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La Luna Del Rey.

La Luna Del Rey.

Status: Terminada
Genre:Romance paranormal / Pareja destinada / Hombre lobo / Mujer despreciada / Completas
Popularitas:246.5k
Nilai: 4.4
nombre de autor: Leydis Ochoa

En un mundo donde la sangre llama a la venganza y el destino teje hilos inquebrantables, ella, la Omega despreciada, se alzará para reclamar no solo un trono, sino el corazón de un Rey. Pero un amor tan puro puede ser la debilidad más letal en un reino oscuro.

[En edición]

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Capítulo 09

El estruendo de la máscara de hierro golpeando las baldosas de piedra pareció resonar no solo en el pasillo, sino en los cimientos mismos de la mansión Moonlight. Durante años, ese sonido había sido el mayor temor de Luneth: el momento en que su "fealdad", su "insignificancia" y su "vergüenza" quedaran expuestas ante el mundo. Pero ahora, bajo la mirada dorada de Ethan Dark’Raven, el silencio que siguió no fue de burla, sino de una reverencia tan absoluta que resultaba asfixiante.

Luneth mantenía los ojos apretados, sintiendo el aire frío acariciar la piel de sus mejillas, una piel que había olvidado lo que era estar libre de la presión del metal. Sus dedos temblaban y sus hombros se hundían, esperando la carcajada, el insulto o, peor aún, el suspiro de decepción del Rey.

—Mírame, Luneth —repitió Ethan. Su voz era una caricia de terciopelo y acero, una orden que su lobo interno obedeció antes de que su mente pudiera procesarla.

Ella abrió los ojos lentamente. Su visión estaba borrosa por las lágrimas contenidas. Lo primero que vio fue la mandíbula tensa de Ethan, y luego, esos ojos dorados que parecían estar devorando cada detalle de sus facciones. No había asco. No había arrepentimiento. Había una fascinación tan profunda que la hizo estremecerse.

—Es... es un error —susurró Luneth, su voz apenas un soplido tras años de silencio forzado—. Majestad, el vínculo... a veces la Diosa se equivoca. Soy una Omega sin rango. Míreme... estoy sucia, mi rostro está marcado por el hierro, no soy lo que un Rey necesita. Por favor... tiene que rechazarme. Hágalo ahora, antes de que alguien más nos vea. Se lo ruego.

Lisandra, recuperando un poco de valor al escuchar las palabras de sumisión de su sobrina, dio un paso adelante con las manos entrelazadas con fingida angustia.

—Tiene razón, Gran Rey —intervino Lisandra, forzando una sonrisa servil—. La niña es honesta, al menos en eso. Su mente está tan dañada como su linaje. Es una criatura de sombras, una sirvienta de las cenizas. Un rechazo formal sería lo más misericordioso para ella. No podría sobrevivir a las presiones de su corte. Permítanos llevárnosla y... corregir este malentendido.

Ethan no se movió. Ni siquiera parpadeó ante las palabras de la mujer. Sus manos seguían acunando el rostro de Luneth, y sus pulgares rozaban con una ternura infinita las marcas rojas que el borde de la máscara había dejado en su mandíbula y sienes.

—¿Rechazarte? —preguntó Ethan, ignorando por completo a Lisandra—. ¿Crees que después de cruzar medio continente siguiendo el rastro de tu alma, voy a dejarte ir por el capricho de una vieja envidiosa o por tus propias dudas?

Él se inclinó más, reduciendo el espacio entre ellos hasta que Luneth pudo sentir el calor abrasador de su aliento.

—Escúchame bien, Luneth Moonlight. Y que todos en este nido de ratas escuchen también —dijo Ethan, elevando su voz para que vibrara en cada rincón del pasillo—. Yo, Ethan Dark’Raven, Rey de los Lycans, Alfa de la Manada de la Sombra Eterna, no acepto tu propuesta de rechazo. No solo no te rechazo, sino que te reclamo. Reclamo cada lágrima que has derramado, cada herida que te han infligido y cada gramo de tu espíritu que han intentado quebrar.

—Pero no soy hermosa... —sollozó ella, con el corazón martilleando contra sus costillas.

Ethan soltó una risa baja, una vibración gutural que erizó el vello de la nuca de todos los presentes.

—¿No eres hermosa? —Él la obligó a girar la cabeza hacia un gran espejo de marco dorado que colgaba en el pasillo, un objeto de lujo que ella siempre había tenido prohibido mirar—. Mírate, loba mía.

Luneth miró. Por primera vez en casi una década, vio su reflejo. No vio al monstruo que Lisandra le describía cada mañana. Vio una piel pálida y suave como la de los pétalos de jazmín, unos labios carnosos y temblorosos, y unos ojos plateados que brillaban con la intensidad de mil lunas. Las marcas de la máscara no eran deformidades; eran medallas de supervivencia que solo resaltaban la delicadeza de sus rasgos. Era una belleza etérea, casi divina, que parecía fuera de lugar en aquel sótano mugriento.

—Ves una Omega —continuó Ethan al oído de ella—, pero yo veo a una Reina que ha sobrevivido al infierno sin dejar que su luz se apague. Veo la pureza que mi corona ha buscado durante siglos. Eres la compañera que la Diosa me prometió, y no hay poder en este mundo, ni ley de hombres, que me haga apartarme de tu lado.

—¡Es una locura! —gritó Carla, incapaz de contener su envidia—. ¡Es una Omega de limpieza! ¡Huele a ceniza y a sudor! ¡Majestad, yo soy una Alfa de sangre pura! ¡Yo fui preparada para usted!

Ethan finalmente apartó la mirada de Luneth. Sus ojos dorados se tornaron en dos rendijas de fuego frío mientras miraba a Carla. La presión en la habitación aumentó de repente; era el aura de un Rey que no aceptaba desafíos. Carla cayó de rodillas, con las manos en el pecho, luchando por respirar bajo el peso de la dominación de Ethan.

—Hueles a perfume caro y a una podredumbre moral que me revuelve el estómago —dijo Ethan con desprecio—. Si vuelves a alzar la voz en presencia de tu futura Reina, te arrancaré la lengua yo mismo.

Lisandra se apresuró a sujetar a su hija, aterrorizada.

—Perdónela, Majestad... la sorpresa... ella no quería...

—Llévense a estas mujeres de mi vista —ordenó Ethan a los dos guardias reales que habían aparecido silenciosamente tras él—. Y busquen al señor de esta casa. Tenemos mucho de qué hablar sobre el trato que se le da a la realeza en sus tierras.

—¡No, por favor! ¡Ricardo no está! —mintió Lisandra, sabiendo que su esposo estaba tratando de ocultar los registros financieros de la manada.

—Lo encontrarán —sentenció Ethan.

1
Guadalupe Aviles
si por lo menos ethan tuviera de su lado alguien real un amigo de verdad pero no esta sólito bueno por lo menos asta ahorita
Guadalupe Aviles
son muchos encontra y solo dos contra tantos es demasiado pero veamos la fortaleza de luneth y no solo por ella si no por ethan chancletas es mucho
Lucy
excelente
Guadalupe Aviles
y ai vamos otra vez de verdad que impotencia bola de traidores ambi insostenible y 😡 los odio 😡 mucho
Guadalupe Aviles
ai nada más es ethan y luneth y nadie más son ellos dos contra muchos pues ni la mismas sombras están de su lado y devén luchar juntos para salir de tanta maldita envidi qué tienen a su alrededor
Guadalupe Aviles
y ya eso es lo que esperan que el pierda su cordura y sin ese vihinculo lo lograrán pues a demostrar deque esta hecha esta mujer niña temerosa e i segura de todo lo que a sufrido verdad
Guadalupe Aviles
por eso digo que esta guerra apenas empieza y luneth tiene y deve fortalezerse para estar ala altura de los conflictos que se vuenen
Guadalupe Aviles
pero por que pero.ite el rey semejante ofensa entonces no le tiene tanto miedo como dicenn
Guadalupe Aviles
como que es muy pero muy necesario el que luneth sienta y sepa que de sirvienta no pasará y es con lleva que ellos guardan más que la muerte de sus padres todo eso esconde algo más por que me pregunto de verdad habrá en el mundo do semejante odio de un ser a otro
Guadalupe Aviles
y que les corten la cabeza y todo su ser en mil pedazos por que de verdad dañaron a luneth de una manera demasiada vil
Guadalupe Aviles
pues que que mad luneth tendrá que prepararse por que esto aun no termina al contrario a penas empieza
ShaLop
esos señores del Consejo tienen los mismos nombres de los primos de la Omega
Andrea Vivas
Muy buena historia felicitaciones /Smile/
Fabiana Maximino
muy muy linda la novela
Sandra Hernandez
muy byena felicidades
Yoha
no tiene el cabello oscuro es blanco
Yoha
que chimbo estos dos no pasaron de besos ni una tocada de nalga hubo 🤣🤣🤣
Yoha
hay nooo 😱😱😱😱 que esto no es hija de Silvio ni lisandra escritora que pasa con los nombres por favor verifique 🙈🙈🙈
Yoha
lisandra no era su madre es su tía
Yoha
quienes serán las mujeres que estaban con máscaras y en un sótano eran 3 creo ?
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