NovelToon NovelToon
Sombras De Poder Y Dominio

Sombras De Poder Y Dominio

Status: Terminada
Genre:Fantasía LGBT / CEO / Posesivo / Completas
Popularitas:1.7k
Nilai: 5
nombre de autor: Mateo Gómez

En un pequeño taller lleno de historia y sencillez vive Liam: un joven trabajador, responsable y honrado, que cuida de su madre enferma y lleva una vida alejada de los reflectores. Todo cambia cuando llega Demián: un hombre imponente, dueño de una gran corporación, poderoso, dominante y acostumbrado a conseguir lo que quiere.

Demián encarga que solo Liam repare su valioso coche antiguo y empieza a visitar el taller cada día. Se unen dos mundos opuestos: la humildad de Liam frente al control y la influencia de Demián. Nace una relación llena de tensión y sentimientos, donde el poder y la entrega se entrelazan en una historia que cambiará sus vidas para siempre.

NovelToon tiene autorización de Mateo Gómez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

La línea que separa a los iguales

Las puertas del ascensor se cerraron con un suave zumbido, aislando el interior del resto del mundo. El espacio era amplio, revestido de madera oscura y espejos que devolvían la imagen de los tres hombres, multiplicándolos hasta el infinito. Demián ocupaba el centro, erguido e inmóvil, con la mirada fija en el número que iba subiendo a gran velocidad: 10, 15, 20… El piso ejecutivo.

Valentino se apoyó contra una de las paredes laterales, cruzando los brazos sobre el pecho y observando a Liam a través del reflejo del espejo. No había nada de inocente en su mirada; era la de un depredador estudiando a una presa que aún no sabe correr.

—Es curioso —empezó Valentino, rompiendo el silencio sin pedir permiso, con esa voz melosa que parecía caramelo pero sabía a hiel—. Hace apenas unos días, este chico estaba manchado de grasa y aceite, entre herramientas y motores rotos. Y ahora, aquí está, subiendo al piso más alto del imperio De Vries. Es un cambio drástico, ¿no crees, Demián?

Demián no apartó la vista del panel de control, pero su mandíbula se tensó visiblemente.

—Cada cosa tiene su lugar, Valentino. Y yo decido cuál es ese lugar —respondió con voz grave, sin ningún matiz de defensa. Era una afirmación de pura propiedad—. Liam está aquí porque yo quiero ver si es capaz de estar a la altura. Si solo sirve para ensuciarse las manos, pronto lo descubriremos.

Liam sintió cómo se le encendían las mejillas, no de vergüenza, sino de rabia contenida. Si solo sirve…. Las palabras de Demián eran como un latigazo, y Valentino estaba allí, disfrutando de cada golpe. Pero recordó lo que se había prometido a sí mismo hacía unos minutos: no sería un adorno.

—El trabajo manual requiere habilidad, inteligencia y paciencia —intervino Liam, sorprendiendo a los dos hombres al hablar sin que se lo hubieran pedido. Su voz no tembló; era clara y firme—. Cosas que, por lo que veo, aquí muchos parecen haber olvidado al vivir rodeados de tanto lujo. Arreglar un motor roto es mucho más difícil que firmar un papel que otros han preparado por ti.

El silencio que siguió fue espeso, cargado de electricidad. Valentino abrió los ojos ligeramente, luego soltó una carcajada breve y genuina, como si le acabaran de contar el chiste más gracioso del mundo.

—¡Vaya! —exclamó Valentino, mirando a Demián—. Tiene lengua, amigo mío. No esperaba que tuviera agallas para responder así. Es interesante… muy interesante.

Demián finalmente giró la cabeza y clavó sus ojos grises en Liam. Fue una mirada penetrante, fría y calculadora. Durante unos segundos, Liam temió haber cometido el error más grave de su vida, haber cruzado una línea prohibida. Pero también sostuvo la mirada, desafiante, negándose a bajar la cabeza.

—Tienes razón en una cosa —dijo Demián lentamente, acercándose un paso hacia él, invadiendo su espacio personal, haciéndolo sentir pequeño y enorme al mismo tiempo—. La habilidad y la inteligencia son necesarias en cualquier lugar. Pero aquí, la diferencia es que el error más pequeño no rompe una pieza de metal. Aquí, un error destruye fortunas, reputaciones y vidas. ¿Crees que estás preparado para entender esa diferencia?

—Estoy preparado para aprender lo que tengas que enseñarme —respondió Liam, manteniéndose firme, respirando el aroma costoso y masculino de Demián—, pero no estoy preparado para ser menos de lo que soy, ni delante de ti ni delante de nadie.

Demián entrecerró los ojos, y por primera vez, en medio de toda esa frialdad, pareció haber algo distinto en su expresión. No era cariño, definitivamente no, pero sí era reconocimiento. El reconocimiento de que no había traído a un perro faldero a su lado.

Las puertas del ascensor se abrieron de golpe, interrumpiendo el momento.

—Pues aprende rápido —fue todo lo que dijo Demián, y salió al pasillo amplio y alfombrado de su oficina principal.

Valentino pasó junto a Liam, y en un susurro que solo él pudo oír, le dijo al oído:

—Te estás cavando tu propia tumba, pequeño. Cuanto más desafíes a Demián, más duro será cuando decida romperte. Y yo estaré ahí para verlo.

Liam se estremeció, pero enderezó su espalda y salió tras ellos.

El despacho de Demián ocupaba toda la esquina del edificio. Las paredes eran de cristal, ofreciendo una vista panorámica y vertiginosa de toda la ciudad, que parecía extenderse hasta el infinito bajo sus pies. El mobiliario era de una elegancia sobria y pesada: madera oscura, cuero negro, metales pulidos. Todo respiraba poder, historia y dinero acumulado durante generaciones.

Demián se dirigió directamente hacia su escritorio, una inmensa mesa que parecía un altar, y se sentó en la gran silla giratoria de cuero, reclinándose como un monarca en su trono. Valentino se sentó cómodamente en uno de los sillones frente al escritorio, cruzando las piernas, completamente a gusto, como si aquel lugar fuera tan suyo como de Demián.

Pero cuando Liam buscó un sitio, se dio cuenta de que no había ninguna silla libre para él, o más bien, nadie le había indicado dónde sentarse. La intención era clara: él debía quedarse de pie, detrás, al margen, invisible pero presente, como una parte más del mobiliario.

Demián tomó un expediente que estaba sobre la mesa y comenzó a hojearlo, ignorando a Liam deliberadamente.

—Los informes de la expansión al norte son buenos, pero podemos presionar más a los proveedores —dijo Demián, hablando ya en su modo totalmente ejecutivo, autoritario y directo—. Quiero que renegocies los contratos esta semana, Valentino. No aceptes menos de un quince por ciento de reducción.

—Ya me encargaré yo —asintió Valentino, con una sonrisa confiada—. Aunque tendré que viajar. Me perderé… ¿quién sabe cuánto tiempo fuera? Es una pena, porque justo ahora que tienes compañía… —Valentino miró a Liam de reojo—. Pensé que podríamos pasar más tiempo juntos, como antes. Sin intrusos.

Demián levantó la vista del papel y miró a Valentino con una intensidad que hizo que el ambiente se tensara de nuevo.

—Nada ha cambiado entre nosotros, Valentino. Tú eres mi mano derecha, mi socio, mi igual. Lo que tengo aquí conmigo es otra cosa, algo distinto. No confundas las cosas, ni los papeles. Tú tienes acceso a mi poder. Él… él solo tiene acceso a mí, si se lo gana.

Las palabras cayeron como una losa sobre Liam. Tú eres mi igual. Él es otra cosa.

Valentino sonrió, satisfecho hasta más no poder. Era exactamente lo que quería oír. Había marcado la línea, había separado las aguas. Él era parte del imperio; Liam era solo un capricho dentro de él.

Liam sintió una rabia ardiente subir por su garganta. Dio un paso al frente, rompiendo la pasividad que se esperaba de él.

—¿Iguales? —habló Liam, dirigiéndose a Demián, ignorando completamente a Valentino, clavando sus ojos en los de su amante—. ¿Lo tratais como a un igual? Entonces trátame a mí también como a alguien que merece estar aquí, o déjame volver abajo, donde al menos mi trabajo y mi palabra tenían valor real. Aquí, de pie en una esquina, solo parezco una mascota que traes para presumir. Y yo no soy ninguna mascota, Demián.

Demián dejó el papel sobre la mesa con un golpe seco que retumbó en la habitación. Sus ojos brillaron con una mezcla peligrosa de ira y algo más, algo oscuro y excitante. Se puso de pie lentamente, imponente, y rodeó el escritorio hasta quedar justo frente a Liam.

Se inclinó hacia él, su aliento caliente rozando su oreja, su voz convertida en un susurro que helaba la sangre.

—Tú no entiendes nada, ¿verdad? —murmuró Demián, con una voz que era pura seda y acero—. Valentino está aquí porque ha demostrado que sabe jugar sucio, que sabe perder y ganar, y porque lleva años caminando a mi lado. Tú… tú llegaste hace poco con tus manos sucias y tu orgullo de barrio. ¿Crees que desafiarme te hace fuerte? Me hace querer doblarte hasta que aprendas dónde está tu lugar. Pero te aviso, Liam… sigue hablando así, sigue desafiándome frente a los demás, y quizás descubras que tu lugar es justo donde yo decida ponerlo, aunque te duela aceptarlo.

Se enderezó y miró a Valentino, que observaba la escena con una sonrisa fascinada, como quien ve una tormenta acercarse.

—¿Lo ves, Valentino? —dijo Demián, con una frialdad absoluta—. A lo mejor tienes razón. Quizás le estoy dando demasiada importancia a algo que todavía no sabe ni hablar el idioma de este mundo.

—O quizás —respondió Valentino, inclinando la cabeza con malicia—, quizás solo necesita una lección de humildad. Para que entienda que contigo, nadie está a la par. Ni siquiera él.

Demián volvió a mirar a Liam, y en su mirada no hubo piedad.

—Vete a la sala de espera. Quiero hablar de negocios con mi socio. Y no te muevas de ahí hasta que yo te llame. No hagas ruido, no hables con nadie. Y piensa bien en lo que quieres ser para mí: ¿un problema que resolver o alguien digno de quedarse?

Liam apretó los puños a los costados, con el corazón golpeándole el pecho desbocado. Había perdido esta batalla, pero sabía que la guerra apenas comenzaba. Asintió lentamente, tragándose su orgullo, y dio media vuelta para salir de la oficina, sintiendo las miradas de ambos hombres clavadas en su espalda, analizando cada paso, cada gesto.

Al cerrarse la puerta tras de sí, escuchó la risa baja y satisfecha de Valentino, y luego la voz profunda y autoritaria de Demián, retomando el control absoluto de la situación.

Liam se apoyó contra la pared del pasillo exterior, respirando hondo. No soy nada aquí, pensó. Pero él va a tener que matarme para que me rinda.

Dentro del despacho, Valentino se inclinó hacia adelante, entrelazando los dedos.

—Tienes a un fuego ardiendo entre tus manos, Demián. Ten cuidado, o te quemará a ti también.

—No me quema nada —respondió Demián, mirando hacia la puerta cerrada con una intensidad extraña—. Yo controlo el fuego. Y si hace falta, lo apago. Pero por ahora… me gusta ver cómo arde.

1
Dalia Lara
creo q va a tratar de suicidarse ,tiene q tener ayuda psicológica para poder superar ese trauma y el otro cretino no hace nada q sirva😭
Dalia Lara
he leído muchas violaciones es como un cliché en este tipo de historias pero esta es una de las más crudas,no se q decir ese tipo de cosas te marcan espero q Liam se recupere física y mentalmente 😭
Dalia Lara
me dolió en el almag,los odio ,ojalá q su sufrimiento sea mil veces peor, hacerle eso a una persona simplemente porque lastimo tu ego es horrible
Dalia Lara
asere este tipo es más fácil de manipular q un niño dio un giro 360 en su personalidad, ojalá q Liam se aleje de el
Dalia Lara
por un momento me engaño, pensé q por fin había un seme agradable,comprensivo y para nada posesivo,yo creo q tiene doble personalidad este tipo🤣🤣
KRYPT: ¡Gracias por tu comentario! Valoro mucho que compartas lo que te pareció el personaje. Espero que sigas acompañando la historia hasta el final.
total 1 replies
Maru19 Sevilla
Así me gusta más que el mecánico tenga la libertad de decidir
Maru19 Sevilla
A mí no me gusta su forma de " cortejarlo" parece únicamente dominacion
KRYPT: Gracias por tu comentario y por llegar hasta el capítulo 10. Significa mucho para mí. Espero que los próximos capítulos te sorprendan, pero si no es así, de igual manera valoro mucho que le hayas dado una oportunidad a mi historia.
total 1 replies
Meca 7_7
una buena historia sigue asi🤭👏
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play