de la ciudad. A su lado, una figura que no era un lobo permanecía en silencio. Era un hombre con un traje raído pero elegante: Julianis, o lo que quedaba de él.

​—Tus lobos están jugando a los soldados, Fenris —dijo Julianis con su voz quebrada—. Pero la niña está perdiendo el control del jardín. La tierra tiene hambre de lo que yo una vez fui.

​—Cállate, humano —gruñó Fenris—. La alianza se mantiene mientras ella pueda calmar el frío.

​—El frío no es nada comparado con lo que sucede cuando un jardín decide que ya no necesita al jardinero —sonrió Julianis—. Los Purificadores son solo el síntoma. La enfermedad es la propia vida que ella despertó.

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"katu azul"
y tiene el descaro de decir gracias por la comida estaba insípida a🤭🤭🤭🤭/Scare//Scare//Scare//Scare/
"katu azul"
holissssss comenzando a leerla autoro tengo una duda como francois vio todo eso que el vampiro le mostró si el es un simple humano
ah y otra cosa que pasara cuando se le quite la obsesión y lo pruebe por que a parecer todo es un simple capricho el no esta enamorado de francois?!!!
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