Si siempre estás en busca de un giro inesperado este es el lugar equivocado... o tal ves no ... ups, ya dije demasiado.
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Capítulo 2: (0:00)
-Ah si claro- dijo el un poco sorprendido-creo que si recuerdo una vez en la que me pidió que te diera un poco de espacio, ¿habrá sido esa vez?
-El no - hizo una pausa nerviosa y ligeramente frustrada- ¿El te dijo que me dieras un poco de espacio?
-Si bueno, la verdad no pude evitar reírme puesto que pensé que el estaba bromeando así que...
--¿Te parece que estaba bromeando?
Neithan hizo un gesto negativo con la voz y con la cabeza al girarla despacio de lado a lado.
-Mira las cosas han estado... han estado tensas últimamente, si, tensas últimamente. Siento que todo esto haya estado siendo tan- empieza a tocarle el abdomen de una manera calmada pero sin quitarle lo provocativa- raro.
¿Si?- dice el de una manera bastante confundida pero de una manera igualmente maliciosa en cuanto a amor se refiere.
-Tu papa- empieza hora a subir su mano a modo de tocarle sensualmente el hombro más cercano- me ha estado viendo como un total lunático paranoico sabes, jaja, estoy...estoy llegando al punto de sentirme bastante emocionada cuando el sale puesto que así puedo tomarme un descanso
-No- dice el confundido- no te metí en problemas... Verdad.
Ella toma un descanso en su respiración y resignada comenta:
-No es tu culpa.
-¿Hay algo que pueda hacer para repararlo?
-Tengo-dice ella con un tomo de esperanza-tengo algunas ideas de las cuales no se si sean del todo adecuadas.Pero aún así a tu papá no le entran las razones ni soluciones por ningún lado, jaja.
-Si, seré pues entonces un poco más cuidadoso.
-Buen chico- dice ella resignada.
Ambos intercambian miradas de una manera "simpática" por así decirlo entre ellos dos, con una tensión que solo ellos entienden.
Finalmente Neithan se despide de su madrastra con un okay, y sale de aquel espacio llendo nuevamente a su habitación.
Ella queda mirando el techo pensando en la conversación que realmente hubiera querido tener con Neithan si su prudencia no hubiera entrado en acción, ya que si hubiera sido así, las cosas hubieran sido diferentes...muy diferentes sobre todo en el desenlace, un rico desenlace.
Luego de un par de horas, después del inmenso quehacer diario de la madrastra, ella subió a la habitación de Neithan para arreglar un poco su habitación, ya saben, puesto que a pesar de ya no tener 18 años, su edad le seguía permitiendo hacer ciertas cosas que no han evolucionado desde que nació literalmente.
Lo primero que empezó a arreglar fue su cama, toda destendida, con las sábanas por doquier, y aún así la empezó a acomodar de tal manera que el cariño se veía en cada tacto que tenía con la cama de Neithan, era un gozo sentir la dichosa cama que podía tenerlo todas las noches en aquella dichosa habitación.
De repente y sin que la madrastra se diera cuenta, Neithan apareció retrancandose en la esquina de la puerta cruzando sus fuertes brazos a manera de inspección, la silueta de aquella mujer le parecía interesante a tal punto de observarla durante un buen rato mientras por su concentración en sus pensamientos seguía estando arreglando su recámara.
Tiempo pequeño paso después cuando por fin ella se percato de su presencia y a manera alegre le dijo:
-Hola cariño, ¿que haces?
El se le acercó de una manera curiosa y mirándola directo a la cara le decía con su lenguaje corporal ¿que estás haciendo tu?, así que ella nerviosa agarrando una almohada suya le dijo algo frustrada disimuladamente.
-Ah, si claro, lo olvide, la otra vez me comentaste que ya quieres dejar de ser niño para convertirte en hombre... Y eso significa querer tu independencia, hasta para esto, claro lo olvide, estás creciendo...21 años... Todo un hombre hecho y derecho.
Ella terminaba de acomodar las almohadas en su lugar cuando el siguiendo con su mudes, seguia callado pero ahora disimuladamente mirándola a ella de una manera más provocativa y con un sentido más relacionado al coqueteo, incluso antes de lo de la cocina.