NovelToon NovelToon
AYLANY: 15 AÑOS DE SUEÑOS, AMOR Y DESTINO

AYLANY: 15 AÑOS DE SUEÑOS, AMOR Y DESTINO

Status: Terminada
Genre:Amor-odio / Posesivo / Mujer poderosa / Completas
Popularitas:1.9k
Nilai: 5
nombre de autor: Marion Cecilia Coloma Aguirre

Aylany, al cumplir quince años, comienza a descubrir su propio camino, enfrentando nuevos sueños, emociones y decisiones que marcarán el inicio de su propia historia.

NovelToon tiene autorización de Marion Cecilia Coloma Aguirre para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 17: Sin tregua ni descanso

El tiempo parecía correr más lento dentro de las paredes del colegio.

Para Aylany, cada día se transformaba en una prueba de resistencia que debía superar sin dar señales de debilidad.

Tomás seguía actuando movido únicamente por un rencor profundo y ciego; no había en él ni un atisbo de duda, ni remordimiento, ni mucho menos sentimientos que no fueran desprecio y rabia.

Para él, ella seguía siendo la intrusa que tenía todo sin esfuerzo, y esa creencia le servía de excusa para no darle tregua.

Las bromas ya no eran solo incidentes aislados: se volvieron parte de la rutina diaria, calculadas para molestar, humillar y dificultar su paso por las clases, sin dejar pruebas claras que lo delataran.

Sabía que si perdía la beca, lo perdería todo, así que actuaba con astucia, esperando siempre el momento en que nadie miraba.

Una mañana, al llegar al aula, Aylany encontró su pupitre lleno de tierra y restos de hojas secas, mezclados con un líquido que dejaba un olor desagradable y difícil de quitar.

Al verlo, apretó los labios y respiró hondo para no gritar.

Cuando levantó la vista, vio a Tomás apoyado en la pared del fondo, observándola con esa expresión fría y satisfecha, como si acabara de cumplir una tarea importante.

—Al menos ahora tu lugar huele un poco menos a perfume caro —le dijo en voz alta, para que varios compañeros escucharan—.

Quizás así te acostumbras a lo que es la vida real.

Aylany no respondió.

Se limitó a buscar trapos y limpiarlo todo con sus propias manos, sintiendo las miradas de unos y otros, algunos con lástima, otros con indiferencia y unos pocos con malicia.

Valeria y Camila corrieron a ayudarla, murmurando palabras de apoyo, pero sabían que mientras Tomás no cambiara de actitud, no habría solución fácil.

—¿Por qué te empeñas tanto en hacerle daño? —le preguntó Valeria más tarde, cuando lo encontraron en el pasillo—. No te ha hecho nada.

Tomás las miró con desprecio, sin inmutarse.

—No es cuestión de que me haga o no me haga nada —respondió con sequedad—.

Es que ella está donde no pertenece.

Y mientras siga aquí, voy a recordárselo todos los días.

Y así lo hizo.

En la clase de historia, cuando Aylany iba a exponer un trabajo que había preparado con mucho esfuerzo, alguien cambió las diapositivas de su carpeta por hojas en blanco.

Al conectarlas al proyector, solo apareció una página vacía y el silencio en el aula fue total.

Aylany sintió cómo se le calentaba la cara, pero no se detuvo: explicó todo de memoria, con la voz firme y clara, demostrando que realmente se había estudiado el tema.

Al terminar, recibió aplausos de varios compañeros, y Tomás, que esperaba verla fracasar, solo apretó los puños bajo la mesa, con más rabia que antes.

Esa misma tarde, en el recreo, cuando Aylany fue a beber agua, se dio cuenta de que alguien había mezclado un polvo amargo en su botella.

Al probarlo, hizo una mueca de asco y lo tiró de inmediato.

Él estaba cerca, fingiendo hablar con sus amigos, pero siguiendo cada uno de sus movimientos con la mirada.

Cuando sus ojos se cruzaron, Aylany vio en los suyos solo frialdad y desafío.

No había arrepentimiento, ni siquiera curiosidad: solo el deseo constante de verla incómoda.

—No te cansas nunca.

¿verdad?

—le dijo ella acercándose, sin miedo a enfrentarlo.

—Mientras tú no te canses de estar aquí, yo tampoco —respondió él sin dudar—.

Esto es solo el principio.

Cada día encontrarás algo nuevo que te recuerde que no eres bienvenida.

Aylany se quedó callada unos segundos, mirándolo fijamente.

Quería entender qué pasaba por su cabeza, qué herida era tan profunda que lo llevaba a actuar así, pero no veía nada más que orgullo herido y prejuicios.

No había confusión en él, ni sentimientos ocultos: solo odio, claro y directo.

Al volver a casa esa noche, se sentó en su rincón favorito, junto a los pequeños rosales azules que habían plantado en el jardín interior.

Acarició sus pétalos suaves y pensó en lo que le decía su padre: Las cosas que valen la pena requieren paciencia y fuerza.

Sabía que esa situación no duraría para siempre, pero por ahora solo tenía que aguantar, estudiar y no dejar que su odio le ganara la batalla.

Mientras tanto, Tomás también regresaba a su casa, repasando mentalmente lo que había hecho.

Se decía a sí mismo que estaba actuando bien, que defendía su lugar, que ella no tenía por qué sentirse cómoda allí.

Cualquier duda o pensamiento que no fuera rabia lo apartaba de inmediato, convencido de que su enemiga era ella y nada más.

No había espacio para nada más en su corazón, solo para el rencor que lo cegaba.

 

1
Dany 🇨🇱🥰
Mi chilito hermoso, espero que se abuena👏
Lois fuentes coloma: hay me cuenta si le gusta
total 1 replies
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play