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EL HIJO DEL PRESIDENTE: LAZOS DE SANGRE

EL HIJO DEL PRESIDENTE: LAZOS DE SANGRE

Status: En proceso
Genre:Amor prohibido / Traiciones y engaños / CEO
Popularitas:8.5k
Nilai: 5
nombre de autor: Yazz García

⚠️NOVELA +18⚠️🔞

Tras la explosiva revelación de su verdadera identidad, Mía ha huido de la mansión Montenegro para refugiarse bajo la protección de su tía Beatriz, dispuesta a reconstruir su vida lejos del apellido que la destruyó y de la sombra de un padre al que solo puede ver como a un desconocido. Sin embargo, liberarse del linaje más poderoso del país no será una tarea sencilla.

En la cúspide del escándalo mediático y con su vida sentimental hecha pedazos tras la partida de Aitana, Henrry se enfrenta al abismo más oscuro de su existencia. Abandonado y acorralado por la opinión pública, su mundo colapsa definitivamente con la llegada de una nueva amenaza: Norma se presenta reclamando llevar en su vientre a un nuevo heredero Montenegro, respaldada por la despiadada Leonora, quien no dudará en usar a este futuro bebé como su última pieza de ajedrez para tomar el control definitivo de la familia.

NovelToon tiene autorización de Yazz García para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 15

...MIA ...

Llegué a la facultad a las carreras, con el corazón todavía acelerado después de despedirme de Camilo. Busqué el salón con la mirada, abrí la puerta tratando de no hacer ruido y me deslicé hasta el asiento al lado de Lili, soltando un largo suspiro al dejar caer el bolso sobre la mesa.

Lili ni siquiera esperó a que acomodara mis cosas. Me miró de arriba abajo, entornó los ojos con una sonrisa maliciosa y me puso una cara entre asombrada y burlona.

—Tienes cara de que te dieron la mejor detonada de tu vida, amiga —me soltó sin anestesia, en un susurro fuerte.

La quedé mirando completamente impresionada. La boca se me abrió sola, de que lo hubiera adivinado tan rápido y tan directo.

—¡¿De verdad?! —gritó Lili, abriendo los ojos de par en par.

—¡Shhh! ¡Baja la voz, pendeja! —le siseé de inmediato, pegándole un codazo flojo en el brazo mientras miraba a todos lados para asegurarme de que nadie hubiera escuchado—. Tampoco quiero que todo el mundo se entere de mi vida personal.

Lili se soltó a reír, cubriéndose la boca con la mano para frenar la carcajada, pero con los ojos chispeándole de pura curiosidad.

—¿Fue con Camilo? —me preguntó, inclinándose más hacia mí.

Asentí despacio, sintiendo cómo el calor se me subía a las mejillas. La cara de Lili fue un poema de absoluta emoción.

—¡Ay, no puede ser! —chilló en voz baja, sacudiéndome de un hombro—. Pero amiga, mínimo deberías maquillarte esas marcas en el cuello... ¿Camilo es vampiro o qué? ¿Y cómo estuvo? ¿Fue genial?

Me acomodé el cabello a toda prisa sobre el cuello, tratando de taparme los morados que ni me había acordado de revisar frente al espejo.

—Primero concentrémonos en ver la clase —le dije, sacando un cuaderno para disimular ante el profesor que ya estaba anotando en el tablero— y después te doy todos los detalles.

Lili me hizo un gesto exagerado de resignación, pero abrió su libreta fingiendo prestar atención al profesor, aunque de vez en cuando me lanzaba miradas de reojo con una sonrisa de complicidad que casi me hacía soltar la carcajada.

Traté de concentrarme en la clase, pero la cabeza no me daba. Por un lado, todavía sentía el cuerpo cálido, ese cosquilleo en la piel y los recuerdos de las horas que había pasado con Camilo repitiéndose en bucle.

Pero, por otro lado, no podía sacarme de encima la mala espina que me había dejado ver a Henrry y a Aitana en el parqueadero. La nueva actitud de Henrry no era normal, y la actitud angustiada de Aitana tampoco. Algo raro estaba pasando entre ellos dos.

—Amiga, te estás comiendo el esfero —me susurró Lili, dándome un toque con el codo.

Negué con la cabeza, soltando el lapicero que ni me había dado cuenta de que estaba mordiendo.

—Nada, solo... pensando —murmuré perdida.

Los noventa minutos de clase se me hicieron eternos. En cuanto el profesor dijo «eso es todo por hoy» y comenzó el murmullo de las sillas arrastrándose, Lili cerró su libreta de un golpe seco y se giró en la silla para quedar de frente a mí.

—Ahora sí, Mía. Ya se acabó la clase, no tienes escapatoria —me dijo, tomándose el mentón con dramatismo—. Empieza a hablar desde el principio. ¿Qué fue esa salvajada de marcas en el cuello? Porque Camilo tenía cara de santo, pero por lo visto es un peligro.

No pude contener la sonrisa y me eché hacia atrás en la silla, sintiendo el calor subirme otra vez a la cara mientras me pasaba las manos por el rostro.

—A ver... estuvo brutal, Lili. De verdad —confesé en un susurro cargado de emoción, acercándome más a ella—. Te juro que nunca me había sentido así con nadie. Ese hombre es... no sé, un puto monstruo en la cama. Fue como estar literalmente en el paraíso. Es insólito, porque afuera se ve todo tranquilo y dulce, pero cuando estamos a solas es como si se transformara en otra persona totalmente distinta.

Lili tenía la boca abierta de par en par, escuchándome con una devoción casi religiosa. Pero antes de que empezara a pedirme croquis o demostraciones gráficas, le puse una mano en el pecho para frenarla.

—Pero ya, hasta ahí. No te pienso contar un solo detalle más.

—¡¿Cómo que hasta ahí?! —protestó, indignada—. ¡Me estás dejando a la mitad del chisme, Mía!

—Lo demás ya es íntimo y personal —le respondí, acomodándome el bolso en el hombro con un aire de diva total—. Puede que seas mi casi mejor amiga, pero hay límites.

Lili me miró con una mezcla de shock y dramatismo, chasqueando la lengua con una fuerza que resonó en todo el salón vacío.

—¿Cómo que casi mejor amiga? ¡Si me he tragado tus dramas desde primer semestre!

—Todavía no llegas al título oficial, mi amor —le dije con una sonrisa burlona, levantándome de la silla—. Te falta hacer una sola cosita para ganar la membresía VIP.

—¡Ay, qué ridícula te pones! —me soltó Lili, tirando las manos al aire con pura indignación cómica—. Te consigues a un buen hombre que te da duro contra el mundo y de una te me pones pesada, presumida y exigente. ¿Quién te entiende? ¿Sabes qué? Me estresaste. Mejor me voy por una malteada, a ver si se me quita el trauma de tu ingratitud.

Salió del salón dándome la espalda con la cabeza bien en alto, mientras yo caminaba detrás de ella matándome de la risa.

Apenas íbamos cruzando el pasillo principal hacia la salida cuando la puerta de la oficina de la dirección de la universidad se abrió despacio.

De allí salió Norma, cerrando la puerta con disimulo y guardando a toda prisa unas hojas en su bolso de marca. Traía una actitud extraña, una mirada de nerviosismo puro que intentó camuflar en cuanto se arregló el saco del traje.

Lili me dio un toque rápido en el brazo.

—Oye... ¿ésa no es tu madrastra? —susurró, arrugando la cara—. ¿Qué carajos hace metida en la oficina del director a esta hora?

Antes de que pudiera responderle, Norma alzó la vista y nos vio. Su cara cambió por completo, borrando la zozobra para poner su típica máscara de superioridad. Apretó el paso y vino directo hacia mí, taconando con fuerza sobre el baldosa.

—Mía —me abordó sin rodeos ni saludos, con la voz alterada—. ¿Dónde está tu papá? ¿Has hablado con él?

La quedé mirando de arriba abajo, cruzándome de brazos con una calma absoluta que sabía que la iba a hacer rabiar.

—No tengo idea, Norma. Yo no soy la niñera de Henrry —le respondí secamente.

—No me salgas con pendejadas —siseó Norma, dando un paso más cerca y bajando el tono para que los estudiantes que pasaban no escucharan—. No llegó a dormir anoche a la mansión. Ni siquiera pasó a cambiarse. ¿Dónde se metió?

Solté una risa amarga, cargada de puro veneno, y me acomodé el cabello a un lado.

—Ay, por favor, Norma... Si quieres saber dónde pasó la noche tu “marido”, te sugiero que revises el catálogo de la agencia. Busca cuál es la modelo cotizada del mes en la empresa... Quizá ya la esté estrenando en algún hotel.

A Norma se le desencajó el rostro. La sangre se le subió de golpe al cuello y las mejillas, y apretó el bolso con tanta fuerza que los nudillos se le pusieron blancos.

—¿Te crees muy graciosa, mocosa de cuarta? —me soltó entre dientes, temblando de la rabia y dándome una mirada que si pudiera, me mataría ahí mismo.

Lili dio un paso atrás muy despacio, fingiendo revisar su teléfono pero con los ojos abiertos como platos, devorándose el chisme en primera fila.

—Graciosa no, Norma. Realista —le respondí, sosteniéndole la mirada sin parpadear—. No sé por qué te haces la sorprendida a estas alturas. Si Henrry no durmió en la casa, por algo será... A lo mejor ya se cansó de ti.

Norma dio un paso al frente, acortando la distancia entre las dos hasta quedar a escasos centímetros de mi cara.

—Cierra la boca, zorra estúpida —siseó, bajando la voz a un tono gutural, lleno de veneno—. Mírate nada más, eres una puta y una drogadicta, me imagino…igual que la muerta de tu madre. Una vulgar copia barata de sociedad, cuando la verdad es que pareces una recogida de barrio que solo sirve para arruinarle la vida a los demás.

Sentí un chispazo de fuego recorriéndome la espalda al escuchar la mención de mi mamá, pero en lugar de perder el control, me eché a reír. Una risa seca y burlona.

—Podrás decir lo que quieras de mi mamá, Norma, pero a ella no le tocó arrastrarse como una idiota rogando por un poquito de amor y atención de Henrry —le solté, inclinándome apenas un milímetro hacia ella para que me escuchara clarito—. Tú solo eres la mujer de turno con la que decidió juntarse para no estar solo. Te mata saber que, por más que le ruegues, te maquilles y te vistas de marca, ese hombre jamás te va a amar como tú desesperadamente necesitas. Eres una arrastrada patética.

A Norma se le congeló la cara por completo. Le toqué el punto más débil y vi el dolor de su ego reflejado en sus ojos antes de que la furia tomara el control absoluto. Levantó la mano, temblando de pura impotencia, pero no se atrevió a tocarme.

—Eres una maldita, Mía —me escupió la frase a la cara, apretando los puños con rabia—. Ya me voy a encargar yo de que pagues cada una de tus groserías.

Se dio la vuelta tajante, haciendo sonar sus tacones con furia mientras caminaba hacia la salida de la facultad. La vi alejarse con la frente en alto, sintiendo todavía la adrenalina en el cuerpo.

Lili se acercó a mi lado de inmediato, soltando el aire que llevaba aguantando desde que empezó el pleito.

—Mierda, Mía... Tu madrastra es un demonio, pero la peinaste feo —murmuró alucinada, mirándome con respeto—. Quedó hecha pedazos por dentro.

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veritoo❤️
sabía....el padre es el rector dla universidad d mia..y la vieja madre d el si es q se le puede llamar así sabe..mía heredo la cobardía d Henry xq cuando vivió un tmpo con Aitana ella le hablo y le enseño muchas cosas...si ella se volvió así cmo está destruyendose es xq qre..si influye el q el padre no le preste tanta atención..pro ella lo conoció cmo hermano primero .sabía cmo era el ..en lugar d buscar su bien viviendo con su tía busco su mal x cobardía xq es igual a el..lo q da impotencia dolor y bronca es q sabe que se está cagando en mucha gente al arrastrarla a su abismo y se está cagando ella y sigue buscando culpables 😡la tnen q internar a ver si el irresponsable del padre lo hace
Alina Maria Velez Ospina
Yo lo sabía que ese niño no era de el si no que ellas son unas arpias 🤭🤭🤭
Alina Maria Velez Ospina
Para mi que David y Dilan los están pagando esas viejas 🤭🤭🤭
Ana Elena Jiménez
gracias querida yazz García por las actualizaciones 👍👍
Ana Elena Jiménez
y el de carmen que creía que no era de camilo resulta que si es , incluso llegue a pensar que Carmen se había confabulado con el hermano, pero al parecer no es así 🤭🤭🤭que horror yo sacando conclusiones 🤭🤭🤭🤭
Ana Elena Jiménez
Dios mío estoy hecha bolas ya me había acostumbrado que Tobías era hijo de Henry y ahora la víbora sale de que no lo es
Ana Elena Jiménez
😱😱 será cierto o solo será otra patraña de ella 🤦
Ana Elena Jiménez
ojalá logren la custodia del niño
Ana Elena Jiménez
🥺🥺🥺 Mía me da un gran pesar , pobrecita tras que ella a tenido una vida difícil nunca a tenido a nadie realmente que le haya indicado el camino que la haya guiado realmente, siempre a terminan abandonando
veritoo❤️
la verdad es q siempre fue un pusilánime dejándose manipular x su madre..sabe lo q la vieja qre y el se deja hacer todo y después va y se desquita con quien nada tne q ver..x eso Aitana lo dejo..no tne carácter x eso su hija no vuelve xq deja q su vida la dictamine la vieja sigue siendo un irresponsable 😡
Ana Elena Jiménez
este capítulo me hizo llorar los dos me dan mucho pesar
Ana Elena Jiménez
aayyyy 🥺🥺🥺🥺 que pesar
Ana Elena Jiménez
osea que si es su hijo y ella le ha negado ese derecho
Liliana Torres
Noooo que no sea de Camilo . que estrés
Ana Elena Jiménez
y ahora nos dejó colgadas, yazz García por favor esto no es justo, iba a toda velocidad y puff y de repente frenó en seco y nosotras quedamos en el aire 🤭🤭🤭🤭🤭🤭🤭
Ana Elena Jiménez
oohhh oohhh Camilo ahora sí que la resaca se fue a la Patagonia 🤭🤭🤭
Ana Elena Jiménez
😬😬😬😬😬😬😬
Ana Elena Jiménez
será que el pequeñín si es tu hijo y carmen no te lo ha querido decir 🤦🤦
Ana Elena Jiménez
🤦🤦🤦 Dios mío camilo estás metido en la grande,y tú única salvación es Mía, pero ahora mismo no creo que te quiera ayudar después de lo que le dijo el desgraciado de David 😡
Ana Elena Jiménez
y a esa 🐍 que tienes por madre ya es hora que también la mandes a cuidar camellos en el desierto 😡
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