Una torpe pareja entre un policía novato y una periodista se ve involucrada en la verdad tras el mortal virus zombie y en el propio apocalipsis zombie que envolvió el mundo.
Ahora los dos, tendrán que hacer todo lo posible para salir vivos y huir al refugio más cercano de Alley City.
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Capitulo #13: Cita en el acuario
...⚠️ESTE EPISODIO ES NARRADO POR STAN⚠️...
El acuario del laboratorio a decir verdad no era tan malo, si ignoramos claro, a los muertos vivientes, las luces tenebrosas que no dejaban de parpadear y los peces infectados que se estaban comiendo entre ellos.
—¿Qué tal la cita? ¿No es hermosa?
—Siento decírtelo, pero creo que esta cita está algo muerta —le respondí a Melody caminando a su lado y sin soltar mi pistola—.
—Jaja, eso fue lo único que se te ocurrió, fue muy malo
—¡Oye! Es mi primera cita y mi primer día, es normal que mis chistes sean tan malos
—Así no vas a conquistarme, campeón y es posible que no haya segunda cita
—Mi intención no es conquistarte, solo es llevarte a la superficie y no lo sé, tal vez largarnos de aquí para tomar algo
—Hmph, no me molestaría tener una cita doble con nuestras personas especiales
Continuamos caminando hablando y entre bromas que hacían más ligero el camino hacia el ascensor que llevaba a la superficie, aunque cuando llegamos al tanque de los tiburones no dejé de sentirme algo nervioso, más que nada porque tenía la sensación de que en cualquier momento iba a aparecer un tiburón mutante con piernas.
Además de que claro, los cristales agrietados de los tanques no dejaban de alimentar esa sensación que tenía.
—M-Mierda, algo me dice que hoy no comeremos mariscos —murmuré al ver un tiburón boca arriba y con el cuerpo hinchado por la descomposición—.
—Al menos que quieras sushi de tiburón relleno
—Jaja, creo que deberíamos parar, porque esto ya parece un concurso de chistes muy malos
—Si, y a eso se le llama una buena cita, campeón —me respondió guiñándome el ojo y dándome una palmada en el hombro—.
En el camino no solo encontramos materiales para hacer malos chistes, sino que también pude encontrar algunos documentos de Glaver que estaban cerca de unos caminantes.
Dichos documentos hablaban sobre unos seres conocidos como “Homúnculos”, seres de Rumanía que servían a un hombre que según las investigaciones de Irving, había vivido siglos, ganándose el nombre de “el primer vampiro del mundo” o “Drácula”.
—¿Drácula? ¿Existen los vampiros? Ahora que… Guinevere es una niña lobo
—Te sorprendería los seres que existen bajo el cuidado de una vieja alianza
—Mm… ¿Alianza con qué? ¿Con monstruos? ¿Y que tiene que ver esto con el virus Charlotte?
—Creeme la relación de los Butterfly con el lugar natal de Guinevere, tiene mucho que ver con lo que paso
El aire por alguna razón se volvía más espeso, las paredes y los tanques crujían, incluso en el camino me llevé un susto al escuchar como un cartel se caía al suelo. Estando alerta me gire para apuntarle con mi pistola, llevándome la decepción al ver el cartel en el suelo.
—Tranquilo, Campeón, es solo el cartel de los cangrejos
—D-Dime que ya estamos cerca del ascensor, o me voy a venir volviendo loco aquí abajo
—Solo debemos bajar estás escaleras, cruzar un pasillo más y llegamos al ascensor que lleva al zoológico
En el piso inferior el olor a putrefacción se volvió más intenso, además de estar acompañado por un olor a sal tan raro que te revolvía más el estómago.
—¿Qué es este lugar? Es más asqueroso que el del piso superior
—Aquí se mantenían los experimentos con los ajolotes, medusas y con algunos cangrejos especiales encontrados en rumanía
—¿Cangrejos?
—Si, son una especie que igual que los ajolotes y las medusas tienen una capacidad de regeneración tan impresionante que jamás envejecen
No me daba buena espina, y los caminantes que había ahí abajo me confirmaban cada vez más mi mal presagio, esos muertos no eran como los de los anteriores pasillos, sino que tenían crustáceos encarnados en su piel.
—Mm… solo espero y no tener que enfrentar a un sushi asesino
—Anda, camina. Que ya casi llegamos
—Ya vo…
Antes de que pudiera terminar la frase, los dos escuchamos un estruendo proveniente del fondo, al iluminar con la linterna de mi pistola, pude ver a una figura surgiendo desde una de las compuertas de mantenimiento, el cuerpo era una especie de un animal cuadropedo, de su espalda salían una especie de aguijón con la forma de una pinza de cangrejo. Lo que más me llamó la atención de todo fue que esa cosa llevaba el uniforme de un guardia de seguridad del lugar.
—¡Melody! ¡Corre! —le ordene poniéndome frente a ella—.
Esa cosa soltó un chillido que me aturdió por unos momentos, para acto seguido correr hacia nosotros. Melody fue la primera en correr en dirección hacia la puerta que estaba al fondo del pasillo, por mi parte le disparé repetidas veces mientras huía junto a mi compañera.
Las balas de mi pistola no lograban hacerle nada, más que simples rasguños en su coraza de crustáceo. Lo que me forzó a usar por primera vez en toda la noche, mi amada escopeta.
—¡¡Rápido!! ¡¡Entra!!
Solo que antes de dispararle entre por la puerta y en un último estruendo le vole su pinza en pedazos, luego una de sus piernas y para finalizar, le volé la cabeza con mi escopeta. Mi compañera al ver que había logrado neutralizar a esa cosa, cerró la puerta de la sala antes de que otra de esas cosas apareciera frente a nosotros.
—No vuelvas a hacer eso ¿Okey?
—Lo sé , lo sé pero jaja, quería usarla y ser un súper soldado por al menos una vez
—Bien, súper soldado —mi compañera se acercó al ascensor que había en sala para encenderlo—. Cúbreme mientras nos envío a la superficie
Mientras Melody estaba ocupada con el ascensor, comencé a caminar por el alrededor de la sala, en busca de más documentos de Glaver, aunque encontré una caja metálica con el sello: “Proyecto K-02 – Uso no Autorizado”.
—Super soldado… —susurré agarrando la caja—.
—¡Oye! ¡Vamos!, que tenemos que subir al zoológico —me llamó mi compañera, subiendo al ascensor—
—Si, ya voy —añadí subiendo al ascensor con la caja en mis manos—. Aunque dime, ¿esto realmente nos lleva al zoológico?
—Más o menos, esto nos llevará a una base de Glaver en medio de un pueblo. Pero tranquilo, solo vamos a caminar unos metros para llegar al zoológico
—Un pueblo, eh.