NovelToon NovelToon
Prisionera Inocente

Prisionera Inocente

Status: Terminada
Genre:Sustituto/a / Matrimonio arreglado / Esclava / Sirvienta / Completas
Popularitas:50.8k
Nilai: 4.8
nombre de autor: Adri pacheco

Mía una de 19 años es obligada a casarse con un mafioso por culpa de su hermana gemela ella está pagando

su hermana era una drogadicta siempre estaba en problemas mano a la mujer de un mafioso y el por venganza decide casarse con ella para hacerla pagar todos los días por haber arrebatado al amor de su vida

sus padres por proteger a su princesa entregaron a mía una hija que ellos cautiva

NovelToon tiene autorización de Adri pacheco para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

capitulo 11

Llevaba varios días en este pueblo de verdad que está hermoso. Mía sentía que por fin podía respirar un poco más tranquila, aunque esa tranquilidad no era completa. Había conseguido empleo en un puesto de comidas rápidas y aunque la paga no era muy alta, alcanzaba para comer y cubrir algunos gastos básicos junto a su abuela.

El dinero que le había dado Hanna Greco lo mantenía guardado con cuidado. No quería tocarlo demasiado. Solo lo necesario. No sabía cuándo tendrían que salir corriendo otra vez, y esa idea siempre estaba en su cabeza. Aunque Hanna le había asegurado que Renzo no la encontraría, Mía no se confiaba.

Porque si Renzo llegaba a encontrarla… no solo la mataría a ella. También podría hacerle daño a su abuela.

Esa idea le quitaba el sueño.

—Mía, mesa tres —llamó Perla desde el mostrador.

—Voy, voy —respondió ella rápido.

Se acercó a la mesa con su cuaderno de bolsillo donde anotaba todos los pedidos.

—Buenas señor, ¿qué desea comer hoy? —preguntó sin levantar mucho la mirada.

—Hola, solo un vaso de jugo de naranja por favor —respondió el hombre.

—Ya mismo —dijo Mía.

Fue a preparar el pedido y al rato volvió con el vaso en la mano.

—Aquí lo tiene señor —dijo, pero esta vez sí lo miró.

Era un hombre muy atractivo, con una presencia tranquila pero firme.

—¿Algo más? —preguntó ella.

—Está bien por ahora —respondió él con una pequeña sonrisa.

Mía sintió que el corazón se le aceleraba sin razón.

“Fuuuuu… es tan hermoso”, pensó, perdiéndose un segundo en su mirada.

—Señorita, ¿le pasa algo? —preguntó él al notar su reacción.

—¿Eh? No, no, nada, disculpe —dijo rápido, completamente colorada, y se fue casi huyendo del lugar.

Perla la miró apenas regresó.

—Está guapo, ¿no?

—¿Lo conoces? —preguntó Mía.

—No, es la primera vez que lo veo. Pero tiene pinta de alguien importante, ese traje no es barato… ¿qué hace aquí?

—No lo sé… tal vez le gusta el jugo de naranja de aquí —respondió Mía intentando restarle importancia.

Siguieron trabajando, el día estaba bastante movido. El hombre terminó su bebida y cuando pidió la cuenta, pagó más de lo debido.

—Quédese con el cambio —dijo antes de levantarse.

Mía dudó un segundo.

—No es necesario, señor…

Pero él ya se estaba yendo.

Ella lo miró hasta que desapareció.

—Cierra esa boca o te entran moscas —bromeó Perla.

—Tonta —respondió Mía riendo.

Esa noche, en la casa, Mercedes la esperaba como siempre.

—¿Cómo estuvo tu día en el trabajo? —preguntó su abuela mientras servía la cena.

—Bien abuela… Perla y yo cada vez nos hacemos más amigas, me gusta eso —respondió Mía con una pequeña sonrisa.

Después de cenar, se fue a bañar y luego a la cama.

Pero apenas apoyó la cabeza en la almohada, su mente viajó directo a Renzo.

No podía evitarlo.

Se preguntaba si la estaría buscando para matarla. Si algún día lo encontraría en esa puerta otra vez.

A veces pensaba que si él la hubiera tratado distinto desde el principio, todo habría sido diferente. Pero no podía borrar lo que vivió.

Recordaba perfectamente las humillaciones, los gritos, las noches durmiendo con dolor después de limpiar toda la casa. Incluso aquella vez en la que él la despertó de madrugada solo para limpiar un vaso roto.

Había llorado tanto esa noche que terminó durmiéndose sin darse cuenta.

Ella nunca quiso esa vida.

Siempre soñó algo distinto. Casarse de blanco, en una iglesia, con alguien que la amara de verdad. Tener hijos, una familia tranquila. Ser diseñadora y que su trabajo fuera reconocido.

Pero todo se rompió cuando su padre la obligó a casarse con Renzo Greco.

Ahora intentaba convencerse de que podía volver a soñar, pero ya no era tan fácil. Vivía con miedo constante.

En la mansión Greco, la situación era diferente pero igual de tensa.

Hanna estaba desayunando cuando Milo entró al comedor.

—Buenos días, señorita —dijo él con respeto.

—Buenos días Milo. ¿Qué necesitas? —respondió ella.

—Necesito hablar con el señor.

—Aún no baja. ¿Quieres que le diga algo?

—No, lo esperaré.

—¿Ya desayunaste?

—Sí, gracias. Disculpe la molestia.

Milo salió del comedor y Hanna siguió comiendo en silencio.

Esa mañana tenía planes de entrenar. Hacía tiempo que no lo hacía y necesitaba moverse, despejarse un poco.

Antes de salir, pasó por la habitación de su hermano.

Lo encontró acostado, en la oscuridad, sin ganas de levantarse.

Era la primera vez que lo veía así. No solo enojado… sino apagado.

Había visto a Renzo sufrir antes por Anabella, pero esto era distinto.

Esto era peor.

—¿Estás bien? —le preguntó.

—No quiero que nadie me moleste —respondió él sin mirarla.

Hanna salió en silencio.

Mientras caminaba hacia su entrenamiento, no dejaba de pensar si había ido demasiado lejos con todo lo que había hecho.

Cuando llegó al lugar donde entrenaba, notó que estaba demasiado vacío. Le pareció extraño, pero no lo cuestionó demasiado.

Empezó su rutina hasta que de repente escuchó un disparo.

Sintió un dolor fuerte en el brazo. Sangre.

—Mierda… —susurró.

Intentó reaccionar, pero antes de hacerlo sintió que alguien la tomaba del brazo.

Era Milo.

—Silencio —le indicó él.

Sin pensarlo, la ayudó a salir por una ventana. Afuera lo esperaba el auto.

Subieron rápido y arrancaron a toda velocidad.

Hanna miró hacia atrás y vio a dos hombres armados, pero no dispararon.

—¿Quiénes eran esos tipos? —preguntó.

—No lo sé… creo que son hombres de Joseph —respondió Milo—. No deberías salir sola.

—Te debo la vida, gracias —dijo ella.

—Tu brazo… tenemos que ir a un hospital.

—No, es solo un roce. Vamos a la villa, ahí lo arreglo.

Milo dudó.

—¿Estás segura?

—Sí.

Y siguieron.

Cuando llegaron a la villa, Renzo estaba afuera, descalzo y sin camisa, gritando como loco.

Al ver bajar a Hanna del auto, corrió hacia ella y la abrazó fuerte.

—¿Estás bien? —preguntó mirando su brazo—. Son unos hijos de puta… me las van a pagar.

—Tranquilo, Renzo, solo fue un roce —respondió ella.

—Quisieron matarte, Hanna. Y yo tengo que protegerte.

Renzo estaba fuera de sí, más que por ella, por su propia culpa.

Si hubiera estado en otra condición, nada de eso habría pasado.

Le agradeció a Milo por haberla salvado. Y desde ese momento, la relación entre Milo y Renzo se volvió más cercana.

1
Jesus Castro Montero
Que hermoso final su me hubiera gustado ver ek nacimiento de la hija de Mua y Renzo muy buena novela gracias escritora
Jesus Castro Montero
Si por que el tío de Matt está vivo y puede atacar en cualquier momento asi que tienen que estar en alerta
Jesus Castro Montero
Pobre Matt tu propio tío te mató esa es la clase de familia 👪 qué tienes que feo
Jesus Castro Montero
Esta novela me tiene atrapada de principio a fin te felicito escritora eres lo máximo escribiendo novelas
Jesus Castro Montero
Hojala Renzo llegue primero y acabe con todos los malditos
Jesus Castro Montero
Soli estética que Renzo acabe con el tío de Matt y con Joseph esos dos son unos bastardos
Jesus Castro Montero
Renzi encontraste atu hermana pero ten cuidado puede ser una trampa
Jesus Castro Montero
Renzo tu puedes liar con todo esto gamas te has dejado vencer por nada ni por nadie
Jesus Castro Montero
Estoy super nerviosa tengo pánico por que no se que pasará 💖😅😂❤️😘👿👿👿
Jesus Castro Montero
Que haran con Hanna y con Mercedes la pobre abuela ni tiene la culpa de nada por favor escritora que nada malo les pase ya han sufrido vastante no me parece justo escritora por favor tengo mucha pena por Hanna Mia y su abuela
Jesus Castro Montero
Escritora por que este Joseph se mete con la pobre de Mercedes su ella ni les hace nada ya que mueran ek tío de Matt y Joseph
Rosa Martinez
Bueno Mia la regaste pero lo bailado nadie te no quita... 😁 🤣
Rosa Martinez
Porque tanto escándalo bueno Mia tiene probar otros cuerpos además los hombres pueden tener a muchas mujeres y porque ella no ?😁👏
Rosa Martinez
mía amas a Renzo al idiota de Joseph?
Rosa Martinez
será el enemigo de Renzo?
Jesus Castro Montero
Hanna eso te pasa por terca pones a tu hermano en peligro ahora lo van a matar y a ti también por favor escritora que nada malo le pase a Hanna a su hermano y a Mia
Jesus Castro Montero
Hanna no te descuides te quieren atrapar el tío de Matt te quiere matar y Joseph no se que querrá con tigo pero nada bueno es así que cuidate por favor
Jesus Castro Montero
Renzo tienes que estar con mente clara por que ya bienen por ti y ahora son dos grupos muy poderosos que te pueden destruir si te alcanzan 💖😅😂❤️😘👿👿👿👿
Jesus Castro Montero
Hanna Milo no está jugando el te ama de verdad ahora Renzo cuidate por que vienen por ti y son dos grupos de mafiosos el tío de Matt y Joseph ahora tienes que tener una estrategia para acabar con ellos si no ellos acaban con tigo
Jesus Castro Montero
Milo por que eres impulsivo tienes que esperar que todo se calme Hanna ni te hubieras metido ahora hubieran recuperado a la abuela de Mia
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play