NovelToon NovelToon
Entre Dimensiones Y Destino.

Entre Dimensiones Y Destino.

Status: En proceso
Genre:Viaje a un mundo de fantasía / Mundo de fantasía / Aventura
Popularitas:129
Nilai: 5
nombre de autor: Rosearia

En un mundo donde la magia determina el valor de una persona, Eryan ha aprendido desde pequeño que sobrevivir es más importante que vivir.
Abandonado cuando apenas era un bebé, terminó en el Orfanato Santa Lucía, un lugar que aparentaba proteger a niños sin familia. Pero detrás de sus enormes puertas se escondía una realidad mucho más cruel: los niños eran vendidos como esclavos a nobles, mercenarios y organizaciones clandestinas.
Eryan creció entre golpes, hambre, miedo y trabajos que ningún niño debería conocer.
Sin embargo, desde que tiene memoria, hay algo extraño en él.
Cuando siente miedo, las sombras se mueven.
Cuando se enfada, el espacio parece romperse.
Y algunas noches escucha una voz que le susurra:
«Este mundo no es tu hogar.»
A los diez años, Eryan descubre accidentalmente un secreto que cambiará su vida para siempre.
Existen otras dimensiones.
Durante años creyó que el mundo en el que vivía era el único que existía. Ahora sabe que hay incontables mundos....

NovelToon tiene autorización de Rosearia para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 17 — El Guardián de Varelon

El primer sonido que Eryan escuchó al cruzar la puerta fue el viento.

No era un viento normal.

Silbaba entre las montañas con una fuerza extraña, levantando pequeñas piedras del suelo y arrastrándolas por el camino.

Eryan entrecerró los ojos.

Frente a él se extendía un paisaje que no se parecía a ningún lugar que hubiera visto antes.

El cielo era de un verde oscuro, casi esmeralda, y estaba cubierto por nubes largas que se movían lentamente.

No había sol.

Sin embargo, todo estaba iluminado por una tenue luz que parecía salir del propio cielo.

A lo lejos se levantaban montañas negras.

Algunas tenían las cimas cubiertas de nieve blanca.

Otras parecían haber sido cortadas por una fuerza gigantesca.

Entre ellas había un enorme valle.

Y sobre uno de los acantilados se encontraba la ciudad que habían visto desde la puerta.

Varelon.

Eryan dio un paso.

La tierra bajo sus zapatos era oscura y seca.

—Esto no se parece en nada a Aetherya —murmuró Lina.

Kael miró hacia el cielo.

—Ni a Lumeria.

Neria fue la última en cruzar.

En cuanto la puerta se cerró, miró a su alrededor con atención.

—Estamos en la región oriental.

Eryan la miró.

—¿Conoces este lugar?

—Solo por los mapas.

—Entonces sabes dónde está el Guardián.

Neria negó.

—No exactamente.

Eryan suspiró.

—Genial.

Lina soltó una pequeña risa.

—Al menos seguimos vivos.

Eryan sonrió.

—Eso es verdad.

Pero la sonrisa desapareció rápidamente.

Algo le había llamado la atención.

A unos metros de ellos había una estructura de piedra.

Parecía una especie de monumento.

Eryan se acercó.

Había una inscripción.

No estaba escrita en ningún idioma que conociera.

Sin embargo, cuando puso la mano sobre la piedra...

comprendió las palabras.

"Solo aquellos que hayan perdido su hogar pueden entrar."

Eryan retiró la mano.

—¿Qué dice?

Neria lo miró sorprendida.

—¿Puedes leerlo?

—Sí.

—¿Qué dice?

Eryan repitió la inscripción.

Neria permaneció en silencio.

—¿Qué pasa?

—Ese idioma pertenece a los Guardianes antiguos.

—¿Y?

—Nadie debería poder entenderlo sin haber estudiado durante años.

Eryan miró sus manos.

—Yo simplemente lo entendí.

Neria respiró profundamente.

—Tu poder está cambiando.

---

Comenzaron a caminar.

El camino hacia Varelon descendía por la montaña.

No encontraron animales.

Tampoco personas.

Solo ruinas.

Había edificios abandonados junto al camino, algunos completamente destruidos.

En las paredes podían verse símbolos similares a los de Asteria.

Eryan se detenía constantemente para observarlos.

Cada vez que tocaba uno, sentía algo.

Un recuerdo.

Una sensación.

Como si las piedras conservaran pequeños fragmentos de lo que había ocurrido allí.

En una de ellas vio a una mujer corriendo.

En otra, un grupo de soldados.

En otra, una ciudad ardiendo.

Eryan apartó la mano.

—¿Qué sucede? —preguntó Lina.

—Las piedras recuerdan.

Neria se acercó.

—No son recuerdos normales.

—¿Entonces?

—Son memorias dimensionales.

Eryan la miró.

—¿Y por qué puedo verlas?

Neria negó.

—No lo sé.

Continuaron.

Después de casi dos horas, encontraron un puente.

Era enorme.

Atravesaba un abismo tan profundo que Eryan no podía ver el fondo.

El puente estaba hecho de piedra negra y tenía cientos de pequeñas luces azules a los lados.

—¿Tenemos que cruzarlo? —preguntó Lina.

Neria observó el otro extremo.

—Sí.

—No me gusta.

Kael sonrió.

—A mí tampoco.

Eryan dio el primer paso.

El puente crujió.

Lina cerró los ojos.

—No hagas eso.

—¿Qué?

—Caminar.

Eryan soltó una risa.

—Tenemos que cruzarlo.

Avanzaron lentamente.

Cuando llegaron a la mitad, el viento aumentó.

Eryan sintió algo.

Un movimiento.

Se detuvo.

—Esperen.

Todos se quedaron quietos.

—¿Qué ocurre? —preguntó Neria.

Eryan miró hacia abajo.

—Hay algo.

Un sonido profundo salió del abismo.

ROOOOAR.

Lina abrió los ojos.

—¿Qué fue eso?

El puente tembló.

Una criatura enorme salió de las profundidades.

Tenía cuatro patas.

Su cuerpo estaba cubierto de escamas negras.

Dos enormes alas se extendieron sobre el abismo.

Y sus ojos eran de color azul brillante.

Kael retrocedió.

—Eso es un dragón.

Neria desenvainó su arma.

—No.

Eryan la miró.

—¿No?

—Es un Guardián de piedra.

La criatura rugió.

El puente comenzó a romperse.

—¡Corran! —gritó Neria.

---

Todos corrieron.

Una parte del puente se derrumbó detrás de ellos.

Lina gritó.

Eryan la tomó de la mano.

—¡No te sueltes!

El dragón descendió.

Sus alas provocaron una ráfaga que casi los lanzó al vacío.

Neria disparó una flecha.

La flecha golpeó una de sus escamas y rebotó.

—¡No funciona!

Kael lanzó una ráfaga de energía.

Tampoco funcionó.

Eryan miró a la criatura.

Algo no estaba bien.

No parecía estar atacándolos directamente.

Estaba protegiendo el puente.

—¡Esperen!

—¿Qué? —gritó Lina.

Eryan se detuvo.

—No quiere matarnos.

Neria lo miró como si estuviera loco.

—¡Está destruyendo el puente!

—Porque estamos cruzando.

El dragón volvió a rugir.

Eryan dio un paso hacia él.

—¿Qué haces? —preguntó Neria.

—Quiero hablar con él.

—¡Eryan!

El niño levantó una mano.

La criatura dejó de moverse.

Sus ojos azules se fijaron en él.

Eryan sintió una presión en la cabeza.

Después escuchó una voz.

No provenía del aire.

Estaba dentro de su mente.

¿Por qué has venido?

Eryan respondió en silencio.

—Busco al Guardián.

La criatura inclinó la cabeza.

¿Por qué?

—Necesito respuestas.

Todos los que buscan respuestas terminan destruyendo algo.

—Yo no quiero destruir nada.

Eso dijo tu madre.

Eryan se quedó inmóvil.

—¿La conociste?

La criatura abrió sus enormes alas.

Sí.

Eryan sintió un fuerte latido en el pecho.

—¿Dónde está?

La criatura no respondió.

En cambio, levantó una pata y golpeó suavemente el suelo.

El puente comenzó a iluminarse.

Un círculo apareció bajo los pies de Eryan.

Neria abrió los ojos.

—¡Eryan, no te muevas!

Pero ya era demasiado tarde.

El círculo lo envolvió.

Y desapareció.

---

Eryan cayó sobre una superficie de piedra.

Se levantó rápidamente.

Estaba solo.

El puente había desaparecido.

También habían desaparecido Neria, Lina y Kael.

—¿Neria?

Nadie respondió.

—¡Lina!

Silencio.

Eryan sintió miedo.

—¿Dónde estoy?

Una voz respondió.

—En el lugar donde empiezan tus recuerdos.

Eryan se giró.

Un hombre estaba sentado frente a una enorme ventana.

Parecía tener unos cincuenta años.

Su cabello era gris.

Llevaba una armadura oscura.

Y en su mano sostenía una espada.

—¿Quién eres?

El hombre lo miró.

—Soy Arkan.

Eryan frunció el ceño.

—¿El Guardián?

Arkan asintió.

—El último Guardián de Varelon.

Eryan se acercó.

—Necesito tu ayuda.

—Lo sé.

—Necesito encontrar a mi madre.

—También lo sé.

—Entonces ayúdame.

Arkan negó.

—Todavía no.

Eryan apretó los puños.

—¿Por qué todos dicen eso?

—Porque todavía no comprendes lo que llevas dentro.

—Estoy aprendiendo.

—No.

Arkan se levantó.

—Estás sobreviviendo.

Eryan guardó silencio.

—No es lo mismo.

El Guardián caminó hacia él.

—Tu poder apareció cuando estabas en peligro.

—Sí.

—Después volvió a aparecer cuando viste a tu madre.

—Sí.

—Y nuevamente cuando Varek intentó atacarte.

Eryan asintió.

Arkan lo observó.

—Tu poder responde a tus emociones.

—Lo sé.

—No.

Arkan levantó la mano.

—No lo sabes.

Una pequeña esfera de energía apareció frente a Eryan.

—Tu poder no nace de tus emociones.

La esfera comenzó a girar.

—Tus emociones son las puertas.

Eryan miró la energía.

—¿Entonces de dónde viene?

Arkan respondió:

—De las dimensiones.

---

La esfera cambió de forma.

Dentro apareció una imagen.

Lumeria.

Después Aetherya.

Luego Varelon.

Después las otras dimensiones.

Todas conectadas por líneas.

—Cada dimensión posee una energía diferente —explicó Arkan—. Los humanos solo pueden utilizar la energía de su propio mundo.

—Pero yo no.

—Exactamente.

Eryan observó las líneas.

—¿Por qué?

Arkan lo miró.

—Porque tú eres un puente.

Eryan frunció el ceño.

—¿Un puente?

—Tu cuerpo puede conectar dimensiones.

—¿Eso significa que puedo viajar entre ellas?

—Sí.

—Entonces puedo encontrar a mi madre.

Arkan negó.

—También significa que puedes destruirlas.

Eryan se quedó callado.

Arkan continuó:

—Si pierdes el control, podrías abrir una grieta entre dos mundos.

—¿Qué ocurriría?

—Ambos comenzarían a mezclarse.

Eryan imaginó las ciudades, los cielos y las personas mezclándose.

—¿Y eso es malo?

—Sería una catástrofe.

Eryan bajó la mirada.

—Entonces tengo que aprender.

Arkan asintió.

—Sí.

—Enséñame.

El Guardián lo observó durante unos segundos.

—Antes debes responderme una pregunta.

—¿Cuál?

—Si descubres que para salvar a tu madre debes destruir una dimensión...

Eryan quedó inmóvil.

Arkan continuó:

—¿Lo harías?

Eryan no respondió inmediatamente.

Pensó en el orfanato.

En los niños.

En Lina.

En la gente que había conocido.

Pensó en su madre.

Y finalmente dijo:

—No.

Arkan levantó una ceja.

—¿Por qué?

—Porque mi madre me protegió para que pudiera vivir.

Eryan levantó la mirada.

—No quiero salvarla destruyendo la vida de otras personas.

Arkan permaneció en silencio.

Después sonrió.

—Ahora sí.

Eryan frunció el ceño.

—¿Ahora sí qué?

—Ahora puedo enseñarte.

---

Mientras tanto, en el puente...

Neria, Lina y Kael permanecían inmóviles.

El dragón de piedra los observaba.

Lina miró alrededor.

—¿Dónde está Eryan?

Neria apretó los dientes.

—El Guardián se lo llevó.

—¿Está vivo?

—Sí.

—¿Cómo lo sabes?

Neria miró al dragón.

—Porque si quisiera matarlo, ya estaría muerto.

Kael se acercó.

—Entonces tenemos que esperar.

Neria negó.

—No.

—¿Qué?

—Tenemos que encontrar otra forma de llegar hasta él.

El dragón volvió a rugir.

Neria levantó su arma.

Pero entonces una pequeña puerta apareció en el aire.

De ella salió una figura.

Varek.

Lina retrocedió.

—¡Él!

Neria se colocó delante de los niños.

—Varek.

—Neria.

—¿Cómo llegaste aquí?

—La biblioteca me enseñó el camino.

—No puedes entrar en Varelon.

Varek sonrió.

—Yo sí.

El dragón levantó la cabeza.

Varek lo miró.

—Tranquilo.

El dragón comenzó a rugir.

Varek retrocedió.

—Parece que todavía me recuerda.

Neria comprendió algo.

—Tú también conociste al Guardián.

—Hace mucho tiempo.

—¿Qué hiciste?

Varek sonrió.

—Lo que todos hacemos cuando tenemos miedo.

—¿Qué?

—Intentar controlar aquello que no comprendemos.

---

En la sala del Guardián, Eryan respiraba con dificultad.

Había pasado horas intentando controlar su energía.

Cada vez que cerraba los ojos, podía sentir las dimensiones.

Una era fría.

Otra caliente.

Otra parecía completamente vacía.

Y una...

una lo llamaba.

—No puedo hacerlo —dijo Eryan.

Arkan negó.

—Otra vez.

Eryan volvió a intentarlo.

La energía apareció.

Esta vez no explotó.

Se mantuvo alrededor de su mano.

—Bien.

Eryan sonrió.

—Lo conseguí.

—No te emociones.

La energía desapareció.

—¡Ah!

Arkan soltó una pequeña risa.

—Todavía tienes mucho que aprender.

Eryan se sentó.

—¿Cuánto tardaré?

—Años.

—No tengo años.

Arkan lo miró.

—Lo sé.

Eryan pensó en su madre.

—Entonces tendré que aprender rápido.

Arkan se acercó.

—Antes de que te vayas, necesito entregarte algo.

Sacó una pequeña piedra azul.

Eryan la tomó.

En cuanto la tocó, sintió una corriente de energía.

—¿Qué es?

—Una Llave de Varelon.

—¿Para qué sirve?

—Cuando estés listo, abrirá el segundo camino.

Eryan observó la piedra.

—¿Y cuál es el primero?

Arkan respondió:

—Este.

—¿Y el segundo?

Arkan miró hacia la ventana.

—Nyxara.

Eryan sintió un escalofrío.

—¿Qué hay allí?

El Guardián tardó en responder.

—El lugar donde los recuerdos mueren.

---

De repente, una explosión sacudió la fortaleza.

Eryan se levantó.

—¿Qué fue eso?

Arkan desenvainó su espada.

—Nos encontraron.

—¿Los Custodios?

—Sí.

Otro estruendo.

Eryan miró hacia la puerta.

—Neria está afuera.

Arkan asintió.

—Entonces es hora de que utilices lo que aprendiste.

—¿Voy a luchar?

—No.

Arkan le entregó la piedra.

—Vas a elegir.

—¿Elegir qué?

—Entre volver con tus amigos...

El Guardián señaló una puerta.

—...o descubrir la verdad sobre tu origen.

Eryan se quedó inmóvil.

Dos caminos aparecieron frente a él.

Uno conducía hacia Neria, Lina y Kael.

El otro hacia una puerta cubierta de luz violeta.

Detrás de esa puerta podía sentir la presencia de su madre.

Eryan cerró los ojos.

Recordó sus palabras.

"No destruyas otros mundos para encontrarme."

Entonces tomó una decisión.

—Primero salvaré a mis amigos.

Arkan sonrió.

—La respuesta correcta.

La puerta comenzó a abrirse.

Eryan apretó la piedra azul.

Sus ojos volvieron a brillar.

Esta vez no perdió el control.

La energía permaneció tranquila.

Y, por primera vez, Eryan no sentía que el poder lo estuviera utilizando a él.

Era él quien comenzaba a utilizarlo.

Arkan levantó su espada.

—Bienvenido al camino de los Guardianes.

Eryan dio un paso hacia la batalla.

Sin saber que, al otro lado de la puerta, Varek ya lo estaba esperando.

Y esta vez...

Varek no había venido solo.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play