Algunas personas llegan a tu vida para cambiarla.
Liam pensaba que la universidad sería solo un nuevo comienzo.
Nunca imaginó que terminaría encontrando a alguien capaz de cambiar por completo su ritmo.
Entre bailes, competencias, amistades inolvidables, heridas del pasado y sentimientos que nacieron cuando menos lo esperaban, Liam y Kae descubrirán que ciertos encuentros no son coincidencias.
Porque algunas personas están destinadas a encontrarse.
A seguirse.
A perderse.
Y finalmente…
A chocar.
Ritmos Que Nos Chocan es una historia sobre amor, crecimiento, segundas oportunidades y aquellos lazos que permanecen incluso cuando todo parece intentar separarlos.
NovelToon tiene autorización de Leamsi Espinoza para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Después De La Estación
La noche terminó mucho después de que la conversación terminara.
Y aun así…
Ninguno de los dos quería irse.
⸻
El aire era frío.
La plaza estaba vacía.
Y por primera vez en mucho tiempo…
Kae sentía que podía respirar.
⸻
No porque el dolor hubiera desaparecido.
No porque los recuerdos dolieran menos.
⸻
Sino porque ya no los estaba cargando solo.
⸻
—Gracias.
La palabra salió tan bajo que casi se perdió entre el viento.
⸻
Liam lo miró.
—¿Por qué?
⸻
Kae sonrió apenas.
—Por escuchar.
⸻
Silencio.
⸻
—Siempre puedes hablar conmigo.
⸻
Y aquello fue tan sencillo.
Tan natural.
Tan Liam.
⸻
Que por un momento Kae no supo qué responder.
⸻
Porque había pasado años aprendiendo a sobrevivir solo.
⸻
Y Liam seguía apareciendo para arruinarle la costumbre.
⸻
—Deberíamos volver.
—Probablemente.
—Son las tres de la mañana.
—Eso también.
⸻
Ninguno se movió.
⸻
—¿Sabes?
—¿Qué?
—Emma va a hacer muchas preguntas mañana.
⸻
Por primera vez esa noche, ambos se rieron.
⸻
—Estamos muertos.
—Completamente.
⸻
A la mañana siguiente…
Emma los observó.
Luego observó a Noah.
Luego volvió a observarlos.
⸻
—Noah.
—No.
—Pasó algo.
—Sí.
—Lo sabía.
—Emma.
—Noah, lo sabía.
—Por favor baja la voz.
—Jamás.
⸻
Liam dejó caer la cabeza sobre la mesa.
—¿Por qué sigo siendo amigo de ustedes?
—Porque nos amas.
—Eso fue muy fuerte para un martes.
⸻
Emma señaló a Kae.
—Tú.
—¿Qué?
—También te ves diferente.
—No me veo diferente.
—Te ves diferente.
—No.
—Sí.
⸻
Kae decidió ignorarla.
Una estrategia que funcionaba aproximadamente el cero por ciento de las veces.
⸻
Más tarde…
Liam encontró a Aidan cerca del edificio de Artes.
⸻
Durante un momento consideró darse la vuelta.
Vieja costumbre.
⸻
Pero esta vez no lo hizo.
⸻
—Aidan.
⸻
El otro levantó la vista.
Y se quedó completamente inmóvil.
⸻
Porque Liam era quien lo estaba buscando.
⸻
—¿Podemos hablar?
⸻
Silencio.
⸻
—Claro.
⸻
Caminaron unos minutos.
Sin saber exactamente cómo empezar.
⸻
Porque algunos silencios tardan años en construirse.
Y también tardan años en romperse.
⸻
Finalmente Liam habló.
⸻
—No sé si puedo perdonarte todavía.
⸻
Aidan bajó la mirada.
⸻
Pero no se fue.
No protestó.
No discutió.
⸻
Solo asintió.
⸻
Porque después de todo ese tiempo…
Aquello seguía siendo más de lo que esperaba.
⸻
—Pero quiero escuchar la verdad.
⸻
Por primera vez en años…
Aidan sonrió.
Pequeño.
Inseguro.
Real.
⸻
Y por primera vez en años…
Liam se quedó para escuchar.
⸻
Aquella misma tarde…
Kae estaba entrenando.
⸻
Como siempre.
⸻
La pista estaba llena.
El sonido de los pasos resonaba constantemente.
⸻
Y entonces una voz conocida habló desde las gradas.
⸻
—Creo que correr por diversión debería ser ilegal.
⸻
Kae levantó la vista.
⸻
Y allí estaba.
⸻
Liam.
⸻
Sentado.
Con una botella de agua.
Y absolutamente ninguna razón para estar allí.
⸻
—¿Qué haces aquí?
⸻
La pregunta salió automática.
⸻
—Vine a verte.
⸻
Silencio.
⸻
Completo.
⸻
Absoluto.
⸻
Porque Liam lo dijo como si fuera la cosa más normal del mundo.
⸻
Y un segundo después…
Se dio cuenta.
⸻
Kae también.
⸻
—Yo…
⸻
—Lo entendí.
⸻
—No era…
⸻
—Lo entendí.
⸻
—Estás disfrutando mucho esto.
⸻
—Muchísimo.
⸻
Liam se llevó ambas manos al rostro.
⸻
Y Kae tuvo que mirar hacia otro lado para ocultar una sonrisa.
⸻
Más tarde.
⸻
Hubo una pequeña competencia universitaria de entrenamiento.
Nada importante.
Nada oficial.
⸻
Solo una práctica.
⸻
Pero aun así…
Liam observó.
⸻
Y observó.
⸻
Y observó.
⸻
Porque ahora entendía.
⸻
Entendía lo que Kae sentía cuando hablaba de aquello.
⸻
La pasión.
La concentración.
La felicidad.
⸻
Todo.
⸻
Y cuando Kae cruzó la meta primero…
Su primera reacción fue buscar algo.
O mejor dicho…
A alguien.
⸻
Sus ojos recorrieron las gradas.
⸻
Hasta encontrar a Liam.
⸻
Y cuando lo hizo…
Sonrió.
⸻
Una sonrisa pequeña.
Instintiva.
Inmediata.
⸻
Como si hubiera estado buscándola desde antes de darse cuenta.
⸻
Esa noche…
Mientras caminaba de regreso al dormitorio…
Liam no podía dejar de pensar en ello.
⸻
La sonrisa.
⸻
La meta.
⸻
La forma en que Kae parecía brillar cuando competía.
⸻
Y antes de que pudiera detenerse…
Pensó algo.
⸻
Algo que lo hizo detenerse en medio del camino.
⸻
Porque la idea apareció sola.
Sin permiso.
Sin advertencia.
⸻
—Se veía increíble…
⸻
Silencio.
⸻
Liam parpadeó.
⸻
Luego volvió a parpadear.
⸻
Y finalmente escondió el rostro entre las manos.
⸻
—Oh no.
⸻
Porque por primera vez…
La posibilidad cruzó su mente.
⸻
Y fue mucho más aterradora que cualquier pesadilla.
⸻
Tal vez…
⸻
Solo tal vez…
⸻
Kae le gustaba más de lo que debería.