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LA DIRECTORA Y EL MAGNATE

LA DIRECTORA Y EL MAGNATE

Status: Terminada
Genre:Venganza / Traiciones y engaños / Mujer poderosa / Completas
Popularitas:4.7k
Nilai: 5
nombre de autor: Naibelys Perez

Traicionada, echada a la calle y con su pequeño hijo Thiago al borde de la invalidez tras un trágico accidente, Domenica Montero creía haber tocado fondo cuando su marido la abandonó a su suerte. Sin embargo, el destino le tenía reservada una jugada maestra. Al aceptar un matrimonio de conveniencia con el magnate Alexis Alcalá para salvar a su familia y cumplir la promesa hecha a la matriarca Victoria Montenegro, Domenica pasa de ser la cenicienta humillada a convertirse en la intocable señora de Alcalá, dueña de un imperio y madre de unos gemelos rebeldes a los que curará con amor. Cinco años después, cuando la familia Bracamonte regresa ciega de soberbia para arrebatarle a su hijo y robarle la millonaria herencia que les pertenece, descubrirán demasiado tarde que la mujer a la que intentaron destruir ahora camina de la mano del hombre más poderoso del país. Una historia imperdible de venganza, amor incondicional y justicia divina.

NovelToon tiene autorización de Naibelys Perez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

EL ECO DE LA AMENAZA

El despacho de la dirección del colegio Montenegro se sumió en un silencio absoluto y gélido. Los documentos oficiales con el membrete del tribunal superior temblaban ligeramente entre las manos de Domenica. Cada línea leída era un dardo envenenado que intentaba dinamitar la paz que tanto le había costado construir. Las acusaciones falsas de los abogados de Tomás Bracamonte, la solicitud infundada de arrebatarle la custodia de Thiago y la sombra amenazante de una manipulación judicial diseñada con alevosía la dejaron sin aliento por unos instantes.

​La secretaria, al notar la palidez en el rostro de la directora y el mutismo prolongado, dio un paso tímido hacia adelante, con los ojos abiertos de par en par por la inquietud.

​—Licenciada Domenica... por Dios bendito, dígame que no es nada grave. ¿Ocurre algo malo con la institución o con su familia? —preguntó la empleada con voz temblorosa, intentando descifrar la expresión de piedra que se había posado en el semblante de su jefa.

​Domenica exhaló un suspiro profundo, tragándose el nudo de rabia y terror que amenazaba con ahogarla. Enderezó los hombros con una determinación de acero, negándose a mostrar debilidad ante nadie.

​—No te preocupes por los asuntos de la institución, María. Todo está bajo control en el colegio —respondió Domenica con voz firme, aunque los nudillos se le hubieran puesto blancos de tanto apretar las hojas del expediente judicial—. Se trata de un asunto estrictamente personal y legal. Por favor, necesito que me dejes sola en el despacho durante los próximos minutos. No me pases ninguna llamada a menos que sea de extrema urgencia.

​—Sí, licenciada, como usted ordene. Cualquier cosa estaré afuera —murmuró la secretaria con evidente preocupación antes de dar media vuelta y cerrar la puerta con total suavidad.

​Sola entre las cuatro paredes de su oficina, Domenica dejó caer los documentos sobre el escritorio de caoba y se llevó las manos a las sienes, sintiendo cómo los latidos de su corazón le zumbaban en los oídos. Recordó las palabras de Tomás el día del accidente, la crueldad de su familia y el desprecio con el que los Bracamonte siempre la habían tratado por no pertenecer a su estatus social. Sin embargo, el miedo de antaño se había disipado; ahora, lo único que recorría sus venas era una furia incandescente y la certeza absoluta de que no iba a permitir que nadie tocara a sus hijos.

​Sin pensarlo dos veces, tomó su teléfono celular personal. Sabía perfectamente que Alexis se encontraba en la pista de aterrizaje a punto de abordar su jet privado para volar al extranjero, pero la gravedad de la situación exigía que él lo supiera de inmediato. Buscó el contacto directo de su esposo y presionó el botón de llamada, conteniendo el aliento mientras esperaba la conexión.

​El tono de llamada apenas dio un par de tonos antes de que una voz grave, profunda y ligeramente agitada respondiera al otro lado de la línea.

​—¿Domenica? ¿Mi amor? ¿Ocurre algo? Apenas estoy subiendo a la escalerilla del avión y el vuelo está por despegar, pero tu llamada me dice que algo no va bien —preguntó Alexis con un tono de inmediata alerta, abandonando toda compostura ejecutiva al notar la tensión en el silencio de su esposa.

​Domenica sintió que las lágrimas de frustración amenazaban con desbordarse, pero las contuvo con una entereza inquebrantable antes de hablar.

​—Alexis... perdóname por interrumpir tu partida de esta manera, pero acaban de entregarme una notificación judicial en la oficina —dijo Domenica con la voz cortante y firme, intentando mantener la estabilidad—. Es una demanda formal interpuesta por los abogados de Tomás Bracamonte. Exigen la custodia legal de Thiago bajo acusaciones falsas de incapacidad de mi parte, y pretenden congelar todo utilizando artimañas legales.

​Al otro lado de la línea, en la puerta de la cabina del jet privado, Alexis Alcalá se quedó completamente petrificado. Sus ojos oscuros se abrieron con una furia tan desmedida y aterradora que el piloto y los asistentes de vuelo retrocedieron instintivamente un par de pasos, sintiendo que el aire se enfriaba de golpe.

​—¿Qué dijiste? ¿Los Bracamonte se atrevieron a mover un solo dedo en tu contra? —bramó Alexis con la voz retumbando como un trueno helado, apretando el teléfono con tanta fuerza que la carcasa crujió entre sus dedos—. ¡Malditos infelices! Cayeron más bajo de lo que imaginaba si creyeron que iban a poder amenazar a mi familia.

​—Tienen contactos, Alexis... y pretenden utilizar toda su influencia económica para aplastarme en los tribunales, creyendo que por ser una madre soltera y trabajadora no voy a tener cómo defenderme —respondió Domenica con amargura.

​Alexis soltó una risa seca, cínica y mortalmente peligrosa, tomando una decisión instantánea sin pensarlo dos veces.

​—¿Influencia económica? ¿Tribunales? Esos miserables no saben con quién se acaban de meter —espetó Alexis con una calma que helaba la sangre—. ¡Piloto, pare motores de inmediato! ¡Cancele el despegue, bajo mi absoluta responsabilidad! —ordenó a gritos al personal de la aeronave antes de volver a hablar por el altavoz del teléfono—. Escúchame bien, Domenica: el jet no ha despegado ni va a despegar. Quédate allí mismo en el colegio, no te muevas de tu despacho. ¡Ya voy para allá! ¡Mi lugar no está cerrando contratos allá afuera, sino a tu lado, protegiéndote de cualquier sabandija que se atreva a mirarte mal!

​—Pero, Alexis... —intentó replicar Domenica con el corazón enternecido.

​—Nada de pero, mi amor. Espérame en el colegio. Llego en menos de veinte minutos. Te amo —sentenció Alexis antes de colgar de golpe y dar media vuelta bajando de la escalerilla del avión a zancadas furiosas.

​Minutos más tarde, las amigas de Domenica —Carolina, Mariela y Karla— decidieron aprovechar el receso de la mañana para irrumpir en el despacho con una curiosidad que no cabía en sus rostros. Querían interrogarla a toda costa sobre el misterioso, imponente y atractivo hombre que la había dejado en la mañana con semejante beso de película. Sin embargo, antes de que pudieran formular la primera pregunta y acribillarla a interrogantes, la puerta principal de la institución se abrió con estrépito y se escucharon pasos firmes acercándose por el pasillo.

​Domenica se puso de pie, con las amigas observando a través de los cristales de la oficina. En ese preciso instante, Alexis Alcalá cruzó el umbral de la dirección. Su presencia imponente, el traje impecable ligeramente desarreglado por la carrera y la furia contenida en su mirada hicieron que las amigas contuvieran el aliento, sorprendidas al ver que aquel magnate había vuelto tan pronto.

​—Alexis... volviste... —alcanzó a decir Domenica con los ojos abiertos de par en par.

​Alexis caminó directamente hacia ella, la tomó de la cintura con una posesividad absoluta y la atrajo hacia su pecho, plantándole un beso protector y apasionado frente a las amigas, quienes se quedaron boquiabiertas sin entender nada.

​—Te dije que no te dejaría sola ni un segundo —murmuró Alexis contra sus labios, antes de mirar a las tres mujeres que observaban atónitas desde un rincón—. Holaaa chicas. Soy Alexis Alcalá, el esposo de Domenica. Y vine a encargarme personalmente de que nadie vuelva a perturbar su paz.

​Antes de que Carolina, Mariela o Karla pudieran procesar la noticia de que su querida amiga estaba casada con un hombre de ese nivel, el profesor de educación física, Kevin Díaz, apareció caminando por el pasillo con paso arrogante y una expresión de celos mal disimulados tras enterarse por los pasillos del regreso inesperado del magnate. Al ver a Alexis abrazando a Domenica de esa manera tan íntima, el orgullo machista de Kevin estalló. Se detuvo en la puerta del despacho y con una sonrisa cínica, venenosa y desubicada, soltó en voz alta:

​—Vaya, directora... con que te vendiste al mejor postor muy rápido, ¿no? No pensé que fueras de las que cambian de dueño tan fácil por un poco de dinero...

​Un golpe seco, sordo y brutal resonó en todo el pasillo del colegio.

​Antes de que Kevin pudiera terminar la frase, Alexis se apartó de Domenica con la velocidad de un rayo y le propinó un derechazo directo a la mandíbula que hizo trastabillar al profesor de educación física, enviándolo contra la pared antes de desplomarse pesadamente al suelo, tocándose el labio sangrante con una expresión de puro terror.

​Las amigas de Domenica soltaron un grito ahogado, llevándose las manos a la boca del susto, mientras Kevin, desde el suelo, miraba a Alexis con los ojos inyectados en rabia y dolor, descubriendo de la peor manera posible que jamás debió cruzar la línea con la esposa del león.

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Nora beatriz Correa
me encantó tu novela autora!! corta sin muchas vueltas y muy bien narrada!! felicitaciones de corazon un abrazo grande☺️☺️🇦🇷🇦🇷🇦🇷🇦🇷🇦🇷
Naibelys Perez: un millón de gracias 🫂❤️🥰❤️
total 1 replies
Nora beatriz Correa
me tiene atrapada está novela☺️☺️muy buena felicitaciones autora☺️☺️sigamos!!
Nora beatriz Correa
/Rice/
inuyasha/ Tomoe🦊
más capítulos plis 🫠
Emperatriz Reales
Se ve buena la historia, esperemos q no se deje de esos malvados
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