NovelToon NovelToon
Le Propuse Matrimonio Al Demonio 2 El Hijo De Los Villanos Es Un Dragón

Le Propuse Matrimonio Al Demonio 2 El Hijo De Los Villanos Es Un Dragón

Status: En proceso
Genre:Hijo/a genio / Fantasía épica / Amor prohibido
Popularitas:2.2k
Nilai: 5
nombre de autor: EspirituCreativo

Serafín Trudeau lo tiene todo: es el joven príncipe del imperio más poderoso del continente, heredero de Cassandra y Balkan, dos de los villanos más temidos de la historia. Bello, arrogante y extraordinariamente poderoso, Seraf descubre que también es la reencarnación del legendario dragón destinado a cambiar el mundo.

Pero existe una amenaza: una sacerdotisa de la Luz nacerá con el único poder capaz de destruirlo.

Seraf decide no esperar quince años para enfrentarse a ella.

Desaparece durante una semana y sigue la resonancia de su sangre dragoniana hasta encontrarla: Estrella, una joven sacerdotisa de dieciocho años. La enamora antes de revelar su verdadera naturaleza.

Cuando Estrella descubre que el hombre que ama es el dragón de la profecía, siente miedo.

Pero ya es demasiado tarde.

Seraf ha decidido llevársela a casa.

La futura verduga del dragón acababa convertirse en su mujer.

NovelToon tiene autorización de EspirituCreativo para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

La verdad de su sangre

Al día siguiente, tal como había prometido, Serafín llevó a Estrella ante la Emperatriz Cassandra. Primero compartieron una cena tranquila, en silencio tenso pero sin sobresaltos; él comía con calma y elegancia, mientras ella apenas probaba bocado, con el corazón golpeándole fuerte contra las costillas ante lo que venía. Al terminar, quedaron finalmente solos los tres frente a frente.

Entonces Cassandra miró a su hijo y le indicó con un gesto sereno pero firme: quería quedarse a solas con Estrella. Serafín la miró un instante, dio una señal de asentimiento y salió sin oponer resistencia, dejándolas solas en la estancia.

En cuanto la puerta se cerró tras él, Estrella sintió que no podía contenerse más. Alzó la vista hacia aquella mujer imponente, se acercó corriendo, tomó sus manos entre las suyas y se arrodilló ante ella con desesperación:

—Señora… por favor… ayúdeme a irme. Le juro por todo lo más sagrado que jamás haré nada contra su hijo. Me mantendré lejos, muy lejos. Usted misma escoja el lugar al que deba irme, lo que quiera. Solo aléjeme de aquí… yo no pertenezco a este sitio… no puedo estar aquí…

Cassandra la observó en silencio unos instantes, sin retirar sus manos, y esbozó una sonrisa fina, afilada como una cuchilla:

—Muchacha… ¿sabes quién soy realmente? ¿Sabes cómo llegué hasta este trono, hasta llegar a ser lo que soy hoy?

Estrella movió la cabeza con rapidez, los ojos llenos de miedo y esperanza a la vez:

—No, señora… no lo sé.

—Pues te lo contaré —dijo ella con voz tranquila, sin rastro de arrepentimiento—. Antes de venir a este imperio y convertirme en su Emperatriz, destruí a mi hermanastra: la humillé hasta el final. Hice matar a mi madrastra sin dudar un segundo. Arruiné la fortuna, el nombre y todo el futuro de mi hermano. Y a mi propio padre… lo convertí en la vergüenza más grande de toda la capital.

Estrella abrió los ojos desmesuradamente, boquiabierta, helada ante tales palabras.

—Y de Balkan… creo que no hace falta contarte nada de él, ¿verdad? El llamado el Destructor…

Estrella tragó saliva con dificultad, sintiendo cómo el miedo crecía dentro de ella.

—No somos una familia dulce, ni de historias limpias y corazones tiernos —continuó Cassandra con firmeza—. Nunca lo hemos ocultado a nadie. Así que no te hagas ilusiones: Serafín tampoco es ese príncipe de cuentos que una espera encontrar. Sí… puede ser encantador, alegre, divertido, hablarte con una gracia que atrapa a cualquiera… parecer un muchacho igual a los demás. Pero no te confundas jamás: es hijo de Balkan y mío. No es un chico cualquiera. Lleva nuestra sangre en cada gota.

Hizo una pausa breve, mirándola fijamente:

—Sin embargo, hay algo que te concedo sin dudar: tienes toda la razón. Tú… definitivamente no pareces la mujer que debería estar a su lado.

—Por eso mismo, señora —la interrumpió Estrella con voz ansiosa—, déjeme ir… déjeme marcharme ya…

—Déjame terminar, muchacha —la cortó ella con calma—: decía que no eres la que debería estar a su lado… pero el caso es que él ya te tomó. Ya te marcó como suya. Eres parte de lo que él ha decidido que le pertenece. Y una cosa aprendí muy bien criándolo: nadie, absolutamente nadie, toca lo que él reclama para sí. Hasta que él mismo decida cansarse de ti y desecharte… yo no puedo hacer absolutamente nada por sacarte de aquí.

—Pero señora… —suplicó Estrella— puedo huir… lejos… al norte, al sur, al este, al oeste… hasta esconderme bajo la tierra misma…

Cassandra negó despacio:

—Puedes intentarlo. Pero él te encontraría. Te encontraría sin importar dónde te escondas. ¿Y sabes qué es lo peor de todo?

Estrella la miró con temor:

—No, señora…

—Que donde sea que vaya buscándote, no irá solo —dijo ella con claridad implacable—: irá sembrando fuego, ruina y destrucción por todo lo que encuentre a su paso hasta llegar a ti. ¿Crees que podrías cargar para siempre con la culpa de ver pueblos enteros, gente inocente, arrasada solo porque tú quisiste alejarte de él? ¿Podrías vivir sabiendo que tú fuiste la causa de toda esa muerte?

Estrella bajó la cabeza vencida. Cada palabra tenía una lógica perfecta, fría y sin escapatoria posible. No había fallo en su razonamiento.

Cassandra posó su mano sobre el hombro tembloroso de la chica:

—No sé si esto será tu suerte o tu mayor desgracia… pero hay una verdad más que debes saber: mi hijo… realmente está interesado en ti. Puede ocultarlo tras su orgullo infinito, su aire superior, su fuerza… pero soy su madre. Lo conozco mejor que nadie. Y a él… le interesas mucho más de lo que admite ni ante sí mismo.

Se inclinó un poco más hacia ella, con voz baja y seria, una advertencia directa:

—Eso sí… no te confundas tampoco con eso. No te da libertad ninguna. Serafín es fuerte, decidido, a veces actúa sin pensar… pero hay algo que aún no has visto: es capaz de una crueldad absoluta, terrible… cuando siente que lo han traicionado. Tenlo siempre muy claro en tu mente, muchacha: jamás intentes engañarlo ni traicionarlo. Si lo haces… nada ni nadie podrá salvarte. Ni siquiera yo.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play