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Amor Sincero, Arrepentimiento No Perdonado

Amor Sincero, Arrepentimiento No Perdonado

Status: En proceso
Genre:Embarazo no planeado / Malentendidos
Popularitas:3.5k
Nilai: 5
nombre de autor: A.Gaby

Acompáñame a ver la historia de Luisa Mendez..

NovelToon tiene autorización de A.Gaby para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Se fueron.

Diego fue en busca de Luisa y le dijo:

—Luisa, olvida lo que pasó anoche. Hagamos de cuenta que ese momento nunca pasó.

—Ok, Diego.

Diego salió sin decir nada más.

Mientras tanto, los días habían pasado.

En la habitación del bebé, Luisa estaba de pie junto a la cuna, moviendo suavemente a Ilian mientras él dormía.

—Eres hermoso, hijo mío.

La puerta se abrió sin previo aviso.

Luisa no se giró. Doña Elena entró, como si ese lugar le perteneciera, aunque nunca había estado realmente presente en él. Miró alrededor y comenzó a criticar:

—Este cuarto sigue siendo demasiado común, y se respira aire de pobreza. Pero ¿qué puedo esperar si la madre es una pobretona? Voy a dejar instrucciones para que decoren la habitación de mi nieto, para que esté a su altura como un Sotomayor.

Luisa no respondió.Doña Elena se acercó a la cuna y miró al bebé, es guapo mi nieto como mi hijo.Vine aquí para avisarte que mi esposo y yo nos vamos de viaje como ya sabes por una larga temporada fuera del país —dijo, volviendo a su tono habitual—. Él manejará todo de forma remota hasta que Diego esté listo para asumir completamente la empresa.

Luisa asintió despacio.

—Entiendo.

—No, no entiendes —corrigió Elena, girándose hacia ella—. Por eso vine personalmente a decírtelo.

—A partir de ahora —continuó—, esta casa dependerá más de lo que tú hagas de lo que crees. Y no estoy hablando de ti como esposa porque eso no lo eres.

Luisa levantó la mirada.Sin miedo.

—Entonces hable claro.

Elena la observó.

—Quiero que te comportes correctamente en mi ausencia —dijo—. Que no causes escándalos. Que cuides al niño como corresponde porque él sí es importante en esta familia.

—No hace falta que me lo diga —respondió. Es mi hijo. Lo voy a cuidar mejor que nadie.

Elena entrecerró los ojos.

—No confundas las cosas —añadió—. Tú estás aquí por una circunstancia. No por elección.

Luisa dio un paso hacia la cuna.

Colocó una mano sobre ella.

—Tal vez —dijo—. Pero mi hijo sí es mi elección.

—Veremos cuánto dura esa actitud —murmuró.

Y sin decir nada más se dio la vuelta y salió.

El día del viaje llegó más rápido de lo esperado.

La mansión estaba inusualmente activa.

Maletas.Órdenes.Personal corriendo de un lado a otro.

Luisa observaba desde la distancia, con Ilian en brazos.Como siempre.Presente pero invisible.

Diego estaba en la entrada con sus padres.

—Compórtate —le dijo Don Guillermo, ajustándose el reloj—. Ya no eres un niño. La empresa necesita estabilidad y tú también.

—Lo sé, papá —respondió Diego, serio.

—No, no lo sabes —replicó él—. Pero lo vas a aprender.

Doña Elena se acercó a Diego y acomodó su saco.

—Y cuida tu imagen —añadió—. Ahora más que nunca.

Luego miró hacia Luisa.

—Cuida al niño —dijo finalmente.

Ni una palabra más.Ni una despedida.

Nada.

Luisa sostuvo la mirada sin bajar la cabeza.

—Siempre lo hago.

Don Guillermo se acercó al bebé.

Lo miró y sonrió.

—Cuida de mi nieto —dijo—. Es lo más importante.Luisa asintió.

—Lo sé.Luego subieron al auto.

Y se fueron.

La puerta principal se cerró.El auto de los padres de Diego se perdió al final del camino, y desde que Luisa había puesto un pie en esa casa todo quedó en silencio.Luisa seguía en la entrada con Ilian en brazos. No se movió de inmediato. Miraba hacia afuera, como si todavía esperara algo o a alguien.

Pero no.Nadie iba a volver por ella.

—Ya se fueron —dijo Diego detrás de ella.

Luisa se giró despacio.

—Sí —respondió—. Ya se fueron.

Diego metió las manos en los bolsillos, mirando el suelo un momento, como si no supiera qué hacer después.

—La casa se siente vacía —murmuró.

Luisa soltó una pequeña exhalación.

—Siempre ha estado vacía —respondió—. Solo que antes había más gente pero sin alma, está casa no tiene calor de hogar solo tiene reglas que cumplir ante la sociedad.

Diego levantó la mirada.

Esa frase le quedó dando vueltas en su cabeza.No respondió.Porque en el fondo sabía que tenía razón.

Esa tarde pasó tranquila para lo que estaban acostumbrados.Luisa estaba en la cocina, intentando preparar algo sencillo mientras sostenía a Ilian con un brazo. El bebé no quería separarse de ella.

—Shh ya, ya tranquilo —susurraba, balanceándolo.

Intentaba cortar verduras al mismo tiempo, pero era evidente que no podía con todo.

De repente, Diego apareció en la puerta.

Se quedó observando unos segundos.

Sin decir nada.

—Te vas a cortar los dedos —dijo al final.

Luisa ni siquiera lo miró.

—Estoy bien.

—No lo estás —respondió él, acercándose—. Dame al niño.

—Puedo sola.

—No dije que no puedas —replicó él. Dije que no tienes por qué hacerlo sola.

—¿Y desde cuándo te importa eso?

Diego sostuvo su mirada.

No esquivó la pregunta.

—No lo sé —admitió—. Pero ahora sí.

—Solo..añadió Diego, bajando un poco la voz—. Dámelo.

Esta vez, Luisa sí cedió.

Le entregó a Ilian con cuidado.

Diego lo acomodó en sus brazos.

—Ya te acostumbraste —comentó ella sin pensar.

—Supongo —dijo él, mirando al bebé—. No llora tanto conmigo.

—Eso es porque tú no lo llevaste nueve meses —respondió Luisa.

Diego levantó una ceja.

—estas celosa que mi bebé me elija a mi que a su mamá

—No —dijo ella—.

Diego sonrió un poco.

Esa noche cenaron juntos.

Luisa sirvió la comida en silencio. Diego se sentó frente a ella. Ilian dormía en la cuna cerca.Nadie hablaba.

Pero tampoco se sentía incómodo.Hasta que Diego rompió el silencio.

—Cocinas bien.

Luisa lo miró con desconfianza.

—¿Eso es en serio o te estás burlando?

—Es en serio —respondió él—. No tienes que estar a la defensiva todo el tiempo.

Ella dejó el tenedor.

—¿Y tú no tienes que ser indiferente todo el tiempo?

—Tienes razón —dijo.

Luisa se quedó quieta.

No esperaba eso.

—No sé hacer esto —continuó él—. No sé cómo ser esto.

—¿Esto qué?

Diego la miró.

—Un esposo. Un padre. Una persona decente, supongo.

—Podrías empezar por no tratarme como si arruiné tu vida.

—No la arruinaste tú —dijo él, serio—. La arruiné yo solo hace mucho tiempo.

—Entonces deja de actuar como si yo fuera tu castigo —añadió Luisa.

Diego la sostuvo con la mirada.

—No eres un castigo.

—Entonces deja de hacerme sentir como uno.

Los días siguientes cambiaron cosas pequeñas.

Diego llegaba más temprano.

A veces se quedaba con Ilian mientras Luisa descansaba.

Otras veces simplemente se sentaba cerca, sin decir nada.

Una tarde, Luisa se quedó dormida en el sofá.

El cansancio la venció, es agotador ser madre.

Cuando despertó Ilian no estaba.

—¿Ilian?

Caminó rápido por la casa hasta que lo vio.

Diego estaba en la sala, sentado, con el bebé en brazos.

Hablándole en voz baja.

—…y no, no entiendo por qué lloras tanto acaso extrañas a papá—. Pero creo que eres igual de complicado que tu madre.

Luisa se quedó en la puerta.Escuchando.Observando.

Sin hacer ruido.

—No soy complicada —dijo desde atrás.

Diego giró la cabeza.

—Ah, ya despertaste.

—Sí —respondió ella—. Y escuché eso.

—Era un comentario objetivo —replicó él.

Luisa cruzó los brazos.

—Claro.

Se acercó despacio.

Miró a Ilian.

Luego a Diego.

—Gracias —dijo.

Él frunció ligeramente el ceño.

—¿Por qué?

—Por cuidarlo y no rechazarlo.

Diego bajó la mirada al bebé.

—También es mío.

—Sí —dijo ella—. Pero antes eso no decías eso.

—Ahora lo quiero , me equivoqué —respondió.

 Luisa no lo cuestionó.Esa noche, mientras todo estaba en silencio, Luisa se quedó mirando el techo desde su cama.Las cosas estaban cambiando.

Sí.

Pero no sabía si confiar.

Porque ya había creído antes.Y le dolió.

Se giró.

Miró la puerta cerrada.

La habitación de Diego estaba al otro lado del pasillo.

Cerca.Pero lejos al mismo tiempo.

—No voy a ilusionarme —susurró para sí misma.

1
💞Agustina Intriago 💕🌙
excelente
Nancy Parraga
Excelente
Nancy Parraga
Un hijo no es un impedimento es fortalecer y se que tú vas a poder
Nancy Parraga
Sigue avanzando nada es fácil pero tú puede Luisa eres inteligente ve a la universidad que nada te límite
Nancy Parraga
Ese trabajo es una oportunidad para seguir creciendo que bueno que aceptaste tu nuevo puesto
Nancy Parraga
Vas a esperar a que a qué te hagas responsable de un hijo que no es tuyo 😂😂
Nancy Parraga
Idiota Pero te lo mereces por estúpido y vas a perder a tu hijo aunque nunca lo quisiste
Nancy Parraga
Luisa no te detengas sigue tu vida estudia suoerate lejos de diego por qué ahora el está enrredado
Nancy Parraga
Luisa sigue tu camino no permitas que ese idiota te arruine la vida
Nancy Parraga
Diego por qué molestar ahora siempre fuiste el que le dijo que no estuviera ninguna esperanza con el y ahora anda fastidiando
Nancy Parraga
Para mí que Mateo se siente atraído por Luisa
Nancy Parraga
Ya tienes trabajo ahora aprender y seguir adelante eso es lo que importa
Nancy Parraga
Es duro al inicio ser madre soltera no es tan fácil pero no imposible
Nancy Parraga
Luisa tienes que estudiar buscar un trabajo y verás que te irá bien nadie se muere por qué un hombre no te valora ahora tienes a tu hijo y el será tu motor para seguir adelante
Nancy Parraga
Diego por qué te lamentas ahora para que la quieres de vuelta si vas a seguir igual
Nancy Parraga
Ahora se da cuenta de lo que perdió demasiado tarde llegó su arrepentimiento
Nancy Parraga
Al fin ella se fue lejos de las humillaciones de los malos tratos
Claudia Marcela Casas
bella historia /Heart//Heart//Heart//Heart//Heart/
Claudia Marcela Casas
no te detengas luisa por tu hijo y por ti demostrarles a todos que sola poses salir adelante
Mary Ney
Luisa esta encontrado tu camino vas estudiar y ser alguien sin muletas por ti tu hijo
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