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Perdona a papá, cariño

Perdona a papá, cariño

Status: Terminada
Genre:Romance / CEO / Amante arrepentido
Popularitas:826.3k
Nilai: 4.6
nombre de autor: selvi serman

"Vete de aquí... ¡No quiero volver a ver tu cara en esta casa! No estoy dispuesto a vivir con una tramposa como tú." El grito que resonaba hasta el techo de la habitación tenía el poder de hacer temblar el corazón y el cuerpo de Karla. Con todas sus fuerzas, trataba de contener las lágrimas que ya se acumulaban en sus párpados.

Si para la mayoría de los hombres sería motivo de felicidad descubrir que su esposa sigue siendo virgen, para Jairo, la situación era todo lo contrario; se sentía engañado.

Ya que su matrimonio tuvo lugar después de ser sorprendidos juntos en la habitación de un hotel, y en ese momento, las circunstancias parecían indicar a cualquiera que algo había sucedido con Karla, por lo que, sin más remedio, Jairo tuvo que aceptar casarse con la que había sido novia de su hermano.

Sin embargo, meses después del matrimonio, al tener relaciones con su esposa, Jairo descubrió que ella aún era virgen. Jairo, quien odiaba las mentiras por encima de todo, por supuesto no pudo aceptar esta situación y terminó por echar a su esposa.

NovelToon tiene autorización de selvi serman para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Las palabras de Mariana

Habían pasado dos días, y durante esos dos días Rodrigo no se había separado del lado de su esposa. Sin embargo, aún no había señales de que Thalia fuera a despertar del coma.

—Abre los ojos, Thalia... ¡despierta, amor! ¿No quieres conocer la cara de nuestro hijo? Nuestro bebé necesita tus caricias y tu amor, Thalia. Te lo suplico, despierta... abre los ojos. Castígame como quieras, pero te lo ruego, no me castigues así, Thalia... —murmuraba Rodrigo mientras sostenía la mano de su esposa. De vez en cuando se secaba las comisuras de los ojos, y Mariana lo observó todo a través del cristal de la puerta.

—Disculpe, ¿puedo pasar, señor?

Rodrigo se secó los ojos y se volvió hacia la voz.

—Pasa. Estoy seguro de que Thalia se alegrará mucho de que hayas venido —respondió Rodrigo. Se levantó de la silla para darle espacio a Mariana, para que pudiera estar más cómoda sin su presencia.

—¿Usted ama a mi amiga?

La pregunta de Mariana detuvo los pasos de Rodrigo. El hombre se giró; estaba a solo unos pasos de alcanzar la manija de la puerta.

Rodrigo no era tan tonto como para no entender la intención detrás de la pregunta de la mejor amiga de su esposa. Sobre todo porque Mariana sabía de primera mano lo que Thalia había sufrido durante todo el tiempo que él estuvo ausente.

—Reconozco mi culpa por haber dejado que mi esposa luchara sola todo este tiempo. Pero le soy sincero: durante los casi nueve meses que estuvimos separados, no pasé un solo día en paz, ni un solo día sin buscarla, hasta que el primer día que llegué al Grupo SJ descubrí que la persona que había buscado durante todo ese tiempo estaba ahí. Pero en ese momento, todos mis sentimientos y toda mi añoranza se desvanecieron al darme cuenta de su embarazo. Y como un imbécil, le creí a Thalia cuando me dijo que el bebé que llevaba dentro no era mío —confesó Rodrigo, cargado de remordimiento.

Al escucharlo, Mariana recordó lo que Thalia le había confiado aquella noche.

—Cualquier madre haría lo mismo para proteger a su bebé de quien quisiera hacerle daño, incluso de su propio padre.

Rodrigo se quedó atónito ante las palabras de la amiga de su esposa. Aun así, no la interrumpió, pues comprendió que Mariana tenía más que decir.

—Thalia tenía miedo. Tenía miedo de que usted no aceptara al bebé. Tenía miedo de que usted descargara su odio contra ella a través del niño —prosiguió Mariana, ya con el rostro bañado en lágrimas. La expresión de angustia de Thalia aquella noche seguía grabada en su memoria con dolorosa nitidez.

El corazón de Rodrigo pareció dejar de latir. No imaginaba que Thalia hubiera llegado a pensar eso de él, pero tampoco podía culparla, considerando cómo la había tratado cuando vivían juntos.

—Si me permite ser honesta, como amiga de Thalia, estoy furiosa con usted. Lo detesto por ser el causante de todo el sufrimiento de Thalia, y también por ser el hombre cruel que la obligó a caminar sola por las calles desiertas en plena madrugada. Si esa noche yo no la hubiera encontrado, no quiero ni pensar qué le habría pasado. Echada de la casa de su esposo y rechazada por sus propios padres —el sentimiento de culpa de Rodrigo se multiplicó al escuchar el relato de Mariana.

—No sé qué clase de matrimonio fue el que tuvieron, pero lo que sí sé es que quiero que mi amiga pueda vivir en paz de ahora en adelante. Si usted no siente nada por Thalia, entonces déjela ir. Permita que mi amiga viva tranquila con su hijo —Mariana dijo todo lo que llevaba en el corazón, olvidándose por completo de que el hombre que tenía enfrente era el director de la empresa donde trabajaba.

—Jamás voy a dejarla ir, y Thalia será mi esposa hasta el último de mis días. Porque la amo —como mejor amiga de Thalia, Rodrigo comprendía perfectamente la decepción de Mariana, pero también sentía la necesidad de expresar lo que sentía y lo que quería ante ella.

Mariana soltó un largo suspiro y dijo:

—Todo este tiempo, Thalia ha sentido que usted no la quería como esposa. Pero si dice la verdad, entonces demuéstreselo. Demuéstrele a Thalia que usted de verdad la ama y la quiere a su lado —después de desahogarse por completo frente a Rodrigo, Mariana se despidió. Ya no le importaba si Rodrigo se ofendía y terminaba despidiéndola de la empresa. Lo que importaba era que por fin sentía alivio.

Tras la partida de Mariana, Rodrigo volvió a sentarse en la silla junto a la cama de Thalia.

—Perdóname, Thalia... —murmuró con profundo pesar, antes de depositar un beso suave en el dorso de la mano de su esposa.

—Permiso, señor —Federico entró a la habitación después de que Rodrigo lo autorizara.

Al notar que su asistente personal parecía querer comunicarle algo importante, Rodrigo lo invitó a salir.

—Hablemos afuera.

Federico asintió con obediencia.

—Sí, señor.

En medio de su conversación, se escuchó de pronto un alboroto no muy lejos de ellos.

—¡Fíjese por dónde camina!

—Pero, señora, fue usted la que no tuvo cuidado —pese al tono grosero que recibió, la mujer de mediana edad mantuvo la compostura. Además de no querer causar un escándalo, la esposa del doctor Alfredo era plenamente consciente de que estaban en un hospital.

—¿No es esa la suegra de usted, señor? —Federico señaló a una de las mujeres involucradas en la discusión.

Al confirmar lo que su asistente le decía, Rodrigo se dirigió hacia ellas de inmediato. Por desgracia, doña Isabel advirtió su presencia y se alejó apresuradamente.

—Maldita sea —masculló Rodrigo al perderla de vista.

—Disculpe, señor Sanjuán... ¿usted conoce a esa mujer? —no era su intención entrometerse, pero la esposa del doctor Alfredo percibía algo extraño en la actitud de aquella señora. Y no era para menos: durante los días que había visitado a su esposo en el hospital, la había descubierto varias veces espiando a hurtadillas a través del cristal de la puerta de la unidad de cuidados intensivos donde Thalia recibía atención.

—Es mi suegra, señora —respondió Rodrigo. Aunque le costaba reconocer a esa mujer como su suegra, lo dijo ante la señora que tanto había ayudado a su esposa. Porque la esposa del doctor Alfredo era una mujer de buen corazón: sin conocer personalmente a Thalia, había aceptado donar su sangre cuando ella más lo necesitaba.

Al escuchar la confesión de Rodrigo, la esposa del doctor Alfredo se convenció de que algo no andaba bien en la relación entre Thalia y su madre, considerando que aquella mujer no había mostrado la menor señal de preocupación por su hija, que yacía en coma.

En el consultorio del doctor.

—Amor... —no es que no le agradara la visita de su esposa, pero al doctor Alfredo le llamaba la atención que últimamente ella viniera con tanta frecuencia.

El doctor Alfredo besó la frente de su esposa después de que ella lo saludara.

—¿Por qué esa carita triste, mi vida? —pese a que ya no eran jóvenes, el doctor Alfredo seguía tratando a su esposa con cariño y ternura.

—No es nada, amor. Es que no me cabe en la cabeza que exista una madre que no se entristezca al ver a su hija en coma. Yo, que no tengo nada que ver con esa muchacha, no puedo evitar conmoverme cada vez que veo a tu paciente ahí acostada —le contó a su esposo mientras se secaba las lágrimas—. Perdóname, seguro piensas que estoy exagerando, ¿verdad? —añadió.

El doctor Alfredo abrazó a su esposa.

—Claro que no, mi vida. Al contrario, me siento orgulloso de tener una esposa con un corazón tan noble como el tuyo —le dijo con dulzura.

—¿En qué estás pensando, amor? —le preguntó ella al notar que su esposo se había quedado en silencio, como absorto en sus pensamientos.

—En nada, mi vida.

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Maria Garcia
me encantó su novela
Adriana Trejo
thalia tendría que haber aceptado esa casa no por ella por el hijo , ya que no hizo nada en contra de su supuesta madre ya que fue ella quien hizo adelantar el parto y thalia caer en coma 😡 es muy tranqui la protagonista con la situación en la que se encuentra 🤦😡
Adriana Trejo
thalia con toda la paciencia del mundo haznos el favor de aclarar las cosas con tu amiga se nota que te quiere con solo el hecho de haberte ayudado 👍
Aracelis León García
dios está novela es interminable
Adriana Trejo
espero que thalia empiece por defenderse de ese tarado , que no sea tonta ella también
Aracelis León García
siempre en estas novelas es igual no terminan de escuchar y empiezan a pensar estupideces pasado pisado no le dijo y qué eso fue antes de ella
Aracelis León García
y pror aún diciendo que rl estaba abusando de ella
Aracelis León García
el hecho de te hallan banderillero no quiere decir que tienes que ir por allí de ofrecida con hombres casados
Adriana Trejo
este hombre es tonto 🤦 ellos se divorciaron para que el crea que se caso de nuevo 🤔 y mejor que piense así el tonto 😁
Mártá Orti Bia
c Dios es inter.inable
Adriana Trejo
recién comienzo , pero no entiendo 🤔 quien es thalia y rodrigo , porque en la descripción dice karla y jairo 🤔 🙋🏻‍♀️
Aracelis León García
que estúpido es este hombre si iva revelar la verdad lo lógico es que ha larga con ella
Aracelis León García
porque no adoptaron
Aracelis León García
si no es por la vecina.ni ella ni el bebé estuviesen con vida
Aracelis León García
yo no la perdonaría la secuestraron y de paso le decía que la abandonarón tonto niño en orfanatos
Aracelis León García
este es el tema de las novelas largas tiquitiqui y tiquitiqui en lomismo
Alexandra Ortiz Posada
Que tontería, como va a casarse de nuevo sin divorciarse
Aracelis León García
rolitranco de pajú como que mañana tiene que ser ya si fuera enfermedad peligraba lo que le hace falta es el papá
Marisabel Marichal
una linda historia familiar, llena de cariño y responsabilidad. .No estuve de acuerdo conperdonar fácilmente a la madre adoptivade Thalía, la crío pero no fue tan buen, primero la robo, después la puso en la cama de un hombre y cuando estaba para parir la arrastro y casi la mata a ella y el bb. Y con qué derecho tuvo a la madre biológica lejos de su hija por 25 años.
Aracelis León García
seguro que esa vieja malparida se la robó para tratarla mal
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