NovelToon NovelToon
Nunca Dejaste De Ser Mía.

Nunca Dejaste De Ser Mía.

Status: En proceso
Genre:Dominación / Embarazada fugitiva / Amante arrepentido
Popularitas:2.5k
Nilai: 5
nombre de autor: clau21

Valeria escapa estando embarazada, en plena noche.
con el siguiente pensamiento
“Si el me encuentra, jamás volveré a ser libre.”

NovelToon tiene autorización de clau21 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

#15

La mujer que empezó a odiarla

Valeria sintió la mirada de Claudia sobre ella incluso después de que la mujer se alejara.

Era una mirada incómoda.

Fría.

Como si intentara descubrir qué tenía ella para llamar la atención de Adrián De Luca de esa manera.

Y honestamente…

Valeria también quería saberlo.

Porque nada de aquello parecía real.

Hombres como Adrián no se obsesionaban así.

No miraban a una mujer como si el resto del mundo dejara de existir apenas ella aparecía.

Pero eso era exactamente lo que estaba pasando.

Y todos alrededor comenzaban a notarlo.

Adrián seguía sentado junto a ella.

Demasiado cerca.

Su mano permanecía descansando sobre el muslo de Valeria debajo de la mesa, como si ya se hubiera acostumbrado completamente a tocarla.

El problema era otro.

Ella también comenzaba a acostumbrarse.

Eso la aterraba.

Un camarero llenó nuevamente las copas de vino mientras varias personas seguían observándolos discretamente.

Valeria tomó aire lentamente intentando ignorar la tensión dentro de su pecho.

—Todos están mirando.

Adrián ni siquiera se molestó en disimular.

—Que miren.

La respuesta fue inmediata.

Tranquila.

Como si realmente no le importara nada más.

Valeria bajó la voz.

—Hablan de nosotros.

Los ojos oscuros de Adrián descendieron lentamente hacia ella.

—¿Y eso te molesta?

Sí.

No.

Tal vez.

Ese era el problema.

Ella ya no sabía qué sentir.

Porque cada vez que Adrián actuaba posesivo con ella…

algo dentro de su pecho reaccionaba de una manera peligrosamente incorrecta.

Adrián inclinó apenas el rostro hacia ella.

—Déjalos hablar.

Su mano subió lentamente desde el muslo de Valeria hasta su cintura.

El simple movimiento hizo que el cuerpo entero de ella se tensara.

Y Adrián lo notó inmediatamente.

Claro que lo notó.

Siempre lo hacía.

Una pequeña sonrisa apareció en su rostro.

Satisfecha.

Oscura.

Como si disfrutar de las reacciones de ella comenzara a volverse una adicción.

—Te gusta cuando te toco.

La voz grave salió apenas como un susurro.

El corazón de Valeria perdió el ritmo.

—Adrián…

Escuchar su nombre otra vez pareció afectarlo inmediatamente.

Sus ojos se oscurecieron todavía más.

Y aquello fue peligrosísimo.

Porque él reaccionaba demasiado cada vez que ella pronunciaba su nombre.

Como si escucharla decirlo significara algo íntimo.

Personal.

La música suave del salón seguía sonando alrededor de ellos mientras las conversaciones llenaban el ambiente.

Pero Valeria apenas escuchaba algo.

Todo su mundo parecía reducirse peligrosamente a Adrián.

A su mirada.

A sus manos.

A esa intensidad que la consumía poco a poco.

Entonces una voz masculina interrumpió cerca de ellos.

—De Luca.

Adrián levantó la vista lentamente.

Un hombre alto se acercó con una sonrisa elegante.

—Hace tiempo no te veía tan interesado en alguien.

El aire se tensó otra vez.

Valeria sintió inmediatamente cómo la mano de Adrián se afirmaba un poco más sobre su cintura.

Posesivo.

El hombre sonrió hacia ella.

—Soy Leonardo Bianchi.

—Valeria.

—Encantado.

Leonardo observó discretamente la cercanía entre ambos antes de volver a mirar a Adrián.

—Supongo que ahora entiendo por qué llevas toda la noche ignorando negocios importantes.

Una pequeña sonrisa apareció apenas en el rostro de Adrián.

Pero sus ojos seguían puestos sobre Valeria.

—Estoy ocupado.

Leonardo soltó una risa baja.

—Eso es bastante evidente.

Después observó nuevamente a Valeria.

—Ten cuidado con este hombre.

El corazón de ella dio un pequeño vuelco.

Leonardo continuó sonriendo.

—Cuando Adrián quiere algo… se vuelve completamente incapaz de soltarlo.

Silencio.

Pesado.

Incómodo.

Porque todos parecían describir a Adrián exactamente igual.

Obsesivo.

Intenso.

Peligroso.

Y aun así nadie parecía realmente capaz de detenerlo.

Leonardo se alejó poco después, dejando nuevamente a ambos solos.

Valeria respiró hondo.

—Todo el mundo habla de usted como si fuera un depredador.

La pequeña sonrisa de Adrián regresó.

—Tal vez deberían hacerlo.

El pecho de Valeria se tensó.

Porque la manera tranquila en que lo dijo hizo que sonara todavía más real.

Ella lo observó unos segundos en silencio.

—¿Siempre es así?

—¿Así cómo?

—Controlador.

Los ojos oscuros de Adrián se clavaron lentamente en ella.

—Solo contigo.

El corazón volvió a acelerarse.

Porque esa era exactamente la respuesta que temía escuchar.

Adrián levantó lentamente una mano y acomodó apenas uno de los tirantes negros de su vestido sobre su hombro.

El gesto fue pequeño.

Pero peligrosamente íntimo.

Valeria dejó escapar un suspiro tembloroso.

—La gente se va a dar cuenta.

—Ya se dieron cuenta.

Y tenía razón.

Porque varias personas seguían observándolos desde lejos.

Especialmente mujeres.

Y ninguna parecía feliz.

Claudia volvió a aparecer cerca del salón con una copa de vino en la mano.

Sus ojos fueron directamente hacia la mano de Adrián sobre la cintura de Valeria.

Y algo frío cruzó por su expresión otra vez.

Celos.

Claramente celos.

Valeria desvió la mirada incómoda.

Pero Adrián no.

Él siguió observando a Claudia unos segundos antes de acercarse lentamente al oído de Valeria.

Y cuando habló, la voz grave rozó peligrosamente su piel.

—Ahora entiendes por qué no me gusta que otros hombres te miren.

El corazón de Valeria se detuvo un instante.

Porque aquella frase no sonó solamente celosa.

Sonó posesiva.

Como si ya la considerara suya.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play