Hay perdidas que te quitan las ganas de vivir. Ainara perdió a su bebé antes de conocerlo por culpa de la negligencia de su esposo.
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Chocolate
Ainara perdió el equilibrio. El suelo temblaba. Un sismo sacudia toda la ciudad.
—No tengas miedo, Ainara— dijo Ander, tomándole la mano.
Aianara no pudo contestar nada porque un gran escombro cayó sobre ella. "¡Noooo!", grito Ander intentando sacarla, pero las paredes empezaron a derrumbarse y él quedó atrapado, perdiendo el conocimiento.
Las nubes de polvo se apoderaban de la ciudad y los escombros no dejaban de caer. Sirenas de rescate salían a hacer su trabajo. Muchas familias habían sido afectadas. El temblor no tenía piedad: arrasaba con todo a su paso.
Las nubes empezaron a juntarse en el cielo, formando un gran manto negro. Minutos después, la lluvia empezó a caer. Una gota en el rostro de Ainara hizo que despertara. Queria moverse, pero el peso que llevaba en su encima no la dejaba.
¿Será que es mi momento? ¿Será que ahora podré reunirme con mi bebé? ¿Será que Josué ya me esta esperando?
Se hacía mil preguntas mientras el agua de la lluvia arrastraba el polvo de una parte de su rostro. Pasaron varias horas y los rescatistas no habían hallado su cuerpo. De tanto esperar se quedó dormida.
El cuerpo de Ander fue hallado primero y lo trasladaron de inmediato al hospital. Cuando despertó preguntó por Ainara, pero le informaron que no la había encontrado. Él les dijo que estaba junto a ella ¿Cómo era posible que no la hayan encontrado?
Ainara al día siguiente, muy temprano, despertó por el frío que sentía su cuerpo. Intento moverse otra vez, pero los escombros le cubrían todo el cuerpo. No sabía si era de noche o de día. Una luz colgante se prendía y se apagaba. Intentaba reconocer el lugar, pero al su alrededor no había más que trozos de vigas, cables colgantes y escombros de todos los tamaños. Estaba boca abajo. Empezó a agitarse, se le nublaba la visión y volvió a perder el conocimiento.
Tres días después Ainara escuchó la voz de un niño.
—¡Mamá!... ¡Mamá!...
—¿Josué, sos vos? —respondió Ainara al llamado.
—Sí, mamá. Tengo mucho miedo.
—No tengas miedo mía amor. Mamá está aquí. Dime, ¿Puedes moverte, mi amor?
— No, mamá.
— Está bien, no pasa nada. En cualquier momento seguro vendrán a buscarnos, ¿será que puedes aguantar?
—¿Mami?
—¿Qué mi vida?
—¿Estás llorando?
—No, mi chiquito precioso —ella mintió.
—¿A vos también te duele el cuerpo?
—Sí, pero no tanto.
—¿Nos moriremos?
—¡Claro que no! Cuando salgamos de aquí te comprare una casa linda.
—¿Puedo tener un perrito?
— Obvio que sí, mi amor. ¿Cómo te gustaría llamarlo?
—Chocolate.
—¿Por qué Chocolate?
—Para que todos quieran comérselo.
—Ja, ja, ja. Si se lo comen te quedarás sin chocolate.
— ¿Entonces puedo tener dos perritos? ¿Crees que papá se molestará?
—Puedes tener dos perritos y todos los que quieras. No creo que tu papá se enoje.
—¿Cómo es él?
—Tiene tus mismos ojos, tu misma sonrisa. Viste muy elegante y usa un perfume que, de vez en cuando, me vuelve loca.
—¿Estás enamorada de mi papá?
—No lo sé.
—Él sí está enamorado de vos.
—¿Cómo lo sabes?
—Él me lo dijo.
—¿Estás seguro?
—Sí, mamá.
El cuerpo de Ainara dejó de sentir dolor y frío. Hablar con Josué le sanaba el alma.
—¿Mamá?
—¿Qué, amor?
—Tengo sueño.
—Es muy temprano para dormir. No te vayas a dormir por favor, mi vida.
Afuera se oían relámpagos. Parecía que, nuevamente, los suelos se derrumbaban, y el ruido del viento retumbaba en mis oídos.
—Mamá, tengo miedo —dijo Josué con la voz baja.
Ainara estaba obligada a no flaquear. Si lloraba una vez más, haría que Josué tendría más miedo. Ya habían pasado horas bajo los escombros, pero tenía esperanzas de que los equipos de rescate la encontraran apoyos de ayuda la encontraran a ella y a su hijo.
—No tengas miedo, Josué. Chocolate nos está buscando. En cualquier momento nos encontrará —dijo Ainara para calmar al niño.
—¿Chocolate es un perro de rescate?
—Sí. Está muy entrenado.
—¿Dónde lo entrenaron, mamá?
—Lo entrenaron en el Ejército. Ahí tienen la sección perros de guerra con el curso de búsqueda y rescate de personas vivas. Entrenan al guía y al perro juntos para formar un binomio.
—Entonces chocolate es un perro muy especial.
—Sí, mi amor.
El aire empezó a ponerse hediondo. Los cadáveres de la gente que habían muerto en el terremoto empezaban a descomponerse. Pasó una semana y el cuerpo de Ainara aún no aparecía. Ander llevó al equipo de rescate al lugar donde se suponía que estaba Ainara, pero no la encontraron. El derrumbe del edificio perforó el suelo y fue arrastrada por un pendiente.
—¿Mamá? —escucho Aianara la vos de Josué.
—Estoy aquí mi amor.
—Te quiero mucho, mami. Perdóname por haberme portado mal esa mañana que papá te golpeó y que esa mujer te arrojo por las escaleras.
Ainara no entendía lo que había dicho el niño. Había tanta ternura en su voz, pero también había verdades que ella no sabía cómo entender. Estaba abrumada con esa información.
¿Cómo sabía Josué que su esposo la había golpeado y que Briana le arrojo por las escaleras?
—No fue tu culpa que esa mañana tu padre me haya golpeado, mi amor. Mi deber era protegerte y no lo hice. Discúlpame vos mi amor.
—Mami. ¿En serio no estas enojada conmigo?
—Claro que no, mi amor. Nada de lo que pasó ese día es tu culpa. La culpa fue solo mía por no haber salido de esa casa a tiempo. Esa casa estaba tan enferma que nos dañó a todos los que vivimos en ella.
—¿Mami, que harás con todas las cosas que me compraste?
—¿Qué te gustaría que haga con todas esas cosas?
—Le podrías regalar a mi hermanita.
—Aún no tienes una hermanita.
—Pero pronto lo tendré.
—¿Y cómo sabes eso?
—Porque Diocito me perdono por haberme ido antes y me dijo que si me quedaba con él te mandaría una compañía.
Ainara sintió el olor de la muerte, estaba dispuesta a ir con ella si reclamar nada. De a poco todo se volvió oscuro. El aire contaminado que respiraba hacía que sus pulmones perdieran su función poco a poco.
los personajes y crea muy bien la trama.
Joshua que astuto resultaste sabes que Aimara no es tu madre pero se lo haces creer te encanta que te abrace y llene de besos 😘😘😘🥰🥰🥰 pero no sabes si cuando te vayas sufrirá por tu partida y quieres que ella este con Ander para que no sufra lo que hace la inocencia de un niño.