NovelToon NovelToon
Enemigos

Enemigos

Status: En proceso
Genre:Omegaverse / Posesivo / Amor-odio
Popularitas:2k
Nilai: 5
nombre de autor: juliana scotella

Siempre hubo odio entre ellos. Desde el primer momento, las miradas estaban cargadas de desprecio, las palabras eran cuchillos y las peleas, inevitables. Eran enemigos por naturaleza… o eso creían.
Pero todo cambia cuando él descubre un secreto que nunca debió salir a la luz.
A partir de ese instante, la tensión deja de ser solo odio. Las emociones se vuelven confusas, peligrosas, irresistibles. Lo que antes era rechazo empieza a transformarse en algo mucho más intenso… algo que ninguno de los dos sabe cómo controlar.
¿Es posible que entre enemigos nazca el amor?
¿O todo es solo una ilusión provocada por lo que ahora los une?
En un mundo donde los instintos pueden más que la razón, cruzar esa línea podría cambiarlo todo… para siempre.

NovelToon tiene autorización de juliana scotella para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 12 : Algo no está bien

Algo no estaba bien.

Al principio fue sutil.

Casi imperceptible.

Un leve mareo.

Un calor extraño recorriendo mi cuerpo.

Pero en cuestión de minutos.

Se volvió imposible de ignorar.

Náuseas.

Un ardor incómodo bajo la piel.

Como si algo estuviera… mal.

Fruncí apenas el ceño.

Pero mantuve la sonrisa.

Intacta.

Perfecta.

—…

Seguí en la reunión.

Como si nada.

Como si mi cuerpo no estuviera empezando a fallar.

...Dante (pensamiento)...

No ahora.

No acá.

Enderecé la espalda.

Respiré hondo.

Intentando estabilizarme.

Pero el calor aumentó.

Subiendo por mi pecho.

Instalándose en mi cabeza.

Haciéndome más difícil pensar.

Más difícil concentrarme.

...Dante (pensamiento)...

¿Qué es esto…?

Las voces alrededor se volvieron lejanas.

Distorsionadas.

Como si estuviera bajo el agua.

Apreté los dedos contra la mesa.

Necesitando sostenerme.

Necesitando control.

...Dante (pensamiento)...

Salí de acá.

Ahora.

Pero no podía.

No así.

No frente a todos.

No siendo quien era.

Cuando lo más importante quedó claro.

No esperé más.

Me levanté.

Con calma.

Con elegancia.

Aunque por dentro todo estuviera desmoronándose.

Me incliné apenas hacia mi hermano.

—Continúa por mí.\=Susurré.

Solo para él.

Sin darle tiempo a preguntar.

Sin darle explicaciones.

Y me fui.

Las miradas me siguieron.

Lo sabía.

Lo sentía.

Pero nadie dijo nada.

Nadie se atrevió.

...Dante (pensamiento)...

Que miren…

No entienden nada.

Aceleré el paso apenas crucé el pasillo.

La respiración irregular.

El cuerpo pesado.

Llegué a mi habitación.

Cerré la puerta.

Y entonces...

Corrí al baño.

El vómito llegó de golpe.

Violento.

Incontrolable.

Me sostuve del borde.

El cuerpo temblando.

El pulso desbocado.

—¿Qué carajo…?

Mi voz salió débil.

Rota.

Casi irreconocible.

...Dante (pensamiento)...

Esto no es normal.

Algo me hicieron.

El calor seguía.

Más intenso ahora.

Agobiante.

Como si me quemara desde adentro.

Abrí la ducha sin pensar.

Agua fría.

Directa.

Brusca.

Me apoyé contra la pared.

Dejando que el agua cayera sobre mi piel.

Intentando apagar el fuego.

Intentando recuperar el control.

Pero no era suficiente.

Nunca lo era.

Mi cabeza latía.

Dolorosa.

Pesada.

Cada pensamiento más lento que el anterior.

...Dante (pensamiento)...

Piensa…

¿Cuándo empezó?

La reunión.

La bebida.

La comida.

Irán.

Mis ojos se abrieron apenas.

La respiración se detuvo un segundo.

...Dante (pensamiento)...

No…

¿O sí…?

El agua seguía cayendo.

Pero el calor...

No desaparecía.

Y el miedo…

Empezaba a instalarse.

La puerta sonó.

Fuerte.

Insistente.

—Abrí la puerta, Dante.

La voz de Irán.

Clara.

Inconfundible.

No respondí.

No tenía fuerzas.

No quería que me viera así.

...Dante (pensamiento)...

Ándate…

No ahora…

—Dante, abrí la puerta.

Esta vez más firme.

Más cerca.

—Puedo sentir que algo no está bien.

Mi respiración se volvió irregular.

El cuerpo temblando.

El calor aumentando.

—Abrí…

Pausa.

—O tiro la puerta abajo.

Cerré los ojos un segundo.

Sabía que lo haría.

Siempre hacía lo que decía.

...Dante (pensamiento)...

Maldito…

Me levanté.

Como pude.

Las piernas débiles.

El cuerpo inestable.

No me importó estar completamente desnudo.

No me importó nada.

Llegué a la puerta.

Y la abrí.

Irán entró de inmediato.

Rápido.

Directo.

Como si hubiera estado esperando ese instante.

Sus ojos me recorrieron.

Evaluando.

Midiendo.

Entendiendo más de lo que yo quería.

Su mano se apoyó en mi frente.

Luego en mi cuello.

—Tenéis fiebre.

Lo dijo como una sentencia.

—Lo sé…

Mi voz salió débil.

Y lo odié.

Odié no poder controlarla.

Odié no poder controlarme.

...Dante (pensamiento)...

No me veas así…

Las náuseas volvieron.

Violentas.

Sin aviso.

Me giré de golpe.

Corriendo otra vez al baño.

Apenas llegué.

Y el vómito volvió.

Más fuerte.

Más doloroso.

Pero esta vez...

No estuve solo.

Irán me sostuvo.

Una mano firme en mi espalda.

La otra sujetándome para que no cayera.

Presente.

Demasiado presente.

—Dime qué sentís.

Su voz bajó.

Menos arrogante.

Más… real.

—Mi cabeza…

Tragué saliva.

Apenas podía hablar.

—Da vueltas…

Respiré con dificultad.

—Tengo náuseas… mareos… calor…\=Susurré.

Aferrándome a él sin darme cuenta.

Buscando estabilidad.

Buscando algo que me mantuviera en pie.

...Dante (pensamiento)...

No debería necesitarte…

—Carajo, Dante…

Su voz se tensó.

—Esto no es normal.

Me rodeó.

Atrayéndome más cerca.

Y entonces...

Lo sentí.

Su presencia envolviéndome.

Calmando apenas el caos en mi cuerpo.

Como si mi organismo reaccionara a él.

Como si lo reconociera.

...Dante (pensamiento)...

¿Por qué… esto me calma…?

—Yo…

Intenté decir algo.

Explicar.

Pensar.

Pero las palabras no salieron.

No podían.

—No.

Me interrumpió.

Firme.

Cercano.

Su mano subió hasta mi rostro.

Obligándome a mirarlo.

—No digas nada.

Su voz bajó.

Más suave.

Más controlada.

—Relájate.

Su pulgar rozó mi mejilla.

Lento.

Preciso.

—Concéntrate en mí.

Lo miré.

Directo.

A los ojos.

Respirando con dificultad.

El mundo girando.

El calor quemando.

Pero su voz...

Su cercanía...

Eran lo único estable.

...Dante (pensamiento)...

No confíes…

Pero…

Mis dedos se aferraron más a él.

Contradiciéndome.

Una vez más.

Me aferré a él.

Con fuerza.

Como si soltarlo significara caer.

Como si fuera lo único que me mantenía en pie.

Las lágrimas escaparon sin permiso.

Calientes.

Incontrolables.

Mi cuerpo ardía.

Cada músculo tenso.

Cada latido demasiado fuerte.

Demasiado rápido.

Y aun así...

Él…

Era lo único que lograba calmarlo.

...Dante (pensamiento)...

¿Por qué…?

¿Por qué solo él…?

—Tengo miedo, Irán…

Mi voz se quebró.

Débil.

Lejana.

Y lo peor...

Era que hacía mucho no sentía algo así.

Ese miedo.

Real.

Crudo.

Innegable.

...Dante (pensamiento)...

No debería decir esto…

No a él…

—Calma, cariño…

Su voz bajó.

Más suave de lo que jamás la había escuchado.

—Estoy acá.

Su mano se deslizó por mi espalda.

Lenta.

Firme.

Sosteniéndome.

—No pienso dejarte.

Pausa.

—No así.

Cerré los ojos.

Aferrándome más.

Como si esas palabras fueran lo único sólido en ese momento.

Pero entonces...

Se tensó.

Apenas.

Lo suficiente para que lo notara.

—Tu olor…\=Murmuró.

Confundido.

—Es distinto, cariño.

Mis ojos se abrieron de golpe.

El miedo volvió.

Más fuerte.

Más frío.

...Dante (pensamiento)...

¿Distinto…?

¿Qué significa eso…?

—¿Distinto cómo…?

Pregunté.

Mi voz tembló.

Sin poder evitarlo.

Irán dudó.

Por primera vez.

—No lo sé…

Frunció apenas el ceño.

Observándome.

Analizando.

Como si intentara entender algo que no encajaba.

—Pero vas a estar bien.

Lo dijo con firmeza.

Como una promesa.

O una orden.

...Dante (pensamiento)...

Dime la verdad…

No me ocultes cosas…

Pero no insistí.

No podía.

No tenía fuerzas.

Mi respiración empezó a estabilizarse.

Lentamente.

El calor seguía.

Pero ya no era tan insoportable.

No como antes.

Me acomodé más cerca de él.

Sin pensar.

Sin orgullo.

Sin máscaras.

—Me siento mejor ahora…\=Susurré.

Y era verdad.

Su olor.

Su presencia.

Lo que fuera que irradiaba.

Me calmaba.

Como nada más.

...Dante (pensamiento)...

Esto no es normal…

Y aun así… no quiero alejarme.

Me aferré un poco más.

Cerrando los ojos.

Dejándome llevar por esa calma momentánea.

Aunque en el fondo...

Sabía.

Que esto…

Recién empezaba.

Irán me tomó en brazos.

Con cuidado.

Como si temiera romperme.

O como si supiera que ya estaba al límite.

No opuse resistencia.

No tenía fuerzas.

Ni físicas…

Ni mentales.

Me llevó hasta la cama.

Y me apoyó con suavidad.

Acomodándome como si cada movimiento importara.

—Descansa un poco.

Su voz era baja.

Controlada.

—La fiebre parece estar bajando.

Respiré hondo.

El cuerpo todavía pesado.

Pero más estable.

—Gracias…\=Murmuré.

Casi sin pensarlo.

Y luego...

Lo repetí.

—Gracias.

...Dante (pensamiento)...

¿Desde cuándo… le agradezco?

Irán me miró.

Y algo en su expresión cambió.

Apenas.

—No tenéis que agradecer nada.

Su tono volvió a endurecerse.

Más distante.

Más… suyo.

—Soy tu alfa.

Pausa.

—Es mi deber cuidarte.

Y ahí...

Algo dentro de mí se rompió.

O se encendió.

No estaba seguro.

Pero me molestó.

Demasiado.

...Dante (pensamiento)...

¿Deber…?

¿Solo eso soy para vos?

Apreté los labios.

Sintiendo la irritación subir.

Quemar.

Distinta al calor de antes.

Más fría.

Más peligrosa.

—Si lo haces por obligación…

Giré el rostro.

Apartando la mirada.

—Entonces ándate.

El silencio cayó pesado entre los dos.

Me di vuelta en la cama.

Dándole la espalda.

Sin querer verlo.

Sin querer… sentirlo tan cerca.

...Dante (pensamiento)...

No me cuides por deber…

No te quedes si no es por elección.

—No te comportes como un niño.

Su voz llegó firme.

Más dura.

—No podéis estar solo ahora.

Cerré los ojos con fuerza.

Molesto.

Herido.

—Siempre estuve solo.

Respondí.

Seco.

Cortante.

—Y estoy bien.

...Dante (pensamiento)...

Mentira…

Pero no voy a decirlo.

Mi cuerpo se tensó.

Aferrándome a esa idea.

A esa versión de mí.

La que no necesita a nadie.

La que no depende.

La que no se rompe.

Pero el silencio detrás de mí…

Seguía ahí.

Y su presencia...

También.

Como si no tuviera intención de irse.

—Vete.

Mi voz salió fría.

Pero rota al mismo tiempo.

Y odié eso.

Odié que se notara.

—No.

Respondió sin dudar.

Sin moverse.

Sin intención de irse.

Apreté los dientes.

Sintiendo cómo la frustración volvía a subir.

—O te vas…

Tragué saliva.

Forzando firmeza.

—O voy a ordenar a mis hombres que te saquen.

Irán soltó una risa.

Baja.

Molesta.

—¿Me estás amenazando?

Su tono fue frío.

Casi divertido.

—No te estoy advirtiendo.\=Respondí.

Sosteniendo lo poco que me quedaba de control.

...Dante (pensamiento)...

Ándate…

Antes de que no pueda sostener esto.

Hubo un silencio.

Pesado.

Tenso.

—Entonces dilo mirándome a la cara.

Ordenó.

Firme.

Inquebrantable.

Mi cuerpo se tensó.

Pero no me giré.

No pude.

No quise.

...Dante (pensamiento)...

Si lo miro…

Pierdo.

Apreté las sábanas entre mis dedos.

Aferrándome a algo.

A lo que fuera.

—Vete.

Repetí.

Más bajo.

Más débil.

Pero aun así...

Una orden.

—No.

Otra vez.

Inamovible.

...Dante (pensamiento)...

¿Por qué no te vas…?

¿Por qué no me hacéis esto más fácil…?

El silencio volvió a caer.

Y esta vez...

No dije nada más.

No tenía fuerzas.

Ni para discutir.

Ni para sostenerlo.

Ni para sostenerme.

Lo ignoré.

O al menos lo intenté.

Cerré los ojos.

Dándole la espalda.

Pretendiendo que no estaba ahí.

Que su presencia no pesaba.

Que su olor no me envolvía.

Que mi cuerpo no reaccionaba.

...Dante (pensamiento)...

No lo necesitas.

No a él.

Pero mi respiración...

Se fue calmando.

Lentamente.

Mi cuerpo relajándose contra mi voluntad.

Como si lo reconociera.

Como si aceptara algo que yo me negaba a admitir.

El cansancio me venció.

Pesado.

Inevitable.

Y sin darme cuenta.

Me quedé dormido.

Con él ahí.

Sin irse.

1
ISABELRUIZDIAZ[BETA]😈🖤
hermoso
Yandisita
pon fotos de los protagonistas
Yandisita
Dante esta embarazado yupi
Juli: Quizás si, quizá no, ya veremos 🤔
total 1 replies
Yandisita
me encanta simplemente fenomenal
Yandisita
increíble historia me atrapó más capítulos por favor no dejes de escribir
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play