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Herederos De La Oscuridad

Herederos De La Oscuridad

Status: En proceso
Genre:Mafia / Posesivo / Amor eterno
Popularitas:28.9k
Nilai: 5
nombre de autor: Vanesa Casarino

En el oscuro y despiadado submundo de Chicago, la dinastía criminal de los Rossi-Richi gobierna las calles con mano de hierro a través de la Santísima Trinidad: los jóvenes herederos Camilo, Franco y Elena.

Sin embargo, el tranquilo equilibrio familiar tambalea cuando Camilo, el gélido estratega del imperio, se obsesiona con Isabella Vance, una brillante restauradora de arte a quien secuestra en Nueva York tras borrar su identidad del mapa. Confinada en la mansión familiar, la profunda depresión inicial de Isabella da paso a una fría madurez. Tras comprender que la piedad no existe entre sus captores, Isabella comienza a utilizar la asfixiante fijación de Camilo a su favor para volverse indispensable en los negocios financieros.

En medio de guerras territoriales, peligrosas rebeliones y los feroces celos de Elena por mantener su lugar sagrado en el clan, se desata un letal juego de ajedrez donde la supervivencia depende de manipular la obsesión.

NovelToon tiene autorización de Vanesa Casarino para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 15

La tarde se tiñó de un violeta oscuro y espeso mientras las tres camionetas blindadas de la familia Rossi cruzaban a toda velocidad las avenidas del norte de Chicago. En el asiento trasero de la primera unidad, Fabián Rossi mantenía la vista fija en la pantalla de su teléfono, donde el rastreador del coche deportivo de su hija se había apagado hacía menos de diez minutos. La furia del viejo lobo era contenida pero evidente en la rigidez de sus hombros, Franco, a su lado, cargaba una pistola automática en un silencio sepulcral, sabiendo que si a su hermana le ocurría algo, la culpa caería directamente sobre su cabeza por haberla dejado marchar

En la mansión, Camilo no había podido quedarse de brazos cruzados esperando órdenes de su padre. El estratega gélido, el hombre que presumía de tener el control absoluto de cada pieza en el tablero, sintió una punzada de pánico real que no había experimentado desde los días de su infancia. Elena era su sangre, su hermana de crianza, la reina que él mismo había jurado proteger por encima de cualquier negocio o ambición. Dejó atrás el ala este, olvidó los informes contables y subió a su propio vehículo armado, decidido a interceptar la ruta que su tío Fabián había trazado desde el despacho

Mientras los motores rugían por el asfalto mojado, Elena Rossi se encontraba en un callejón sin salida a pocas calles del distrito de los clubes. Su coche plateado estaba cruzado en mitad de la vía, con un neumático reventado tras haber sido embestido por un sedán oscuro que ahora le bloqueaba la única salida hacia la avenida principal. Cuatro hombres con abrigos largos y los rostros parcialmente cubiertos por la sombra de sus gorras habían bajado del vehículo, mostrando las armas cortas con una osadía que solo los desesperados de la Comisión poseían

Elena permanecía dentro de su coche, con las puertas bloqueadas y una pequeña pistola que guardaba en la guantera sujeta con ambas manos. Su corazón latía con fuerza contra sus costillas, pero en sus ojos grises no había lágrimas de arrepentimiento, sino la fría resolución de los Richi. Sabía que se había equivocado, que su berrinche por los celos hacia la prisionera de Camilo la había llevado directo a una trampa que los hombres de Moretti habían estado preparando desde que la vieron entrar sola al club del norte

— Baja del coche, reina de los Rossi — gritó uno de los hombres, golpeando el cristal de la ventanilla con la culata de su arma, provocando una telaraña de grietas en el vidrio — Tu primo nos quitó los almacenes de Queens y mató a nuestros jefes en el búnker. Es hora de que la familia pague las deudas de la calle

Elena no respondió. Apuntó directamente a la silueta a través del cristal agrietado, dispuesta a disparar en cuanto la ventanilla cediera. Entendió, en ese segundo de silencio previo a la violencia, lo estúpida que había sido al pensar que podía jugar a la independencia en un mundo donde su apellido era un blanco andante. Extrañó la presencia asfixiante de Franco y la mirada calculadora de Camilo, extrañó la unidad que los había vuelto invencibles

Un segundo impacto rompió el cristal por completo. Elena disparó dos veces, logrando que el hombre retrocediera con un grito de dolor, pero las manos de los otros tres sujetos se introdujeron por la abertura, intentando arrebatarle el arma y sacarla a la fuerza por la estructura destrozada. Ella luchó con las uñas y los dientes, usando toda la fuerza de su cuerpo, pero la superioridad física de los atacantes comenzó a imponerse

Fue en ese instante de desesperación absoluta cuando el sonido de unos neumáticos derrapando sobre el pavimento mojado resonó en el callejón como un trueno. Una camioneta negra de la organización Rossi impactó de lleno contra el sedán de los atacantes, desplazándolo varios metros y aplastándolo contra las paredes de ladrillo

Antes de que el polvo de los escombros se disipara, la puerta se abrió y Franco saltó al suelo con una ferocidad que rozaba la locura. No hubo advertencias ni amenazas elegantes. Franco abrió fuego con una precisión que solo daba la experiencia de las purgas de Marsella, derribando al primer hombre que intentaba apuntar hacia el coche de su hermana

Detrás de él, un segundo vehículo blindado frenó en seco. Camilo bajó del coche con el rostro pálido y los ojos inyectados en una furia gélida que hacía tiempo no mostraba. Se colocó al lado de su primo, cubriéndole la espalda mientras avanzaban hacia el vehículo de Elena. La trinidad que las calles de Chicago temían volvía a estar en el mismo escenario, moviéndose con esa sincronización perfecta que los padres les habían enseñado desde pequeños

— ¡Elena! — gritó Franco, abriendo la puerta del coche deportivo de un tirón y sacando a su hermana de los brazos del último atacante, a quien Camilo despachó con un disparo certero en el pecho antes de que pudiera reaccionar

Fabián Rossi bajó del vehículo un momento después, con el revólver en la mano y la autoridad de los fundadores emanando de cada uno de sus pasos. Miró los cuerpos en el suelo y luego se volvió hacia su hija, que permanecía abrazada a Franco, temblando levemente por la descarga de adrenalina pero manteniendo la cabeza alta

— Franco súbela a la camioneta — ordenó Fabián con una voz grave que no admitía discusiones — Y quédate con ella en la parte trasera. Camilo, ven conmigo, tenemos que limpiar este callejón antes de que las patrullas locales empiecen a hacer preguntas que no queremos responder

El regreso a la mansión fue un viaje silencioso pero radicalmente diferente al de la tarde. La tensión ya no era de división, sino de una protección feroz que volvía a unirlos. Camilo miraba por el retrovisor de la camioneta, asegurándose de que el vehículo donde iba su prima no se apartara un solo metro de su escolta. La cercanía de la muerte y el peligro real de perder a Elena habían borrado de un plumazo los celos de la joven y la arrogancia de Camilo. Habían recordado que, por encima de los caprichos y de las posesiones del ala este, la sangre era la única ley que los mantenía con vida

Al llegar a la propiedad, las puertas de hierro se cerraron tras ellos con ese golpe definitivo que devolvía la seguridad a sus vidas. Marco Rossi esperaba en el porche principal junto a Caroline y Estefany, que no habían podido ocultar la angustia en sus rostros maduros durante las horas que duró la búsqueda

Elena bajó del coche apoyada en el hombro de su hermano Franco. Su vestido rojo estaba salpicado de polvo y pequeñas gotas de sangre que no eran suyas, y su cabello estaba desordenado, pero al ver a sus padres, adoptó de inmediato esa postura de sumisión y respeto que la jerarquía familiar exigía

— Estás en casa, Elena — dijo Marco, dando un paso adelante y mirándola con una fijeza severa que ponía las cosas en su sitio — Tu padre y tu tío tuvieron que arriesgar la seguridad de nuestras rutas del norte para enmendar un error que nunca debió haber ocurrido. Espero que esta lección te sirva para entender que en esta familia no hay espacio para los berrinches individuales

— Lo lamento, tío Marco, papá — respondió Elena con suavidad, bajando la vista ante la mirada dura de Fabián, que se colocó al lado de su esposa Estefany — Me descuidé y no medí las consecuencias de mis actos. No volverá a pasar

Estefany tomó a su hija del brazo, retirándola con paso firme hacia el interior de la casa

— Vamos arriba, Elena. Tu tía Caroline y yo nos vamos a encargar de que entiendas cuáles son tus obligaciones en este hogar a partir de mañana. Los negocios de la calle se quedan en el despacho

Camilo y Franco se quedaron en el vestíbulo junto a los dos hombres mayores. La atmósfera recuperó esa seriedad pesada de los días de negocios, pero la complicidad entre los dos primos había vuelto a encenderse tras el enfrentamiento en el callejón

— Has manejado la situación con rapidez, Camilo — comentó Fabián, guardando su arma en el abrigo y mirando a su sobrino con una aprobación sutil que rara vez mostraba — Demostraste que cuando tu prima está en peligro, tu cabeza sigue funcionando con la misma frialdad de siempre. Pero no olvides lo que te dijo tu padre antes de salir: el desorden del piso de arriba tiene que terminarse

— Así será, tío Fabián — respondió Camilo, sosteniendo la mirada con el debido respeto — Las rutas de Nueva Jersey están aseguradas y la seguridad de la mansión volverá a su curso habitual esta misma noche. Franco y yo nos encargaremos de revisar los puestos periféricos

Fabián y Marco se retiraron hacia el despacho para cerrar los detalles legales del altercado en el norte, dejando a los dos jóvenes solos en la inmensidad del gran vestíbulo de piedra. Franco miró a su primo, soltando un suspiro de alivio y apoyando una mano en su hombro

— Gracias por reaccionar a tiempo, hermano — dijo Franco, perdiendo la rigidez frente a Camilo — Por un momento pensé que la Comisión nos iba a ganar la mano en ese callejón. Me alegra saber que el estratega no se había olvidado de cómo usar el plomo cuando la familia lo necesita

— Nunca me voy a olvidar de eso, Franco — respondió Camilo, devolviéndole el gesto con una seriedad tranquila — Elena es nuestra prioridad y nada de lo que pase en el ala este va a cambiar eso. Ve a cambiarte de ropa, tenemos que coordinar las guardias de la medianoche con los hombres del puerto

Más tarde, cuando las luces de la mansión comenzaron a apagarse y la tormenta volvió a golpear los cristales, Camilo subió las escaleras hacia el ala este. Sus pasos eran lentos pero firmes. Al entrar a la habitación de Isabella, la encontró sentada frente al caballete, trabajando bajo la luz de la lámpara con una dedicación que parecía su único refugio contra la realidad de su cautiverio. El olor a barniz fresco llenaba el cuarto, dándole un aire de normalidad que contrastaba con la violencia que él acababa de presenciar en las calles

Isabella no se volvió de inmediato al escucharlo entrar, pero detuvo el trazo de su pincel fino sobre el lienzo. La madurez y la frialdad que la joven estaba desarrollando tras los consejos de Caroline se hicieron evidentes en la calma con la que sostuvo la mirada de Camilo cuando este se colocó a su lado

— Escuché el movimiento de los coches abajo — dijo Isabella, su voz tranquila rompiendo el silencio del dormitorio — Los guardias del pasillo estaban alterados. Parece que tu mundo exterior no es tan seguro como les gusta presumir a tus hombres

Camilo la observó con una fijeza que contenía una nueva capa de resolución. La escapada de Elena le había recordado que el peligro era real y que su obsesión por la restauradora no podía convertirse en una debilidad que los enemigos pudieran explotar

— Hubo un contratiempo en el norte, Isabella, pero ya está solucionado. Mi familia sigue al mando y las reglas de esta casa no han cambiado ni un poco. Mañana comenzarás a bajar a la biblioteca por las tardes, tal como acordamos, pero la vigilancia sobre ti será doble. No quiero que pienses que lo que pasó hoy en la ciudad abre una oportunidad para tus planes de escape

Isabella limpió la punta del pincel con el paño de algodón, mirando la figura de la pintura renacentista que ahora lucía más limpia y definida bajo sus manos

— No tengo planes de escape, Camilo. Ya entendí que de esta fortaleza de piedra no se sale por la fuerza. Solo quiero terminar mi trabajo y que me dejes respirar en paz dentro del espacio que me asignaste

Camilo asintió, satisfecho con la respuesta pero manteniendo esa distancia estratégica que su padre le había exigido recuperar. Se dio la vuelta y salió del dormitorio, pasando el cerrojo con ese clic metálico que volvía a sellar el cautiverio de la joven

En el pasillo, la figura de Franco lo esperaba para iniciar la ronda de vigilancia por los jardines. La Santísima Trinidad de Chicago volvía a estar unida, con la lealtad a la sangre restablecida tras el fuego del callejón, lista para defender el imperio que sus padres les habían entregado, mientras en la penumbra del ala este, Isabella continuaba tejiendo su propia supervivencia en un tablero donde cada movimiento costaba la vida.

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Cj Carlos 🏍️
Camilo es demasiado dominante y la prima ni se diga, pero mantener una persona encerrada solo por capricho eso sí que está mal estos tres chicos llevan un legado encima Pero se pasan en ciertos aspectos
Cj Carlos 🏍️
Por lo menos le permite sus cosas para que mantenga su mente ocupada y deje de pensar en el cautiverio
Cj Carlos 🏍️
Marcos no te vallas a volver como tú padre Isabella fuerzas
Cj Carlos 🏍️
Que vaina le sucede a Camilo es obsesión o amor y el no lo sabe
Cj Carlos 🏍️
Isabella tienes que ser fuerte y ir de apoco entendiendo que no te van a soltar tan fácil aprende a ser tan fríos como ellos solo así te van a respetar
mariel⚘️
jaja esa prisionera 😂🤭 te tiene toda celosa y enojada
mariel⚘️
la que va a ganar es Isabella🤭 aunque le duela a Elena porque pues el otro está obsesionado con ella Desde que la vio
mariel⚘️
Elena no quita el dedo del renglón 🤭 no entiende que es diferente el amor por por ella es de hermanos y por Isabela es carnal de carne la desea creo😅😂
mariel⚘️
Y a poco no sientes nada por ese bombón está guapo Total que me tome prisionera yo gustosa😂😂
mariel⚘️
gracias vanuh 🤭
mariel⚘️
Isabella desde el día que te vio🤭 ya no eras dueña de tu vida estuviste en el lugar incorrecto😂
mariel⚘️
pudo morir por sus arranques de locura y celos😡
mariel⚘️
espero haya aprendido su lección todo por berrinchuda Lo bueno que su familia llegó a tiempo😡
mariel⚘️
Elena una chica muy mimada se puso hacer berrinche a ver si no termina mal todo😡
mariel⚘️
Elena una chica muy mimada se puso hacer berrinche a ver si no termina mal todo😡
Yoleida black
Estás metido hasta las manos minino
Gimena Leon
Ay 🫣 mí mente me jugó una mala pasada, pensé que habían tenido relaciones en el jet 🤣🤣
Natalie Jiménez
Durmieron juntos 🤭🤭
Soraya 🌻
Quiero más capítulos 🤭🤭 se está poniendo interesante 😅😅
Evelyn Rodríguez
🫣🫣🫣 Al fin llegó la parte que tanto esperaba leer 🤣🤣
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