NovelToon NovelToon
Que Dolor Me Da Quererte

Que Dolor Me Da Quererte

Status: Terminada
Genre:Venganza / Completas
Popularitas:5.2k
Nilai: 5
nombre de autor: analysi

Bella campesina y rico citadino se aman contra la voluntad de él. Ella sufre humillación en la ciudad. Él cambia. Ella huye. Él la busca. Celos, maldad y un embarazo los unen para siempre.

NovelToon tiene autorización de analysi para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 9: La felicidad frágil

Los días siguientes a la firma de los papeles fueron los más dulces que Lucía y Sebastián habían vivido juntos. La ausencia de la amenaza familiar pesaba menos, y aunque sabían que el futuro era incierto, decidieron disfrutar el presente. Sebastián se había convertido en un campesino más, con las manos callosas y la piel morena por el sol, y don Justo, aunque nunca lo admitiría en voz alta, había comenzado a verlo como un hijo.

—Hoy vamos a sembrar maíz en la parcela del norte —dijo don Justo una mañana, entregándole a Sebastián una bolsa de semillas—. Si lo haces bien, tal vez no seas tan inútil como pensaba.

Sebastián sonrió, tomando la bolsa con respeto.

—Haré lo mejor que pueda, señor Justo.

Lucía los observó desde la cocina, sintiendo una calidez en el pecho que no había experimentado en mucho tiempo. Su padre y su novio, trabajando codo a codo. Era como un sueño hecho realidad.

—¿Quieres venir con nosotros? —preguntó Sebastián, asomando la cabeza por la puerta—. El día está hermoso, y podríamos hacer un picnic.

Lucía rió, secándose las manos en el delantal.

—¿Un picnic? ¿Acaso crees que estamos en la ciudad?

—No —respondió él, con una sonrisa pícara—. Pero puedo hacer que el campo se sienta como un lugar especial. Solo confía en mí.

Y así, a mediodía, Sebastián preparó una pequeña cesta con pan, queso, frutas y una botella de agua fresca. Extendió una manta bajo la sombra del viejo árbol de mango, y Lucía se sentó a su lado, sintiendo que el mundo era perfecto.

—Nunca pensé que sería tan feliz —dijo ella, recostando la cabeza en su hombro—. Después de todo lo que pasamos...

—Y aún falta mucho por vivir —respondió él, besándole la frente—. Pero mientras estemos juntos, todo estará bien.

Esa tarde, mientras caminaban de regreso a la casa, Sebastián notó algo en el camino. Una figura conocida, oculta entre los árboles. Elena. Estaba observándolos, con los brazos cruzados y una sonrisa maliciosa en los labios.

—¿Qué quieres? —preguntó Sebastián, con tono cortante.

Elena dio un paso al frente, fingiendo inocencia.

—Solo estaba dando un paseo. ¿Acaso no puedo caminar por mi propio pueblo?

—Ya sabemos lo que tramas —intervino Lucía, con voz firme—. Así que mejor aléjate.

Elena rió, una risa que no llegaba a sus ojos.

—¿Tramar? No sé de qué hablas. Solo quería decirte, Lucía, que me alegra verte tan feliz. Pero ya sabes lo que dicen: la felicidad dura poco. Especialmente cuando no se tiene dinero.

Lucía sintió que la sangre se le helaba, pero no quiso darle el gusto de verla afectada.

—No necesitamos dinero para ser felices —respondió—. Tenemos amor, y eso vale más que todo el oro del mundo.

—¿Amor? —Elena alzó una ceja—. El amor no paga la comida, ni la ropa, ni el techo. Pronto lo sabrás.

Y sin decir más, dio media vuelta y se fue, dejando tras de sí una estela de veneno.

Esa noche, Lucía no pudo dormir. Las palabras de Elena resonaban en su mente como un eco maligno. Sabía que no debía hacerles caso, pero el miedo era más fuerte que la razón. ¿Y si realmente el amor no era suficiente? ¿Y si algún día Sebastián se arrepentía de haberlo dejado todo por ella?

—¿Qué te pasa? —preguntó Sebastián, notando su inquietud mientras cenaban—. Llevas toda la noche callada.

—Nada —mintió ella—. Solo estoy cansada.

Pero Sebastián conocía a Lucía mejor que nadie. Sabía cuándo algo la preocupaba.

—No me mientas, amor. ¿Fue lo que dijo Elena, verdad?

Lucía bajó la cabeza, y las lágrimas comenzaron a rodar por sus mejillas.

—¿Y si tiene razón? —susurró—. ¿Y si algún día despiertas y te das cuenta de que cometiste un error al quedarte conmigo?

Sebastián se levantó de su silla, se arrodilló frente a ella y tomó sus manos entre las suyas.

—Escúchame bien —dijo, con voz grave—. Lo único que lamento de mi vida es no haberte conocido antes. No hay dinero, ni poder, ni herencia que valga más que un solo segundo a tu lado. ¿Entiendes eso?

Lucía levantó la vista y lo miró a los ojos. En ellos no había duda, ni arrepentimiento, solo amor.

—Te creo —dijo, secándose las lágrimas—. Te creo, Sebastián.

Él la abrazó con fuerza, y ambos sintieron que, a pesar de todo, el amor era más fuerte que cualquier miedo.

Pero al día siguiente, una noticia sacudió el pueblo. El padre de Elena había sufrido un accidente y necesitaba cuidados especiales. La familia de Elena, sin recursos, no podía pagar un médico de la ciudad. Y entonces, como por arte de magia, apareció Victoria Montenegro, ofreciendo ayuda a cambio de un favor.

—Ayúdame a separar a mi hijo de esa campesina —le dijo Victoria a Elena—, y yo pagaré todos los gastos médicos de tu padre.

Elena aceptó sin dudar. Su odio hacia Lucía era más fuerte que cualquier lealtad.

Y así, la serpiente encontró su aliada perfecta. Juntas, comenzaron a tramar el plan que destruiría la felicidad de Lucía y Sebastián para siempre.

Mientras tanto, en el campo, la pareja disfrutaba de sus últimos días de paz. Sin saber que la tormenta más oscura estaba a punto de desatarse.

1
Monica Liliana Broudiscou
estuvo muy buena, me gustó mucho, muchas felicitaciones🥰👏👏👏👏👏
Lis
🐍
valeska garay campos
bella historia
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play