Criada entre privilegios, lujos, seguridad, reglas altamente estrictas. Lo que comienzo como una noche para experimentar la libertad
Termina arrastrándola a un mundo el cuál ella no podrá escapar, porque cada paso y situación que enfrente la hunde más en el mundo del poder y el crimen.
NovelToon tiene autorización de stefy.R para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
capítulo 17 - Alfombra roja 2/2
Mi mirada se centra en mi padre que está con mi madre y mi mejor amiga los ve igual que yo con aburrimiento a los dos. Después caminamos por todo el salón admirando a cada famoso junto con los cuadros que tiene esta casa, la cual costa de muchos famosos que murieron y así sucesivamente parece un museo de arte. Las personas hablan con otras y se escucha el murmullo alto, el montón de gente elegante con vestidos tan extravagantes y hay una mujer que logra llamar la atención, tienen literalmente dos tetas caídas, afuera del vestido y solo la tapa dos pezoneras y ya su vestido blanco llega hasta debajo de sus tetas, todos quedan impresionados y mirando. No me imagino las críticas que recibirá después la mujer.
Se acerca los meseros con tragos a todas las partes del salón y yo tomo uno de esos y le doy un trago, el ardor pasa por mi garganta dejándola ardiendo un poco, mi mejor amiga se va a saludar a gente que conoce su padre, el cual el día de hoy no estuvo presente, porque no quiso venir eso me dijo ella
Subo las escaleras caminando hacia el baño cuando siento una mano que toma la mía
— Katherine — dice mi nombre lento mirandome serio
— Que quieres — digo quitando su agarre de mi muñeca
Me vuelve agarrar y me pega a el con más brusquedad, haciendo que mi cara pegue contra su pecho y aspiro el olor que desprende ese hombre.
— Te deseo — susurra cerca de mi boca mientras acaricia mis glúteos
Entramos al baño y él empuja y cierra la puerta, me quedo en mi puesto con este vestido sin saber que decir, lo deseo tanto como él a mí, Pero me jode verlo con otra y esto es solo sexo.
Me agarra desesperadamente y estampa sus labios contra los mío en un beso feroz lleno de hambre de pasión, de amantes, un juego peligroso en el que podríamos hundirnos Pero eso no importa en este momento. Sus labios buscan mi cuello y yo por inercia giro la cabeza hacia atrás dejándolo acceder, cada vez que sus labios tocan mi piel, ella arde, mi corazón se acelera cuando me mira con esos ojos profundos y saca una simple sonrisa que me hace estremecer tanto que siento un cosquilleo en mi entrepierna fuertemente que me hace cruzarlas. Delicadamente, saca mis tetas del vestido y las chupa dejo que él lo haga y mientras él ejecuta la tarea yo miro él espejo, observando detalladamente como el me está chupando cada uno de mis pezones y se siente la gloria baja el vestido rápidamente.
— Te necesito Leonardo — saca su miembro erecto rápidamente
Me despoja de mi vestido y quedó totalmente desnuda ante él, me voltea y mi cara choca con la pared, yo me inclino mientras abre mis glúteos. Me pega unas tres nalgadas, no puedo evitar gemir en lo alto porque eso que hizo me envió descargas eléctricas a mi abdomen, sentí una sensación rara me gustaba que me diera nalgadas así de dura se sentía bien, sentí que podía llegar a un orgasmo así, no había experimentado esto mierda.
— Dame más — pido y me da otra nalgada fuerte que hace que resuene en todo el baño.
De una estocada fuerte entra en mí y lleva mis brazos hasta atrás de mi espalda
— Mira muñeca el espejo observa como te follo duro — me voltea la cara con brusquedad mientras mis manos siguen atadas
— Mmmm — embelesada por el mi cuerpo se relajo demasiado.
Gimo en lo alto y solo se escuchan el cuerpo de nosostros dos, el choque de el contra mis glúteos es perfecto me encanta
— Me encanta demasiado, se siente demasiado bien para ser verdad — jadeo fuertemente llegando a mi orgasmo
— Correte para mí nena — su miembro de una estocada se introduce todo en mi y yo abro los ojos como platos.
Sentí todo dentro de mí y se vino dentro de mí de nuevo, por dios que delicia este hombre, me volteo con él adentro todavía para mirarme fijamente y yo me tapo mis pechos sintiendo una pena aunque no es la primera vez Pero me dio pena por el lugar me puse roja en un segundo y más porque noto como tiene absolutamente todo su miembro en mi interior y veo como sus bolas están literalmente en mi entrada él sale de mí y me ayuda a ponerme el vestido.
— Deliciosa como siempre muñeca — susurra y eso me calentó de nuevo queriendolo tener dentro de mí otra vez
Me ayuda a poner el vestido delicadamente y vuelve a mirarme con esos ojos, me pierdo en ellos, todo de él me gusta
— Supongo que te vas a ir con esa mujer de nuevo — suelto sin medir lo que voy a decir
— Estás celosa — se ríe
— No, sino que nunca me contaste que tenías a otra y era tu novia, en fin — digo antes de salir del baño — se que esto es solo sexo no te preocupes
— Me gusta que lo tengas claro — es lo último que escucho después de salir
Bajo sola tratando de recomponerse y que nadie note nada de lo que pasó. Bajo rápidamente viendo que el evento está más animado que nunca, pero yo ya no quiero estar aquí.
Veo animada a Mariana hablando con las personas y a mis padres rodeados de pura gente que seguramente no quiero conocer, me encuentro sola en un lugar. Tomo una copa de champagne, que llegó a mis labios sintiendo el sabor amargo y dulce me deleito con ella un poco cerrando los ojos un rato. Cuando se me pasa el sabor abro mis ojos y pego un pequeño salto por ver al hombre que está en frente mío viéndome con una sonrisa muy linda.
— Bela dama— me saluda y puedo notar que por sus rasgos no es de Aquí
Besa mi mano mientras me mira y me parece un gesto muy interesante de su parte
— Muchos gusto Elizabeth —le doy una pequeña sonrisa
— Mucho gusto Rafael Carvalho — pronuncia su nombre lentamente
— Interesante — murmuró llevándome la copa a mis labios
— He conocido a bastante gente, Pero me llamastes la atención tu color de ojos verdes, eres una mujer muy hermosa — ruedo los ojos pero acepto el cumplido — disculpa que sea tan directo
— Tranquilo lo escucho todo el tiempo — me sorprende como es tan respetuoso