Tres amigos fijan un objetivo cada uno y deciden grabar un vídeo esperando poder cumplirlos en un año... pero las situaciones alterarían los planes iniciales.
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Capítulo 17
Me dedico a preparar un desayuno para ambos, pero antes de terminarlo, Priscila despierta, intercambiamos una sonrisa y ella me ayuda con el desayuno. Le digo que pronto llegará una prenda de vestir para ella y después iremos a comprar más ropa que sea de su gusto. Posteriormente, deseo que se haga un chequeo médico para evaluar su estado de salud y además, necesito conocer su situación legal.
Al decir esta parte, Priscila va a su antiguo pantalón y me da un documento de identidad.
Digo: “Hablé con Pedro. Él no va a denunciar. Sin embargo, quisiera saber si tienes idea de con qué me voy a topar al revisar tu situación legal.”
Priscila: “No sé con que te vas a encontrar. Sinceramente, me da miedo lo que puedas llegar a ver y antes de ti, preferí nunca enterarme. Es difícil para mí hablar de esto.”
Noto que Priscila está algo perturbada con esta situación, así que digo: “Gracias por confiarme esto, Priscila. No es fácil. Y entiendo que tengas miedo. Pero lo que encuentre no va a cambiar lo que siento por ti. Lo que pasó antes de esta noche es parte de tu historia, no toda tu historia. Podemos revisar esto juntos, o si prefieres, puedo hacerlo solo y luego te cuento lo que encontré. Tú decides.”
Entonces Priscila me mira y dice: “Confío plenamente en ti. Haz lo que creas conveniente y solo si crees que es necesario que lo sepa, me lo dices. Resolviste mi problema con tu amigo Pedro, al menos en parte, y no me necesitaste para eso. Haz lo que creas mejor.”
Con el permiso de Priscila, procedo a hacer una llamada que siempre estuve preparado para hacer, pero nunca tuve la necesidad de hacerlo. Una llamada… a un abogado de confianza que tengo.
Abogado: “Hola. A los tiempos que llamas. ¿Es para invitarme a alguna fiesta?”
Después de reírnos un rato digo: “En realidad es para contratar tus servicios.”
Abogado: “¿En serio? Eso sí que es raro. Tú nunca has tenido problemas legales.”
Digo: “Y sigo sin tenerlos. No es para mí. Te voy a enviar imágenes de un documento de identidad y necesito que averigües si está mujer tiene algún problema legal.”
Abogado: “Claro. Envíame las imágenes e inmediatamente me pongo a trabajar.”
Después de enviarle las imágenes, continúo con el plan del día. Voy junto con Priscila a todas partes, pues no quiero dejarla sola ni un momento.
Después de comprar algunas prendas de vestir variadas para Priscila, pasamos dejando las compras en mi departamento y fuimos a realizarle un chequeo médico.
Afortunadamente, aparte de algunos pequeños problemas de mala alimentación, no apareció ninguna enfermedad grave.
Entonces, con el día ya avanzado, le digo a Priscila que solo compraba alimentos para mí. Así que voy a dejarla en el departamento solo por unos minutos mientras compro más comida.
Priscila dice: “Vas a ir donde Pedro y no quieres que me vea ¿Verdad?”
Digo: “Tienes razón. Aunque logré que Pedro deje el tema del robo atrás, no estoy seguro de que sea el momento indicado para esta conversación.”
Priscila: “Haremos lo que tú digas, pero quiero que sepas que no me siento cómoda sabiendo que la situación entre tú y tu amigo de confianza está tensa por mi causa. Creo que debería ir… y disculparme con él. Si de verdad lamento haberle hecho daño, que de hecho es así, lo más adecuado es disculparme lo más pronto posible.”
Digo: “Tienes toda la razón. Sin embargo, si esto va a pasar, por lo que conozco de Pedro y que tú llegaste a conocer de una manera muy desagradable, necesitamos hacer una parada antes de ir a su tienda. Esta parada no es por mí. Te aseguro que yo no lo necesito, pero ya que vamos a hacerlo, lo haremos de la manera más adecuada para la forma de pensar de Pedro. Claro que igual voy a hablar con él al respecto, no sé si hoy, pero lo haré eventualmente.”
Priscila: “¿A dónde quieres ir primero?”
Digo: “A un gabinete.”
Después de verla salir del gabinete, considero altamente probable que Pedro no pueda reconocer a simple vista que la mujer a la que le dijo “lárgate que me ahuyentas la clientela” es la misma que va a entrar en su tienda ahora. Y la verdad… creo que eso va a jugar a nuestro favor.