NovelToon NovelToon
CUANDO ELLA SE FUE - La Reconquista Del ExMarido.

CUANDO ELLA SE FUE - La Reconquista Del ExMarido.

Status: Terminada
Genre:Amante arrepentido / Reencuentro / Malentendidos / Completas
Popularitas:249.8k
Nilai: 4.8
nombre de autor: Adriánex Avila

Lila se cansó de ser un eco en la vida de Abad, su esposo. Durante años, ocupó el segundo, el tercero, incluso el cuarto lugar en su mundo, siempre a la sombra de sus prioridades. Fue una situación límite, una gota que rebasó el vaso, lo que encendió en ella la chispa definitiva para desaparecer. Y se fue. Tan silenciosamente que todos la dieron por muerta. Todos, menos Abad. Él se negó a creer en su ausencia eterna, aferrado a una certeza que solo él entendía.

Cuando Lila regresó, no lo hizo sola. Traía consigo un niño, un secreto que Abad no había previsto, pero que no le importó en lo más mínimo. Sin dudarlo un segundo, Abad se lanzó a la reconquista. No solo para recuperarla a ella, sino para ganarse también al pequeño, dispuesto a aceptarlo como suyo, sin importar si la sangre lo unía o no. Porque esta vez, Abad sabía que no podía permitirse ser el último en la vida de nadie.

NovelToon tiene autorización de Adriánex Avila para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 13 El huésped inesperado

Violeta lo miró con admiración. Su hijo, a sus cinco años, ya la cuidaba como ella lo cuidaba a él. A veces se preguntaba si Salvatore había nacido con un alma vieja, demasiado sabia para su edad.

—Tienes razón, mi amor —dijo, besando su frente—. Vamos a comer algo. Pero antes, tengo que hacer una llamada.

Sacó su teléfono y marcó el número de su tío Mauricio. La llamada fue contestada al primer tono.

—¿Lila? —La voz de su tío sonó cálida y emocionada, mezclada con el ruido de fondo de una televisión.

—Tío, soy yo —respondió Violeta, y su voz se suavizó—. Ya llegué. Estoy en el hotel.

—Gracias a Dios, hija. ¿Cómo fue el viaje? ¿Y el pequeño?

—El viaje fue bien, y Salvatore está aquí, a mi lado. No puedo esperar a que lo conozcas en persona.

—Yo tampoco, Lila. Yo tampoco —la voz de Mauricio se quebró ligeramente—. ¿Y Abad? ¿Alguien te ha visto?

—No lo sé, tío. Pero no importa. No vine por él. Vine para cerrar un ciclo.

—Cuidado, hija. Ese hombre no es el mismo de antes. Se ha vuelto... más intenso. No sé qué haría si supiera que estás aquí.

Violeta apretó el teléfono con más fuerza. —No me voy a esconder, tío. Ya no soy la mujer que era. Él no tiene poder sobre mí.

—Eso espero, hija. Eso espero.

Colgó la llamada y respiró hondo. Nicoló la observaba con una expresión seria, muy diferente de su habitual jovialidad.

—¿Todo bien, prima?

—Sí. Solo... el pasado, tratando de alcanzarme.

Nicoló asintió. Había escuchado toda la historia, sabía lo que Abad le había hecho a su prima, y la había visto llorar en las noches de Ginebra. Pero también la había visto levantarse, reconstruirse, convertirse en la mujer fuerte que era ahora.

—No dejes que te alcance —dijo, y su voz era firme—. No esta vez.

Violeta asintió, y por un momento, el silencio entre ellos fue cómplice. Luego, se levantó y alisó su vestido rojo.

—Vamos a comer. Salvatore, ponte los zapatos.

—¡Ya los tengo puestos, mami! —respondió el niño, señalando sus diminutos zapatos negros con un orgullo evidente.

—Perdona, campeón —rió Violeta—. Estás listo.

Salvatore se acercó a su madre y le tomó la mano. Nicoló, con un gesto dramático, se puso en pie y abrió la puerta.

—Después de ustedes, señora Lombardi y pequeño señor Lombardi.

—¡No soy pequeño! —protestó Salvatore mientras salía al pasillo.

—Lo siento, enorme señor Lombardi.

El niño soltó un suspiro de exasperación que hizo reír a Violeta. Caminaban por el pasillo alfombrado cuando el teléfono de la suite sonó. Violeta dudó, pero decidió responder.

—¿Señora Lombardi? —la voz de la recepcionista sonaba profesional pero con un dejo de nerviosismo—. Lamento molestarla, pero hay un problema. En el vestíbulo hay una gran cantidad de personas pidiendo verla. No quisimos molestarla antes, pero insisten en que es urgente.

Violeta frunció el ceño. —¿Personas? ¿Qué tipo de personas?

—Hay... varios representantes de los medios de comunicación, y también... —la recepcionista dudó—. También hay un señor Mansur en la recepción. Insiste en que lo reciba. Dice que es su esposo.

El mundo se detuvo. Violeta sintió que la sangre se le helaba en las venas. Nicoló, al ver su cara, se acercó preocupado.

—¿Qué pasa?

Violeta no respondió. Se volvió hacia Salvatore, que la miraba con sus grandes ojos verdes, y sintió un nudo en la garganta.

—Mami, ¿estás bien?

No. No estaba bien. Pero no podía mostrarlo. No delante de él.

—Sal —dijo, su voz tensa pero controlada—, quédate con tu tío, ¿sí? Mami tiene que bajar un momento.

—Pero yo quiero bajar contigo —protestó el niño, frunciendo el ceño de esa manera que tanto le recordaba a su padre.

—No, mi amor. Esta vez no. —Violeta se arrodilló frente a él y lo tomó por los hombros—. ¿Confías en mí?

Salvatore asintió lentamente. —Sí, mami.

—Entonces quédate aquí. Te prometo que vuelvo en seguida. Y luego iremos a comer algo delicioso. ¿Trato?

—Trato —dijo el niño, aunque su ceño seguía fruncido.

Violeta besó su frente y se puso de pie. Nicoló la miró con preocupación.

—¿Quieres que vaya contigo?

—No. Quédate con Sal. —Su voz era firme—. Esto es algo que tengo que hacer sola.

Salió de la suite con pasos decididos, su vestido rojo ondeando detrás de ella. El ascensor la llevó al vestíbulo en un viaje que le pareció eterno. Cada segundo que pasaba, su corazón latía más fuerte.

Cuando las puertas se abrieron, no pudo evitar una sonrisa amarga. Cinco años habían pasado, y Abad Mansur seguía siendo el mismo: alto, imponente, con su traje impecable y esa mirada que parecía perforar el alma.

Pero ella no era la misma.

Violeta Lombardi caminó hacia él con la seguridad de una mujer que no tiene nada que perder. Los periodistas se arremolinaron a su alrededor, las cámaras enfocaron su rostro, pero ella no los veía. Solo veía a Abad.

—Lila —dijo él, y su voz era un susurro roto, como si pronunciar su nombre le doliera físicamente.

Violeta se detuvo frente a él, a un metro de distancia. Su sonrisa era fría, cortante como el acero.

—No soy Lila —dijo, y su voz resonó en el vestíbulo—. Soy Violeta Lombardi. Y usted, señor Mansur, no tiene ningún derecho a estar aquí.

Abad abrió la boca para hablar, pero las palabras no salían. Solo la miraba, como si estuviera viendo un fantasma hecho carne.

Y Violeta, con la mirada fija en sus ojos, sintió que el pasado y el presente chocaban en un instante de silencio ensordecedor.

—¿Qué quiere? —preguntó, y su voz era un desafío.

Abad tragó saliva. Cinco años de búsqueda, de culpa, de sueños rotos. Y ahora, ella estaba allí, frente a él, más hermosa y más inalcanzable que nunca.

—Quiero hablar contigo —dijo finalmente, su voz ronca—. Quiero explicarte todo. Quiero…

—No me interesa —lo interrumpió ella, con una frialdad que cortó el aire—. No me interesa nada de lo que tenga que decirme, señor Mansur. Usted y yo no tenemos nada de qué hablar.

Y antes de que él pudiera responder, Violeta dio media vuelta y caminó hacia la salida, dejando a Abad plantado en medio del vestíbulo, con el corazón hecho añicos y la certeza de que la batalla apenas comenzaba.

1
Margarita Acuña Cerda
Jajaja tanto drama para al final quedarse juntos,no me gustó asi que no la voy a seguir leyendo,solo leí un poco el ultimo capítulo para saber si se quedaban juntos,mala ,mala😠😠😠😠😠
Margarita Acuña Cerda
La verdad ya no me esta gustando esta novela 😌😌😌😌
Margarita Acuña Cerda
Hayyyy pero que mujer más tonta ,que lata al final se van a quedar juntos😠😠😠😠
Margarita Acuña Cerda
Pero que gran idiota😠😠😠😠
Margarita Acuña Cerda
Un poco enredado esta parte 🤔🤔🤔🤔🤔
Margarita Acuña Cerda
Que sufra y mucho se lo merece y espero que al término de la novela no vuelva con el ,no se la merece por idiota😠😠😠😠😠
Betsy Binance
la novela no es mala, pero repite mucho se hace tediosa
Mirla Loyo
leo y leo y puras inconsistencias 🤦‍♀️.. capitulos que no tienen nada que ver..la verdad no me gustó... poco seria la historia 😏
Mirla Loyo
🤣va pues y porqué quitarle a Salvatore?🤷‍♀️..no se supone que su hijo es Alejandro?🤦‍♀️
Mirla Loyo
demasiadas incoherencias, la tat cuñayse confeso con Lili y la versión era que el padre de Alejandro es que era un maltratador y que huyó de el y se supone que nadie sabe que Abad tiene una hermana 🤷‍♀️... todos piensan que son amantes 🤦‍♀️
Mirla Loyo
va pues con que moral el padre de Lili, le pone condiciones a Abad?..el no abandonó a Lili,ni siquiera sabía que tenía un hijo, en cambio el si abandonó a su hija por años y apenas apareció hace 5 años 🤦‍♀️
Mirla Loyo
la autora saca situaciones que no lo refleja en su narrativa..y nos deja en el limbo 🙄🤷‍♀️
Mirla Loyo
🤦‍♀️ya Sahina y Lili habían hablado, antes de la hacienda, porqué está escena, autora porqué nos confundes tanto, con ése pa' tras pa' lante?🤦‍♀️.. deberías hacer un borrador o por lo menos revisar primero, antes de publicar 🤷‍♀️
Mirla Loyo
ésta novela no aclara nada, ajá, como por ejemplo, porqué ése nombre y ése apellido, se supone que el no sabe esa parte de la historia, otra,dónde sale ése niño, si se supone abortó?...sin preguntas que se supone de eria hacer él,🤦‍♀️...no tiene coherencia la novela, ya la autora da por sentado que el sabe todo ésto 🙄..pero en qué momento lo supo?🤷‍♀️
Mirla Loyo
si no repitieran los capítulos y de paso agregaran los borradores, ésta novela hubiese terminado hace rato 🤣🤣yo diría que en el capítulo 20🤦‍♀️
Mirla Loyo
buena la novela, pero se torna complicada la lectura 🤔😏
Mirla Loyo
va pues y en qué episodio Abad se llevó a Salvatore?🤷‍♀️
Mirla Loyo
en capítulos anteriores s decía que se parecía a ella, inclusive tenía sus ojos y ahora y que son los mismos ojos de su papá?🤷‍♀️🤦‍♀️
Mirla Loyo
la lectura confunde, dice el padre de Salvatore y luego le preguntan que va hacer con Abad?🤷‍♀️
Mirla Loyo
ésa Sahina será alguna hija secreta del padre de Abad o mujer?🤔
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play