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Espinas

Espinas

Status: Terminada
Genre:Yaoi / Posesivo / Completas
Popularitas:3.2k
Nilai: 5
nombre de autor: Skay P.

🚩⚠️🔞Azael, CEO de una firma exclusiva. Creció bajo el yugo de padres controladores que trataban su vida como un negocio; por eso, él ahora controla todo a su alrededor para nunca volver a ser vulnerable. No tolera que nada que considere "suyo" escape de sus manos.
Bastian, un pasante de último año en la empresa. Trabaja bajo una presión brutal porque necesita el dinero y los contactos para costear el costoso tratamiento médico de su madre.
NO APTO PARA PERSONA SENSIBLES Y NO TIENE UN FINAL COLOR DE ROSAS. Están advertidos.🔞⚠️🚩

NovelToon tiene autorización de Skay P. para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Colapsando

La luz grisácea del sábado por la mañana se filtró de manera tenue por las rendijas de los ventanales automáticos del ático. Para Bastian Murphy, las últimas diez horas atado a los pilares de la cabecera habían sido una tortura anatómica que rozaba los límites de la resistencia humana. Su cuerpo entero estaba rígido, sus muñecas lucían sutilmente enrojecidas por el roce constante de las cintas de seda negra y su pene continuaba atrapada en el limbo del clímax interrumpido debido a la implacable presión del anillo de silicona médica.

En la mesa de noche, el monitor biométrico parpadeaba con una luz de advertencia. El ritmo cardíaco de Bastian registraba ciento quince pulsaciones por minuto, y la pantalla digital enviaba alertas continuas debido a la intensa retención de líquidos y la agitación de sus músculos. Además del ardor insoportable de la denegación del orgasmo, la presión en su vejiga se había vuelto una agonía real tras pasar toda la noche confinado en el centro del colchón.

La puerta de madera negra de la habitación principal se abrió a las siete en punto de la mañana. Azael Brinkman entró al dormitorio vistiendo unos pantalones oscuros de vestir y una camisa blanca completamente desabotonada, exponiendo su torso firme. Detrás de él, Josh avanzaba portando una bandeja de plata con una dieta líquida especial rica en nutrientes y un dispositivo médico de porcelana blanca diseñado para pacientes de clínicas exclusivas.

—El algoritmo de los sensores me estuvo enviando alertas de retención de líquidos durante la madrugada, pequeño —anunció Azael, deteniéndose al borde de la cama con esa mirada felina y sádica que lo caracterizaba—. Sé perfectamente el nivel de incomodidad que estás experimentando en este momento. Las lectoras de tus signos vitales indican que tu vejiga está al límite.

—Azael… por favor… déjeme ir al baño… se lo ruego —suplicó Bastian con un hilo de voz rota, con las lágrimas de la desesperación física humedeciéndole las mejillas.

—Josh, coloca el dispositivo al borde del colchón y retírate —ordenó Azael sin apartar los ojos de su prisionero.

—Sí, señor Brinkman —respondió el hombre de confianza, acomodando el recipiente de porcelana médica de manera higiénica y discreta al lado de las sábanas antes de salir del dormitorio, cerrando el cerrojo digital de alta seguridad.

Azael se inclinó sobre la cabecera y, con movimientos pausados y calculadamente físicos, desató las cintas de seda negra de las muñecas de Bastian. Los brazos del joven Murphy cayeron sobre el colchón, entumecidos y temblorosos por la falta de circulación.

—No tienes permitido levantarte de esta cama para ir al cuarto de baño, Bastian —sentenció Azael, tomándolo por las caderas y arrastrando su cuerpo sumiso hacia el borde del colchón—. Tu sumisión corporal debe ser total hoy. Usarás el dispositivo médico aquí mismo, bajo mi supervisión directa y frente a los sensores. Si intentas oponerte o si dejas caer una sola gota fuera del recipiente, incrementaré la vibración del tapón anal de inmediato.

Bastian cerró los ojos con fuerza, con las mejillas ardiendo por una intensa mezcla de vergüenza y un retorcido placer erótico. Su voluntad ya no existía. Obedeciendo las órdenes dominantes de su jefe millonario, Bastian se acomodó en la orilla de la cama y liberó la retención de su vejiga dentro del recipiente de porcelana, sintiendo un alivio físico inmenso mientras Azael vigilaba milimétricamente el proceso, controlando incluso el acto más íntimo de su cuerpo.

Una vez que el dispositivo médico cumplió su función, Azael retiró el recipiente y lo dejó sobre la mesa de noche. Luego, tomó la bandeja de plata que Josh había preparado. Contenía un tazón con una crema líquida especial, cargada de proteínas y suplementos médicos diseñados por los especialistas de la firma Brinkman para mantener los músculos de Bastian fuertes a pesar del desgaste del encierro.

—Es hora de tu nutrición diaria, Murphy —dijo Azael, sentándose en el borde del colchón y tomando una cuchara de plata—. Tu cuerpo gastó demasiada energía intentando resistirse al anillo de silicona durante la noche. Abre la boca.

Bastian miró la cuchara y luego los ojos felinos de su captor. El nivel de dependencia del Síndrome de Estocolmo era tan avanzado que el joven Murphy abrió los labios voluntariamente, permitiendo que Azael lo alimentara en la boca de manera pausada y meticulosa, como si fuera una posesión delicada que el millonario necesitaba preservar en perfectas condiciones. Cada bocado se sentía como una lección de pura sumisión; Bastian tragaba el alimento líquido mientras el metal de la cadena de oro con las iniciales A.B. rozaba su pecho con cada respiración.

Cuando el tazón quedó completamente vacío, Azael dejó la bandeja de lado y limpió las comisuras de la boca de Bastian con un pañuelo, utilizando una lentitud que hizo que el pulso del joven saltara de nuevo a ciento veinte latidos por minuto en la pantalla digital del monitor biométrico.

Bastian no pudo contenerse más. El aligeramiento de su vejiga y la comida en su sistema le habían devuelto un poco de energía, pero el ardor insoportable del clímax retenido por el anillo de silicona seguía consumiéndolo por dentro, provocándole una ansiedad que le anudaba el estómago. Se deslizó fuera de las sábanas y se dejó caer de rodillas sobre la alfombra de felpa negra, justo a los pies de Azael Brinkman.

Tomó los pantalones de vestir de su jefe con manos temblorosas, apoyando la frente sobre las rodillas del director ejecutivo en un acto de sumisión absoluta.

—Se lo suplico, señor Brinkman… quíteme el anillo… déjeme venirme —gimió Bastian con la voz ahogada por el llanto y la agitación—. Ya firmé el contrato legal, ya destruyó mi pasado, obedezco todas sus reglas de convivencia en el ático y uso su collar de oro. No puedo más con esta tensión en el cuerpo. Por favor, tenga clemencia de mí.

Azael miró al joven Murphy postrado a sus pies de esa manera tan degradante y adictiva. La sumisión de Bastian alimentó la locura posesiva del director ejecutivo. Se inclinó hacia adelante, tomó a Bastian por el cabello alborotado y lo obligó a levantar el rostro para mirarlo directamente a los ojos.

—¿Entiendes finalmente a quién le pertenece tu clímax, Bastian? —preguntó Azael en un susurro ronco y sádico, cuya vibración física golpeó los sentidos del joven—. ¿Aceptas que ni siquiera tu propio orgasmo ocurrirá sin mi autorización expresa en este apartamento?

—Sí… sí, lo acepto… soy su propiedad, señor Brinkman… todo mi cuerpo es suyo —confesó Bastian a través de sus lágrimas, entregando el último bastión de su dignidad humana a cambio del alivio carnal.

Azael sonrió con complacencia. Con un movimiento rápido y físicamente dominante, Brinkman retiró el anillo de silicona médica de la base del pene de Bastian. Al romperse la barrera a la fuerza, el fluido acumulado durante horas de estimulación robada y vibración continua del microchip estalló de manera salvaje de inmediato.

Bastian soltó un grito agudo de puro éxtasis que retumbó en las paredes de la Habitación principal del ático. Su cuerpo entero se sacudió en un espasmo violento y prolongado sobre la alfombra de felpa, vaciándose por completo en un clímax brutal que hizo que el monitor biométrico pitara con fuerza al registrar ciento sesenta pulsaciones por minuto. El placer fue tan intenso, tan espeso y tan asfixiante que Bastian terminó colapsando de lado en el suelo, con la respiración rota y los ojos en blanco, completamente desgastado por la liberación de la adrenalina.

Azael Brinkman lo observó desde la cama con una fascinación devoradora, saboreando el triunfo del entrenamiento psicológico y físico sobre su prisionero. El algoritmo de los sensores biométricos registró la caída paulatina del ritmo cardíaco de Bastian, confirmando que la carne del esclavo se había adaptado finalmente al peso total de sus cadenas.

La jaula del ático se había transformado esa mañana de sábado en el santuario de su sumisión. Bastian Murphy yacía en el suelo pulcro, con el fluido del alivio en su piel y el oro en su cuello, sabiendo con una retorcida y adictiva certeza que ya no quedaba un solo rincón en el universo exterior que pudiera salvarlo de la voluntad perpetua de su captor.

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Dalia Lara
excelente historia muy recomendable para los q gustan del romance oscuro
Dalia Lara
me hubiera gustado otro final pero igual muy buena historia
Skay P.: Gracias cielo. No olvides calificarnos 🫣😘
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Mxr
espero q bastian se libere de este monstruo 😭😭😭😭 no me gusta verlo así. Q se fuge
Dalia Lara
mucho traqueteo y toqueteo pero no se lo mete me tiene al niño loco
Skay P.: 🫣lo tendremos en cuenta...
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Dalia Lara
Este tipo ya escalo a un nuevo nivel de locura es excesivo
Natali Lopez Camarena
me encanta como escribe, pero ya no hay mas capítulos y me encantan sus historias
Skay P.: ¡Gracias amor! Actualizamos todos los días. Sigue el perfil para más historias 😋✨️🫰
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Dalia Lara
estoy entre dos sentimientos la pena y la envidia,soy terrible leer muchas de estas novelas me tiene trastornada🤣🤣
Skay P.: ¡Ay mi amor! Y lo que se vieneeee🫣😋🌠
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Dalia Lara
hay dios mio los más locos siempre son los más calientes y sexis
Skay P.: Tienes toda la razón 🫰😈
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Dalia Lara
nada mas le falta controlar el pipi y la caca jjjj
Skay P.: ¿Y si te dijera que, sí lo hace?🫰😈
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Dalia Lara
me encantan los guapotes obsesionados🤣🤣
Skay P.: ¡Ay no! A mi me encantan😈🫰✨️
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Dalia Lara
estoy encantada con tu manera de escribir,ya me he leído varias de tus historias ,son cortas pero muy bien escritas con personajes complicados, amo las historias de dominación y eres experta en ellas,ya estoy cautiva de esta nueva historia🥰🥰
Skay P.: ¡Muchas gracias, Chickis! Es un honor tener tu compañía. No olvides calificar.✨️🫰😈 Seguiremos subiendo variedad en contenido. 🤗👑
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Dalia Lara
soy una trastornada jjj ,me encantó el capítulo y espero pronto más
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