Mark es un hombre que viene de una familia importante, pues pertenecen al ducado de Norwich en Inglaterra, pero no solo eso pues también tienen empresas que los posicionan como los mejores, pero no todo es perfecto pues esta familia guarda un oscuro secreto y es que pertenecen a la mafia que lleva por nombre Dark Moon, Mark es un hombre que no se había interesado por nadie sentimentalmente hablando hasta que una noche en la que algo salió mal y resulto herido conoció a Hanna una doctora que le gano más su amor por su profesión que el miedo a un mafioso.
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Capitulo #12.
Han pasado 6 meses desde el encuentro que tuvieron Hanna y Mark.
Hanna ha estado tranquila en el hospital pues David fue enviado a un congreso por una semana y luego lo enviaron a una universidad para dar clases por 5 meses, por lo que durante todo ese tiempo las cosas estuvieron muy tranquilas, para Hanna y las demás chicas estaban muy bien, todos sabían que David era un idiota, pero sin pruebas y con la directiva de su lado, no podían hacer nada.
Pero William con un gran suspiro pesado fue y dio la notificación de que ya venía a integrarse de nuevo al hospital.
Todas sintieron la incomodidad de inmediato a raíz de la noticia.
Todas estaban al pendiente de Hanna porque ella había sido la más perjudicada pues con las demás fueron comentarios morbosos e invitaciones a salir, pero con ella fue más allá y todos la cuidaban.
Rita: Hija, ¿te encuentras bien?
Hanna: Algo así, sabía que no podía huir para siempre de él y aun no he podido conseguir otro trabajo.
Ana: ¿Y que paso con el de tus amigas?
Hanna: Pues el director de la clínica me dijo que en 8 meses se liberaría un cargo pues una de sus doctoras se iba del país y no iba a regresar.
Y para eso faltan aún 3 meses.
Ana: Tranquila cariño, todas las enfermeras nos pusimos de acuerdo para cuidarte no importa el horario, además que casi siempre nosotras 3 compartimos el tiempo.
Hanna: Muchas gracias de verdad agradezco lo lindos que han sido conmigo en este hospital, por eso me duele tener que dejarlo por ese bastardo.
Rita: Te puedo entender un poco hija, pero no pierdas la esperanza de que vas a poder librarte de ese gusano.
Los dias siguientes en el hospital eran casi mecánicos, Hanna hacia sus guardias e iba directo a casa y evitaba por todos los medios estar cerca de David, aunque parecía que para el hombre era como un reto que quería conquistar.
Sus amigas la llamaban los dias en los que no podía estar juntas y por lo menos quedarse con Hanna a dormir los dias que podían ser compatibles con su horario, cuando le tocaban guardias nocturnas no dormía en los dormitorios por miedo a pasar por lo mismo y las enfermeras cuidaban que pudiera descansar bajo su vigilancia.
Ella iba en su auto directo a casa, veía para todos lados cuando se bajaba y se aseguraba de que David no estuviera a la vista.
Al llegar a su casa lo primero en hacer era darse un baño y preparar algo para comer, su celular vibro con una notificación de mensaje.
(Jessica: Hoy vamos a tu casa, llevamos pizza y helado. Llegamos en 30 minutos)
Hanna: Bueno ya no tengo que prepararme nada para cenar.
Dijo con una sonrisa y contestando el mensaje.
(Hanna: Muy bien, las espero)
Hanna miró las fotos de sus padres que tenía en su habitación.
Hanna: No saben como los extraño, es posible que mi padre le hubiera partido la cara a David.
Y sonrió al imaginarse la escena.
La puerta de la entrada fue tocada.
Llegaron rápido.
Ella salió de su habitación para abrirle la puerta a sus amigas, pero cuando abrió la puerta la sonrisa que su rostro iluminaba se borro completamente al ver quien estaba frente a ella.
David: Hola mi pequeña.
Hanna: ¿Qué hace usted aquí?
David: Vengo a visitarte.
Ella iba a cerrar de golpe la puerta, pero el pie de David evito que cerrara.
Empujando a Hanna.
Hanna: Largo de mi casa, ¿Cómo lo dejaron entrar?
David: Resulta que aquí vive un amigo mío, yo solo tuve que desviarme un poco.
Hanna: Largo de aquí viejo asqueroso.
David: Por favor, yo sé que me deseas.
Hanna estaba pensando en como huir o buscar refugio para llamar a sus amigas o a la policía.
Hanna: Lo único que deseo de usted es que se largue de mi casa y fingiré que esto no paso, de lo contrario llamare a la policía.
David: Claro que no hermosa, vas a ser mía sin importar lo que tenga que hacer.
Él se dio la vuelta para ponerle seguros a la puerta y ella aprovecho para correr y encerrarse en su habitación, tomo uno de los muebles y lo puso en la puerta en caso de que quisiera derrumbarla.
Sus manos temblaban y no sabía que más hacer, por unos minutos no se escucho nada y eso le dio terror.
Hanna: ¿Será que las chicas llegaron?
David caminaba por el departamento de Hanna y miraba todo a su alrededor y su teléfono vibró.
El se acerco y se dio cuenta que no estaba bloqueado.
Jessica: Hanna, vamos a llegar tarde, hay mucha gente en la pizzería.
David tomo el celular y le mando un mensaje a las chicas.
(Hanna: Chicas me siento muy cansada, ya me voy a dormir)
Cuando Jessica y Sabrina leyeron el mensaje les pareció raro.
David apago el celular.
Las chicas intentaron llamar a Hanna, pero el teléfono sonó apagado y eso disparo una pequeña alarma en ellas.
Jessica: Compremos las pizzas y nos vamos a la casa de Hanna seguro esta deprimida.
Sabrina: Si llegamos y no nos quiere abrir ya será otra cosa.
David fue hasta la puerta de Hanna e intento abrirla, pero vio que no podía.
David: No creo que sirva de mucho cerrarla querida Hanna, tenemos toda la noche y no te preocupes por tus amigas, ya les dije que te sentías muy cansada y que querías estar sola y ya no nos van a molestar porque lo apagué.
Hanna estaba aterrorizada, sabia que su cuerpo le estaba jugando en contra y tenia que calmarse para pensar con claridad.
Y por su mente paso la frase que le dijo Mark.
¨solo guárdalo por si lo llegas a necesitar¨
Se levanto de golpe y raíz de ellos no se levantó como debía y cayo mal, y miraba como la puerta estaba siendo empujada por ese hombre y el cajón que había puesto estaba comenzando a moverse.
Tomo el celular y llamo al número que estaba grabado en la memoria y puso su cuerpo contra el mueble que puso para contener la puerta.
El teléfono comenzó a sonar y al quinto tono respondieron.
Mark: Hola Hanna…
Hanna: Ayúdeme por favor…
Las lagrimas y el miedo hacían que la voz de Hanna se sintiera entrecortada y su respiración agitada.
Mark: ¿Dónde estás?
Hanna: Estoy en mi casa, pero hay un hombre que quiere abusar de mí, estoy encerrada en mi habitación, pero ya no aguanta lo que puse para que no entre, por favor venga y ayúdeme por favor.
Mark: No te preocupes en menos de 15 minutos estoy allá, trata de aguantar lo más que puedas por favor.
Hanna soltó el teléfono y tiró todas las cosas de su peinadora y la empujo como pudo para hacer como una barricada para contener lo más que pueda.
Mark llamó a todos los hombres que estaban en la mansión.
Mark: James, vamos a la casa de Hanna hay un tipo que quiere abusar de ella y lo más probable es que sea el tal David.
Mueve a todos porque si a ella le llega a pasar algo voy a borrar ese hospital y a toda la familia de ese hombre de la faz de la tierra.
Todos comenzaron a moverse, sabían que si algo salía mal la furia del jefe desataría el infierno.