NovelToon NovelToon
Mori Olvidada, Renací Intocable

Mori Olvidada, Renací Intocable

Status: En proceso
Genre:Traiciones y engaños / Venganza de la protagonista / Juego del gato y el ratón / Intrigante / Romance / Reencarnación(época moderna)
Popularitas:8k
Nilai: 5
nombre de autor: Daemin

En su primera vida, ella fue invisible.

Hija mayor de una familia rica, creció viendo cómo el amor, la protección y las oportunidades se volcaban exclusivamente sobre su hermana menor. Sus padres la culparon por errores ajenos. Sus hermanos la ignoraron. Cuando el peligro llegó a casa, no dudaron en ofrecerla como sustituta, como cebo, como sacrificio.

Murió a manos de un asesino que nunca pagó por su crimen.

Y su familia… nunca buscó justicia.

Pero la muerte no fue el final.

Despierta en un nuevo cuerpo, en una familia poderosa donde es amada, protegida e intocable. Cuatro hermanos dispuestos a mancharse las manos por ella. Un hombre peligroso, heredero de un imperio, que la ama sin condiciones y la convierte en su esposa sin pedir explicaciones.

Con una nueva identidad y un poder que antes le fue negado, regresa para enfrentar a quienes la destruyeron. No busca perdón. No quiere respuestas.

Renació para verlos caer.

NovelToon tiene autorización de Daemin para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

22. Nada Es Casual

—Mamá, solo te estoy pidiendo que me brindes ayuda —dijo Héctor Montoya, intentando mantener la voz controlada—. No te estoy pidiendo que me entregues la empresa familiar.

La anciana Montoya lo observaba desde detrás del escritorio, de pie, con las manos apoyadas en el respaldo de la silla. Su mirada era dura, cansada, como si ya hubiera tenido esa conversación demasiadas veces en su vida.

—Sabes muy bien que no puedo hacer eso —respondió con firmeza—. Sería arriesgarme demasiado.

Héctor apretó los dientes. Había llegado esa noche casi sin aviso, unos minutos antes, con la esperanza de convencerla. Necesitaba capital. Su fondo aún no era lo suficientemente sólido para invertir en la bolsa y levantar la empresa. Pero, como siempre, su madre no cedía.

La anciana lo miró con una mezcla de decepción y frialdad. Desde la muerte de Valeria, esa era apenas la segunda vez que Héctor pisaba esa casa. Nunca la visitaba. Nunca preguntaba cómo estaba. Y ahora aparecía solo para pedir dinero. La ironía no pasó desapercibida para ella.

—Nunca confías en mí —dijo Héctor, con la voz cargada de frustración—. Siempre es lo mismo. Pero si Martín estuviera vivo… si fuera él quien te lo pidiera, lo ayudarías sin pensarlo dos veces.

No terminó la frase.

La bofetada resonó en la habitación con un sonido seco.

Héctor se quedó inmóvil, sorprendido, llevándose la mano al rostro. La anciana respiraba agitada, los ojos encendidos de rabia.

—No vuelvas a decir eso yo jamás he tenido preferencia—dijo con voz temblorosa, pero firme—. A los Dos los quería por igual.

Héctor la miró, furioso, pero ella no bajó la mirada.

—Desde que te casaste con María Elena —continuó—, todo en esta familia comenzó a irse a la ruina. Esa mujer ha sido la perdición de mis dos hijos… y tú lo sabes.

La anciana se sentó con calma en la silla, como si la discusión no la hubiera alterado en absoluto. Fue entonces cuando la puerta se abrió.

Un joven alto, de expresión serena, entró en la habitación. Había regresado al país hacía poco, después de pasar varios años estudiando en el extranjero. El ruido de la discusión lo había llevado hasta allí.

—¿Qué haces aquí? —espetó Héctor al verlo—. No te metas en asuntos familiares.

—Está bien, abuela —dijo el joven, ignorando a Héctor y mirando a la anciana con respeto.

Ella lo observó un segundo y luego asintió, esbozando una sonrisa suave.

—Déjanos solos, Elías —pidió con tranquilidad.

Elías inclinó la cabeza en señal de respeto y salió de la habitación sin decir una palabra más.

Héctor volvió a mirar a su madre, con el orgullo herido y la rabia hirviendo por dentro.

La anciana, en cambio, parecía más tranquila que nunca.

 

—¿Qué está pasando? —preguntó Elías en voz baja cuando salió al pasillo—. ¿Por qué el hijo de la abuela vino a verla?

La empleada más anciana de la casa, una mujer que llevaba décadas sirviendo a la familia, lo miró con tristeza. Suspiró antes de responder, como si cada palabra le pesara.

—Problemas de dinero —dijo finalmente—. El señor Héctor vino a pedir ayuda… y la señora se la negó.

Elías asintió despacio. No parecía sorprendido. Ya había escuchado historias similares incluso antes de irse del país. Aun así, algo en su pecho se apretó con fuerza.

Había vuelto con ilusión. Con una esperanza que no se atrevía a decir en voz alta. Volver a ver a Valeria.

Aunque solo la había visto dos veces cuando era niño, aunque ella era mayor que él y apenas le había dirigido la palabra, para Elías eso había sido suficiente. Valeria había sido su primer amor silencioso, ese que se queda grabado sin pedir permiso. Durante años se había prometido a sí mismo que estudiaría, que crecería, que se convertiría en un hombre digno. Que algún día volvería y la buscaría. Que la conquistaría.

Y entonces llegó…

y la abuela le dio la noticia.

Valeria había muerto.

La idea todavía le resultaba irreal. Sentía como si le hubieran arrancado algo que ni siquiera había tenido la oportunidad de tocar de verdad. Asintió una vez más, tragándose el nudo en la garganta, y no dijo nada más. No había palabras para eso.

Mientras tanto, en el despacho, la anciana Montoya observó por última vez a su hijo antes de que saliera. Héctor estaba de pie frente a ella, con el rostro duro, la mirada cargada de rencor.

—No te prestaré nada —dijo con calma—. Si tanto quieres invertir, busca ayuda en otro lugar.

Sabía que le dolía. No era indiferente al fracaso de su hijo, pero había límites que no estaba dispuesta a cruzar. La pérdida de su nieta seguía siendo una herida abierta. Algo que no podía perdonar ni olvidar.

—Vete, Héctor —añadió—. Y no vuelvas a esta casa solo cuando necesites algo.

Héctor no respondió. Se dio media vuelta y salió de la habitación con pasos pesados, cargado de furia, de frustración y de un resentimiento que no hacía más que crecer. Abandonó la casa sin mirar atrás, convencido de que el mundo entero estaba en su contra.

La anciana se quedó sola. Cerró los ojos un momento, apoyando la mano sobre el escritorio.

...----------------...

Mientras tanto, Lucien había llegado a su departamento, ese que usaba cuando el trabajo se alargaba demasiado y no podía regresar a la casa familiar. El lugar estaba en silencio, apenas iluminado por las luces tenues de la ciudad que se filtraban por los ventanales. Se había cambiado de ropa y ahora llevaba una bata oscura, relajado solo en apariencia.

Raúl estaba de pie frente a él, con postura firme, sosteniendo una carpeta gruesa entre las manos. Se la entregó sin rodeos. Lucien la tomó y comenzó a hojear los documentos mientras Raúl hablaba.

—Ya investigué todo lo que me pidió sobre el señor Montoya y su familia —dijo—. La información es extensa. Hay antecedentes financieros, movimientos sospechosos, negocios mal cerrados y algunas… decisiones cuestionables que podrían volverse en su contra.

Lucien no levantó la vista. Pasaba las hojas con calma, leyendo nombres, fechas, cifras. Su expresión era seria, concentrada. No había prisa. Esto no era un arrebato emocional, era una preparación cuidadosa.

Raúl continuó explicando con lujo de detalle. Habló de sociedades frágiles, de inversionistas nerviosos, de contratos que pendían de un hilo y sierta información familiar que se sostenían más por apariencias que por solidez real. Lucien escuchaba todo, asimilándolo, marcando mentalmente los puntos débiles. Si de verdad iba a ayudar a Isabella con su venganza, no podía improvisar. Tenía que conocer al enemigo mejor de lo que ellos se conocían a sí mismos.

Porque de algo estaba seguro: no iba a quedarse de brazos cruzados. Esa familia no merecía seguir viviendo tranquila después de lo que le hicieron a Valeria. Sería preciso. Silencioso. Irreversible.

Cuando Raúl terminó, el departamento quedó en silencio por unos segundos.

—¿Y qué tal va su relación con la señorita Valcour? —preguntó finalmente, con una ligera sonrisa.

Lucien levantó la mirada.

Sonrió.

Y entonces se dio cuenta de que estaba sonriendo como un tonto.

Carraspeó, intentando disimular, y cerró la carpeta dejándola a un lado.

—Aceptó —dijo, con voz tranquila pero cargada de orgullo—. Va a ser mi esposa.

Raúl parpadeó y luego sonrió de verdad, una sonrisa sincera.

—Entonces felicidades, jefe.

Lucien asintió.

—Encárgate de reservar un lugar para la fiesta de compromiso —añadió—. Quiero que sea perfecta.

Raúl volvió a asentir, esta vez con una expresión casi emocionada. A pesar de la relación de empleado y empleador, entre ellos había algo más. Confianza. Lealtad. Años compartidos. Lucien no lo veía solo como su guardaespaldas o su chofer. Era su mejor amigo.

—Entendido —respondió Raúl sin dudar.

Lucien se recostó un poco en el sillón, soltando el aire lentamente. Por primera vez en mucho tiempo, había dos certezas claras en su vida.

Isabella era su futuro.

Y la caída de los Montoya…

solo era cuestión de tiempo.

1
Flor R
no quiere aprender Camila por las buenas será a las malas
neumidia ruiz
🤣🤣🤣 ay Camilita...Camilita vas a caer para atrás 🤣🤣🤣y estoy del otro lado con cotufa pochoclos o como se le diga en cualquier país sentada viendo la película tuya y se familia 🤣🤣🤣
neumidia ruiz
la abuela está dolida todavía por la muerte de Valeria y creo que no se lo perdonará a la familia,ojalá en el testamento los deje en la calle que todo se lo deje a Elías para que esa familia sea seria y paguen tanta maldad
Flor R
los Montoya van a caer tan bajo que no pa los chicles van a tener
Esther Grace: ya están por caer esas cucarachas 😈😈😈
total 1 replies
Aura Leandra
Lo sabía... Jajajja... No demores en actualizar.... 😭😭😭😭
GALATEA CORAZÓN ❤️🇨🇴🇨🇴❤️
Siii, él sabía. 👏👏👏👏🇨🇴🇨🇴🇨🇴
GALATEA CORAZÓN ❤️🇨🇴🇨🇴❤️
Tan lindo, Lucien. ❤️❤️❤️🇨🇴
neumidia ruiz
increíble la amaba desde antes como Valeria 🥰
Esther Grace: eso sí es amor caramba 🤭🤭🤭
total 1 replies
neumidia ruiz
oh🥰 que emoción Isabella di que si mujer no pierdas tiempo por Dios que la vida es corta 🤣🤣🤣
😍❤️кαяєи🍀🇻🇪
con ese si, de Isabella para casarse con lucien.!!! pacto la dulce venganza que les espera a los Montoya.. se que el movera los hilos juntos con ella para hacerlos pagar.. 😁😁😁

oye Lucien préstame a tu prima que si es adivina en todo lo que dice.. jajajaja necesito averiguar varias cosas 🤣🤣🤣🤣😅😅😅
Esther Grace: 😂😂😂😂😂😂😂😂😂😂😂
total 1 replies
MILAGROS Becerra
cada vez más interesante!!!
😍❤️кαяєи🍀🇻🇪
😍😍😍 quuuueeee lindo.!!! saliendo casi que corriéndo de los nervios cuando ella le confesó lo que sentía 🤣🤣
Blanca Ramirez
excelente historia
Aura Leandra
Que emoción!!! Esta super super tu novela... A que ellas son hermanas uuuuuu y lucían sabe muy bien el alma de quién es ella.... Me. Voy a quedar sin uñas si demoras actualizando....
Esther Grace: 🫣🤭🤭🤭🤭🤭
total 1 replies
bruja de la imaginación 👿😇
este si no pierde el tiempo 🤣🤣
MILAGROS Becerra
🥰🥰👏
GALATEA CORAZÓN ❤️🇨🇴🇨🇴❤️
Abusaron de ella??? también tienen que pagar los desgraciados. 🤔🧐🇨🇴
Karina
cada vez está más atrapante 🥰 besos desde Uruguay
Esther Grace: 🫶🏻🫶🏻🫶🏻🫶🏻🫶🏻🫶🏻🫶🏻
total 1 replies
Flor R
me encanta Lucien no se anda con. rodeos 😊😊😊😊😊 ☺️☺️
neumidia ruiz
estoy ansiosa que Isabella le diga el si a Lucien
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play