Me llamo Dayana Gamez. Y en este libro plasmo los recuerdos de mi vida, cada palabra, cada estrofa, cada párrafo y cada capítulo son las líneas que se fueron escribiendo en mi cuerpo y luego en mis recuerdos.
Sin embargo todos ellos se fueron convirtiendo en raíces convirtiendo mi vida en un gran árbol fuerte.
En un momento sentí que mi vida no valía la pena, pero llegó esa luz que me hizo ver el propósito de mi vida.
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C-16
Capítulo 16
Duramos un largo rato allí, y ya camino a casa, algo carcomia mi cabeza, se lo quería preguntar, pero para hacerlo debía llenarme de mucho valor.
Respire profundo y apreté la mano que el sostenía con la de él y deje que las palabras salieran por si solas sin retenerlos; le pregunte: si el no me quería y por que me maltrataba de esa manera, que en muchas ocasiones no tenía ni el motivo de hacerlo y lo hacía.
Cuando esas palabras salieron de mi boca detuvo su paso, había una casa con un anden alto y se sentó conmigo en sus piernas, me dijo: que si me quería que yo era lo más bello que el tenia no quería que nadie me lastimaba, pero no sabía que le sucedía por momentos, que la rabia que agarraba con sus trabajadores terminaba desquitandola en mí, y otras cosas mas que no podría entender en ese momento.
Yo le dije: que lo amaba y el era mi héroe, que no quería que me pegara más, me lastimaba sus acciones y que no lo odiaba ni resentía nada de él.
Me abrazó fuerte, en ese abrazo sentí que si me amaba, pero había algo en él que lo lastimaba y hacía que me lastimaré a mí.
Duramos unos minutos en ese abrazo luego me soltó y dijo que desde el día de mañana empezaríamos a solucionar nuestras vidas; sus palabras salian decididas, yo sabía que me iba a volver a alejar de él.
Llegamos a casa y Marisol se encontraba en la sala sentada esperando que llegáramos, me dolió el rostro de desagrado de mi padre, ¿ Cómo se podía aborrecer a una persona en un instante? Me pregunté internamente.
Yo me lancé a sus brazos le di un beso en la mejilla y me fui a acostar debía madrugar para la escuela.
Sentí cuando se encerraron y que hablaban en voz muy baja, no podía escuchar su práctica, no se en que momento me quedé dormida, el sonido de la alarma me desperto.
Tome mi toalla y fui al baño, me vi al espejo y se veía un poco el golpe, pero no era tan terrible para ocasionar todo esto, me lave el cabello, lo seque bien, tome mi ropa interior, me la coloque, tome un short y una blusa corta, salí del baño, mi hermanastra, estaba esperando que saliera y ella entró enseguida.
Me termine de vestir colocando mis medias y zapatos y mi uniforme, salí y ya mi papá esperaba en la sala, mi madrastra preparaba el desayuno y el dijo que yo comía en la callé.
Me dijo: que buscará mi bolso que nos íbamos, él rostro de mi madrastra entristeció por completo mi corazón, pero yo que podía hacer o decir a la poca edad que tenía.
Tome mi bolso y salí en compañía de mi padre me volvió a llevar a una venta de comida, desayunamos y me dejó en la escuela, me dijo: que venia por mi a medio día, que no me fuera sin él.
Así como me dijo hice y lo espere, llegó por mi, en el camino me dijo que pensaba dejar a Marisol, que no podían vivir así, pero yo me iba con la señora que me cuidaba mientras él se iba y encontraba una casa para llevarme con él.
No dije nada, desde anoche supe que me iba a enviar, lejos de él, llegamos a casa y me envió a recoger mis cosas que me iba a llevar, no me dejó ni despedirme de mi madrastra ni mis hermanastros.
Tomó mi bolso y salimos de allí subimos a un taxi directo al barrio donde vivíamos anteriormente.
Llegamos y la señora me recibió alegre y llena de cariño como siempre, sus hijos también se acercaron a mi, me abrazaron y dieron la vienvenida, mi padre había estado en la mañana donde ella y había hablado que me tuviera durante un tiempo mientras él buscaba algún lugar donde vivir.
Se marchó y ahí me dejo; la escuela me quedaba lejos, pero como hacia, ya me faltaban tres meses para tomar grado y salir de vacaciones.
Quería que pasara el tiempo rápido, la señora no me trataba mal, pero no me sentía bien, me sentía vigilada, sobreprotegida, y con la acción en la que su hija me encontró siento que no confiaba en mi ahora que regrese.
Un mes después mi padre llegó y dijo que ya se había ido de casa de Marisol, y ya tenia un lugar en donde estaba viviendo, pero aun no queria que me fuera con él, me entristeció de gran manera su separación, significaba que no tenia la oportunidad de volver con ella.
Los meses pasaron rápido y ni graduación llegó mi padre estaba muy emocionado al igual que yo.
Ese día le dije que quería ir de vacaciones a mi pueblo que me quedaría donde mi abuela.
Él aceptó y dos días después ya me encontraba en un auto rumbo a mi pueblo, no puedo negar que no fui por ninguno de mis familiares, fui por ese chico que dijo que me estaría esperando.
Con mi madrastra conocí una clase de amor tierno y dulce, creo que parecido al de una verdadera madre.
Y con el conocí otro sentimiento diferente me sentí querida, que podía enseñarme otro mundo diferente al que conozco y en el que he sufrido a gran manera.
Mi papá viajo conmigo hasta la otra ciudad ahí ya me esperaba mi abuela materna.
Cuando llegamos mi madre me saludo descaradamente como si hubiera vivido el mejor mes de mi vida con ella.
Mis primos al verme corrieron a mi como si hubiera llegado la persona más maravillosa del mundo, el sentimiento que ellos me hacían sentir era algo inexplicable, quería que el tiempo se paralizará en ese instante de amor que ellos estaban dispuesto a darme.
Alce mi vista y a lo lejos se encontraba el con una hermosa sonrisa en su rostro, no se como me veía, pero creo que mi rostro se puso rojo, era mi primera ilusión y creo él hacía un buen trabajo haciéndome sentir aceptada.
Fui a la habitación de mi tía pequeña y arregle mis cosas, mi abuela se sentía feliz de mi presencia y lo demostraba, su esposo era una maravillosa persona, pero no compartía que yo viviera con ellos, seguro era por la influencia que podía infundir en su hija.
Llegó la tarde y nos reunimos todos en la callé a jugar, diversión juegos, que en la actualidad los niños han perdido y no comprenden su valor.
Me sentía tan feliz, ese día, no recordaba cual fue el último día de felicidad que tuve.
Mi novio, por que así debía decirle debido a que en eso quedamos la última vez que nos vimos no jugaba junto a nosotros, él era más dedicado a sus estudios que a otra cosa.
Me sentía cansada de tanto correr y le pedí agua a una hermana de él y me dijo que entrara y la tomara, era la casa de ella y él vivía al frente con su mamá y hermanos ella era mayor y vivía con un tío mío.
Entre, ya estaba familiarizada con el lugar, ya había entrado en otras ocasiones, busque un vaso y me dirigí a la nevera tome el agua y cuando fui a cerrar la nevera ahí apareció él como un fantasma, me quedé paralizada, él me sonrió y terminó de cerrar la nevera y se acercó a mi peligrosamente, mi piel al sentirlo se sintió extraña, era como una sensación de querer, pero al mismo tiempo de rechazo.