Victoria Adame García regresa del más allá para cobrar venganza. Polo Hernández no comprende que está pasando, pero siente una presencia extraña dentro de su coche.
NovelToon tiene autorización de Maria Esther para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
¡Maldita bruja!
Alma de Victoria.
Yo no sé qué pasó, tuve que matar a ese hombre para poder liberarme, pero cuando salí del lugar en el cuerpo de Noelia, ella se desmayó y al momento, yo salí disparada de ella. Sentí una fuerza que me tomaba del brazo y me arrastraba con fuerza hacia las tinieblas. Y ahí quedó Noelia, desmayada hasta que alguien la encontró, y también al hombre.
Claro ella era la única sospechosa porque fue encontrada cerca del lugar donde estaba el cuerpo del hombre.
Aunque encontraran mis huellas no me podrán hacer nada porque yo ya no soy de ese mundo, jajajaj.
Tengo que encontrar la manera de poder vengarme de Polo, ya que Saúl me ha abandonado para siempre, era mi único apoyo y se ha ido para siempre. Séfora también va a pagar por su traición.
.
.
Noelia.
Siento como si alguien o algo salió de mí. No tengo las fuerzas necesarias ni para sostenerme en pie. Mi cuerpo está muy flojo. Además, estoy embarazada, pero no sé quién es el padre. No recuerdo haber estado con ningún hombre. Lo único que recuerdo es que me dio un infarto, después no supe más de mí.
Y ahora que recobro el conocimiento me dicen que maté a un hombre. ¿Pues a qué hora pasó todo eso que dicen? La verdad es que no recuerdo nada. Y ahora, ¿qué va a pasar conmigo?
El abogado que vino a verme me dijo que haría todo lo posible para sacarme de aquí. Ojalá y así sea, no aguanto más en este lugar.
.
.
Polo.
No quiero ver a Noelia, pero me dijo Séfora que Noelia estaba muy cambiada. ¿Será verdad?, la última vez que la vi casi me vuelvo loco en ese lugar. Casi podría jurar que era Victoria y no Noelia, pero su apariencia nada tenía que ver. ¿Qué estará pasando?
Cada quien estaba en sus pensamientos, aun así, Polo se presentó al día siguiente en la cárcel, para visitar a Noelia.
Tú, ¿quién eres?, preguntó ella.
Noelia, sé que te está fallando la memoria, pero te prometo que olvidaré todo lo malo que pasó entre nosotros. Yo te amo en verdad, no voy a negar que te tengo miedo, pero si tú me prometes que has cambiado me casaré contigo. Todo sea por nuestro hijo y por los dos.
¿Nuestro hijo?, susurró ella.
Sí, ¿o acaso te acostaste con otros hombres?
Nunca me he acostado con ningún hombre, no sé por qué estoy embarazada.
Ese hijo es mío, yo soy su padre.
¿Cómo puedes asegurar eso?, yo no te conozco.
Vaya que sí te falla la mente, apenas hace una semana me visitaste en el psiquiátrico, y ahora dices que no me conoces.
¿En el psiquiátrico?, ¿de qué hablas?, ya te dije que no te conozco.
Deja de fingir, ¿o me vas a decir que el bebé que esperas es hijo del Espíritu Santo?
Por favor, vete, y no vuelvas por aquí, no deseo verte, no te conozco y punto redondo.
De ninguna manera, estás esperando un hijo mío y no pienso alejarme de él, ¿quedó claro?
Ash, está bien, si no hay de otra. Eres insoportable. No te conozco y ya te odio.
Pues te aguantas, vendré cuantas veces me dé la gana.
Pues qué remedio, ¿verdad?
Me voy, pero te prometo que mañana vendré temprano. Voy a cuidar mucho a ti y a mi hijo.
Polo se preguntaba si sería verdad que Noelia no se acordaba de nada y ni siquiera de él.
Polo.
Es muy raro todo esto, de verdad que está muy cambiada, pero de ahí a que no se acuerde de nada hay un gran trecho. ¿Qué misterio se hallará escondido? Estoy seguro que es mi hijo, pero ¿por qué ella no se acuerda de mí? ¿De verdad me habrá olvidado?
No parece que esté fingiendo, es como si ella no hubiera sido ella, más bien creo que Victoria se metió en el cuerpo de ella.
(Al pensar en eso, Polo sintió un escalofrío en todo su cuerpo).
Sí, eso debe ser, por eso yo sentía que era ella, por eso tenía esas alucinaciones, por eso la veía a ella y no a Noelia. Entonces, si Noelia no se acuerda de mí quiere decir que Victoria ha abandonado su cuerpo, pero, ¿por qué?
.
.
Alma de Victoria.
¡Bravo!, has dado en el clavo, por fin piensas, Polo. Pero te juro que volveré, no sé cómo ni cuando, pero yo voy a vengarme de ti. Disfruta tu vida con esa idiota que se dejó embarazar mientras puedas. La próxima vez seré implacable y no habrá poder humano que logre salvarte.
¡Maldito seas, Polo!, ¡maldita sea toda tu descendencia, y maldita esa cuzca por la que me asesinaste!
Una de las almas la oyó hablar así y le dijo:
Tu vida allá abajo debe de haber sido muy mala para que maldigas así.
Estoy que me lleva el diablo, dijo ella.
¿Y eso, por qué?, pero recuerda donde estamos.
Sí, perdón, mira, ese que ves ahí es mi esposo, bueno, era. Él es el causante de que yo esté aquí.
Y esa mujer que ves allá es la que se va a casar con mi exmarido, por eso estoy así.
No me digas, y tú te quieres vengar por eso.
¿Se te hace poco?
Nunca es poco, si te quieres vengar yo te puedo ayudar. Tengo permiso para bajar al mundo de los vivos, estoy en proceso de terminar mi misión. Pero te puedo ayudar con una condición.
Estando aquí ya qué más me puede importar. ¿De qué se trata?
De esto; el alma del tipo la tomó por el talle y la empezó a besar, y ella, como estaba sedienta de besos y caricias se dejó llevar. Las llamas del infierno parecieron avivarse más.
Estaban en pleno acto sexual cuando, de pronto, otra alma que pareció salir de la nada se acercó a ellos.
¡Victoria Adame!, dijo.
Ella se separó del tipo y volteó al oír su nombre.
¡Catalina!, tú fuiste la causa por la que Polo decidió asesinarme.
Para que veas el poder que ejercía en él.
"Ejercías", tú lo has dicho. Pero él ya te engañaba con Noelia, que en realidad no era ella, sino yo metida en su cuerpo.
¡Maldita bruja!, ahora entiendo las llegadas tarde, y el no querer tener relaciones que porque "le dolía la cabeza". Eras tú la que estaba de por medio.
Jajaja, claro que era yo, y ahora ahí tienes a la chica, embarazada de Polo, algo que ni tú ni yo pudimos darle.
Entonces, Catalina se arrojó hacia Victoria y empezó una lucha brutal entre dos almas atormentadas por los celos.