NovelToon NovelToon
MIELY

MIELY

Status: En proceso
Genre:Terror / Maldición / Leyendas de fantasmas / Poderosas criaturas sobrenaturales / Casos sin resolver / Mitos y leyendas / Completas
Popularitas:95
Nilai: 5
nombre de autor: Powder34

Sydney Brown, una joven asocial desafortunada se ve forzada a trabajar en los baños de un templo.

Unos baños que cargan con una maldición que acecha desde los rincones en una espiral de rencor y odio que parece no terminar jamás.

Donde deberá elegir si...

¿Ser una heroína?

¿Ayudar a la maldición?

¿O no hacer nada y observar como el rencor destruye a las personas de su alrededor?

NovelToon tiene autorización de Powder34 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo #15: Maggie Flowers

Ver la muerte de Tomoko me revolvió el estómago, haciendo que saliera corriendo al baño para vomitar, mi mamá estaba ahí y pudo tranquilizarme antes de que lo hiciera.

—¡¡Syd!! —gritó preocupada—

Me dio una pastilla y me abrazó mientras me daba unas palmadas para calmarme, ella no me soltó hasta que el shock se dispersó. No le dije ni una sola palabra a mi mamá, tan solo me derrumbé en su pecho y saqué todas las lágrimas que tenía en mi interior.

—Ya, ya pasó, ya… mi amor —dijo mi mamá dándome palmadas en la espalda mientras me mecía como a un bebé—.

Cuando pude dejar de llorar tuve que preparar mis cosas para ir a los baños a trabajar, no quería que mamá se preocupara más así que intenté seguir mi vida con normalidad.

Aún así, debido a lo que había pasado mi mamá me acompañó al menos hasta las escaleras del templo, pues no quería que ella resultara herida por acercarse a los baños.

—Mi cabecita de Melón, ¿segura que no quieres que vaya contigo?

—¡N-no! —respondí asustada negando con la cabeza de forma frenética—.

—Bien… so-solo ten cuidado —se inclinó hacia mí para darme un beso en la frente—. Y no olvides que puedes contarme todo, después de todo, tu mamá… ¡Es una súper mamá! Jaja

—S-sí, mamá —dije con una pequeña sonrisa que dijo sin querer en mi rostro—

Subí por las escaleras con los ojos cerrados para enfocarme solo en la música, era lo único que necesitaba… sí… debía ignorar… Eso era lo único que necesitaba mi familia para no ser afectados.

Al llegar por fin a la cima de la colina, abrí los ojos y pude ver a una reportera que era acompañada por un camarógrafo frente a los baños. Ver a esos dos hizo que sintiera una ventisca tan fría como el hielo golpeándome en el rostro.

—¡Estos son los famosos baños de los Shirakawa! Y muy pronto, yo… la gran Flowers descubrirá la verdad de estos baños… —se quedó en silencio por unos segundos—. ¿Y bien? ¿Quedó bien?

—Ah… eh, lo siento Margaret pero no estaba grabando —dijo el camarógrafo—.

—¿Qué? —se quejó molesta—. ¡Oye! ¿Qué te pasa? Por algo te pago —lo regañó—

Con un largo suspiro me acerqué a los baños para comenzar un nuevo turno. Intenté ignorar a la reportera pero ella me sujetó del brazo con fuerza para detenerme.

—Disculpa, trabajas aquí ¿verdad?

—Ah… eh… S-sí —respondí evitando mirarla a los ojos—.

—Venimos del Leiley sun, debes conocer esa cadena de televisión, por… por ya sabes, contar grandes historias

—¿Q-Qué? ¿Le-Leiley sun?

—Sí, sé que suena raro pero nuestra cadena se expandió y ya llevamos unos meses aquí en Moncia, pues…

—B-Bueno, lo que mi compañera… Margaret quiere decir es que creemos que un documental de este sitio tan importante de la ciudad sería un buen recordatorio de que lo bonito a veces esconde tragedias

—¡Sí!, Ehm, él es Pablo… y yo soy Margaret pero tú puedes decirme Maggie ¿okey?

—S-sí, mu-mucho gus-gusto, Ma-Maggie, Pa-Pablo

—Podrías mostrarnos el lugar, señorita, así podremos grabar un poco del sitio para el documental

Tragando saliva asentí, para después entrar dentro de los baños para mostrarles el lugar, la reportera me hizo algunas preguntas sobre mi trabajo como: ¿Qué hacía en los baños? ¿Cuáles eran mis actividades? ¿Cuál era mi turno?

Con una voz temblorosa respondí cada una, aunque mientras respondía escuché los cuchicheos de esos dos.

—Oye ¿Desde cuándo te dicen Maggie?, ni siquiera yo te llamo y soy tu novio —se quejó en voz baja—.

—No seas exagerado, Pablo, solo lo dije para ganar puntos ¡Escucha! Que esa es la mejor forma de conseguir info, recuerda que nuestro objetivo es conseguir una exclusiva de este lugar de mierda —respondió en voz baja—.

—¡Sí, pero soy tu novio! ¡Mierda! Yo soy quien debería ser el primero al que le digas que te llame así

—¡Ay no me jodas! ¡Pablo! Solo es puto apodo tampoco me la voy a coger, no me gustan las mujeres

—¿Y Miyuki? Eso también fue un apodo

—¡Fue un accidente! Estaba borracha

—Agh ¡Estoy harto! —le dio la cámara de forma brusca a Maggie—. ¡Sí tanto quieres tu puta exclusiva entonces dile a tu amiga que grabé! —gritó Pablo mientras se iba—.

—¡¡Oye!! ¡¿A dónde crees que vas?! —gritó molesta mientras no hacía nada para perseguirlo—.

Pablo la ignoró y salió de los baños mientras le enseñaba el dedo del medio. No les voy a mentir, me quedé en el fondo viendo su discusión como si fuera una ama de casa viendo una telenovela turca, de esas que ven los abuelos.

—¡Mierda! —se quejó dando una patada al suelo similar a un niño cuando se enoja—.

—Es-estas…

—¡¿Por qué?! —gritó frustrada—. Todos los chicos con los que salga son unos idiotas celosos, cuando no hago nada —añadió con un suspiro—. ¿Cre-Crees que puedas ayudarme a grabar?

Debido a que el camarógrafo se fue por una discusión de pareja con la reportera, tuve que ayudarla a seguir haciendo el documental, no comprendía mucho de cámaras pero suponía que lo había hecho bien, ya que la reportera parecía contenta con que la ayudara.

—¡Cómo están viendo! Este lugar sagrado parece tener cientos de años y lo increíble es que después de tanto tiempo esto —golpeó la pared con su palma—. Ha podido resistir todos estos años… es incre…

En medio de nuestra pequeña grabación improvisada escuchamos el grito de Pablo, a la reportera no pareció importarle mucho, más que se quedó en silencio unos momentos para después seguir hablando de los baños.

Ni siquiera cuando terminamos de grabar la primera parte fue a ver a su novio, sino que la reportera fue al sauna del baño para refrescarse.

—Oye —me agarró de la mano—. No quieres venir conmigo al sauna —añadió con una sonrisa juguetona—.

—Ah… eh… yo…

Me quedé unos segundos pensando en que decir, sabía que dejarla sola podría ocasionar que esa mujer se la llevara pero también sabía que me estaba arriesgando a que ella volviera a dejarme inconsciente como la vez en que me bañé en estos baños.

—Es-Está bien —acepté nerviosa con la cabeza agachada—.

—No tienes por qué estar nerviosa jaja, solo vamos a refrescarnos

Forzada por la reportera me metí en el sauna con ella, nunca antes me había metido a uno en mi vida y menos con otra persona. Estaba tan nerviosa que me quedé como una estatua, sentada y sin moverme ni un centímetro.

—Oye, eres muy tímida ¿no? Relájate —me dio una palmada en la espalda—. Dime, dime, tú… ¿Tienes novio? O hay un cliente guapo que venga todos los días, así tengo una excusa para venir jaja

—N-no, aunque… t-tengo a una… una amiga co-con la-la que ha-hago… —me puse tan roja como un tomate al darme cuenta de lo que estaba a punto de decir—. Con… con…

—Oh así que eres lesbiana —respondió riendo—. Te digo un secreto —se acercó a mi oído—. Yo también soy un poquito —me susurró en el oído—.

La reportera se acercó más después de decir eso y puso su mano encima de la mía, me miró por unos segundos con una mirada que me daba escalofríos.

—Oye, eres muy guapa de cerca —susurró acariciando mi mejilla—.

No entendía que quería pero no… no podía quedarme más tiempo ahí, el calor que sentía por la vergüenza y el sauna me estaba asfixiando.

—Si quieres… podemos aprovechar este tiempo para calentarnos más

Sin decir nada salí del sauna casi asfixiada para meterme en una de las tinas con tal de recuperar el aliento, olvidando por completo a esa mujer que vivía en los baños, siendo sincera no lo pensé mucho cuando me metí.

Pero esa mujer no tardó mucho en recordarme su presencia, el agua comenzó a volverse tan fría que era insoportable, al mismo tiempo se escucharon unos pasos acercándose de forma lenta y como un balde frío de agua un algo en el fondo del agua empezó a burbujear.

Tragando saliva me acerqué a la orilla para salir pero antes de que pudiera hacerlo escuché un repentino grito de la reportera.

Lo primero que se me pasó por la cabeza fue huir pero antes de que pudiera… fui arrastrada al fondo del agua por unas manos tan pálidas como la nieve. Pataleé, mordí las manos que me sujetaban e intenté de todo para salir del fondo de la tina.

Por la dolorosa sensación de agujas entrando por mi nariz y boca creía que era mi final hasta que de pronto en un parpadear aparecí en el interior del sauna.

Debido a la cantidad de agua que tragué terminé por vomitar el agua que había en la tina. Temblando volteé a los alrededores, viendo que la reportera había desaparecido y en su lugar lo único que había era montones de mechones de cabello negro saliendo de las paredes.

Cegada por el terror traté de irme, solo que la puerta se cerró en mi cara, y del mar de cabello que había en el techo salió esa mujer repitiendo la misma palabra una y otra vez, con un tono de regaño.

—Aka-chan… —repitió con un tono agresivo—.

Quería gritar… pedir ayuda, aunque mi voz no salía por más que lo intentara. Mi cuerpo no dejaba de temblar, mi respiración se volvió tan agitada que me dolía respirar, mi corazón se aceleró tanto que mi visión se tornó borrosa y los pitidos regresaron. Mis piernas temblaron tanto que caí al suelo paralizada.

Esa mujer se arrastró hacia mí para extender su mano hacia mi rostro, por la presión en mi cuerpo, sentí un líquido calentito escurriendo por mi entrepierna y mi trasero. Esa mujer se detuvo al notarlo, cambiando el rumbo de su mano hacia mi cabeza.

Su mano era fría, pero aún así a diferencia de las otras veces que la había tenido tan cerca, pude sentir una calidez maternal en su toque, no entendía si era a causa de llevar tanto tiempo en ese lugar o si era genuino, pero lágrimas escurrieron de mis mejillas.

—Ma-Mamá…

Después de decir eso, no pude aguantar más tiempo consciente y todo se tornó oscuro, aunque eso no evitó que antes de caer desmayada sintiera un cálido abrazo en mi cuerpo.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play